Día 3.- Beato Tito, ruega por nosotros…

El P. Tito a lo largo de su vida tuvo muchas ocasiones para ejercitarse en la esperanza y en la confianza plena en Dios. Desde joven tuvo una salud enfermiza y débil que le trajo diversos problemas. Por ejemplo, haciendo su doctorado en Roma, tuvo que repetir el examen final porque había pasado una temporada bastante enfermo. Asimismo, siendo ya periodista, en varias ocasiones la enfermedad le obligó a retirarse durante semanas, de las diversas actividades.
Igualmente, supo encajar con espíritu de obediencia, con ánimo e incluso con buen humor, la negativa de sus superiores a que fuera a las misiones (uno de sus sueños). El joven sacerdote carmelita se ofreció en varias ocasiones para ir a Indonesia (donde la provincia holandesa acababa de abrir una misión), pero no se lo permitieron, tanto por su frágil salud, como por la necesidad que tenían la Iglesia y el Carmelo holandés de buenos profesores y personas con formación. Tito sería misionero de otro modo y siempre colaboró con muchas actividades a la labor misionera de la provincia.
Pero es en el periodo final de su vida, donde realmente se pusieron a prueba su fe y su esperanza. Fue allí donde el P. Tito mostró la hondura espiritual que tenía y siempre invitó a sus compañeros a la esperanza, animándoles, haciéndoles pensar en un futuro que, casi con toda probabilidad, él sabía que nunca vería. En lo más horrendo de una Europa que se hundía en la oscuridad de la guerra, de la violencia y de la sinrazón, nuestro hombre -sin perder el realismo- mantenía la esperanza.


Cuando pensamos en la vida de los santos y los contenidos que hicieron posible su trayecto en la firmeza de la fe, hasta las más duras consecuencias; caemos en la cuenta, que la virtud y la gracia no son adornos para la vida, sino armas para la lucha… tenemos que decidirnos a ser cristianos de verdad… de los que traen el cielo a la tierra, porque quieren pasar de la tierra al cielo, sin salirse de la misma linea, en la que transitan el tiempo… esto es obra de la gracia y de la fe, pero con la adhesión libre y comprometida del cada uno de nosotros…

Queremos ser de ésos… de los que se toman en serio, después de saber desde el hondón del alma, lo efímero de todo lo que caduca y es para este tramo del camino… las promesas de Dios se guardan de lo externo, pero no dejan de clamar al interior del ser, en la búsqueda de esta conquista que será para siempre… donde estarán todos los que amamos y donde se incorporarán todos los que debimos amar…


Estamos en el tercer día de novena, preparándonos a la memoria del martirio del Beato Tito… es momento propicio para tender la mano a quien puede ayudarnos… él sabe lo que supone ser fiel hasta el final… pero también él, puede decirnos mejor que nadie, cuánto gana el que confía, hasta fiarse de quien «todo lo Puede» y «todo lo Hace»…

Recordemos a los enfermos de este blog… pensemos en todos, uno a uno… –incorporamos a Ana, en espera de una biopsia en la boca, para que los resultados no confirmen lo que se teme-… queremos seguir al amparo de este gigante de la fe, del que tanto podemos aprender, sólo con acercarnos a su esperanza… hasta la vida se relativiza con la vivencia de Dios, que centra su Voluntad en nosotros para llevarnos al cielo… 

Recemos pues por todos los que nos esperan cada día… los que sufriendo pueden languidecer en la confianza… dejemos correr los ríos de la gracia, que manan de la comunión de los santos y entremos en esta corriente para ser fortalecidos y ayudados en nuestras necesidades… no desconfiemos… el Beato Tito, presenta al Señor, en este gran día para el Carmelo, donde ponemos los ojos en el gran Profeta y Padre espiritual de la Orden, las súplicas de todos, los que cada día, nos damos cita para mirar al cielo… pobres… pero seguros y confiados…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Día 2.- Beato Tito, ruega por nosotros…

