lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo»,

Es el pecado, la distancia que nos separa de «la fuente«, que puede calmar nuestra sed… y curiosamente, sólo «el agua de esta fuente«, al irnos calmando la sed, nos permite seguir bebiendo, acercándonos, hasta sumergirnos de lleno, en este «manantial de vida«, que es Dios mismo

¡¡Somos pecadores!! y cuando nos vamos acercando al Señor y mirándonos en Él, ¡¡qué fácil reconocer herida, nuestra «imagen y semejanza» de quien recibimos el ser!!… ¡¡qué sincero el impulso a pedir perdón!! ¡¡qué necesidad de ser perdonados para entregarnos de lleno a dejarnos amar!! y por fin, desde ese amor, lanzarnos a dar amor a todos, encendiendo en ellos la misma llama, que vimos prender en nosotros…

Dice la Escritura, «quien dice que no tiene pecado es un mentiroso y la verdad no está en él«… no podemos, ni queremos decirlo… ¡¡queremos pedir perdón, no justificarnos!! porque también dice su Palabra » si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre, a Jesucristo, el Justo, Él es victima de propiciación por nuestro pecados; por los nuestros y los del mundo entero«… esa es nuestra paz y nuestra esperanza, «Dios no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y viva«…


«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,»
«lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo»,


La luz y la fuerza para reconocer el pecado y pedir perdón es la oración…  es ella la que tiene que irnos despertando la conciencia, no solo para evitar el mal, sino para hacer el bien ¡¡cuántos pecados de omisión nos tienen el alma helada y el egoísmo crecido, hasta no vernos más que a nosotros mismos!!

¡¡Pidamos el Espíritu Santo!! recemos anhelantes la oración que venimos construyendo y aguardemos a que nos cubra su fuerza… su luz… su poder… ¡¡podremos amar!! ¡¡hacer el bien!! ¡¡portar la gracia y encender a muchos en este don que lo hace todo nuevo!!… 

«lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo»,
Vamos a pedir, como cada día, por los enfermos del blog… (surgió un problema y Carmen no se opera hasta el viernes), recordemos a todos, uno a uno… acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que él nos consiga de la Madre del Carmen y su Hijo lo que no dejamos de suplicar… la salud del cuerpo y el alma de todos los que caminamos dirección a la confianza de corazón… que nos nos falte en el camino, fortaleza, esperanza, paciencia, consuelo y que crezcamos en comunión, para que nuestro testimonio de unidad siga dando luz a otros muchos, que se acerquen a rezar con nosotros…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

riega la tierra en sequía…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo,»

A veces somos dominados por la aridez, la apatía, la monotonía, la desgana… las circunstancias manipulan nuestra libertad y somos atrapados…

«Las sombras«, que al sol dan respiro; si se proyectan en días sombríos, adelantan la noche… el ser humano, desprovisto de la gracia, puede «soñar despierto«, pero «no vivir soñando«, porque ¡¡vivir!! no es sumar días a la existenciaPortamos un reclamo dentro de nosotros mismos, que no cualquier agua puede saciar… necesitamos a Dios… tengamos la humildad de reconocerlo y clamemos ante Él… 

Para recibir el Espíritu, hay que desearlo desde las actitudes vitales… no podemos hacer «conquistas infantiles», pidiendo cositas que hoy son, y mañana no son porque ya las queremos de otra manera… sólo con el Espíritu dentro de nosotros, podemos llevar a cabo la Voluntad de Dios… acercar el Reino a este mundo y sentirnos miembros de la gran familia de los hijos de Dios, que nos hace hermanos unos de otros…


Ahora que sabemos, con qué contamos si hay Espíritu, y qué nos perdemos sin Él, es muy fácil alimentar el deseo, dando nombre a lo que nos aporta, trasmite, concede, comunica al alma… viendo claro nuestro desvalimiento, nuestra pobreza, nuestra necesidad… 

Susurremos… clamemos… invoquemos… anhelemos… pero suplicando, como el pobre que «le va todo» al alzar la vista y extender la mano:

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento».

«Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo,»


Lógicamente al rezar, no pensamos sólo en nosotros mismos… nuestra ruta se camina en racimo y no queremos separarnos unos de otros… rondamos con la mirada –hay cierta complicidad entre estos peregrinos– a ver quién tiene que tomar primeros puestos, que vamos casi rotando, según el momento de cada uno… porque todos estamos en un trance difícil… ¡¡¡qué bonito descentrarse cada uno de sí y ocuparnos unos de otros!!! sin duda es como más recibimos…

Carmen, que fue la primera peregrina a la confianza de manos del Beato tito, necesita hoy de algo que ella tan generosamente no se guardó para sí, sino que quiso compartir con todos, LA ORACIÓN AL BEATO, que ya dio sus primeros frutos, pero era preciso cosechar muchos más, para que la raíz de nuestra confianza, tenga una consistencia que no se tambalee ante las tempestades inevitables de la vida… su salud ha sido el cauce que Dios ha utilizado para el crecimiento en la fe de todos y estamos agradecidos tanto a ella, como a la iniciativa por parte de Dios que lo hizo posible… Mañana será intervenida de nuevo, y hay que conseguir lo que nos falta, porque no se pueden quedar las cosas a medias…

Recordamos igualmente a todos los enfermos del blog, uno a uno, que con tanta ansia miramos al cielo cada día, amparándonos en la intercesión del Beato Tito, para que la Madre del cielo y su Hijo, nos devuelvan en gracia nuestros suspiros, acrecentando la confianza, la fe, la esperanza, la fortaleza y la salud del alma y del cuerpo, para que demos gloria a Dios y nos alistemos a sus filas, con un corazón convencido y convertido…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El verdadero milagro que Dios hace en el ser humano, es perdonar el pecado y devolverle el estado de gracia, que le confirió al crearlo y que le permite vivir en relación armónica con el «Misterio que nos habita», que es Dios mismo…

Curiosamente es algo que a nosotros casi ni nos llama la atención, porque el tema del pecado -por exceso o por defecto- lo solemos valorar de forma subjetiva, aplicándole nuestros criterios y escala de valores, donde somos nosotros, los que decidimos el bien y el mal

Y el pecado ¡¡no nos engañemos!! es la raíz del dolor y el sufrimiento -en todas sus formas-… sabemos que de la raíz al fruto, hay todo un proceso, que si somos sinceros, no podemos evadir -ni pasar por alto-, si queremos llegar al fondo de la cuestión y ser iluminados… El pecado no es LA CAUSA del mal, sino EL EFECTO… y esa es la trampa, que enfatizamos en los efectos que produce, y no en las causas que lo provoca… y así, no salimos del atasco

Desde este planteamiento, cobra todo su sentido los versos que añadimos hoy a la oración que estamos construyendo, y en la medida que tomemos conciencia –y al profundizar, vayamos valorando su verdadero sentido-, crecerá en nosotros la necesidad de rezarlo y el deseo de asumirlo…

«mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento».


Venimos preparando nuestro interior, alimentando el deseo de ser invadidos por dentro, por esta Presencia, distinta de mí, que puede hacer en mí maravillas… dispongamos nuestro corazón para aceptar a Dios con todas sus consecuencias y dejarnos trasformar por Él, por su gracia… tenemos que parar en los «previos», para que seamos habitados hasta dar frutos… no dejemos de susurrar la oración que venimos rezando, sumemos los versos cada día, sin restar ninguno…

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
«mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;»
«mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento».


Deseemos para todos estos dones, estos frutos, estos efectos… fortalezcamos la comunión, rezando todos, unos por otros… es la manera más eficaz de recibir la gracia…

Como cada día, hagamos presente a los enfermos del blog…. a todos… uno a uno… acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que nos conceda, de la Madre del cielo y su Hijo, lo que tanto necesitamos… la salud de nuestros enfermos, su ánimo, su fortaleza… que no decaigan en la lucha, que la esperanza alimente su fe, y por la fe vean crecer su confianza…. 

El sufrimiento que no entendemos, está fecundando el don de Dios, en cada uno de nosotros… hemos de perseverar firmes, apoyándonos en el Señor, seguros de que recibiremos la bienaventuranza, que Él mismo proclamó, ante quienes se cuestionaban su poder, por el dolor que veían en su derredor… «dichoso quien no se escandalizare de mí«…

No te sueltes por favor, peregrino, de la hermana confianzano quedaremos defraudados
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«mira el vacío del hombre,
si Tú le faltas por dentro;»

La súplica de hoy, unida a la que hacíamos ayer, no es más que prolongar el deseo en la misma necesidad que lo provoca… es la humildad y la fe, haciendo nido en la confianza… ¡¡son nuestras armas!! 

No podemos retarnos a echar un pulso a lo real, si no queremos ser vencidos… nuestra actitud ante el «Misterio» ha de ser la del niño pequeño, que se deja acunar hasta sentirse seguro… y una vez que conoce ese regazo –desde ese preámbulo– va haciendo sus primeros ensayos… sin soltarse… casi sin éxitos… pero sin sentirse solo… hay en quién apoyarse… tenemos a quién acudir…

Esto que parece que lo consigue la voluntad, no es cierto, ¡¡es gracia!! por eso tenemos siempre que empezar llamando, mirando arriba y reconociendo que los dones de Dios son todos para el hombre… pero son dones de tanto «valor», que no podemos jugar con ellos… hasta que no los ponemos en su justo «precio», no vienen a vivir la vida con nosotros… Dios, más próximo a nosotros, que nosotros mismos, no se deja manipular por nuestras fantasías… 

Convencidos de esta gracia, necesitados de ella, seguimos invocando al Espíritu… sin olvidar los versos de los días anteriores, sumamos –a la secuencia– los correspondientes al día de hoy, convencidos de lo que decimos… estamos elaborando todo «un tratado de vida espiritual», con la oración más antigua que reza la Iglesia al Espíritu Santo… y nuestra riqueza es que la hacemos en clave personal, con la dimensión que aporta -a la vez- el hacerla en comunión con otros hermanos, que buscamos la misma fuente, desde la misma sed…

El dolor ensombrece nuestro camino… queremos avanzar en la noche, pero nos sentimos desvalidos, vulnerables… ¡¡nos jugamos todo en esta aventura de la fe!! pero curiosamente -ya esto es don de Dios- no queremos salirnos de esta «senda estrecha» de la Voluntad de Dios, porque «jamás nos llevará su Voluntad, donde su Gracia no pueda sostenernos«…

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos».
«mira el vacío del hombre,
si Tú le faltas por dentro;»
Peregrino de la confianza, que buscas con ansias la luz del día en tu camino… ¡¡no temas!! Dios va contigo… invoca… clama… desea… suplica… necesitamos el Espíritu para la travesía de la noche… ¡¡podemos recibirle!! es el don de la Pascua… ¡¡la gran promesa de Jesús!!… la liturgia nos ayuda a vivir estos misterios y hemos de acercarnos a ella para ser conducidos…

¡¡La Gracia es determinante!! los Sacramentos abonan nuestra tierra, para que la semilla germine… ¡¡seamos valientes!!  la fe tiene su propia pedagogía… no queramos vivirla de forma subjetiva, porque los frutos buenos, nacen de los arboles bien plantados, regados, abonados y cuidados hasta la siembra…


Recemos por nuestros enfermos… acudamos a nuestra cita… que estén todos presentes… Pongamos en las manos del Beato Tito, «el haz» de nuestras súplicas, donde queden incluidos todos nuestros anhelos para cada uno… su salud del cuerpo y el alma… que sientan de verdad el amparo, el cobijo, el consuelo, la fortaleza, la paz, la esperanza… ¡¡que no se descuelguen nunca de la confianza!! que guarden las promesas de Dios en su corazón y vivan de ellas por el acto de fe, mientras se cumplen… ¡¡se cumplirán!! Dios lo que dice, lo hace…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Entra hasta el fondo del alma…


De nuevo estrenamos «27″, día simbólico para nuestro blog… ¡¡ya es el tercero!! y el de hoy queda incluido en el mes de mayo ¡¡mes de la Virgen!! la Madre del Carmelo… ese espacio sencillo, diminuto, donde se busca sin cesar al «Dios escondido», para vivir en su Obsequiounirnos del todo a Él, hasta ver con sus ojos, hablar sus palabras y amar con su mismo amor… Ya decía el Beato Tito, «el espíritu del Carmelo me ha fascinado». 

Es nuestro blog, punto de encuentro cada día, donde el peregrino hace parada y repone fuerzas para seguir avanzando, tras esa «estrella» discreta, pequeña, que nosotros llamamos «confianza» y que henchida de luz se pierde en la noche, -mostrando sólo un resplandor de sí misma»– porque ella sólo se entiende referida  a Quien la provoca, y segura de su identidad, cede convencida su protagonismo, a quien  de verdad lo tiene…

Hemos de dar gracias a Dios, porque -se multiplican las visitas cada día- y sigue creciendo el número de hermanos que rezamos, buscando la fuerza de la comunión y la intercesión de nuestro «gigante de la fe», como cariñosamente nos gusta llamar, a nuestro P. Tito… nos descubrimos necesitados de la gracia, y vamos labrando pacientemente el fruto valioso de la fe, que sin duda, dará frutos del ciento por uno, cuando el otoño por el que pasamos, ceda el tiempo a la primavera, y nos demuestren las flores, en nuestra propia tierra, que mereció la pena el cultivo de tan fecunda semilla…

Es el Espíritu Santo, como venimos diciendo, quien hace esta labor en el alma, con nuestra adhesión a su Persona… es necesario insistir, seguir suplicando, perseverar en la espera, disponer el corazón…

La súplica que hoy hacemos es todo un acto de confianza, que en sí misma contiene el don que nos ofrece, 
«entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos».

Aunque no dejamos de susurrar con el murmullo de los días anteriores, hoy queremos disponernos a ser habitados… que esta Luz nos alumbre… que veamos en ella nuestra propia riqueza, y que iluminados proyectemos al pensar, al sentir, al hacer y al hablar, que no somos nosotros, sino Dios en nosotros, quien acerca al mundo su Voluntad…   

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos».

«entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos».


Con este telón de fondo, tenemos un ambiente propicio para recordar a nuestros enfermos y pedir por ellos… por todos, uno a uno…    incorporamos hoy a tres hermanitos que padecen «fibrosis quística pulmonar» y necesitan un milagro para seguir viviendo, Lorenzo Luis de 12 años, Lóreli Azucena de 10 y Lucas Santa María de 6 años–    como todos los días, de manos del Beato Tito, quien se sembró por amor, como semilla de nuevos hijos de Dios, en la fe. Será él, quien nos alcance de la Madre del Carmen y su Hijo, para cada uno y sus familias, la fortaleza, la paciencia, la esperanza, la confianza en que Dios trabaja a favor nuestro y que no nos veremos defraudados… Queremos la salud del cuerpo y el alma de todos los que con fe, están entregándose cada día a la Voluntad de Dios, desde la noche oscura, de los ojos que no ven , pero tantean el amor del Padre, en tantas cosas como se deja sentir a cada paso…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Gozo que enjuga las lágrimas…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
Hasta que Dios sea un consuelo para nosotros, dejando perder nuestras penas en Él… sacando luz de su Misterio y proyectando nuestra esperanza en su Voluntad, tenemos que aventar el susurro de nuestro corazón con ese murmullo «Ven Espíritu Santo», sin dejar de invocarle, desde todos los atributos que conocemos de Él, y que ya algunos sabemos a qué saben, por experiencia

