Beato Tito compuso este precioso poema a Jesucristo… con él demuestra la aceptación gozosa del sufrimiento que le unió al Señor. Llevaba tres semanas en la cárcel de Scheveningen, segunda estación de su particular vía crucis, que duró seis meses y siete días:
En el umbral mismo de estos días que tanto tienen que enseñarnos a nosotros, que estamos haciendo un camino de confianza en nuestro dolor, volvemos a mirar al cielo, porque lo que necesitamos nos tiene que ser concedido… nosotros, ni lo tenemos, ni podemos vivir sin ello…
Sí que está a nuestro alcance acercarnos a estos misterios y beber de ellos, para que la GRACIA actúe y nos facilite nuestra adhesión al don que nos sobrepasa, y del que hemos de vivir, si no queremos quedarnos derrotados y derrumbados en el camino…
En el Concilio se afirma «el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado. …Por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte, que fuera del Evangelio nos envuelve en absoluta oscuridad» (Gaudim et spes 22).
Pero este camino tiene que ser elaborado, hay que construirlo paso a paso… necesita siembra, cuidado… tenemos que incorporar a nosotros la vida de la gracia, y la semilla germinará dándonos frutos del ciento por uno… a su tiempo… en su momento…
Estamos pisando tierra árida -comienza la semana santa- seamos capaces de acercarnos a esta escuela de vida, que solo acercándonos a Dios y unidos a Él, podremos asimilar hasta aprender…
El amor de Dios por el hombre tiene el precio de la sangre de su Hijo… pero quien sabe de verdad el valor del ser humano es sólo Dios… nosotros nos valoramos poco, de ahí que nos cueste entrar por sus caminos y vivir de forma coherente, acercándonos donde tenemos que llegar…
Acudimos a la intercesión del Beato Tito, tenemos ante él nuestro recuerdo diario hecho oración por nuestros enfermos, por todos, uno a uno… algunos están en un momento duro y difícil, necesitan apoyo… fuerza para luchar y ánimo para seguir adelante…nuestra confianza unida tiene que fortalecerles… Dios nos escucha…
Beato Tito, ruega por nosotros…
Padrenuestro – Ave María – Gloria …