Cuando los alemanes invadieron Holanda en 1940, el gobierno de ocupación intentó controlar los dos ámbitos en los que Brandsma estaba más implicado: la educación y la prensa. Se intentó, por ejemplo, que los colegios católicos expulsaran a los niños de origen judío (a lo que el P. Tito se negó en el caso de los colegios carmelitas) y, poco a poco, se fueron tomando diversas medidas para asfixiar a la educación católica. En el campo de la prensa, el poder invasor pretendía que la prensa católica (bastante vigorosa en Holanda, pese a tratarse de un país de mayoría protestante) publicase las consignas antisemitas típicas de la propagando nacionalsocialista. Los obispos holandeses se mostraron muy contrarios y el P. Tito (como asistente eclesiástico de la prensa) se fue reuniendo clandestinamente con todos los directores para pedirles encarecidamente que resistiera y que se negaran a obedecer esta orden injusta.
En Enero de 1942, el P. Tito fue detenido en su convento de Nimega y fue pasando por diversas cárceles y campos de concentración hasta llegar a Dachau a primeros de junio. Allí moriría varias semanas más tarde.
En estos últimos meses de su vida, en condiciones terribles, el P. Tito supo mantener siempre la serenidad y la esperanza y, lo que es mas importante, supo trasmitir esa esperanza a los más débiles, a los que caían en el desanimo y la desesperación. Este comportamiento heroico y caritativo, no fue obra de la improvisación, sino el fruto maduro de una intensa vida de fe y de oración, rasgos que a veces pasaron desapercibidos por las muchas actividades que desempeñó a lo largo de su vida. Dicho de otro modo, tras el periodista, el profesor, el hombre de intensa actividad pública, se escondía el orante, el carmelita, el contemplativo… 


Seguimos avanzando tras las huellas del Beato Tito, en este segundo día de novena, y nos damos cuenta cómo la fe es una manera de vivir y de hacer frente a la realidad… no es la fe, algo que se coge cuando hay una contrariedad o una dificultad que resolver, no… la fe se vive siempre y se saca de ella en cada momento, el perfil que más necesitamos para avanzar en el camino recto, hacia el único destino que la vida nos acerca con el paso del tiempo… aunque pasemos por la oscuridad del dolor y del mal, la «Luz Pascual» puede iluminar ese tramo y ayudarnos a mantener la paz en medio de la tribulación… 

Lo vemos en los santos y en tantos hermanos que se fían de Dios y asumen la cruz como parte de la vida, sacándole su mejor partida a cada situación… no hay que negar que el dolor es contrario a nuestra naturaleza, aunque estemos heridos por él desde el principio… Dios quiere conducirnos a Él y va enderezando las sendas torcidas para atraernos a sus caminos y darnos en su Voluntad el bien que necesitamos… no nos esforcemos en interpretar, simplemente aceptemos que Él es Dios y nosotros sus hijos amados… no quedaremos defraudados…



Dejemos llevar al cielo nuestras súplicas de manos del Beato Tito, en estos días previos a celebrar su fiesta… tomemos conciencia de las consecuencias, a veces, de la fe… vivir no es soñar, ni sumar días a la existencia -lo hemos dicho ya muchas veces-… vivir es un don enorme, que no agradeceremos nunca bastante, pero a su vez es una responsabilidad. Todo don gratuito merece agradecimiento y repuesta… mientras más gratuito el don, mayor el agradecimiento… hay que valorar el don , pero sobre todo al Dador del don…
Necesitamos de la gracia… la oración la acerca a nosotros… vamos a rezar juntos y unidos porque necesitamos del cielo para acoger tan enorme ofrenda… los más necesitados son los que lo están pasando peor… nuestros enfermos, peregrinos de la confianza tras las huellas del Beato Tito… recordemos a todos, uno a uno y confiemos que somos escuchados, atendidos y ayudados… la Virgen nos espera y nuestro clamor le llega.. Ella nos ayudará, nuestro intercesor, se lo presenta…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Día 1.- Tito Brandsma: santidad de la humanidad.


Iniciamos hoy la novena al Beato Tito, a nueve días de distancia del 75 aniversario de su martirio en el campo de concentración de Dachau, el 26 de julio de 1942, que la culminaremos el día de su onomástica el 27 de julio. Vamos a acercarnos en estos días a algunos rasgos de su persona para agradecer su entrega y tomar impulso en nuestra vida de fe, sabiendo que «la muerte de los mártires es semilla de nuevos cristianos»… ¿quién sabe si somos nosotros los que hemos brotado de este germen de vida, en la corriente que nos movemos, de la comunión de los santos? 

El P. Tito es un modelo para el carmelita del siglo XXI. La Iglesia pide a la vida consagrada que dé testimonio de esa doble pasión, por Dios y por el ser humano sufriente, concreto, necesitado. El P. Tito supo vivir esa polaridad que no solamente no divide el corazón del carmelita sino que lo plenifica y autentifica. Lo plenifica porque la pasión por Dios del contemplativo encuentra su plenitud en la compasión amorosa por el prójimo y porque el que siente esa compasión y la vive intensamente, contempla el misterio de la existencia que para un creyente es el Misterio de salvación. Y lo autentifica porque solamente en la compasión por el prójimo se pone a prueba y se calibra la verdadera contemplación. El P. Tito vivió intensa y armónicamente esas dos pasiones. 
El P. Tito supo contemplar en el Via Crucis de Jesucristo hacia el Calvario el sufrimiento de la humanidad y la compasión de Dios. Y supo contemplar en el sufrimiento de la humanidad (llevado en el campo de concentración a límites insospechados) al Dios abajado, «kenotizado«, hecho uno de nosotros hasta el extremo de compartir el sufrimiento y la muerte. 
Que su ejemplo y su intercesión nos ayuden a nosotros a vivir con la misma honestidad la pasión por Dios y por la humanidad.


El dolor, que tanto duele, no tiene la última palabra en la vida de un cristiano… los peregrinos de este blog, que nos hemos encontrado en el camino de la vida, portando una herida abierta, necesitamos el consuelo de la fe para llegar a la luz pascual, que puede iluminarnos sin necesidad de traspasar el tiempo… la esperanza y la fe son para este tramo del camino… después será solo el amor el que hará presente todos nuestros anhelos y donde se verán cumplidas todas nuestras ansias de dicha y paz…

Vamos a rezar, porque la oración consuela, fortalece y crece la confianza… recordemos a los enfermos de nuestro blog, uno a uno… miremos al Beato Tito comprometiéndole en estos días tan señalados, donde nos queremos mirar en su entrega y aprender de él, que supo mantener la antorcha encendida en medio del más inhóspito desierto… esperamos conseguir a través de su intercesión, gracias abundantes para acercarnos sin miedo y con valentía a la Voluntad de Dios, buscando en Ella el amor desbordante con que somos mirados en esta etapa de nuestra vida…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria …

La prudencia es la “regla recta de la acción”


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Una vez que hemos ido pasando por los fundamentos sólidos de la vida cristiana, considerados en las virtudes teologales, fe, esperanza y caridad; hemos valorado el despliegue y la fuerza que provoca en el alma, o la firmeza y consistencia que da a la persona que los posee, vamos a pararnos ahora en otro grupo de actitudes -esta vez de carácter humano- que son las virtudes cardinales, prudencia, justicia, fortaleza y templanza, asociadas algunas de ellas a los dones y frutos del Espíritu Santo (que también vimos en su día), pero que aquí, son más bien «preámbulo» con que disponernos, dando consistencia a nuestro soporte personal, para que Dios pueda asentar en nosotros sus dones, sin temor de «derrumbe» por nuestra parte…

El hombre que en su esencia es espiritual, no comienza viviendo del Espíritu, ni en el Espíritu, sin unos previos de conocimiento y gracia, que le permitan despertar a la conciencia y asumirla libremente, entregándose a ello con la voluntad…

El hombre prudente, que bebe en la Palabra de Dios, hasta asimilar criterios de conducta que conformen su mente a sus matices, se dispone con ello a adquirir sabiduría y dar pasos en la vida en dirección a lo esencial, donde se encontrará con el tesoro que le habita y descubrirá riquezas que le son del todo necesarias para acertar en la vida…

En el deseo de irnos enriqueciendo en estos principios, que son los fundamentos del ser y el existir, reforcemos la relación con Dios en la oración, acercándonos cada vez más a la vida de la gracia y valorando en su justa medida, cuánto nos va en ello… la prudencia, cuando adquiere carácter de virtud, favorece el equilibrio y le da un talante a la persona de dominio sobre las cosas, que es esencial para ser libre y vivir en la libertad… no la libertad que esclaviza, sino la que libera para el bien, la entrega y el amor…

Es una necesidad acordarnos de las personas que amamos y a las que nos sentimos ya vinculados por nuestro encuentro diario y nuestra comunión de vida en orden a la fe y la confianza… vamos a rezar, como cada día, por los enfermos del blog, para que esta etapa de sus vidas, a nivel personal y familiar, sea de verdad, como Dios quiere, una gracia y una riqueza teologal… que la Virgen escuche nuestras súplicas que le presenta en racimo nuestro intercesor, Beato Tito, y nos consiga de su Hijo lo que con tanta fe, perseverancia, paciencia y esperanza no dejamos de implorar, en la confianza de que somos escuchados, atendidos y agraciados por quien nos quiere más que nadie y no deja de amarnos en esta situación por la que pasamos…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"en el día de la Madre, sus hijos se felicitan"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
Para el Carmelo y sus carmelitas, hoy es un día muy especial ¡¡el día de la Madre!!, solemos decir entre nosotros «¡¡en el día de la Madre, sus hijos se felicitan y en su honor hacemos fiesta!!… nuestras miradas se centran en Ella, porque queremos aprender a vivir TEOLOGALMENTE… en su fe nos apoyamos, mientras ponemos grande la nuestra… con su esperanza queremos hacer frente a la vida, mientras nos van grandes los acontecimientos… y en su amor nos cobijamos para aprender a amar, porque amar es darse y para darse hay que entregarlo todo…
De la vida no podemos quitar su parte oscura, ni podemos dejar de sufrir mientras la recorremos, pero el corazón que vive en la confianza, es capaz de mantener la paz en medio de la tribulación… necesitamos a la Virgen y de la Virgen, porque también nosotros, queremos como Ella decir sí a Dios, entrando en sus caminos… queremos tener la valentía de centrarnos -como enseña la Virgen- en lo que Jesús dice… y hacerlo… sabiendo que el tiempo es siembra, cultivo, cosecha… de una semilla que nos sobrepasa y que está -para colmo de desconcierto- dentro de nosotros mismos… también nosotros somos promesa y hemos de esperar el gran día, para verla cumplida y reconocer el Poder de Dios en cada uno de sus hijos, dejando estallar en el mundo la alabanza…

El Carmelo es todo de María y en María está nuestra identidad como carmelitas… el Beato Tito, nuestro intercesor y compañero de camino, es también un hijo de la Virgen, que supo no separarse de Ella en el momento del trance amargo de su vida, de donde sacó fuerzas para aguardar con paciencia, el contenido del tesoro que portaba en su corazón… nada parecido a lo que veían sus ojos y sentía su cuerpo… pero estaba dicho y la Palabra de Dios se cumple… esperó sin vacilar y gracias a su fidelidad, podemos nosotros hoy, apoyarnos en su fe y suplicarle que nos ayude…

Vamos a recordar a los enfermos del blog… agradezcamos para empezar, los frutos que se van obteniendo a través de la comunión entre nosotros «donde dos o más se reúnen en mi Nombre, allí estoy yo en medio de ellos«, dice Jesús… así lo sentimos… así lo agradecemos, porque es Él quien lo hace y quien culminará la obra en cada uno de nosotros… recordemos a todos los que están sufriendo, uno a uno… a todos los que sufren, viendo sufrir, también uno a uno… y miremos al cielo… dejemos cada uno expresarse a su corazón y confiemos que el Beato Tito, presenta a la Madre del Carmen y a su Hijo, nuestro presente herido, pero henchido de esperanza… queremos la salud de nuestros enfermos y que nuestro dolor sea fecundo en frutos que no terminan en este umbral de la vida… 

Beato Tito, ruega por nosotros…


Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Madre del Carmen, enséñanos a amar…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Modelo perfecto de discípulo es la Virgen María ¡dichosa por su fe! ¡ejemplo de esperanza! centrada desde la roca firme de su ser en lo único necesario, que es el amor de Dios y a Dios, llevado a la altura de «caridad» -virtud teologal- por su apertura y respuesta a la gracia, que desborda en bendiciones para todos, por su disponibilidad a los planes de Dios, que incluyó el «derrumbe» de los suyos…

Los «privilegios» que le fueron concedidos a la Madre del Señor, son efectos que proceden de las causa primeras (esas que tan desapercibidas nos pasan a nosotros tantas veces) y que Ella, por el amor a las promesas de Dios (reveladas en la misma Palabra que escuchamos nosotros) guardó en su corazón, dejándolas susurrar hasta florecer por la gracia, la obra acabada de Creador…

Entendió la Virgen que la vida es misión, y el destino es promesa… y decidió peregrinar en la fe con la confianza, como fundamento de su esperanza… ¡¡bien sabía Ella que Dios hace lo que dice!!…

Aprender el amor en el corazón de la Virgen es una aventura «arriesgada» porque su orientación apunta muy alto… «altura asequible», porque el alma del hijo de Dios lleva esta «grieta abierta», para acoger don semejante, que lo fecunda el mismo Espíritu, si no nos resistimos…


Estamos a las puertas de la gran fiesta del Carmen ¡¡el día de la Madre!! acabamos de rezar una antífona que expresa los sentimientos de todo carmelita en estas vísperas, «Tus hijos, Virgen María, serán tu gozo, porque Dios los bendecirá y los reunirá en tu nombre«…

Con esta esperanza miramos al cielo y levantamos nuestro corazón suplicante, inmersos en la confianza que nos da el amparo y el cobijo de tal Madre… queremos llegar a Ella a través de nuestro carmelita, Beato Tito, fiel a su don, que se dejó sembrar para gracia de muchos, entre los que queremos estar nosotros… en sus manos depositamos nuestra plegaria, en el deseo de que consigamos aumento de gracia para cada uno y podamos ver nuestros deseos realizados para gloria de Dios… con el recuerdo de nuestros enfermos en el corazón y el deseo de que el cielo nos escuche, miramos a la Madre y le damos nuestro primer beso a unas horas -de distancia- del gran día…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Amaos, como yo os he amado…"

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

En «la escuela» de la vida (¿qué es la vida sino un aprendizaje?) hay un Maestro que enseña a vivir -en su misma Persona- con su propia entregaDios, más que amor, es amar… y es lo que quiere que retenga nuestra mirada hasta que el corazón se entere, de qué forma somos amados… ¡¡hasta el extremo!! sin méritos por nuestra parte… dice la escritura «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros«… estamos hablando -entonces- de algo que nos es dado y que debemos recibir, porque es para nosotros…

Cuando el amor va tensando «la cuerda floja» en que solemos acomodarnos los humanos, esperando «sólo» ser amados, -muy centrados en el goce placentero de lo más primario del amor- no pronuncia Dios a nuestro corazón, de manera impositiva, esa sentencia que nos dicta su Palabra: «Amaos, como yo os he amado»… ¡no!… acercarnos a Dios no recorta nuestra libertad, ni hace de nuestra vida un código de leyes que seamos incapaces de cumplir… hay Maestro y enseñanza, y jamás nos sitúa el don de Dios mas que en la conquista de nuestra propia realización personal… lo que hace es abrir un surco, desplegando las veredas de esta corriente de gracia, que inunda todo el ser del hombre, dando altura, anchura y hondura, a nuestra dignidad de hijos suyos


Hagamos el mundo habitable, acogiendo el don y la responsabilidad de ser hombres… seguimos hablando del amor de Dios, derramado dentro de nosotros para desbordarse hacia los demás… estamos mirando de cerca cómo es el amor cristiano, para buscarlo expresarse en nosotros, y verlo desde nosotros reflejado en los otros, agrandando el cerco y expandiendo el reflejo de esta «chispa», cada vez a más distancia…

Amar como Jesús nos ama, es pararnos ante el gozo y el dolor de los hermanos, porque sus alegrías nos alegran y sus penas nos hacen llorar… rezar por los enfermos es amar, como hemos aprendido en Jesús… y dejarle amar con nuestro amor, o mejor, amar nosotros, con el amor suyo que ya tenemos…

Pensemos en los enfermos de este blog, recordemos a todos, uno a uno (comenzamos dando gracias al cielo porque Catalina que tenía parálisis cerebral ha despertado del coma y está en planta. Aida, que tenia una septicemia y corría peligro su vida, está igualmente mejorando de forma considerable, después de largo tiempo sin resultados favorables. Adriana está de alta y su mejoría es una buena noticia para todos)… acudamos a la intercesión del Beato Tito, el día 26 celebraremos los 75 años de su martirio y tenemos que «comprometerle» para obtener gracias especiales de la semilla, de su vida, que cayó en tierra buena y tiene que florecer en nuestra fe y nuestra confianza de forma efectiva y eficaz… ¡¡no dudemos!! pidamos con fe -como cada día- y la Virgen, víspera casi, de la fiesta grande del Carmelo, de manos del Beato, ponga sus ojos en nuestra necesidades y nos socorra, dando la salud a nuestros enfermos y ayudándonos a entrar en la Voluntad de Dios con la confianza de un niño, que se fía ciegamente de la bondad y el poder del Padre, que todo lo puede… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"amad a vuestros enemigos…"


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El amor, que comienza a despertar en nosotros por el gozo de sentirnos amados, no se llama caridad, ni es virtud teologal, mientras no se convierte -de dentro afuera- en donación gratuita y entrega generosa en bien de los otros… el amor tiene un perfil, que es su máxima expresión, donde verdaderamente se ve la altura, la anchura, la hondura y la profundidad de la persona que ama, es el perdón… ahí está la vara de medir, para saber de qué amor estamos hablando… es un amor que se tiene, si se recibe antes… y no se da, hasta que no se tiene…

Ya vimos en su día que el amor-caridad es un fruto del Espíritu Santo y que cuando damos un paso, y otro, y otro.. y nuestro amor madura en el don de Diosquien ama, ya vive descentrado de sí mismo y se afana por el bien del otro y de los otros… produciendo para ellos los efectos de esta gracia, que es la CARIDAD, que según la misma Palabra de Dios…
«es paciente y bondadosa; no busca su interés; 
no se irrita; no toma en cuenta el mal;
Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta… 

Son cosas que solo estarán a nuestro alcance, si alcanzamos vivir del Espíritu… y podemos llegar a vivir del Espíritu, porque Dios lo derrama en el corazón del cristiano, que acierta a descubrir el proyecto del Reino, en la Voluntad de Dios…


Es nobleza saber perdonar y Dios lo quiere para nosotros, que tantas veces necesitamos de ese perdón y que en Él siempre nos es concedido… no nos olvidemos que amar incluye este gesto valiente y que en el amor de Dios podemos obtenerlo para ofrecerlo y brindarlo a los demás…

Rezar también es amar, y ejercitarnos en el interés por los hermanos, va generando en nosotros actitudes idóneas para enriquecernos en lo que vale de veras… tengamos, como cada día, ese recuerdo fraterno por todos los enfermos del blog… recordemos uno a uno a todos los que sabemos que están en situaciones complicadas y difíciles y que la fe puede suavizar, aliviar y resolver…(intervinieron hoy a Juan, el chico de 23 años con tumor cerebral y la operación ha salido bien, pero no pudieron limpiarle del todo por el riesgo que corría; se encuentra en UCI y esperemos que se recupere pronto para poder seguir el proceso con la quimio y obtener los mejores resultados posibles)… amparémonos en la intercesión del Beato Tito, para que comprometa a la Virgen, próxima ya a su fiesta grande del 16 y el cielo derrame sobre cada uno, gracias abundantes que nos fortalezcan y afiancen la fe y la confianza…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"sed compasivos como vuestro Padre es compasivo…"

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

También la virtud teologal de la caridad, tiene un rostro llamado compasión, muy vinculado a la misericordia… las virtudes son como las cerezas, nunca coges una, que no engarce con otras, hasta hacerse racimo en tus manos… no nos sitúa la compasión -o la misericordia- por encima de quien está necesitado, sino más bien, despierta lo mejor de nosotros mismos, en orden al bien de los demás…

Hablamos de virtud teologal, no de cualquier gesto -que los incluye lógicamente-, con que a veces queremos silenciar la conciencia, convenciéndonos de los límites que nos impiden llegar a lo que no depende directamente de nosotros… la compasión, como el amor, no puede vivirse de forma abstracta, tiene que expresarse de manera concreta… salta barreras familiares y sociales y se centra en el ser humano, donde esté y quien sea… no siempre es fácil, porque, eso sí, siempre nos obliga a salir de nosotros mismos y dar de lo que hay en nuestro corazón… de ahí que sea tan importante ser habitados por la gracia, hasta que el Espíritu Santo haga florecer sus dones, en frutos concretos de entrega y donación, donde sólo sea amor, nuestro pensar y actuar…


No estamos del todo lejos, o despistados… queremos vivir de amor y aprender a amar en el mismo corazón de Dios… nos preocupan nuestros enfermos, nos cuesta ver sufrir y rezamos cada día con verdadero interés por cada uno… el camino recorrido en la comunión y los vínculos creados, han enriquecido ya nuestra vida de fe y queremos seguir avanzando en esta dirección…

Vamos pues a rezar por los peregrinos de nuestro blog, caminantes de la confianza… recordemos a todos, uno a uno, y miremos al cielo, a través de los ojos del Beato Tito, para que la Virgen nos reconozca en ellos y atienda nuestras súplicas… que no nos falte, en esta ruta de dolor que transitamos, la fortaleza, la esperanza, la paciencia, la fe, y que nos fiemos de los planes de Dios, que construye un futuro dichoso para cada uno de los que le buscamos, en el camino de la vida y en el sufrimiento que nos habita… Dios está con nosotros y sabe dónde pisamos y lo que cuesta…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Vence al mal con el bien…"

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La virtud teologal de la caridad, no es una manera concreta de amar (aunque tiene sus rasgos propios) sino una manera concreta de ser… es un estilo de estar en la vida y ante los demás, que hace el mundo habitable y apunta el norte y la dirección a que nos encaminamos….
«Vence al mal con el bien»
Hay imperativos en la escritura rotundos y fuertes, que no están para «decorar» el texto… que además no son opcionales y que son para todos los que se atrevan a entrar en esta lógica, y caminar a la Vida desde el umbral del tiempo… Es el amor mismo de Dios derramado en nuestros corazones, que acogido, cultivado y fecundado por la gracia de esa misma Presencia que lo hace florecer, llega a darnos capacidad para entregarnos por entero al bien de los otros… es el Reino, que podemos traerlo al presente, con la sola conciencia de vivir en Dios, y con Él hacer camino, hasta llegar a sumergirnos en la única realidad que trasciende el mundo, porque queda incluida en las mismas entrañas de Dios… ¡¡es el cielo!!


Traemos el cielo impreso en el alma, aunque la rutina de lo cotidiano nos vaya proporcionando distanciarnos de ello… seamos valientes y retornemos a nosotros mismos… en el centro mismo de nuestro ser, está la fuerza y la gracia para conquistar estas metas, que son utópicas si vivimos en lo muy superficial y pueden ser nuestra identidad, si nos tomamos en serio nuestro ser hijos de Dios…

Vayamos a la fuente a beber y calmemos nuestra sed de infinito, en esta agua que es Dios mismo…recordemos en este «rellano» a los peregrinos de este blog, que hacen ruta «ya avanzada» en la confianza… miremos al Beato Tito, que vivió esta virtud teologal en todas sus consecuencias… pensemos en cada uno de nuestros enfermos, en todos, uno a uno… y recemos en la fuerza de la comunión, para que la Madre del Carmen reciba este clamor, hecho murmullo suplicante, de manos de nuestro intercesor… y en su día, nos sea concedida la salud de nuestros enfermos, disponiéndonos nosotros a la salud del alma, para que el cuerpo también participe de este renacer… confiemos… esperemos… amemos… y sin duda, Dios actuará…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …