el amor no pasa nunca…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

El perfil de Jesús, lo vimos ayer en el himno a la caridad… y Dios, que en Jesús se dona del todo, quiere hacer descansar en cada uno de nosotros, esos atributos, que sólo los tendremos, si los recibimos por participación, dejándonos habitar por su Presencia, bajo la acción del Espíritu Santo, incorporando, eso sí, por nuestra libertad los previos que la van dibujando en el alma del amigo fiel de Jesús… amigo que no tiene que ser perfecto, basta con que se acerque a participar de su misma vida, hasta hacerse cauce de esos dones, que hemos de seguir expandiendo y expresando en el vivir de cada día…

No siempre la libertad del hombre está abierta al don de Dios, y es ahí, donde podemos sanear nuestra tierra, para que la semilla caída en el surco, dé frutos del 100×1. La virtud teologal de la caridad, es el amor gratuito, que descentrado de sí, se entrega totalmente al bien de los otros, por encima y «a pesar» de lo que el otro esté dispuesto o no, a recibir…

Es la caridad, un movimiento interno personal, sin más motivación que el bien y la bondad en sí mismos… reconocido o no, valorado o no, acogido o no… se ama por amor y se ama por amar… ese grado de amor se llama CARIDAD y lo poseen, quienes superando niveles primarios de existencia, se sitúan con la mirada y el corazón en Dios y en la vida eterna…

El la virtud de la caridad un camino que se recorre, un proceso en el que se avanza… seamos de ellos y tendremos amor para dar a muchos, haciendo el mundo y la vida más habitables y Dios más cercano a todos…

Pidamos como cada día por nuestros enfermos… por todos, uno a uno… miremos al Beato Tito, para que interceda ante la Madre del Carmen, tan mirada en estos días por todos los que estamos vinculados a Ella y al Carmelo… que sigamos haciendo comunión, rezando unos por otros y que la caridad prenda en nuestra vida y se derrame en gestos, en destalles, en interés y en oración… que obtengamos del cielo la salud de nuestros enfermos y no nos desviemos nunca del camino que lleva a la vida…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Dios es amor…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Después de nuestro «recorrido» por las virtudes teologales de la fe y la esperanza, nos paramos delante de la «reina» de las virtudes, que es la CARIDAD, única realidad que no se queda en el tiempo cuando lo rebasamos, sino que traspasa con nosotros el umbral de la vida eterna y nos revela el misterio grande, que «ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni por la mente del hombre ha pasado, las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman«…

Escuchemos hoy despacio el himno a la caridad, para que podamos interiorizarlo y vayamos sacando nuestras propias conclusiones en los días procedentes:
El amor es paciente,
es servicial;
el amor no tiene envidia,
no hace alarde,
no es arrogante,
no obra con dureza,
no busca su propio interés,
no se irrita,
no lleva cuentas del mal,
no se alegra de la injusticia,
sino que goza con la verdad.
Todo lo disculpa,
todo lo cree,
todo lo espera,
todo lo soporta
(1Cor. 13, 4-7)

Esta clase de amor es el ser mismo de Dios, derramándose en sus criaturas que por su adhesión a Él, viven de la gracia, en contacto con las cosas que son «de allá arriba»… amar con este amor es un fruto maduro de la misericordia, afincado en la fe y sazonado en la esperanza de la paciencia, de quien se fía con perseverancia…

Vamos a rezar, en el deseo de irnos acercando a este don… recordemos a nuestros enfermos, a todos, uno a uno… pongamos la mirada en el Beato Tito, y esperemos del cielo lo que nosotros no podemos conseguir por nuestras fuerzas… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Madre del Carmen, ¡enséñanos a esperar con esperanza…!


