"Gritad jubilosos: qué grande es en medio de ti el Santo de Israel"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Hoy la liturgia, cada vez más cercanos al misterio de la Encarnación desborda de alegría; y, lógicamente, como no puede ser de otra manera, su objetivo es llevarnos a esta experiencia, para que sintamos los efectos de la fe viva, que operando eficazmente en el alma, tiene capacidad de llevarnos a otra dimensión, que desde otra perspectiva cualquiera, puede parecernos contradictoria a la evidencia…

Si nos dejamos tocar el alma por la presencia de Dios, que habita ya entre nosotros, podemos de verdad, al escuchar la Palabra de este domingo llegar al hondón, y reconocer que de ahí brotan otros valores, otras actitudes y otros efectos con que hacer frente a lo real y mantener la confianza, «semilla y flor» de la paz interior; y de la alegría creyente y cristiana, expresión objetiva de la Sabiduría, don del Espíritu Santo…

Atrevámonos a unirnos a la Iglesia y cantemos de júbilo en su misma voz… ¡¡no pretendamos dominar el misterio!!… Dios lo revela a los humildes, a los pequeños, a los que les basta que los ojos de Dios tengan la luz que le falta a los nuestros, y nos dejemos llevar por Él… ¡¡en Él, nuestra Paz!!…

««Él es mi Dios y Salvador: 
confiaré y no temeré, 
porque mi fuerza y mi poder es el Señor, 
él fue mi salvación». 
Y sacaréis aguas con gozo 
de las fuentes de la salvación.

«Dad gracias al Señor, 
invocad su nombre, 
contad a los pueblos sus hazañas, 
proclamad que su nombre es excelso». 

Tañed para el Señor, que hizo proezas, 
anunciadlas a toda la tierra; 
gritad jubilosos, habitantes de Sión: 
porque es grande en medio de ti el 
Santo de Israel» (Is. 12)…

Sigamos cultivando adviento dentro de nosotros, para que por la gracia estemos capacitados para descubrir y reconocer el don de Dios, que tanto se aproxima a nosotros en Navidad… Vivir en comunión la fe, es la mejor manera de hacerla madurar en cada uno, hasta poder recoger frutos de vida para todos…

Pensando, entonces, en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… miramos al cielo confiados, seguros, atentos a la Voluntad de Dios que nos busca apasionadamente para darnos su amor y salvarnos… Acogidos a la intercesión del Beato Tito, presentamos nuestras súplicas a favor de la salud de nuestros enfermos, y de la fe de todos los que vamos haciendo caminos en el desierto de la vida, con el corazón centrado en la confianza, porque creemos que Dios es fiel y cumple su Palabra…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Cuando Dios nos toca el alma por la fe, lo que brota de nosotros es la confianza suplicante al vernos tan necesitados de la gracia… Bonito grito escuchamos resonar hoy en la Iglesia en su liturgia, «¡oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve!«… ojalá seamos de los creyentes que hacen camino por las sendas que nos llevan al Señor, viviendo de su Palabra en la liturgia… Atrevámonos a rezar con la Iglesia, dejando prendido este susurro en nuestro corazón… 

La semilla de la fe, crece misteriosamente en nosotros por el don y la benevolencia de Dios, que es misericordioso y nos ama apasionadamente… Acariciemos el corazón en su Palabra y creamos en Ella… Dios, será quien la haga crecer y dar frutos en cada uno, a su tiempo, en su momento…

«Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos.

 Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. 

 Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre» (salmo 79)…


Avanzando con la liturgia, nos vamos acercando al Señor, permitiéndole a Él acercarse a nosotros… Recemos unos por otros para que percibamos la finura de su aliento y nos dejemos trasformar por la gracia… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno..  también sus familias… Miremos al cielo y pongamos en la intercesión del Beato Tito, nuestra oración humilde, insistente, perseverante… El cielo nos bendecirá y dará frutos de vida a nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Las raíces de la confianza están en la Palabra de Dios, y en ella debemos cultivar la sabiduría que nos dé acierto al vivir, permitiéndonos quedar incluidos en la bienaventuranza recogida en el salmo 1, propuesto hoy en la liturgia, en respuesta a la sentencia que Dios mismo pronuncia por boca del profeta «si hubieras atendido a mis mandatos, sería tu paz como un río, tu justicia como las olas del mar» (Is. 48,18)… 

¡Cuánto nos cuesta al ser humano la paciencia de la siembra y el cultivo que madura el fruto bueno, en nosotros, del bien y la verdad!!… Dejemos penetrar en nuestro corazón la caricia de esta Palabra y creamos en ella hasta que nos sintamos florecer en la confianza… 

Prestemos nuestra voz a la Iglesia, y devolvamos a Dios su misma Palabra, quedándonos habitados por ella, alimentando en ella nuestra fe…
«Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal» (Salmo 1)… 


Acerquémonos al Señor; es adviento… dejemos nacer en nosotros la paz, al contacto con su presencia… Acojamos el don de su Palabra que es viva y eficaz, y, hace lo que dice… Recemos unos por otros, recordando a los enfermos del blog, todos uno uno… también sus familias… mirando una vez más al cielo, aupados en la intercesión del Beato Tito, volvamos a presentar nuestras súplicas, pidiendo la salud para todos y un aumento de gracia que nos ayude, también a todos, a descubrir la voluntad de Dios y llevarla a cabo…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El toque de la gracia al alma, hace del creyente un testigo, que acercando su voz a nosotros, nos sitúa ante un escenario que nos puede parecer inverosímil… La lectura de Isaías, propuesta hoy en la liturgia, es verdaderamente impactante… Y no es un cuento de hadas ¡¡es Palabra de Dios!!… ¡¡ojalá creyésemos en ella y nos decidiéramos a no descolgarnos por nada de la confianza!!… Dios nos sostiene, nos cuida, nos ama y nos salva…

¡¡Qué bien lo expresa el salmo 144, que se escucha hoy en la iglesia como susurro, en respuesta al don de Dios entregado a nosotros en su Palabra!!… Bueno es que recemos también nosotros haciendo resonar con más fuerza esta alabanza…

«Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.

El Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.


Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles.

Que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas. 


Explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad» (Salmo 144)…

La experiencia de Dios nos permite dar sentido a lo real y ampliar la percepción hasta encontrarnos con matices, que suelen escapar a cualquier mirada que no incluya la Voluntad de Dios en nuestro vivir cotidiano… ¡¡cierto!! Dios se expresa en otro lenguaje y presenta ante nosotros otras prioridades; si afinamos la percepción en la fe y la alimentamos con la gracia, descubrimos que todo es gracia y que Dios sabe lo que hace…


Anhelantes de percibir a Dios acercándose a nosotros, elevamos el corazón a Él rezando unos por otros, en el deseo de ser iluminados y responder a sus dones de forma coherente y comprometida… adviento es un buen punto de partida para hacer caminos rectos que nos acercan la esperanza al corazón…

Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias…  mirando al cielo suplicantes, confiados, firmes; acercamos a la intercesión del Beato Tito, la intención en la que perseveramos… que recobren todos la salud, y por el reflejo de la gloria de Dios en cada uno, nos convirtamos todos a la fe, y vivamos de la gracia como talante que nos convierta en testigos creíbles del amor de Dios, infinito, poderoso y misericordioso…
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Bendice alma mía al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Cómo nos alimenta la esperanza la Palabra de Dios!!… 

El profeta Isaías, hoy en la liturgia, nos quiere hacer parar, y caer en la cuenta, de que hay señales suficientes alrededor de nosotros para reconocer la presencia viva de Dios y su obrar insondable; aunque, ciertamente, no cualquier mirada, es capaz de traspasar el velo con que el misterio cubre el actuar de Dios…

No obstante, del corazón iluminado por la fe, alimentado con la gracia, es de donde puede brotar la alabanza como respuesta agradecida a la misericordia de Dios, desbordada sobre el mundo, llamándonos a todos a su Voluntad…

Que hagamos oídos sordos a sus dones, sólo nos priva a nosotros de enriquecernos de su eficacia; al actuar de Dios no le afecta nuestra actitud, más o menos receptiva; pero sí que la quiere provocar porque el amor busca el bien de la persona amada, y Dios nos ama apasionadamente… 

Adviento es un gesto más, de los muchos que hace Dios al amarnos… afinemos la percepción y vivamos la fe como talante, incorporando actitudes coherentes a nuestra vida cotidiana… La oración es un paso decisivo para pisar firme y hacer caminos que nos acerquen al Señor… rezar unos por otros es acrecentar la comunión y favorecernos todos de los frutos que nacen a sus plantas…  

Pensemos, como cada día, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí; uno a uno.. también sus familias… y, mirando al cielo, suplicantes y confiados, pongamos en la intercesión del Beato Tito, nuestros anhelos de ver curados a los que están atravesando el valle de lágrimas de la enfermedad… Dios que nos conoce y nos ama, dará frutos a nuestra fe, ayudándonos a responder a la gracia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Nuestro Dios llega con poder"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Nos acerca la liturgia durante el adviento, de manera precisa, al misterio de la Encarnación; y el pincel de los profetas diseñando las promesas que se verán cumplidas en Jesús, es verdaderamente entrañable y sugestivo… La plasticidad y frescura en sus relatos, despiertan en nosotros el asombro y hasta la sospecha por inverosímil que se percibe el paisaje; y es que ciertamente el descenso de Dios hasta la tierra, supera toda lógica y pone a prueba nuestra inteligencia por más que avancemos técnica y científicamente…

Prodigioso obrar de Dios, y agraciado hasta el extremo el ser humano, sujeto a la misericordia infinita… Dios actúa en favor nuestro y nosotros ponemos resistencias alejados de su proyecto, sin darnos cuenta lo que nos va en ello… sentimos la fe como amenaza, cuando en ella radica nuestra libertad más absoluta… ¡¡camino seguro de la confianza, cómo nos cuesta dar con él y recorrerlo!!…

El amor de Dios nos busca apasionadamente, y por lo mucho que le costamos a la gracia, nos pasa desapercibido el don que se nos oferta… adviento llega para que hagamos parada ante el don y lo acojamos… valoremos el precio de la salvación y gocemos con ella entrando por la senda de la fe sencilla… Dios es de nuestra carne y a su paso nos dejó en el alma su aliento

Paremos ante el don y hagamos acto de fe… recemos agradecidos y confiados unos por  otros porque la comunión es fecunda y efectiva… Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno.. también sus familias… Mirando al cielo, necesitados de lo mismo que no sabemos apreciar, alarguemos nuestra súplica hasta la misericordia de Dios por la intercesión del Beato Tito, para que el cielo nos bendiga y dé a nuestra fe, los frutos que anhelamos…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Nuestro Dios viene y nos salvará"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia, particularmente durante el adviento, prestando su voz a la Palabra de los profetas, pretende encender la esperanza en el corazón de los creyentes… no podemos caminar a oscuras los caminos de la vida, cuando las promesas están cumplidas en Jesús, esperando que nos adhiramos a ellas, permitiendo expresar el Reino en el presente…

Ponemos cepos a la gracia, dispersos en la superficie, seducidos por los halagos que nos presentan de mil modos las propuestas engañosas de la cultura actual, que de sobra sabemos todos que no pasan de ser ilusiones; es más, hasta cuando las vemos cumplidas, nos dejan el corazón insatisfecho…

No obstante, hay palabras de otro contenido, que pasan desapercibidas ¡¡no están de moda!!,  y que tienen a la vez capacidad para hacer resonar en nosotros otro mensaje… ¡¡qué cosas!! ¡¡qué Dios el nuestro!!… no se olvida de nuestra indiferencia, a la vez cargada de necesidad, y que nuestras ambiciones no resuelven… ¡¡los sueños, sueños son!!… Sólo la Palabra de Dios puede despertarnos a lo real e iluminarnos el horizonte aunque la distancia que nos separe haya que recorrerla…


Aprovechemos adviento… acojamos el don de Dios, gratuito y generoso, que viene a dar respuestas a nuestro corazón inquieto… Sintámonos habitados por las promesas hechas y dejemos brotar en nosotros la esperanza… ¡¡Dios lo hace!!…

Rezando alimentamos la fe y la crecemos… rezando unos por otros, vivimos la comunión y nos ayudamos a responder a la gracia y dar frutos que nos enriquecen a todos… recordamos a los enfermos del blog, como cada día, uno a uno… también sus familias y nos acogemos a la intercesión del Beato Tito para suplicar con fe la salud para todos en la esperanza de que el cielo nos mire compasivo y nos dé lo que pedimos…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El fruto de la esperanza es la alegría… y el salmo 126, propuesto hoy en la liturgia es un testigo de este proceso que tiene que ser vivido paso a paso, sin evitar el realismo dramático planteado tantas veces por la circunstancias, y condicionado inevitablemente por la complejidad de lo real…

El cristiano tiene que vivir centrado en la raíz que le sostiene, aunque tenga que balancearse por la dificultad, la incertidumbre, las tempestades de la vida… Somos caminantes; mejor, peregrinos que tienen que hacer rutas por senderos que también requieren nuestro esfuerzo para hacerlos transitables, a fin de que conduzcan al destino donde Dios quiere llevarnos…

La Palabra de Dios, entregada en la liturgia, tiene resonancias históricas y teológicas; y acercaríamos mucho la gracia a nosotros, si despertamos el interés por conocer el contexto donde Dios se dejó escuchar, y aprendemos a interpretar su lenguaje, entregado hoy a nosotros, con la misma eficacia y capacidad de llevarnos a su Voluntad…


Las promesas guardadas en la Escritura, que ya han sido cumplidas en Jesús, tienen que ayudarnos a vivir la fe de manera comprometida… No podemos quedarnos al margen de la salvación, embotados por los estímulos impuestos por las modas de turno… Nuestra cultura cree haber superado la dependencia y pertenencia del ser humano con el Creador, y no sabe que camina errante, esclava todavía del primer pecado… ¡¡qué cosas!! separados de la fuente volvemos al principio, por más que avance la técnica y la ciencia… la soberbia es estéril por mucho que la ilusión le haga soñar…

Recemos unos por otros, para que tengamos la valentía de retornar a los caminos trazados por el Señor, y le permitamos que nos salve por su misericordia… Volvamos a recordar a los más necesitados de su benevolencia, los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Necesitados de coherencia para presentar nuestras súplicas, atrevámonos a pedir la salud para todos, y que la intercesión del Beato Tito, nos haga dignos de recibir del cielo lo que tanto insistimos al pedir…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Bendito el que viene en nombre del Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Si nos dejáramos conducir por la Palabra de Dios, nuestros cimientos serían cada vez más sólidos y firmes, y nuestro corazón descansaría sin titubeos en la confianza… Dios viene a vivir entre nosotros para abrir veredas a nuestros pasos, a fin de que hagamos caminos que conduzcan sin retorno, al bien, la verdad, la justicia, la paz…

El ser humano, herido de trascendencia, qué fácil se deja seducir por el engaño y la inmediatez ilusoria, que dispersa poniéndonos delante los mil halagos, que por el contrario, son los que nos impiden alcanzar, lo mismo que nos intentan ofertar…

¡¡Qué necesidad de Dios tenemos y cuánto nos cuesta rendirnos a la gracia!! Nos parece Dios una amenaza ante las propuestas engañosas por las que nos dejamos fascinar fácilmente, quedando atrapados en la mentira, mermando con ello nuestra más genuina capacidad, que podría llevarnos a metas altas, y ayudarnos a desplegar la fuerza que nos habita, en el ser que somos…


Todo es gracia y debemos ser agradecidos… la gracia actual y común de este momento, es el tiempo litúrgico de adviento, que ojalá estemos viviéndolo con espíritu de acogida al don, y de coherencia hasta permitirle expresarse en nosotros… Los cristianos tenemos que saber percibir la presencia de Dios en el acontecer de cada día y asumir el misterio como forma habitual con que Dios nos desvela su amor infinito en su Voluntad…

Sigamos ayudándonos unos a otros con la gracia de la oración, acercando nuestra fe al conjunto para que dé frutos en cada uno del ciento por uno… Pensemos en los enfermos del blog… en todos, uno uno… también sus familias… Mirando al cielo, amparados en la intercesión del Beato Tito, volvamos a poner nuestras súplicas en la presencia de Dios, para que el cielo nos devuelva en gracias, respuestas de vida a nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Habitaré en la casa del Señor por años son término"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La vida cristiana sin referencia al cielo no tiene recursos para sobrevivir. De ahí, que la pretensión del tiempo litúrgico de adviento sea provocar en nosotros el realismo de lo provisional, pero no de forma ilusa e irresponsable queriendo agotar el tiempo en lo sensible y placentero, que el reloj devora sin saciarnos, sino ampliándonos el horizonte, dando paso a la fe alentada en la esperanza, porque ¡¡hay promesas!!, y, aún más, ¡¡es fiel Quien las hace!!…

Que la respuesta a la Palabra proclamada sea el salmo 22, tan conocido, tantas veces rezado y cantado, tan sugestivo; es todo una caricia que despierta en nosotros confianza… Dejémonos tocar el alma por estas certezas que nos dan estabilidad en medio de las «mecidas» de la vida, que tanto nos hacen sentir vulnerables…

Dejémonos conducir por la liturgia… unamos nuestra voz a la voz de la Iglesia, junto a tantos cristianos que rezan, y pasemos por el corazón la fuerza de la Palabra devolviéndola a Dios después de creer en ella y cimentarnos en su poder trasformador…


Volvamos a rezar, convencidos de que la comunión nos enriquece a todos, porque todos necesitamos ser apoyados y fortalecidos para mantener el ritmo de la coherencia y fidelidad en los caminos del bien que nos acercan a la Voluntad de Dios, madurando la fe… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí, uno a uno… también sus familias… Mirando al cielo suplicantes, apoyados además en la intercesión del Beato Tito, presentemos un día más nuestros deseos de verles curados, reflejándose en ellos la gloria de Dios, a fin de que su testimonio sea luz para otros muchos que acierten por ello, a encontrar el amor de Dios en sus vidas y entregarse sin reservas a esta gracia trasformante y trasformadora…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…