Descansar en Dios por la fe… recibir el consuelo y la fortaleza en el alma para sufrir con paz y esperanza... es una gracia que tienen los muy amigos de Jesús... los que van poniendo en primeros planos las cosas que son para siempre y para todos… por qué no ¡¡nosotros!! que aunque nos sentimos débiles y vulnerables, intuimos ese «aliento» al que nos vamos acercando –quizás sin entregarnos del todo– pero sí que sinceramente… sin duda es la gracia, que tiernamente va floreciendo con nuestra perseverancia… 

Dar a Dios paso en nuestra vida no es recortar nada de lo que puede hacernos felices… el «TODO» incluye la «parte», y la opción por algo, conlleva centrarte en lo que valoras como un reto, despreocupado de lo que puede serle rival, mientras estás en la conquista…  es la actitud que hemos de ir manteniendo con el deseo de Dios, la súplica al Espíritu Santo y la oración asidua… acercando nuestros deseos a la Voluntad de Dios, que es donde reside nuestro bien, nuestro crecimiento, y nuestra plenitud…
Vamos ampliando nuestra oración con los versos que le vamos sumando… donde tenemos que enfatizar es en el «Ven, Espíritu…» lo demás, será lo que el mismo Espíritu al llegar, nos vaya dejando sentir, y con lo que vayamos de verdad quedando prendados en Él y Él en nosotros… procuremos rezar todos juntos, con el corazón bien dispuestos, a que Dios no deje de trabajarnos y su gracia nos vaya transformando y permitiendo vivir como verdaderos hijos de Dios… añadimos hoy,

«gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos».

Rezar une… los dones de Dios tienen que ir creciendo en nosotros hasta que podamos expresarnos desde ellos… no temamos incorporar a nuestra vida la gracia ¡¡es determinante!!, es la tierra buena donde la semilla de la fe puede dar frutos y flores, que cobijen, adornen y den de comer a otros muchos… 
Recemos hasta memorizar, que muchas veces es de gran ayuda tener de dónde tirar en momentos de apuro… y si sale de dentro, tiene más fuerza, porque podemos sumarle experiencias anteriores, que nos hayan servido…
«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
e
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego»,
«gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos».



Las palabras de Jesús nos desconciertan, pero no por ello dejan de ser veraces… además van abriendo brecha al alma y nos van permitiendo sintonizar con las verdades últimas a las que ya no damos de lado, porque intuimos su grandeza, aunque aún no las podamos asimilar…

Peregrino de la confianza, que en racimo vamos por la vida, buscando luz para iluminar nuestro dolor… demos gracias a Dios, porque hemos encontrado la fuente, de donde manan para nosotros ríos de agua viva… nuestro dolor está henchido de esperanza, porgue su Palabra contiene promesas preciosas para nosotros… nuestra noche tendrá mañana, porque Dios es Luz y viene a nuestro lado…

Acudamos a la oración como cada día… recojamos a nuestros enfermos, pasemos lista… que estén todos... uno a uno… pidamos su intercesión al Beato Tito, para que ante la Madre del Carmelo y su Hijo, nos traiga del cielo lo que esperamos con fe y confianza… la salud para todos… fortaleza para luchar, ánimo para esperar y firmeza para recorrer el camino de la Voluntad de Dios entero, sin salirnos de sus sendas, por oscuros que sean los tramos que crucemos.,..  

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El Espíritu Santo, «Autor de la Obra de la Gracia» en el alma de cada uno de nosotros, sabe proporcionarnos lo que nos facilita descubrir, vivir y crecer la fe… Él, que conoce nuestra masa –como dice el salmista- «se acuerda de que somos barro«, con su Presencia discreta, continua, eficaz… va haciendo hijos de Dios, dejando impresas en el alma las actitudes que provocan sus dones y frutos…

Cuesta enfrentarse a ser cristianos… asumir el reto de incluir la respuesta a la fe, empezando por incorporar a nuestra vida la Gracia... el pecado nos impide discernir entre el bien y el mal, haciéndonos creer que son realidades subjetivas, que determinamos nosotros, según las modas del momento -a todos los niveles y en todos los terrenos-… y sabemos que nos engañamos… pero no tenemos la valentía -tantas veces- de decirnos la verdad y asumirla de manera coherente…

Dios, que pensó la vida, la dibujó para nosotros y nos puso en ella para enseñarnos a vivir, no ha desistido todavía en su objetivo, y nos busca sin cesar para poderlo llevar a cabo… Vino Jesús en persona a enseñarnos, porque el hombre no volvía al camino, despistado por la codicia y la soberbia, en lo más exterior de las cosas, creyéndose dueño de lo que no es suyo… ¡¡y tampoco!!!

Es ahora el Espíritu, quien lo quiere generar en los que «vengan ya de vuelta», reconociendo que sólo hay un camino para vivir… que es eterno, como nosotros… y que tenemos que ser conducidos, para que nuestros pies avancen y no desviemos la dirección que marca esta Luz, y que nos permite caminar acompañados…

Esta Presencia, que es Persona, distinta de mí… tiene que ser acogida, deseada, invocada… venimos suplicando su llegada y seguimos disponiéndonos a recibirle… 

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,«
«tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego».
Es necesario reponer fuerzas -salir de la monotonía- nosotros los peregrinos de la confianza, que pasamos ahora por este camino pedregoso, lleno de dificultades, difícil de transitar… llevamos dentro este reclamo, que cuando se hace presente en algún gesto, vemos en ello despertar nuestra esperanza…

Cuando hablamos de tregua, respiro, descanso… todos traemos a la memoria alguna estampa -de las que guardamos en nuestro recuerdo- donde quisiéramos regresar… y es que sufrir gasta… pero Dios es bueno y no nos hace una encerrona haciéndonos pasar por aquí… Él mismo es consuelo si le dejamos serlo… es brisa si nos acercamos a su don…

«tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego».

Tenemos que usar el arma de la oración casi constante y continua… necesitamos de Dios, de su gracia, de su don… Ayudemos a nuestros enfermos, reforcemos la comunión entre todos y no desconfiemos…

Acudamos al Beato Tito, «CRUZ DE GUÍA» en nuestro peregrinar en la confianza, para que interceda, como cada día, ante la Madre del Cielo y su Hijo, por los enfermos de nuestro blog… por todos, uno a uno… para que sientan el consuelo, la esperanza, la fortaleza, la fe… recobren la salud y no se descuelguen nunca de la confianza de corazón…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Ven dulce huésped del alma…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Descansar en el amor de Dios cuando el dolor nos oprime, es un consuelo, si Dios va dejando de ser «una idea» y vamos tanteando su Presencia, dentro y fuera de nosotros…

Cuando la Palabra de Dios se acoge por el acto de fe, escuchar y creer lo que dice; …cuando nos acercamos a la gracia por los sacramentos, incorporando a nuestra vida, esta dimensión de la fe, que es determinante si de veras buscamos el milagro de la Voluntad de Dios; …cuando el misterio deja de ser una amenaza y se torna en camino de búsqueda y en compromiso de vida; …entonces es cuando de verdad se ha abierto la brecha dentro de nosotros, que nos introduce en un mundo mas ancho, largo y profundo… que ¡¡cierto!! no abarcamos, no sabemos interpretar, pero del que no podemos salirnos porque, ya es la misma corriente quien nos lleva….

Es el Espíritu Santo, Persona real que me habita, distinta de mí y que me da el ser inmortal que soy, quien puede hacer estas cosas en el alma… en la nuestra… y debemos desearlo, quererlo, pedirlo… y ¡¡cómo no!! disponernos, acogerle, y acercarnos a sus caminos para no pisar en terreno movedizo…

Es el momento mas oportuno para seguir orando al Espíritu Santo… reconociendo Quién es, Cómo es, Qué nos aporta y Cómo nos trasforma…

Añadamos más versículos a esta preciosa secuencia y memoricemos para susurrarla interiormente, hasta que se realicen estas maravillas en nosotros y podamos dar a nuestro entorno, frutos de vida que por la comunión de los santos, circule por las veredas de la Iglesia y del mundo…

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.»
«Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo…»

Los peregrinos de la confianza, vamos en ruta hacia el corazón de Dios, donde queremos aprender los secretos que Él revela a la gente sencilla, sin doblez, a los que no piden explicaciones -no porque entiendan nada- sino porque no desconfían del amor de Dios…

Estas cosas que se aprenden cerca de la Gracia, son las que nosotros queremos asimilar, hasta que nos configuren y prendan en nosotros las marcas de los hijos de Dios, que el Espíritu deja a su paso…

Repitamos a lo largo de todo el día, cada vez que nos acordemos, mientras vamos o venimos… despacio, conscientes de lo que decimos…

«Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo…»


Recemos por nuestros enfermos… los senderos de dolor son difíciles de transitar y para recorrerlos necesitamos del uso de las armas de esta conquista… la oración es fundamental… recemos con perseverancia, despreocupados de los frutos, que sin duda llegarán.. todo árbol bien plantado y regado da frutos a su tiempo… 

Acudamos a la intercesión del Beato Tito, gigante de la fe en la noche más oscura… Él puede ayudarnos… sin duda acudirá, como buen carmelita, a nuestra Madre Tierna -como cariñosamente la llamamos en el Carmelo- para que nos socorra y nos conceda de su Hijo lo que confiados no dejamos de suplicar… recordemos a los enfermos del blog, uno a uno, como cada día… que nos les falte el consuelo, la fortaleza, la esperanza, la fe, la confianza y la salud del cuerpo y del alma porque ya sabemos que no podemos separar la unica persona que sonos…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Luz que penetra las almas…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Necesitamos acercarnos a la gracia para que nuestra fe se ilumine y descubramos que el Creador y sus criaturas, tienen que vivir en relación, en comunicación, en sintonía… llevando a cabo objetivos reales, con los que abrir caminos de vida que nos saquen de la rutina… de lo puramente material… de una fe cómoda que no despierta la conciencia hasta encontrarse de frente con la Voluntad de Dios, que incluye un proyecto común al que hay que adherirse y que requiere para que se realice, el don de cada uno…

Nos encontramos a mucha distancia de este ideal… siendo la Voluntad de Dios, la única Voluntad que cubre la faz de la tierra, los humanos la convertimos en utopía, por desconexión con nuestro propio centro… optamos por vivir instalados en los niveles más primarios de nosotros mismos -que no hay que anular-, pero sí que, quedándonos en ellos, estamos mutilando lo más valioso que tenemos: nuestra propia dignidad de hijos de Dios, pensados para el Reino y dotados de un alma inmortal… 

Deseemos la presencia del Espíritu… abrámonos a su gracia… dejémonos mover por Él… que su luz nos penetre hasta iluminar nuestra vida y tengamos capacidad para que también nuestra luz alumbre… 

No se recibe el Espíritu si no se desea de veras… el deseo nos mueve a invocarlo, reconociendo todas las mociones que deja impresas en el alma… su Presencia activa en nosotros, es lo que nos permite dar fruto…

Sigamos ampliando la «secuencia de Pentecostés» para ayudarnos a recibir el don de la Pascua, preparando el interior con clima adecuado… susurremos durante el día estos versos, que tienen tanto contenido, porque desgranan la presencia de Dios en el alma… la necesidad que tenemos de ello… y lo que nos aporta si lo recibimos…  

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;don en tus dones espléndido».
«Luz que penetra las almas,
fuente del mayor consuelo.»

En nuestro camino de confianza, repleto de necesidades que no nos resuelven las cosas de las que vivimos, vamos descubriendo que, acercándonos a la fuente de donde mana el agua viva, nos sentimos más fuertes para luchar… más seguros para seguir esperando… y más decididos a no descolgarnos de la fe en Jesús, que es el alimento de nuestra confianza…

Es la oración el arma que no queremos dejar de usar… la oración conforta, consuela, fortalece y crea lazos de comunión  con los hermanos que hacemos el mismo camino…

Invoquemos al Espíritu Santo, dejemos susurrar nuestro interior con estos impulsos que pone Él mismo dentro de nosotros «luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo«…  Él vendrá y será quien lo realice, si perseveramos y no cejamos en el deseo y la necesidad de vernos habitados por él…


Como cada día, recordemos a nuestros enfermos… uno a uno… recordamos a todos… tengamos un recuerdo especial por Mari Márquez que no se encuentra mejor de la vista y como sabemos es diabética y está embarazada– para todos pedimos la intercesión del Beato Tito, ante la Madre del cielo y su Hijo, para que le presente nuestras súplicas en gavilla y recibamos la gracia que con tanto empeño esperamos… la salud de nuestros enfermos… el consuelo y la fortaleza, mientras luchamos… la esperanza y la fe para permanecer firmes en esta senda de dolor, abiertos a su Voluntad y confiados como niños en el amor de Dios Padre, hacia cada uno de nosotros…


Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Padre amoroso del pobre…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

El hombre, que comienza a buscar a Dios en su necesidad… no podrá decir que se ha encontrado con Él de veras, hasta que su necesidad no sea, buscar a Dios, por Él mismo

En nuestro punto de partida hacia Él –no importa la causa que nos provoque este impulso– hacemos nuestro primer acto de Fe… cierto que vamos a Dios por sus dones, porgue Él si puede ensanchar el camino a nuestros pasos… pero este preámbulo, siendo válido, no florece, ni nos permite avanzar, si no llegamos a reconocer, que Dios es el don de los dones y que con Él quedan cubiertas todas nuestras aspiraciones

No es fácil la vida, pero es torcido el camino que marca como objetivo, instalarnos a este lado de la frontera, sin pensar que el tiempo tiene que ceder a la eternidad, la realización de las promesas, que todos aguardamos dentro de nosotros… porque todo lo que no es para siempre, crea inseguridad y nos hace sentir vulnerables….

Necesitamos el Espíritu Santo… es la gran promesa de Jesús y el fruto de su Resurrección… podemos suplicar su venida y disponernos a acogerle a su llegada… ayer vimos que su luz ilumina nuestro propio don personal, donde Él está contenido… Hoy damos un paso más y unimos a la súplica, la alabanza, reconociendo su plenitud de la que queremos llenarnos…

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo».
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido».

La oración que es el latido del alma, se expresa en la relación… podemos acercarnos al Misterio hasta llamar a Dios Padre… pero en nuestra misma dignidad, reconocemos nuestra pequeñez... no quedamos ante su grandeza anulados, sino bien cimentados en la dependencia de Él, hasta echar raíces en la confianza de corazón, que es la única actitud que podemos -pase lo que pase- mantener siempre ante Dios… ante la vida… ante el mundo… las circunstancias… el mal… y todo lo que puede ser amenaza para nosotros mientras vamos de camino…

Vamos a rezar por los enfermos de nuestro blog, que con tanta necesidad nos acercamos cada día a la oración… No nos olvidemos de Lorenzo que mañana le intervienen, Pidamos la intercesión del Beato Tito, ante la Madre del cielo y su Hijo, para que abramos el corazón a la fe y seamos capaces de reconocer a Dios en su Voluntad, muy cerca de cada dolor que nos oprime, y cada esperanza que no queremos que el viento nos apague, sino aventarla con la súplica y mantenerla en la confianza, por al comunión de todos…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …