"Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La actitud descrita en el salmo 121, propuesto hoy en la liturgia, está muy acorde con la que debemos mantener nosotros al hacer camino acercándonos al Señor cada día, en el deseo de encontrarnos con Él, seguros, en las sendas de su Voluntad…

La liturgia en este tiempo de adviento, se balancea entre la profecía y el cumplimiento de las promesas, y nos propone una dinámica de movimiento interno, incitándonos simbólica, aunque de manera eficaz, a hacer camino con determinación; alegres, ilusionados, porque la búsqueda y el encuentro son los ejes con que se elabora el don de Dios que cada día germina en frutos de vida para todos los que cosechan en esta siembra…

El tiempo litúrgico de adviento es un marcador en el entretiempo, que nos quiere enseñar a mantener el pulso entre las dos venidas de Cristo, la Encarnación y la Parusía… Cristo, que vino en carne mortal, volverá revestido de Gloria y Poder; y el tiempo es el aliado para preparar este encuentro que debemos amasar con los dones recibidos generosa y gratuitamente, necesarios para realizarse el proyecto pensado por Dios al crearnos y redimirnos…


Tomémonos en serio esta ayuda de la gracia que es el adviento y dispongámonos a corresponder, que los beneficios son siempre para nosotros… Rezando unos por otros, también facilitamos este acceso a la gracia, porque no siempre tenemos la fortaleza de escoger el bien que debemos y que necesitamos para acercarnos al Señor de manera efectiva y eficaz… 

Recordemos, entonces, a los enfermos del blog, que son los más vulnerables por las dificultades a las que tienen que hacer frente, y acerquemos a ellos nuestra fe para que se sientan apoyados y decididos a mantener el camino de la confianza de corazón… con la intercesión del Beato Tito, presentemos nuestra súplicas por todos, uno a uno… también sus familias… esperemos del cielo la misericordia de Dios sobre cada uno, y un aumento de gracia para convertirnos de corazón al evangelio…
«confiando en el Señor, no me eje desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"A ti Señor levanto mi alma"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Estrenamos año litúrgico, como venimos diciendo hace unos días, y es verdaderamente sugerente el salmo 24 propuesto en la liturgia, recogiendo la actitud adecuada como disposición y acogida a la Palabra proclamada este domingo…

El tiempo de adviento, preámbulo al misterio de la Encarnación que celebraremos en Navidad, es una gracia que suele pasarnos desapercibida por la vorágine de ruido y consumo, generalizado hasta el «desmadre», en nuestro tiempo…

Nos hará mucho bien rezar despacio, todos a una voz, unidos a los cristianos que rezan, este salmo escogido por la liturgia, en el deseo de que tomemos conciencia que los caminos de Dios están trazados, y no podemos llevar nosotros la iniciativa, de forma subjetiva, a la hora de entrar por ellos y recorrerlos… Por tanto, con la humildad de quien sabe que no sabe nada, y necesitados de dar pasos ciertos en el camino de la vida, levantemos el alma a Dios y devolvámosle sus mismas palabras, dejándonos antes tocar por ellas…
«Señor, enséñame tus caminos, 
instrúyeme en tus sendas, 

haz que camine con lealtad; 
enséñame porque tú eres mi Dios y Salvador.
El Señor es bueno y recto, 
y enseña el camino a los pecadores; 
hace caminar a los humildes con rectitud, 
enseña su camino a los humildes.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad, 

para los que guardan su alianza y sus mandatos. 

El Señor se confía con sus fieles 
y les da a conocer su alianza» (salmo 24)…

Ojalá aprovechemos este tiempo de adviento para acercarnos a la gracia, y conducidos por la Palabra, que seleccionada por la iglesia llegará oportuna a nosotros cada día, descubramos que la «escuela de la vida» iluminada por la fe, nos dispone a la sabiduría y nos inicia en la búsqueda comprometida de la Voluntad de Dios, donde lo que Él quiere, queda situado antes que nuestros deseos, que suelen no trascender mucho de la comodidad y gustos en los que nos solemos entretener los humanos…

Recemos entonces unos por otros y pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí, uno a uno… también sus familias… ayudados de la intercesión del Beato Tito, elevamos nuestras súplicas al cielo, en el deseo de ver florecer nuestra fe, cosechando de la misericordia de Dios lo que pedimos… que recobren la salud nuestros enfermos, y la gloria de Dios reflejada en ellos, convierta nuestro corazón a lo que Dios desea de cada uno de nosotros, para nuestro bien y el de muchos otros que viene con nosotros haciendo camino a la confianza de corazón…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Marana tha! Ven, Señor Jesús"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

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Concluimos hoy el ciclo litúrgico, y la Iglesia ya susurra el mismo clamor con que comenzará mañana el adviento, estrenando un nuevo año, «Marana tha, Ven Señor Jesús«… 

La pedagogía con que nos instruye la Iglesia en la liturgia, la conduce el Espíritu Santo que nos señala el norte y nos ayuda con sus mociones a descubrir quién es Dios y cómo debe ser nuestra relación con Él, acercando nuestro corazón a esta luz, que mientras nos alimenta la fe, nos motiva a vivir de la gracia, verdadero caudal que puede saciar nuestra sed de infinito…

El salmo 94, en el que descansa este grito, esta súplica, este deseo, es el mismo salmo con que se inicia cada día la alabanza, en la Iglesia, que une y reúne a los cristianos en la presencia de Dios, proclamando a una voz nuestro credo, afirmando los atributos de Dios y renovando nuestra fe en Él, reconociéndole además en sus obras y en su obrar admirable…

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Dejarnos llevar acrecentando la comunión, es la mejor manera de participar de los dones que Dios quiere concedernos y de disponernos a recibirlos dándole prolongación en nosotros para que también a través de nosotros sean muchos más los que participen de ellos…

Pensemos, como cada día, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… y cobijados en la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo suplicantes pidiendo a Dios la salud para todos y la capacidad de abrirnos a la Voluntad de Dios, madurando la fe para que los frutos nos permitan gozarnos en Dios y seamos capaces de reflejar la gloria de Dios entre nosotros y a través nuestro…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"A toda la tierra alcanza su pregón"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


A causa de la fiesta de San Andrés -apóstol- hoy tenemos cambio de tema en la liturgia, y la Palabra proclamada nos recoge en el anuncio del evangelio, llamando al oído a escuchar el mensaje «¡¡qué hermosos los pies del mensajero que anuncian el evangelio»!!, pero a la vez, extiende la mirada a la gloria de Dios reflejada en sus obras…

Ciertamente si nos rendimos a la evidencia, podemos apreciar cómo la fe despierta de forma natural al contacto con el cosmos, dejándonos «tocar» por su hermosura, ¡¡la gloria de Dios reflejada en sus obras!!… ¡¡está tan manipulada la misma creación hoy!!, que nos parece todo producto de laboratorio… y, no, Dios habita en sus obras, palpitante, como prolongación de Él mismo; y podemos descubrirle presente, activo, dinámico, dando el ser y manteniendo la vida a cada cosa y acontecer… Pero siempre distinguiéndole a Él, de sus obras…

La creación es palabra de Dios, pero Dios supera lógicamente la creación; de ahí que el paso a la fe desde sus obras, sea preámbulo para llegar a la experiencia creyente, que es la que trasforma la vida, y nos aporta la percepción que distingue, los dones de Dios, del Dios del don…

Si hacemos hoy nuestro acto de fe, uniendo nuestra voz a la de la Iglesia, reconociendo el prodigio de Dios, derramado entre nosotros en las maravillas que contemplamos, nos disponemos a seguir descubriéndole cada vez más cercano, y por tanto, más efectivo su obrar en nuestra vida…


Rezar sobre este marco es circular en la corriente de la gracia y enriquecernos todos incorporándonos a ella y dejándonos penetrar de los dones que anhelamos… Recordemos también hoy, a los enfermos del blog… –tenemos noticias muy buenas de la evolución de Juan Carlos y el pronóstico sobre su enfermedad… damos gracias a todos los que ponemos nuestra fe al servicio de los demás, porque Dios hace maravillas con nuestro pequeño gesto– merece la pena que perseveremos en el interés de ayudarnos rezando por todos, uno a uno… también sus familias… la intercesión del Beato Tito, presente de nuevo al Padre nuestras súplicas en el deseo de ver florecer la fe de todos en beneficio de los que de verdad lo necesitan… pedimos la salud para todos, y la fortaleza y la esperanza para aguardar la hora de Dios en cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Significativo que la liturgia siga insistiendo en la victoria de Cristo sobre la muerte confirmándole Señor y Dueño de todo, e incitándonos a nosotros, en la misma oración de la Iglesia a proclamarle, alabarle, bendecirle, reconocerle y cantar a su Nombre, porque estamos salvados, a pesar de que la vida tenga tantos tramos amargos y dolorosos, y el tiempo ponga tope a nuestro anhelos de infinito…

Repetimos una y otra vez, mientras rezamos el salmo de la misa propuesto hoy en la liturgia, «dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero«… ¿sentimos la dicha en el corazón escuchando esta invitación en primera persona?… el Señor nos habla a nosotros, y ojalá le devolvamos la respuesta en su misma palabra, que es la que nos sitúa en sintonía con la gracia y nos permite, dar tono y forma concreta, a nuestra fe… Dios es digno de ser reconocido, y nos engrandece a nosotros proclamarle; de ahí que debamos alzar la voz y rezar jubilosos con toda la Iglesia… 

«Aclama al Señor, tierra entera, 
servid al Señor con alegría, 
entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios: 
que él nos hizo y somos suyos, 
su pueblo y ovejas de su rebaño
» 
(Salmo 100)…
Si alimentamos la fe en la Palabra de Dios, nuestras actitudes irán «informándose», y  nuestros sentimientos aprenderán a mirar en perspectivas adecuadas a los dones que Dios ofrece y otorga a los hijos que le miran para acertar a vivir en la dinámica que la vida produce sus mejores frutos…

Bien merece que pensemos, dentro de este clima, en los enfermos del blog, peregrinos de la confianza, necesitados de fortaleza para mantener el ritmo que les va marcando la fe, en el camino de la vida, acercándonos a la Voluntad de Dios, que es donde de verdad nos encontramos con Dios mismo, y por lo tanto, con su amor infinito… El dolor nos aturde, y nos cuesta avanzar ensombrecidos, por eso tenemos que ayudarnos con la oración común, unos a otros, a perseverar… Con nuestro recuerdo particular por cada uno… también sus familias… miramos al cielo y pedimos la intercesión del Beato Tito para presentar a Dios nuestras súplicas, en el deseo de que nuestros enfermos sientan el consuelo de la gracia, y el Señor por su misericordia, les conceda la salud…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios Soberano de todo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Vuelva a resonar la alabanza en la voz de la Iglesia, por el cauce de la liturgia, en respuesta a la Palabra proclamada, manteniendo el objetivo de centrar la vida en Dios, tomando conciencia de que todo es relativo, transitorio, caduco; excepto la gracia y sus frutos, que son eternos…

Si vivimos sólo a «flor de piel» ¡¡qué poca consistencia todo, por más aliciente que contenga cualquier proyecto!!, lo más noble y altruista lo devora el tiempo sin que podamos apresarlo; y al final, ¿dónde queda todo traspasado al recuerdo?…

La Palabra hoy nos llama al testimonio, poniendo en valor la perseverancia, la valoración profunda de dónde nos apoyamos para hacer camino; y no precisamente en momentos de auge, sino en ambiente hostil, en situaciones adversas y en dificultades… Porque la fe incomoda y hasta escandaliza, cuando desprovistos de lo que anhelamos, nos atrevemos a poner en Dios nuestra confianza, y mantenemos las certezas contenidas en su Palabra hasta que lleguen, como verdadera ancla donde vivir seguros…

La alabanza propuesta hoy por la Iglesia, se balancea entre la profecía, que da por supuesta la victoria porque Dios cumple; y la realidad, que impone la lucha y la paciencia de la fe, que sabe esperar los frutos que van cultivando nuestras actitudes, pero que aún el tiempo tiene que madurar hasta florecer…


Alcemos la voz, en la misma voz de tantos cristianos como rezan, proclamando la victoria de Dios sobre el mundo, reconociendo su obrar admirable, su poder infinito y su misericordia, «el Señor da a conocer su salvación, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel» (Salmo 97)…

Pensando, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… uno a uno… también sus familias… poniendo en la presencia de Dios todas las dificultades por las que pasa cada uno, miremos al cielo y por la intercesión de Beato Tito, presentemos nuestras súplicas a Dios, para que los frutos de nuestra fe permitan que obtengan todos la salud; y la gloria de Dios manifestada en cada uno, nos capacite para ser cristianos coherentes que alumbremos con nuestro testimonio el mundo en que vivimos…
«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Señor llega a regir la tierra"…


Estrenamos de nuevo 27; el de hoy enmarcado en el mes de noviembre, a punto de concluir el año litúrgico, con el telón de fondo además de la vida eterna, por la vinculación de noviembre a los difuntos, dentro del marco eclesial que es donde nosotros nos movemos… 

Se compara «simbólicamente» el término del ciclo litúrgico con el fin de la vida de cada uno en particular, y del mundo en general, a fin de que tomemos conciencia y demos densidad al tiempo, trascendiéndolo y dándole productividad. Porque la vida no es un ensayo, sino una oportunidad maravillosa para descubrir y apreciar un don que nos sobrepasa, y del que no podemos apropiarnos, aunque lo debamos asumir con autonomía y libertad… en la grandeza del don está su riesgo, y Dios que es amigo del hombre ¡bien lo revela la escritura!, «santo en medio de ti y no enemigo a la puerta«, hace camino a nuestro lado para ayudarnos a despertar, motivándonos a la conquista de este germen, llamado a desplegar y florecer, ante nosotros y en nosotros…

La liturgia en esta última semana, a punto de iniciar un nuevo año, pone el énfasis en que Dios lo es TODO en todos, y realza su poder, su señorío, su realeza, («El Señor llega a regir la tierra«) de la que participamos todos en la medida de nuestra vinculación a Él… Superemos el despiste que nos causa la ilusión de pensar que dominamos la existencia y somos el centro en el ámbito que nos movemos, ignorando lo poco que abarcamos… Dios que está siempre con nosotros; nos señala a cada momento el norte al que dirigirnos; el salmo que rezamos hoy nos incita a proclamar nuestra fe, «decid a los pueblos, el Señor, es Rey; Él afianzó el orbe y no se moverá, Él gobierna a los pueblos rectamente» (Salmo 95)…


Si creemos en su Palabra, el fruto que dará en nosotros será la confianza de corazón ¡¡bonita manera de reforzar el objetivo práctico de nuestro blog!!… nosotros, peregrinos de la confianza, queremos hacer este camino acercándonos cada día a la Voluntad de Dios, que nos educa sin privarnos del misterio, y del dolor que a veces le envuelve, aunque sin dejarnos desprovistos para esta lucha; su gracia nos sostiene y nos enriquece…

Volvamos a rezar agradecidos, porque nuestra comunión crece y se fortalece con el paso de los días, y seguimos sumando interés compartiendo la fe, y poniéndola al servicio unos de otros apoyando a los más vulnerables… Pensamos y recordamos a todos, peregrinos de la confianza, que se ven sujetos al dolor y la esperanza, sin salirse de la confianza… para todos nuestra oración… uno a uno… también sus familias… –tenemos noticias esperanzadas de Lola que empieza a reaccionar con una mejoría considerable, aunque sigue necesitando refuerzo para conseguir una estabilidad que le permita acceder al tratamiento que necesita– … con la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo suplicantes, esperando de Dios lo que pedimos…
«confiando en el Señor no me he desviado»… 


 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Ésta es la generación que busca tu rostro, Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

La actitud de búsqueda en la vida cristiana es la que mejor nos identifica, cuando a la lumbre de la fe, vamos abriendo senderos de sentido a lo real… la respuesta a la Palabra, recogida en el salmo propuesto hoy en la liturgia, vuelve a ser sugestiva, «ésta es la generación que busca tu rostro Señor«… y es que cuando Dios es el Señor de TODO y de todos, y nos alistamos además a sus filas, qué bonito es proclamar su grandeza, su benevolencia, y examinarnos nosotros, para purificar nuestras acciones y actitudes disponiéndonos a participar de tan grandes dones que nos amplían nuestra capacidad y nos permiten enriquecernos, mientras gustamos de ellos…

«¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón, 
que no confía en los ídolos» (salmo 23)… 

Somos de nuevo advertidos del peligro de la idolatría, que de manera tan sutil nos pone a competir con la misma gracia de Dios, vaciándonos el corazón de los verdaderos valores y retándonos a conquistas que no nos ayudan a vivir; más bien nos recortan las metas a nuestras mismas capacidades que son limitadas y caducas, aunque a veces nos permitan soñar despiertos, haciéndonos ilusiones que cuando despertamos nos defraudan grandemente, porque se nos quedan chicas… 

Mantengamos la búsqueda, alimentando la fe cada día, con el oído atento en la escucha de la Palabra… la liturgia pretende acercarnos cada día alimento sólido, que nutra nuestra fe para fortalecer nuestro espíritu y capacitarnos para florecer en la Voluntad de Dios, que es donde Él nos piensa y nos sitúa, y donde su don germina el proyecto para el que fuimos creados cada uno…

En su presencia, pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… –agradecemos al Señor la favorable recuperación de Juan Carlos y seguimos apoyando la fe de los suyos para que la esperanza les fortalezca– …. Mirando al cielo y presentando a Dios nuestras súplicas, las rezamos ayudándonos de la intercesión del Beato Tito, a fin de que su testimonio aporte a nuestra fe, la garantía de los frutos que deseamos ver florecer entre nosotros, para gloria de Dios, por su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Señor reina vestido de majestad"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Hoy que celebramos en la liturgia la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo, es un buen momento para renovar nuestra fe, aceptando que hay más, detrás de lo que vemos y sabemos; y que necesitamos del cielo para descansar nuestros anhelos en la espera paciente pero activa, que separada por el tiempo al que nos apegamos, nos despista de lo esencial y nos dormita en la conquista de los verdaderos dones que tan necesarios son para luchar decididos por lo que vale de veras… 

Jesús no adula, ni engaña, afirma convencido, que su reino ha comenzado con su venida a este mundo, pero que su Reino no es de aquí… Facilitaría mucho la vida dejarlo aparecer entre nosotros por nuestras actitudes, pero es la verdad la que lo puede hacer presente, y el ser humano herido en su raíz por el pecado de soberbia (pretendemos ser como Dios) impedimos que estos dones florezcan entre nosotros y nos faciliten el camino del bien…

La liturgia hoy nos lleva al punto más álgido de la fe… el trono de este Rey es la Cruz, y en la proclamación de la Verdad identificada con Él mismo, está la vida verdadera que Él ofrece y concede a los que creen en su Palabra, en su proyecto, y en la entrega de su vida por la causa que permite al hombre vivir para siempre…


Afirmarnos en la Palabra de Dios nos permitirá vivir estables en medio de las vicisitudes del mundo y la vida, que nos reta a trascender liberándonos de lo que nos impide ser libres… Hagamos actos de fe en los mismos contenidos de la fe y recemos unos por otros ayudándonos a creer de forma coherente, asumiendo los compromisos que conlleva dar a Jesús la primacía…

Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… mirando al cielo suplicantes, y ayudados de la intercesión del Beato Tito, pidamos la salud para todos y la fortaleza necesaria para hacer este camino oscuro sin vacilar, apoyados en la gracia de Dios y en su amor infinito… Él sabe dónde quiere llevarnos, y además viene con nosotros… no dudemos de Él… aguardemos con paciencia activa su hora, porque cumplirá su Palabra…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Bendito el Señor, mi roca"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Los peregrinos de la confianza, que hacemos camino descansando nuestra pequeñez en el poder del Señor, escuchando rezar a la Iglesia este fragmento del salmo 144, proclamado hoy en la liturgia, caemos en la cuenta de que el arma de la fe, es garantía de victoria en la lucha de cada día… Dejarnos sostener por la fe, asumiendo la vida en su complejidad, presupone unos previos donde la gracia va actuado, dejando certezas en el alma de los que hacen de Dios su aliado… Es bonito entrever como una mezcla al rezar, la súplica y la alabanza; la admiración y la confianza; el respeto y la gratitud… 

Si vamos incorporando a la vida de cada día la escucha de la Palabra en la relación con Dios, su cercanía y su presencia irán haciéndonos exclamar esos actos de fe tan expresivos que vemos recogidos en el salmo, y que podemos darle nuestra propia impronta según nuestro momento y situación… Dios es el verdadero amigo del ser humano y ha hecho maravillas para estar cerca de nosotros, enseñándonos a vivir, a interpretar la vida y a encontrarle sentido a todo lo que se sucede en nuestro ámbito personal, familiar,  laboral, social… Démosle entrada por la gracia y la fe, y avanzaremos a prisa por los caminos de su Voluntad, confiados, seguros, firmes, dejándonos amar y trasformar… 

«Bendito el Señor, mi Roca,

que adiestra mis manos para el combate,

mis dedos para la pelea.

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos» (Salmo 144)…


Sostenidos por estas raíces, pongamos ante Él nuestras necesidades, nuestros deseos, nuestros proyectos… recemos en su presencia unos por otros, y, confiemos… recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno…. también sus familias… –mantengamos la guardia con Juan Carlos y Lola que nos necesitan mucho-… miremos al cielo suplicantes y por la intercesión del Beato Tito, pongamos en común nuestra fe para que recojamos frutos que nos permitan estar a la altura de lo que pedimos… Si ponemos a Dios en el centro es más fácil pedir y recibir… y, como consecuencia, emplear los dones y las gracias, en más siembra, que haga posible mas cosecha…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…