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Una vez que nos hemos acercado a la esperanza como virtud teologal y hemos visto manar de ella «gracia tras gracia», podemos preguntarnos ¿cómo estamos nosotros de esperanza? no cualquier esperanza, como venimos diciendo, sino la que descansa en las promesas de Dios y se alimenta de su Palabra… la que es capaz de esperar pacientemente, de la poda al rebrote del retoño, que hacen el fruto nuevo cada cosecha…
¡¡Qué sana es la paciencia que contiene estos secretos en sí misma, despertando en nosotros la esperanza!! Vivir -hemos de convencernos- no es lo que el hombre quiere que sea… vivir es despertar al don que somos y que tenemos que ofrecer, para que el Reino pueda expresarse ya en este mundo…

¡¡Qué pobreza reducirnos a lo más primario de nosotros mismos –como eternos adolescentes- con la riqueza que contenemos en el ser que portamos!! si nos fallan los cimientos, cualquier viento nos derrumba… empleemos la vida en construirnos, que el futuro se torna rápido en presente y el tiempo se desvela en lo eterno, dejándonos sumergidos en él, sin más estrépitos que cualquier sueño…


Trabajemos la esperanza que es la actividad práctica de la fe… acudamos a la Palabra de Dios… valoremos la gracia contenida en los sacramentos… incorporemos los compromisos cristianos a nuestro vivir cotidiano… volvamos a las sanas costumbres, acatemos los mandamientos, no son opcionales para un cristiano y menos para quien aspira a vivir las virtudes teologales… recemos, solos, en familia; enseñemos a rezar a los niños; practiquemos los sacramentos: ir a misa, confesar, comulgar… nos pueden parecer cosas pasadas de moda, y, no nos engañemos… son semillas de esperanza… 

Pidamos a la Virgen en estos días previos a su fiesta, la actitud adecuada para que en nosotros florezca la esperanza… que sintamos asombro ante el misterio y nos vayamos acercando a Él, en el tanteo de cada acontecer… en la gracia de cada momento…

Y desde este ambiente cálido, cercano a lo que vale de veras, traigamos a la memoria a nuestros enfermostan necesitados de esperanza… (incorporamos hoy a una carmelita de clausura del convento de Cañete la Real, Sor Clara, de 29 años, diagnosticada recientemente de cáncer y que busca nuestro apoyo para hacer frente a esta situación)… Pensemos en cada uno de los peregrinos de este blog, vinculados a nosotros por el misterio de la comunión de los santos, recordemos a cada uno… y con la mirada puesta en el Beato Tito, como intercesor, pongamos en común nuestras súplicaspara que llevadas al cielo, seamos socorridos y la gracia nos permita mientras esperamos lo que deseamos y necesitamos-  desbordar de esperanza…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"en tu corazón de Madre, queremos aprender esperanza…"


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El heroísmo de la Virgen, no está en los efectos que produjo en Ella la gracia de su fe –los efectos son ya consecuencias normales, de los previos, que no podemos saltarnos, en esta conquista– sino la capacidad de su fe, para fecundar en esta «desmedida» la Voluntad de Dios…

El motor interno que permite a Dios desbordarse de este modo en el alma, es la esperanza… lo vemos en la Virgen… esta gracia reside en el centro de su corazón entregado a la fe y fecundado en las promesas de Dios, que pueden esperar el traspaso del tiempo en lo eterno, porque la Palabra empeñada, no es cualquier Palabra; ni la Voz, que la proclama hasta dejarla impresa en el alma, es cualquier susurro de los que nos despintan y seducen a nosotros… es la Palabra Eterna pronunciada en el tiempo, hasta  traer a la vida lo que está inerte…

¡¡Qué bienestar provoca en nosotros acercarnos al corazón de la Virgen y descansar en su esperanza!! en Ella, esa gracia, ya ha fecundado… ¡¡es la Virgen prodigio acabado de la Obra de Dios en el ser humano!! es la esperanza quien tiene a María y no al revés, como al inicio de su camino de la fe… vengamos a acunarnos en esta esperanza suya, hasta que el calor de su aliento fecunde nuestra propia esterilidad y florezcamos


Podemos habitar en el corazón de la Madre hasta que madure nuestra fe… pongamos nuestros labios en los suyos para decir Sí a Dios y aguardemos confiados el mañana que Dios contiene para nosotros, lleno de esperanza…

Vamos a rezar juntos… la comunión es fuerza regeneradora… recordemos, un día más, a los enfermos de nuestro blog… pasemos lista… que estén todos, uno a uno… dirijamos la mirada al Beato Tito y pongamos en sus manos nuestro presente, henchido de súplica confiada… que nos lleve a los pies de la Madre del Carmelo nuestras necesidades, y Ella, en estos días de gracia –nos preparamos con fervor para su fiesta-, nos alcance de Jesús lo que pedimos… la salud de nuestros enfermos, de cuerpo y alma… consuelo, fortaleza, paciencia y ESPERANZA, para este tramo de camino, que tanto duele…
¡¡míranos con compasión, no nos dejes Madre mía!!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

¡¡María, Esperanza nuestra…!!


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¿Y si hoy, que comenzamos la novena del Carmen, miramos la esperanza con los ojos de la Virgen? esos ojos fueron los únicos, que no miraron nunca, más que en dirección a las promesas de Dios, ¡¡qué bien guardadas quedaron en su corazón por la fe!! ¡¡cómo hacía actos de fe en ellas, ante cada acontecimiento «ininteligible»!! ¡¡cómo buscaba en ellas la Voluntad de Dios, sin importarle cambiar la suya!! ¿dónde están esos ojos que nos miremos en ellos? acunemos nuestra esperanza en la suya y miremos con sus ojos… en ellos, nos será más fácil creer y esperar…

La esperanza de la Virgen, floreció la mañana de Pascua, y aún tenemos flores en el jardín de la vida… Ella, que con valentía dijo Sí a Dios, dejando de lado su proyecto vital, abrió el camino a todos los que en sus ojos nos atrevamos a mirar, hasta acoger, los planes creadores y salvadores de Dios, sobre nosotros…

Vivamos muy cerca de la Virgen estos días y atrevámonos a preparar el alma como un obsequio para el día de su fiesta… Ella conduce siempre hasta Jesús y nos susurra al oído «haced lo que Él os diga«... son días de gracia y estamos a tiempo de zambullirnos en ella, hasta quedar limpios, renovados, dispuestos a despertar al don y dejarlo florecer también en nuestra propia tierra…

Cerquita de la Madre, es muy fácil recordar a los hermanos… hagamos memoria, y pasemos lista… pensemos en nuestros enfermos; tengamos un recuerdo especial para cada uno… acudamos al Beato Tito, hijo fiel del Carmelo, unido entrañablemente a la Virgen, por su gran amor hacia Ella… hagamos un ramillete de flores, para que el cielo las fecunde y nos las devuelva en frutos… ofrecemos el dolor de cada uno, como lo más valiosos que portamos en este momento… nos fiamos de Dios y seguimos suplicando en el deseo de ser escuchados y socorridos en nuestras necesidades… ¡¡el Señor es fiel y no nos va a defraudar!!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"La esperanza mantiene la fe"


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
La esperanza cristiana es consecuencia de la fe… es valiosa esta actitud del alma, por su sencillez y su discreción… la esperanza no tiene capacidad, en sí misma, para arrancar milagros, como la fe; sin embargo tiene la habilidad, de darnos a comer, en cada momento, lo que nos ayuda a mantenerla… ella guarda en su arca las promesas de Dios y está firme en su Palabra… sin prisas, porque se fía y sabe que Dios es fiel

Dios, sí está dispuesto a cambiar sus planes por los nuestros, si nosotros nos damos cuenta, que su Voluntad es que el hombre viva y sus caminos sólo son para acercarnos a la Vida para siempre… si torcemos el sendero, viviendo «ilusamente» centrados en nosotros mismos, por nuestro bien, los intenta enderezar… no nos hace sufrir, sufrimos nosotros, porque avanzamos en otra dirección…

