"Alegraos, justos, con el Señor"…


También diciembre tiene un 27, haciéndonos caer en la cuenta, una vez más, que tenemos una historia compartida -los peregrinos de la confianza- que agradecer y que seguir construyendo día a día por la senda segura de la confianza de corazón… 

Somos ya muchos, los que cada día levantamos la mirada al cielo buscando cobijo, amparo, paciencia, esperanza; porque vamos aprendido que Dios es fiel y que su gracia nos alienta, nos fortalece, nos consuela y nos salva… La comunión que vamos generando entre nosotros, sale generosa al camino, a buscar a los que como nosotros pasan por las misma dificultades, en el deseo de verles confortados por la fe de todos, incitándoles a que también la suya aporte al conjunto la riqueza que lleva, para aumento del bien común… Hemos visto maravillas, en nosotros, y en los otros; y nos sentimos motivados a seguir acercándonos al amor de Dios hasta que podamos llegar seguros a su Voluntad, dejándonos amar sin resistencias hasta curar nuestras cegueras, nuestros egoísmos, nuestras heridas, que nos impiden creer, esperar y amar, en el mismo amor que somos amados…


San Juan Evangelista, apóstol de la Palabra, es otra de las fiestas litúrgicas que irrumpen en la liturgia dentro de la octava de navidad, poniéndonos de relieve su propio testimonio, vinculando de forma práctica la escritura a la persona del Verbo, mostrándonos así a Jesús, para que creyendo en Él, podamos experimentar sus dones y vivir el gozo de la fe, sintiéndonos seguros por su presencia entre nosotros…

La experiencia de Dios, cuando nos toca el alma, nos conduce siempre a la alabanza, porque Dios es mucho más de lo que podemos asimilar y dejándonos llevar por Él, podemos habitar en la paz, seguros y firmes cada día… en el gozo y en el dolor, porque su promesa alarga el horizonte hasta el infinito y su Palabra hace lo que dice…

Recemos con la liturgia y con los creyentes que cada día elevan a Dios su misma Palabra dejándonos trasformar por ella, iluminándonos la fe y llamándonos a la gracia…

«El Señor reina, la tierra goza, 
se alegran las islas innumerables. 
Tiniebla y nube lo rodean, 
justicia y derecho sostienen su trono. 


Los montes se derriten como cera 
ante el dueño de toda la tierra; 
los cielos pregonan su justicia, 
y todos los pueblos contemplan su gloria. 


Amanece la luz para el justo, 
y la alegría para los rectos de corazón. 
Alegraos, justos, con el Señor, 

celebrad su santo nombre» (Salmo 96)…

Con el habitual recuerdo por los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias, volvemos a pedir la salud para ellos desde la intercesión del Beato Tito… renovando nuestro acto de fe, en su poder y su misericordia…


 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
Son muchos «belenes vivientes» los que podemos encontrarnos al día de hoy a nuestro paso por la vida, de la misma crudeza que el establo de Belén, al que le hemos ido poniendo suavidad y ternura hasta distanciarnos del realismo que encierra… Tenemos que volver a Belén y descubrir qué Palabra está Dios diciendo al mundo con esta «estampa», fuerte y suave; cálida y fría; dura y tierna; dulce y amarga, que cuesta interpretar y dejarse impresionar por su plasticidad…

Hoy la liturgia nos sorprende dando un giro al mostrarnos la misma imagen que encierra Belén, pero ahora con los trazos de la cruz, ¡quién lo diría!… y todo para hacernos caer en la cuenta que el misterio del amor de Dios, «desvelado» en Jesús, no es un gesto aislado que puede conmovernos en un momento dado, sino una respuesta diferente al drama del pecado del hombre, que dominado por el egoísmo y la soberbia, no tiene recursos para llegar a la paz, la justicia, el amor, como actitud ante la vida en relación con los demás… Hoy San Esteban, hombre inocente, muerto a manos de unos violentos sin argumentos, ofrece su perdón antes de entregar su espíritu a Dios, con la libertad de quien conoce, a quien imita… 


Sugerente oración el salmo 30, que la Iglesia reza llevando aliento a los que sufren, fortaleciendo su fe por la comunión de los santos…Unamos nuestra voz a la suya y creamos lo que rezamos…

«Sé la roca de mi refugio, 
un baluarte donde me salve, 
tú que eres mi roca y mi baluarte; 
por tu nombre dirígeme y guíame.

A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. 
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. 
Te has fijado en mi aflicción. 

Líbrame de los enemigos que me persiguen; 
haz brillar tu rostro sobre tu siervo, 
sálvame por tu misericordia» (Salmo 30)… 
Bonito contexto para rezar unos por otros, recordando a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… Mirando al cielo ayudados de la intercesión del Beato Tito, volvamos a pedir la salud y la fe, para que el don de Dios germine en nosotros y seamos coherentes hasta dar testimonio de vida cristiana…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Cantaré eternamente las misericordias del Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La confianza y la fe florecen hoy en la liturgia como testimonio del corazón creyente… Dios se acerca tanto a nosotros que debemos hacer resonar la alabanza en la tierra entera… su misericordia llega a nosotros para quedarse… es un don eterno, que lo contiene ya el tiempo, y es bueno que lo disfrutemos agradecidos porque es algo que nos sobrepasa, y a la vez es gratuito…

Recemos con la Iglesia en la voz de los cristianos que creen en la Palabra de Dios, y la viven haciendo fiesta en el corazón, compartiendo la fe con los otros… Seamos conscientes de lo que decimos y dejémonos tocar por la gracia…

 «Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.

 «Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». 

 «Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
Le mantendré eternamente mi favor,
y mí alianza con él será estable»» (Salmo 88)…


Termina adviento y nos deja con Jesús entre nosotros… ojalá le demos acogida y trasformemos el mundo con su luz, sus valores, su «noticia»… Acerquémonos todos al pesebre y arrodillemos el alma ante su pequeñez… ¡¡el «Inmenso», a nuestra medida!!… pretender entender a Dios es hacernos daño… mejor sorprendernos; ¡¡mirar hasta que veamos!! ¡¡rezar hasta que escuchemos!!…

Pensemos a su lado en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… Volvamos a pedir la salud para todos haciendo hueco al Señor dentro de nosotros para que nos contagie la grandeza de lo pequeño y maduremos la fe en la entrega de nuestra vida a su Voluntad… Él viene a darnos todo lo que no tenemos y necesitamos… Que nos ayude la intercesión del Beato Tito, que llevó la fe hasta el extremo y puede alcanzarnos crecer la nuestra, para hacernos dignos de la misericordia infinita que Dios nos trae con su nacimiento…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"¡Oh Dios!, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Lindando ya con la Navidad, la liturgia va resaltando matices que nos ayudan a fijar la atención, poniendo en valor los efectos de la fe… 

La figura central del adviento sabemos que es la Virgen Madre, y en sus actitudes valoramos que la fe es virtud teologal cuando la persona se entrega en libertad a Dios y se ofrece a Él para hacer su Voluntad, sin resistencias, ni condiciones, sino adentrándose en los caminos que «desvela» el misterio, vinculándonos a la gracia que lo expresa…

Conocer al Señor es saber que necesitamos de Él… de ahí, que la liturgia nos enseñe a rezar, poniendo en labios de la Iglesia la mejor manera de suplicarlo «¡Oh Dios!, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve«… El resplandor de su gloria purifica, salva… la presencia de Dios nos sitúa en ese plano que agudiza la percepción y la mirada, descubriendo las huellas que nos enseñan a pisar caminos seguros, de vida…  

Unamos nuestra voz, a la de tantos cristianos que se dejan conducir por la oración de la Madre Iglesia y hagamos comunión…

«Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos. 

Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó, 
y al hombre que tú has fortalecido.

 Que tu mano proteja a tu escogido, 
al hombre que tú fortaleciste. 
No nos alejaremos de ti
danos vida, para que invoquemos tu nombre» Salmo 79)…


Pensando, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo deseosos de encontrarnos con los frutos de nuestra fe… –pidamos hoy por Rafael Fernández y Antonia del Toro que necesitan de nuestra oración y puede ser para ellos, el susurro de nuestros ruegos, un bálsamo que les reconforte y fortalezca– … extendiendo igualmente nuestra intención a todos, nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y nos atrevemos a decirle a Dios, una vez más, lo que queremos… comprometiéndonos a ser coherentes con lo que sabemos que Él también quiere de nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Muchos de nosotros nos hemos visto hoy en torno a la Virgen y hemos rezado de una manera encendida, confiada, agradecida, festiva, con el corazón lleno de nombres y de intenciones… los primeros, los enfermos de nuestro blog… los peregrinos de la confianza… todos, uno a uno… también, cómo no, sus familias… y cruzándonos en la mirada de la Virgen hemos sentido crecer nuestra fe y nuestra confianza… Ella viene con nosotros en el camino de la vida, marcando el paso para que pisemos firmes, sin desviarnos…

Bonito es que volvamos a rezar ahora, de nuevo todos a una, prolongando el eco que nos propone la liturgia en este salmo tan oportuno, y que debemos al pasarlo por el corazón, dejarnos habitar por él y alimentar nuestra fe en su contenido… 

 «Mi corazón se regocija en el Señor,
mi poder se exalta por Dios.
Mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación. 

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor.
Los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía. 

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece. 

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria«…


El Beato Tito, hijo fiel del Carmelo, gigante por su fe, nos acerque las súplicas a la Madre para que las reciba Jesús y nos conceda lo que insistentemente repetimos… que se curen nuestros enfermos y que la gloria de Dios, al reflejar en nosotros su omnipotencia, nos convierta de corazón al evangelio y a la vida cristiana, de forma coherente y comprometida…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Aclamad, justos, al Señor; cantadle un cántico nuevo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Qué expresiva es la alabanza y qué creativa!! … ¡¡qué sugerente al encontrar imágenes con que expresar nuestras «tanteos» cuando nos sentimos sobrepasados sin acertar a decir lo que quisiéramos!!…. La liturgia es experta en su lenguaje para sacar de nosotros todos los sentimientos que Dios merece y que nosotros necesitamos expresar, al alabar, al bendecir, al suplicar, al agradecer…

Estos días previos a la Navidad, el «protagonismo» se va centrando en la Virgen, que permite por su fe, que Dios cumpla su Palabra… y en este contexto, las lecturas, y la misma fe de la Iglesia, reza esperanzada en la voz de los cristianos, dejando resonar agradecidos la confianza…

«Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones.

 El plan del Señor subsiste por siempre;
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos» (Salmo 32)…


Bueno es que al esperar, nos mantengamos vigilantes con el corazón despierto… en búsqueda y a la espera… cerca unos de otros; mejor, en comunión… ayudándonos a creer, ¡¡si valoráramos lo que vale!!… nos acercaríamos a la gracia «ansiosos»… decidiríamos vivir de ella…

Pensemos y recordemos a los enfermos del blog…. a todos, uno a uno… también sus familias… como cada día, miramos al cielo pidiendo al Señor, por la intercesión del Beato Tito, la salud para todos, y que convertidos a la fe, seamos testigos de las maravillas que Dios hace en nosotros por su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Ya llega el Señor, él es el Rey de la gloria"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia se va concentrando en torno a la Virgen María que nos va acercando tanto a Jesús, que lo recibiremos de Ella en la Encarnación; de su fe y de su entrega a la Voluntad de Dios sin reservas, sin condiciones… ¡¡qué libertad la de la Virgen para cambiar de ruta a la propuesta de la Palabra de Dios!! ¡¡qué sensibilidad para percibir en el misterio «ininteligible» la Voluntad de Dios!!…

Mirando a la Virgen podemos despertar a la alabanza, porque Dios es el dueño de toda la tierra y Él viene a habitar entre nosotros iluminando las sendas del tiempo, acercándonos a Él y a sus designios que nos sobrepasan ¡¡es verdad!! pero en ellos nos realizamos por la gracia y la fe, situándonos a la altura de nuestra dignidad, acercando el Reino a la vida de los hombres y al mundo en que vivimos…

Recemos con la liturgia renovando nuestro acto de fe… creamos al rezar la Palabra de Dios prestando nuestra voz al resonar creyente de la Iglesia…

«Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.

 ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede entrar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. 

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Ésta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob» (Salmo 23)…


Acerquemos a la comunión de los santos, por la oración de intercesión, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… en este misterio, la fe de la Iglesia alimenta la parte mas débil y vulnerable de cada uno, por los méritos de todos; de ahí que sea tan provechoso descubrir este don y aportar a ello nuestro gesto minúsculo, que será multiplicado con otros muchos, haciéndonos llegar la gracia a todos…

El Beato Tito intercede también por nosotros… a él presentamos nuestras súplicas para que las ponga ante la Virgen con su fe, y Dios -por ello- se compadezca de nosotros y nos conceda lo que seguimos pidiendo humilde y confiadamente; la salud, la fe y la gracia de vivir con coherencia nuestra vida cristiana…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando la experiencia de Dios nos ha tocado el alma, el paso de la gracia por nosotros es brújula en nuestro interior, que nos orienta hasta la confianza cuando nos podemos sentir vulnerables…

Hoy la Iglesia, en su liturgia, escoge del salmo 70, versículos que nos llaman a la estabilidad, a la firmeza… estamos apoyados en roca firma, y nuestra historia personal es testigo de que no vamos a la deriva cuando nos dejamos conducir por quien, sí sabe, dónde vamos…

Sólo Dios es Dios… el ser humano es su criatura… pero debemos respetar nuestros límites… la grandeza nuestra, está en su Voluntad sobre nosotros, que solemos torcer, a veces, cuando vamos a ciegas detrás de nuestros deseos opacos, motivados por el tener, el poder, el gozar de forma desmedida; al margen del bien, la verdad, la bondad, la caridad…

Hagamos un acto de confianza rezando con fe esta Palabra que Dios nos da, y dejémonos «afectar» por ella haciendo camino hacia la vida…

«Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa.
Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. 

Contaré tus proezas, Señor mío;
narraré tu justicia, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas» (Salmo 70)…


Acojamos la luz de la revelación y permitamos a la fe que nos ilumine, hasta que brote en nosotros la esperanza… pero, no cualquier esperanza… ¡no soñemos sueños!!… despertemos al «sueño de Dios» sobre nosotros, y permitámosle hacer maravillas, dejando actuar su Omnipotencia…

Recemos unos por otros… ayudémonos a creer y vivamos la fe comprometidamente… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo suplicantes, humildes, necesitados… Con la intercesión del Beato Tito, volvamos a decir a Dios, que superen la enfermedad y recobren la salud todos, para que su gloria brille entre nosotros y nos convirtamos de corazón a la fe, frecuentando la gracia hasta que maduremos… Busquemos al Señor que se acerca… Él viene a habitar entre nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Ojalá dejásemos brotar en el mundo la justicia y la paz!… ¡impedimos a Dios de tantas maneras reflejar su gloria!!… y la gloria de Dios es que el hombre viva… ¿cómo quedamos tan al margen de esa Voluntad, y vamos con el paso cambiado, trotando el mundo sin pisar las sendas que conducen al bien, la verdad, la fraternidad, la solidaridad?…

Tenemos que clamar al cielo hasta que percibamos el don de Dios, y lo acojamos… ¡¡necesitamos descubrir otros caminos!!… el egoísmo, la ambición, la soberbia, están robándonos la dignidad de hijos de Dios, y vamos por el mundo errantes, sin referencia; y ¡¡no lo olvidemos!! somos peregrinos; y el objetivo marcado ¡¡hay que construir armonía y equilibrio en los valores del Reino, hasta hacernos humanos!!… Nos enseñó Dios mismo con su descenso hasta nuestra carne, a fin de facilitarnos el ascenso hasta Él…

Volvamos a rezar con la Iglesia en la voz de los creyentes a la espera del gran don de la navidad… Dios viene a darnos su amor y a enseñarnos a amar…

«Dios mío, confía tu juicio al rey,

tu justicia al hijo de reyes,

para que rija a tu pueblo con justicia,

a tus humildes con rectitud. 

Él librará al pobre que clamaba,

al afligido que no tenía protector;

él se apiadará del pobre y del indigente,

y salvará la vida de los pobres. 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

el único que hace maravillas;

bendito por siempre su nombre glorioso;

que su gloria llene la tierra.

¡Amén, amén!» (Salmo 71)…


El recuerdo, unos de otros… la oración, de unos por otros… nos ayuda a madurar la fe por la intercesión y la comunión de los santos… pensemos, como cada día, en los enfermos del blog, necesitados de ayuda y de fortaleza para mantener la confianza… todos, uno a uno… también sus familias… Volvamos a mirar al cielo suplicantes, ansiosos de ver frutos a nuestra fe… Ayudándonos de la intercesión del Beato Tito, seguimos pidiendo la salud para todos y la coherencia para convertirnos de corazón a las exigencias de nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando la alabanza incluye la súplica confiada, la relación del ser humano con su Creador ha llegado a ser integral… La liturgia nos lleva en esto días previos a la Navidad, a tomar conciencia de la necesidad que tenemos de ser salvados; y en la misma Palabra de Dios, vemos dibujados los atributos del salvador que se acerca, matizando además que debemos esperar con la adecuada actitud que nos permite reconocerle a su llegada, dándole acogida en nosotros a fin de recibir sus dones y expresarnos al vivir desde sus valores…

La ventaja de rezar con la Palabra de Dios es que al devolver a Dios sus promesas, maceradas por nuestra fe, le comprometemos a adelantar su hora, cumpliéndolas en nosotros… Unamos nuestra voz a la de los cristianos que rezan y avancemos buscando al Señor que viene; es más, que ya está con nosotros…

«Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. 

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. 

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra» (Salmo 71)…

Con el pensamiento y el recuerdo en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… volvamos a mirar al cielo suplicantes, poniendo en acto nuestra fe y nuestra confianza… nos acogemos a la intercesión del Beato Tito queriendo para acercar nuestros deseos a la gracia, a fin de que lleguemos a dar frutos, permitiendo al Señor reflejar su gloria en nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…