Vivir es serio, la vida es un don para adultos… a Dios no le cuesta hacer lo que pedimos; es más, está deseando hacerlo… adhirámonos a su Voluntad, acatemos nuestra responsabilidad… y pidamos… pidamos con fe y esperemos confiadosDios lo hará

Estos dones que son personales, no se pueden vivir solos…¡¡Dios lo sabe!!… por eso existe la comunión y todos sus efectos… es la gran riqueza de los hijos del Padre común… nosotros lo hemos descubierto y cada día queremos que este don nos crezca… en nosotros… con nosotros… a través de nosotros… y para nosotros

Recemos, pues, por los enfermos de nuestro blog… (se incorpora hoy Remedios García Nogales, de 48 años, en tratamiento por tumor cerebral… nos solicitan oraciones para esta etapa dolorosa y fuerte en su vida personal y familiar, con el deseo de que recupere la salud)… recordamos igualmente a todos, aunque somos ya muchos, no podemos dejar a ninguno atrás… hagamos memoria, que estén todos, uno a unoacudamos al Beato Tito y pongamos en sus manos, como cada día, el presente de nuestra súplicas, nuestro sufrimiento y el clamor de los que están en la cruz de la enfermedad… que presente a la Madre del cielo y a su Hijo lo que necesitamos recibir… que nuestros planes concuerden con los de Dios y se realicen nuestros deseos… nuestra coherencia será la dádiva, con que agradezcamos la bondad del Señor y su Misericordia

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"en Dios encuentro mi esperanza"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La esperanza cristiana no es ser optimista, ni tener una visión positiva de la vida, ni echarle un poquito de humor a lo cotidiano ¡¡no!! la esperanza cristiana es el báculo donde nos apoyamos en el tiempo, mientras nos acercamos, caminando, al cielo

La esperanza cristiana, es provocada dentro de nosotros, por la certeza de un encuentro precedente, que aunque no puede ser hallado de una vez, cuando aparece, ya no puedes, de Él, desprenderte… estamos hablando de la virtud teologal de la esperanza ¡¡no es cualquier esperanza!! es germen de vida que debe ser cultivado, para que su mismo fruto, nos aliente y alimente…

La esperanza del hijo de Dios, despierta cada día y se adorna discretamente, al susurro de aquellas promesas, que dejó en ella, quien es fiel y cumple su Palabra… es además, esta esperanza, constante, alegre… una alegría no bullanguera, ni superficial… no es fácil desprender del alma esta actitud, si la dejó fijada en ella, la presencia del Huésped, que pasó por ella de puntillas… el mismo que dibujó el cielo, haciendo alianza de amor con la Vida, en medio de la tempestad del mundo…


Esta esperanza es el eslabón que une el cielo con la tierra; ilumina la oscuridad de la noche y nos acompaña a dar el paso definitivo, en la confianza de corazón¡¡es valiente esta esperanza!! ella es ancla en el tiempo, aunque sus promesas se revelen en lo eterno… ¡¡es el precio a pagar por ella!! hemos de dejarnos conducir, sin resistir a ser llevados… ¡¡es teologal, es gracia!!

Miremos al Dios de la Esperanza y cobijémonos a la sombra de su Poder… busquemos la intercesión de los santos… acudamos nosotros al Beato Tito... recordemos a nuestros enfermos (Adriana sigue necesitando la fuerza de la oración común)… pensemos en todos, uno a uno… el Señor tiene que escuchar nuestro dolor… recibir de las manos de la Virgen nuestras gavillas, portadas al cielo, de las manos de nuestro gigante de la fe… y devolvernos en gracia su voluntad sobre nosotros, atendiendo a lo que pedimos… nuestra esperanza es su Poder, nuestro poder, la confianza…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"en Dios está mi esperanza"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
Vivir con esperanza es llenar de sentido la realidad… es bonito valorar cómo esta virtud tiene la capacidad de hacernos poner los ojos en lo que «esperamos y no vemos» y nos ayuda con ello, a tomar conciencia, de que la vida es más que la apariencia, y su sentido más que nuestro interés y nuestros intereses

La esperanza es la «arista» luminosa de la fe y en ella tenemos que poner los ojos, cuando las sombras oscurecen el camino y el dolor nos nubla el horizonte… entonces buscamos las «promesas» que guardamos en el corazón, vivimos de ellas alimentando la gracia, como nos enseña el mismo Espíritu del Señor que nos habita, y al que tenemos que dar cabida, despertando a su Presencia, y siendo sensibles a su Voz y su Voluntad…

Vivir es una gracia, que está por encima de nuestra capacidad, si vivimos a niveles puramente primarios… muchas cosas de la vida tienen sentido -si vivimos a la altura que requiere- y no explicación, como tantas veces queremos exigir, para no dar el paso al compromiso… La esperanza educa y prepara para asumir el riesgo de vivir confiados… ¡¡no somos ilusos!! una voz resonó en el mundo y esa Palabra aún está viva y es eficaz… capaz de hacer lo que dice, con la sola cláusula, de ser creída

Seamos de los que esperan porque creen… que la luz de nuestra fe, encienda esperanza en el corazón de los que nos vamos encontrando en el camino… de la oración puede brotar la esperanzala puede -también- hacer crecer si ya brotó… hagamos esta aventura sin retorno y avancemos por esta senda, hasta que nos sumerjamos en Dios y seamos iluminados…

Lleguemos a nuestro punto de encuentro diario… que seamos enriquecidos por la comunión… recordemos a los enfermos del blog y paremos a pensar en ellos… en todos, uno a uno… (incorporemos hoy a Pilar G. de 39 años que mañana es intervenida de un cáncer de mama, para que pueda superar esta etapa y se sienta cercana a otros hermanos, que conocen este dolor y esta lucha y lo ven suavizar por estas armas)… miremos también a nuestro Beato Tito, cruz de guía en nuestro peregrinar a la confianza, para que nos lleve al cielo, como lo suele hacer, nuestras plegarias y nuestras súplicas… que la Madre del Señor, acoja nuestro presente de sus manos, y nos devuelva en gracia lo que necesitamos y no dejamos de insistir con paciencia y esperanza… queremos la salud de nuestros enfermos y que puedan sentir el consuelo de la fe, en la confianza de corazón…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Espera en el Señor, se valiente"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La virtud teologal de la esperanza, es un don que Dios pone en el alma en gracia y que necesita como todo germen de vida, cuidado, cultivo y hábitat adecuado para que fecunde… no es cualquier esperanza, ni crece de cualquier manera… si hablamos de esperanza teologal, hablamos del cielo… y si hablamos del cielo, hablamos de promesas… promesas que se cumplirán, porque es fiel Quien las hace, pero el tiempo lo determina Él, que es quien lleva la iniciativa… 

La esperanza teologal es humilde… no aparece nunca referida a sí misma, más bien conduce, en dirección a lo que apunta… es la actitud que nos alienta a dar paso a lo eterno, quedándose, curiosamente ella, en este umbral del tiempo, no sin abrirnos de par en par las puertas, para que podamos nosotros, dar el paso definitivo… en el cielo no hay esperanza… sólo amor…

Seamos coherentes, con los medios que Dios otorga a los hombres, en esta vida… la confianza y la esperanza son dos almas gemelas, que mantienen la llama de la fe mientras florece el amor como realidad única… 

Vivamos de esperanza, alimentando la fe en la Palabra eterna de Dios, y llevando a cabo su proyecto… «la esperanza, se dice, que es el sueño del hombre despierto«… bonita manera, de hacernos caer en la cuenta, de cuánto tenemos que «sacudir» de nuestras ideas y cuánto trabajar la realidad, para que despiertos, soñemos con la Vida que nos encontraremos para siempre…

Lógicamente, queremos entrar en estos caminos y recorrerlos… por eso este punto de encuentro cada día, en el deseo de ayudarnos a vivir la fea mantener la esperanza… recemos un día más, unos por otros y acojamos la gracia que el Espíritu Santo, a su paso, pone en el corazón de cada uno, para aportarlo al don de la comunión y beneficiarnos todos de tanto, como de aquí, se desprende…

Recordemos a nuestros enfermos, a todos, uno a uno… busquemos la intercesión del Beato Tito, y pongamos en común nuestras súplicas… con el corazón en la confianza y la mirada en la fe, nuestra esperanza hoy es más grande… el cielo «destilará dulzuras» hacia cada uno de los que miramos humildes, como niños pequeños, el poder de Dios… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Madre de la Fe, ruega por nosotros"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La alegría de la fe nos debe compensar el esfuerzo que pueda suponernos llevar a cabo sus exigencias… Esto que es tan fácil tenerlo en cuenta ante cualquier conquista que hacemos en la vida, cuando queremos realizar nuestros sueños e ideales, somos incapaces de llevarlo a cabo, cuando de la fe se trata y tenemos que negarnos algo de lo que queremos… asociamos la fe y la vida cristiana al concepto negativo de «recorte», y nos aferramos a una fe subjetiva, que no conduce a la hondura de la fe y lo que ésta puede aportarnos a nosotros y al mundo en el que vivimos…
La Virgen, que tenía fe y vivía de las promesas de Dios, reveladas en su Palabra, cuando se encontró de frente con «el Misterio», tuvo la capacidad de asumirlo, sin dramas ni estrépitos, «viendo su vida trastocada» y teniendo que hacer camino en otra dirección, que la que ella había elegido… ¡¡así son los caminos de Dios!!… no hemos de «rasgarnos las vestiduras», cuando nos vemos envueltos en la vorágine a la que a veces nos conduce la Voluntad Dios…la fe es llamada a crecer en las pruebas de la vida… es mejor esperar, no precipitarnos en sacar conclusiones, pero sí ahondar un poco en la verdad de las cosas y hacer balance de qué valor damos a cada una y qué precio queremos pagar por ello… ¡¡todo es tan efímero!!  

Vamos a mirar a la Virgen y vamos a acercarnos a su fe… a la fe de la Virgen debemos nuestra salvación… ¿cuántos estarán asociados a la nuestra? ¿cuántos llegarán a Dios anclados a nuestra fe? puede parecernos una injusticia «la poda» de nuestros sueños… podemos hacer duelo «del corte» en nuestros proyectos… pero la vida y el vivir no es iniciativa nuestra y no debemos apropiarnos, ni las formas, ni los frutos… lo nuestro es aportar el don y fiarnos de «la Mano» que mueve los hilos de la historia y la va tejiendo con amor infinito, a pesar nuestro…

Recemos para que la luz de Dios nos habite y despertemos a la gracia de estar vivos… Dios quiere trabajar en ti su don, pero contigo… y conmigo… la comunión de los santos fluye de cada entrega personal, haciendo una obra conjunta de la que todos bebemos y podemos vivir…

Vamos a rezar como cada día a la Virgen, a través del Beato Tito… pensemos en los enfermos del blog, en todos, uno a uno… miremos al cielo y aunemos nuestras súplicas… nuestra confianza nos lleva a esperar de Dios todo… queremos la salud de nuestros enfermos… y descubriendo estos valores, acercándonos a esta gracia, queremos vivir de fe… con fe… y ayudarnos a creer… Dios lo quiere y nos lo pide… la Virgen puede ayudarnos… pidámosle que nos ayude ¡¡Madre de la Fe, ruega por nosotros!!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …