"Los pobres son los privilegiados de la misericordia divina"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Jesús mismo presenta en su Palabra, cuando proclama el Reino con su enseñanza, las obras de misericordia, como programa de vida, para que podamos darnos cuenta si vivimos o no, como discípulos suyos… Sabemos que las obras de misericordia se dividen en dos bloques: siete corporales y siete espirituales, que ciertamente no es fácil separar unas de otras al ejecutarlas, porque nos son acciones que determinan, sino actitudes que definen a quienes deciden practicarlas…

Las obras de misericordia corporales son:

                                                      1. Dar de comer al hambriento. 

                                                      2. Dar de beber al sediento. 

                                                      3. Dar posada al necesitado. 

                                                      4. Vestir al desnudo. 

                                                      5. Visitar al enfermo. 

                                                      6. Socorrer a los presos. 

                                                      7. Enterrar a los muertos.


    Quiere el Papa que redescubramos las obras de misericordia y despertemos la conciencia ante el drama de la pobreza y sus múltiples manifestaciones; y nos llama a la reflexión sincera y comprometida, haciéndose eco de las palabras de Jesús en el evangelio, pues en base a ellas seremos juzgados: «Si dimos de comer al hambriento y de beber al sediento. Si acogimos al extranjero y vestimos al desnudo. Si dedicamos tiempo para acompañar al que estaba enfermo o prisionero« (Mt. 25,31-45)... «Al atardecer de la vida nos examinaran del amor»…

    Nos cuesta salir de nuestra comodidad y percibir el clamor de los pobres… el bienestar en el mundo es posesión de muy pocos, entre los que nos encontramos la mayoría de nosotros ¡¡ … !!, y ésto es una responsabilidad que no podemos delegar su solución en los que están por encima de nosotros, porque siendo verdad, nos engañamos… ¡¡claro que podemos hacer cosas en bien de los pobres!!… El egoísmo -mal del que todos adolecemos- se cura con la limosna… de dinero, sí, también de dinero, pero de mucho más… Hasta que no reconozcamos la carne de Cristo como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga … para que nosotros lo toquemos y lo asistamos con cuidado, en los desfavorecidos, no le encontraremos donde Él ha querido manifestarse

    En ello está el corazón del evangelio, y ahí tiene que llegar el cristiano si quiere dar a su fe un talante que le permita nutrirse de su verdadera esencia, en la conquista de la vida eterna; única verdad a la que el ser humano se enfrenta y donde le avalan sus obras… el tiempo nos acerca a Dios, y la realidad del tiempo tiene que ser transformada por los valores que perdurarán, cuando el tiempo quede sumergido en la eternidad de manera definitiva…

    Recordemos… pensemos… recemos unos por otros, encabezando la lista con los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Amparados en la intercesión del Beato Tito, hagamos eco de todos nuestros anhelos y necesidades, y lleguemos a la presencia de Dios a dar a nuestra fe, forma y expresión por la confianza… Son muchos los que necesitan el refuerzo de la comunión para abordar sus situaciones difíciles sin desistir de lo  que esperamos alcanzar, y todos hacemos fuerza para que los frutos maduren al calor de la paciencia… Dios cumple su Palabra… a su tiempo… en su momento…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en haberlo recibido de Dios"…


    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!


    Una particular característica de todo Año Santo cuando es proclamado en la Iglesia, es la peregrinación hacia los lugares de culto, escogidos para dicha celebración, con el objetivo de ganar indulgencia, que se concede como gracia por estos acontecimientos… En este número, nos habla el Papa concretamente de la peregrinación: «La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada«… simbólicamente, «también la misericordia es una meta por alcanzar y requiere compromiso y sacrificio. La peregrinación, entonces, es estímulo para la conversión» (misericordiae vultus, n. 14)…

    «Es Jesús mismo quien indica las etapas de la peregrinación mediante la cual es posible alcanzar esta meta: «No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará: una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque seréis medidos con la medida que midáis» (Lc 6,37-38). Dice, ante todo, no juzgar y no condenar. Si no se quiere incurrir en el juicio de Dios, nadie puede convertirse en el juez del propio hermano» … «Sin embargo, esto no es todavía suficiente para manifestar la misericordia. Jesús pide también perdonar y dar. Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en haberlo recibido de Dios. Ser generosos con todos sabiendo que también Dios dispensa sobre nosotros su benevolencia con magnanimidad» (misericordiae vultus, n. 14)…


    Dejarnos iluminar por el contenido de esta bula que ha dirigido el Papa -con este motivo- a la Iglesia universal, es hacer práctico el mensaje del evangelio y estimularnos a ser cristianos, no de palabras, sino desde la experiencia de un encuentro real con la gracia y con la misericordia… «¡Cuántas situaciones de precariedad y sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas heridas sellan la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de la indiferencia de los pueblos ricos. En este Jubileo la Iglesia será llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad y la debida atención. No caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo» (misericordiae vultus, n. 15)…

    «Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos» (misericordiae vultus, n. 15)…


    El cristiano tiene que vivir en el compromiso real y objetivo de hacer un mundo más humano… más fraterno… La coherencia de nuestra fe se mide por los gestos en que la expresamos… seamos verdaderos y dejémonos conducir por la Palabra de Jesús, traídas a primeros planos por su pontífice, que ciertamente siente en su carne latir el dolor del mundo, y lanza su voz para despertarnos de nuestros letargos, llamándonos a no impedir con nuestra actitudes, la expresión del Reino en nuestro mundo, iluminando la vida humana en los valores que hacen posible su dignidad…

    Miremos al cielo y abramos el alma a Dios acogiendo su don… mostrémosle nuestras necesidades… nuestra pequeñez… Pensemos unos en otros, y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… Acogidos a la intercesión de los santos, concretamente amparados en la figura del Beato Tito, pongamos en común nuestras súplicas para que sean presentadas en la presencia de Dios, y por su bondad se compadezca de nosotros, y nos conceda lo que con humildad pedimos… Para todos, la salud… la fe… la esperanza… la confianza… ¡¡el Señor es compasivo y misericordioso!!…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón"…


    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!


    Los aires que corren nos quieren barrer los cimientos que nos sostienen, y aunque por la profundidad de sus raíces, sus intentos resultan vanos, sí que logran que queden ocultos detrás de los planos que se pretende anteponer a estos valores… el Papa lo sabe; le preocupa, y alza la voz desde distintos ángulos, a fin de que todos recibamos su mensaje: «La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. La Iglesia «vive un deseo inagotable de brindar misericordia»»  … «Es triste constatar cómo la experiencia del perdón en nuestra cultura se desvanece cada vez más. Incluso la palabra misma en algunos momentos parece evaporarse. Sin el testimonio del perdón, sin embargo, queda solo una vida infecunda y estéril, como si se viviese en un desierto desolado. Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de retornar a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza» (misericordiae vultus, n. 10)...

    Nos trae a la memoria el Papa el contenido de una encíclica de su predecesor San Juan Pablo II, «Dives in misericordia», en la quel santo Papa hacía notar el olvido del tema de la misericordia en la cultura presente: «La mentalidad contemporánea, quizás en mayor medida que la del hombre del pasado, parece oponerse al Dios de la misericordia y tiende además a orillar de la vida y arrancar del corazón humano la idea misma de la misericordia. La palabra y el concepto de misericordia parecen producir una cierta desazón en el hombre, quien, gracias a los adelantos tan enormes de la ciencia y de la técnica, como nunca fueron conocidos antes en la historia, se ha hecho dueño y ha dominado la tierra mucho más que en el pasado (cfr Gn 1,28). Tal dominio sobre la tierra, entendido tal vez unilateral y superficialmente, parece no dejar espacio a la misericordia … Debido a esto, en la situación actual de la Iglesia y del mundo, muchos hombres y muchos ambientes guiados por un vivo sentido de fe se dirigen, yo diría casi espontáneamente, a la misericordia de Dios» … «Esta enseñanza es hoy más que nunca actual y merece ser retomada con este motivo del Jubileo extraordinario de la misericordia. Acojamos nuevamente sus palabras: «La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia –el atributo más estupendo del Creador y del Redentor– y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora»» (misericordiae vultus, n. 11)...


    «Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre. La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Por tanto, donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia» (misericordiae vultus, n. 12)…

    «Queremos vivir este programa de vida tan comprometedor como rico de alegría y de paz. El imperativo de Jesús se dirige a cuantos escuchan su voz (cfr Lc 6,27). Para ser capaces de misericordia, entonces, debemos en primer lugar colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios. Esto significa recuperar el valor del silencio para meditar la Palabra que se nos dirige. De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida» (misericordiae vultus, n. 13)…


    Lo que falta depende de nosotros… tenemos una perla preciosa que cultivar entregada a nosotros generosamente y que hemos de agradecer, incorporándonos a ella, a la vez que debemos incorporarla a nosotros… La Iglesia somos todos, y esa responsabilidad hemos de asumirla para que la planta de la fe crezca sana y vigorosa, haciendo presente el Reino…

    Necesitados de Dios y de su misericordia, dispongámonos a ser misericordiosos… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog, a todos uno a uno.. también a sus familias… –Incorporamos a Irene (3 años) y Merche (36 años) diagnosticadas de cáncer que nos solicitan incluirlas en nuestra corriente vital de fe y esperanza– … desde la intercesión del Beato Tito suplicamos la salud para todos y un aumento de gracia para poder mantenernos abiertos al don de Dios, que mana de la cruz y que no entendemos, pero que  lo debemos vivir acogidos a la confianza sin dudar de su poder y de su infinito amor expresado en la misericordia…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»·…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia"…


    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!


    En «las parábolas de la misericordia descritas por Jesús, que nos revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia: «la oveja perdida… la moneda extraviada… el padre y los dos hijos» (cfr  Lc  15,1-32), encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón… 

    No obstante, el Papa añade como complemento la enseñanza recogida en otra parábola más, la del «siervo despiadado» (cfr. Mt. 18, 22-35)… «La parábola ofrece una profunda enseñanza a cada uno de nosotros. Jesús afirma que la misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos«… Ciertamente ¡¡qué difícil es perdonar!!, y sin embargo añade el Papa, «para nosotros cristianos es un imperativo del que no podemos prescindir. Porque el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón» (misericordiae vultus, n. 9) 


    Remitidos a la escucha de la Palabra, recibimos de Jesús la enseña de «hacer de la misericordia ideal de vida y criterio de credibilidad de nuestra fe… «Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia» (Mt 5,7)» (misericordiae vultus, n. 9)… ¡¡Ojalá entráramos en esta corriente de gracia hasta transformar nuestra vida por la misericordia!!… Primero, recibirla con conciencia de no merecerla; agradecer que Dios la derrame sobre nosotros gratuitamente; y como fruto, ofrecerla, dando gratis lo que gratis nos ha sido dado con anterioridad… 

    «Misericordia es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros. Él no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros» (misericordiae vultus, n. 9)...


    Tenemos marcada la dirección, hagamos camino… Pensemos reflexivamente en estos principios y demos a Dios cabida para educarnos el alma… La misericordia tiene muchos matices, y en los gestos simples, es donde mejor se expresa y se crece… Vivamos la compasión… el perdón… el servicio… no nos olvidemos que somos perdonados antes de perdonar… y quien tiene conciencia de ser perdonado, se abre a la experiencia del amor dilatando esta gracia hasta dar perdón a los demás…

    Pensemos en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también en sus familias… –incorporamos hoy a Pilar Albarrán, que será intervenida de un tumor en el vientre y su familia nos solicita un recuerdo en la oración por ella, para que a ser posible, todo salga bien-… poniendo bajo la intercesión del Beato Tito, todas nuestras súplicas, esperamos del cielo la misericordia de Dios sobre cada uno de los que habitan en la confianza y aguardan pacientes agarrados a la esperanza y  la fe…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "La misericordia hace de la historia de Dios con su pueblo una historia de salvación"…

     

    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!

    La memoria nos vincula a nuestras raíces, haciendo de la historia punto de referencia… El Papa nos remite al salmo 136, que narra en la Escritura la historia de la revelación de Dios, al son de un estribillo, que da a Dios identidad, y a su obrar, consistencia…  “Eterna es su misericordia”…

    Israel en el Antiguo Testamento, y la Iglesia, nuevo pueblo de Dios, ha incorporado a su liturgia este salmo, que suele rezarse en las fiestas importantes, dando al tiempo capacidad de sostener la comunión entre pasado, presente y futuro… «Saber que Jesús mismo hizo oración con este Salmo, lo hace para nosotros los cristianos aún más importante y nos compromete a incorporar este estribillo en nuestra oración de alabanza cotidiana: “Eterna es su misericordia» (misericordiae vultus, n. 7)…

    Lo dice el Papa, «Repetir continuamente “Eterna es su misericordia”, como lo hace el Salmo, parece un intento por romper el círculo del espacio y del tiempo para introducirlo todo en el misterio eterno del amor. Es como si se quisiera decir que no solo en la historia, sino por toda la eternidad el hombre estará siempre bajo la mirada misericordiosa del Padre» (misericordiae vultus, n. 7)…


    Acercándonos a Jesús podemos participar del misterio de Dios en su plenitud, entrando en la corriente de amor de la misma Trinidad… «Jesús nos revela el misterio del amor divino en plenitud. « Dios es amor »» … «Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona gratuitamente«… «En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión» (misericordiae vultus, n.8)… 

    La fuente de la misericordia es inagotable, porque Dios que es amor, habita entre nosotros… Acercándonos a sus aguas, apagaremos nuestra sed, dando de beber a otros… Sólo quien se nutre en la fuente puede ofrecer el mismo agua que bebe alargando el caudal de donde mana… La misericordia es la perla de la fe, porque es la posesión del don en su esencia más pura… Dios se nos da, porque con ello nos incita a darnos, y sólo si lo acogemos, estaremos disponiéndonos a la entrega a los demás dejando pasar por nosotros su mismo amor…

    Mirando al cielo y poniendo en común nuestras súplicas, recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… Necesitados de la ayuda de la gracia, pidamos su intercesión al Beato tito, para que un día más, acerque al Señor nuestros anhelos y las necesidades de cada uno de los que necesitan de su misericordia, para permanecer confiados en  medio de las dificultades por las que atraviesan…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "Dios será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso"…


    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!


    Para la Iglesia, con la celebración del «Concilio Ecuménico Vaticano II«, se inició un nuevo periodo de su historia, que el Papa ve necesario que se mantenga vivo; y es por ello por lo que aprovechando el quincuagésimo aniversario de su clausura, decidió proclamar el «Jubileo extraordinario de la misericordia«, aprovechando las gracias concedidas por el espíritu a la Iglesia en dicho evento: «Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo. Una nueva etapa en la evangelización de siempre. Un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe. La Iglesia sentía la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre» (misericordiae vultus, n.4).      

    De manera simbólica, pero efectiva, apoyándose en las palabras de sus predecesores, en las de apertura -en dicho evento- de San Juan Juan XXIII: ««En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad»«; y las de clausura, del Beato Pablo VI: ««Queremos más bien notar cómo la religión de nuestro Concilio ha sido principalmente la caridad»«, nos enclava de nuevo la vida de la Iglesia entre la misericordia y la caridad, poniendo como centro el servicio a la persona en todas sus condiciones, en todas sus debilidades, en todas sus necesidades… 


    La fe cristiana no es fruto de un sentimiento subjetivo que cada uno enfoca según su percepción, o según su propia moción; no, la fe cristiana es una gracia que mana del conocimiento de Dios, fruto de un encuentro con Él… con su mensaje… son sus testigos…

    «La misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo» … «Su ser misericordioso se constata concretamente en tantas acciones de la historia de la salvación donde su bondad prevalece por encima del castigo y la destrucción» … «Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia» (misericordiae vultus, n. 6)… 

    Dejemos oír la exclamación del Papa y tomemos postura en lo que depende de nosotros para que no queden vanos estos deseos… «¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros» (misericordiae vultus, n.5)…


    No pasemos por alto tantos gestos simples que Dios acerca a nosotros, y fundamentemos nuestra vida en la roca de la fe… iniciando la ruta cada día, a la escucha de este don que nos acerca el amor de Dios, de tantas maneras, desde tantos ángulos, con tantos recursos… La gracia da al alma, el tacto para percibir el don… dejémonos tocar por ella y abandonemos las resistencias, entregando a Dios nuestra voluntad para que la Suya nos permita gustar, cuanto nos ofrece gratuitamente

    Recemos nuevamente por los enfermos del blog… por todos, uno a uno… también por su familias… que la intercesión del Beato Tito, acerque al cielo nuestras súplicas, y el cielo nos devuelva frutos de fe, en gracias actuales que nos permitan acoger la misericordia y dejándola pasar por nosotros, nos capacite para poder ofrecerla -también nosotros a los demás…
    «confiando en el Señor, no me he desviado»…

    Beato Tito, ruega por nosotros…

    Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

    Padrenuestro – Ave María

    "El misterio de la fe cristiana encuentra su síntesis en la misericordia"…

     

    Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
    delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

    Cuando te miro, buen Jesús, advierto
    en ti el amor del más querido amigo,
    y siento que, al amarte yo, consigo
    el mayor galardón, el bien más cierto.

    Este amor tuyo -bien lo sé- produce
    sufrimiento y exige gran coraje;
    mas a tu gloria, en este duro viaje,
    sólo el camino del dolor conduce.

    Feliz en el dolor mi alma se siente:
    la Cruz es mi alegría, no mi pena;
    es gracia tuya que mi vida llena
    y me une a ti, Señor, estrechamente.

    Si quieres añadir nuevos dolores
    a este viejo dolor que me tortura,
    fina muestra serán de tu ternura,
    porque a ti me asemejen redentores.

    Déjame, mi Señor, en este frío
    y en esta soledad, que no me aterra:
    a nadie necesito ya en la tierra
    en tanto que Tú estés al lado mío.

    ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
    jamás el corazón llore tu ausencia:
    ¡que todo lo hace fácil tu presencia
    y todo lo embelleces con tu gracia!


    Nos ha enseñado el Papa, y nosotros lo hemos aprendido, que la santidad a la que Dios nos llama personalmente se construye sobre el cimiento de la misericordia, sostenida vigorosamente por el caudal de la caridad… Entonces ¿qué mejor, que volver a las enseñanzas de la Iglesia, y con actitud de discípulos, volvernos a disponer a la escucha de su doctrina, haciendo vereda en los surcos de la verdad, mientras la vamos incorporando a nuestra vida?…

    Entre la fiesta de la Inmaculada del año 2015 (8 de diciembre) y la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo de 2016 (ese año, 20 de noviembre, porque es fiesta movible en el calendario litúrgico); proclamó el Papa un «Jubileo extraordinario de la Misericordia«, como tiempo propicio -decía él- para hacer más fuerte y eficaz el testimonio creyente»… Escribió una bula «Misericordiae Vultus» para explicar el contenido y la forma cómo se iba a celebrar… sería bueno acercarnos a esta iniciativa, informarnos, y a la vez formarnos, para ser cada vez más receptivos a la gracia, que en definitiva es lo que nos permite vivir de ella y crecernos en ella… Esta gracia es «atemporal», por tanto podemos beneficiarnos de ella sin pensar que el tiempo la dejó atrás…


    El misterio de la misericordia se acerca al ser humano desde la iniciativa del don de Dios para darnos a conocer de manera definitiva su naturaleza divina y revelarnos su amor por nosotros… La misericordia es tanto «el ser», como «el hacer «de Dios… su rostro es Jesucristo y en la misericordia quedan contenido los tesoros insondables que se nos dan por gracia…
    • «Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad».
    • «Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro». 
    • «Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida». 
    • «Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado».                                                                                                (misericordiae vultus. n 2)…       
      Sobre las bases que hemos puesto a la luz de la exhortación del Papa, sobre la llamada a la santidad, bien merece la pena seguir profundizando en el conocimiento de Dios y en las riquezas de nuestra fe, que nos permite vivir en relación con Él, participando de su misma esencia que gratuitamente la tenemos impresa en el alma… Nos sugiere el Papa oportunamente «Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre» (misericordiae vultus. n 3)… Es aquí donde queremos beber y vivir, tomando impulso y renovando las opciones hechas y mantenidas, que queremos hacer experiencia, hasta ver nuestra identidad dibujada en estos perfiles…

      Volvamos a rezar unos por otros y llevemos la gracia a todos los que quieren compartir el don que Dios nos ofrece y nos otorga gratuitamente… Pensemos en los enfermos del blog, en todos, uno a uno… también en sus familias… Pidamos al Beato Tito su intercesión y pongamos ante él nuestras súplicas para que el Padre, rico en misericordia, se digne devolverles la salud y se vea la gloria de Dios reflejada en cada uno de los que acunamos nuestra confianza en su poder…
      «confiando en el Señor, no me he desviado»…

      Beato Tito, ruega por nosotros…

      Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

      Padrenuestro – Ave María

      "Que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios"…


      Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

      delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

      Cuando te miro, buen Jesús, advierto
      en ti el amor del más querido amigo,
      y siento que, al amarte yo, consigo
      el mayor galardón, el bien más cierto.

      Este amor tuyo -bien lo sé- produce
      sufrimiento y exige gran coraje;
      mas a tu gloria, en este duro viaje,
      sólo el camino del dolor conduce.

      Feliz en el dolor mi alma se siente:
      la Cruz es mi alegría, no mi pena;
      es gracia tuya que mi vida llena
      y me une a ti, Señor, estrechamente.

      Si quieres añadir nuevos dolores
      a este viejo dolor que me tortura,
      fina muestra serán de tu ternura,
      porque a ti me asemejen redentores.

      Déjame, mi Señor, en este frío
      y en esta soledad, que no me aterra:
      a nadie necesito ya en la tierra
      en tanto que Tú estés al lado mío.

      ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
      jamás el corazón llore tu ausencia:
      ¡que todo lo hace fácil tu presencia
      y todo lo embelleces con tu gracia!

      Quiere el Papa coronar su Exhortación Apostólica «Gaudete et Exsultate», acercándonos la figura de la Virgen, que es donde mejor queda recogido y expresado el modelo acabado de santidad, «Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada«. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña» (n. 176)… ¡¡Cierto!!, la Virgen es modelo… es guía… es compañía… «Ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús«… puede -por ello- enseñarnos a mantener el paso y la dirección, en los surcos de la Voluntad de Dios…

      «Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica… No necesitamos de muchas palabras para ello, basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…»» (n. 176)…


      Ponemos punto final a nuestra reflexión con el deseo del Papa: «promover con la Iglesia el deseo de santidad, alentándonos unos a otros en este intento … Pedimos al Espíritu Santo que infunda en cada uno, intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios» (n. 177)... ««Cada uno por su camino»«... Lo que interesa es que cada creyente discierna su propio camino y saque a la luz lo mejor de sí, aquello tan personal que Dios ha puesto en él, y no que se desgaste intentando imitar algo que no ha sido pensado para él. Todos estamos llamados a ser testigos, pero «existen muchas formas existenciales de testimonio»» (n. 11)… «Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo» (n. 15)… «La santidad crece con pequeños gestos» (n. 16)…

      Agradecidos… ilusionados… motivados… ¡¡vayamos al encuentro de la santidad!!… Ha pasado la gracia por nosotros haciéndose hueco en los entresijos del alma ¡¡seamos tierra buena!!… estamos motivados para tomar impulso en la dirección correcta, y alertados para no confundir lo verdadero con la apariencia hueca, que nos dejará sin florecer el don que somos… Dios ha pensado en ti… en mí… en nosotros… ha diseñado un proyecto hermoso para que sea enriquecido con tu don único ¡¡sé agradecido!!… Valora que Dios te piense… te cree… te mire… te espere… Que lo hagamos por su gloria y el bien de los hermanos… ésa será nuestra dicha; y la alegría que habitará en nosotros, nadie nos la podrá quitar…

      Pensemos unos en otros y obsequiémonos con una oración ferviente… agradecida… suplicante… Recordemos a los enfermos del blog, a todos, uno a uno… también a sus familias… y miremos al cielo con el corazón en la confianza… amparándonos una vez más en la intercesión del Beato Tito, acerquemos nuestras súplicas a la espera de que los frutos de nuestra fe nos permitan ver florecer nuestra esperanza, al recibir de Dios lo que pedimos… La salud de nuestros enfermos y un aumento de gracia para adherirnos a la Voluntad de Dios con todas las consecuencias…
      «confiando en el Señor, no me he desviado»…

      Beato Tito, ruega por nosotros…

      Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

      Padrenuestro – Ave María

      "El discernimiento es una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios, que nos ayuda a vivir la misión a la cual nos ha llamado para el bien de los hermanos"…


      Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

      delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

      Cuando te miro, buen Jesús, advierto
      en ti el amor del más querido amigo,
      y siento que, al amarte yo, consigo
      el mayor galardón, el bien más cierto.

      Este amor tuyo -bien lo sé- produce
      sufrimiento y exige gran coraje;
      mas a tu gloria, en este duro viaje,
      sólo el camino del dolor conduce.

      Feliz en el dolor mi alma se siente:
      la Cruz es mi alegría, no mi pena;
      es gracia tuya que mi vida llena
      y me une a ti, Señor, estrechamente.

      Si quieres añadir nuevos dolores
      a este viejo dolor que me tortura,
      fina muestra serán de tu ternura,
      porque a ti me asemejen redentores.

      Déjame, mi Señor, en este frío
      y en esta soledad, que no me aterra:
      a nadie necesito ya en la tierra
      en tanto que Tú estés al lado mío.

      ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
      jamás el corazón llore tu ausencia:
      ¡que todo lo hace fácil tu presencia
      y todo lo embelleces con tu gracia!


      Aún nos queda sumar la reflexión de hoy sobre el discernimiento para dejar completado -a grandes trazos- un itinerario concreto que nos abre paso a la santidad… a la nuestra… Ya sabemos -nos lo dejó claro, casi al principio, el Papa- que ««la santidad se mide por la estatura que Cristo alcanza en nosotros, por el grado como, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida según la suya»» (n. 21); por tanto, el tema de la relación con Dios es piedra angular para que esta obra de la gracia se lleve a cabo de manera efectiva y eficaz…

      No obstante, el Papa sigue perfilando con precisión dónde tenemos que poner la atención para llegar de verdad al objetivo… Son palabras suyas: «podría ocurrir que en la misma oración evitemos dejarnos confrontar por la libertad del Espíritu, que actúa como quiere. El discernimiento orante requiere partir de una disposición a escuchar: al Señor, a los demás, a la realidad misma que siempre nos desafía de maneras nuevas. Solo quien está dispuesto a escuchar tiene la libertad para renunciar a su propio punto de vista parcial o insuficiente, a sus costumbres, a sus esquemas. Así está realmente disponible para acoger un llamado que rompe sus seguridades Dios puede estar ofreciendo algo más, y en nuestra distracción cómoda no lo reconocemos» (n. 172)… La vida espiritual es comprometida y comprometedora; pero en sus raíles y por sus cauces, ¡¡si lo supiéramos apreciar!!…

      Aún dice más el Papa… «Tal actitud de escucha implica, por cierto, obediencia al Evangelio como último criterio, pero también al Magisterio que lo custodia, intentando encontrar en el tesoro de la Iglesia lo que sea más fecundo para el hoy de la salvación» (n. 173)… Es una pena que tengamos prejuicios y pasemos tantas veces por alto lo que la Iglesia enseña, predica, ofrece y manda… Nos constituimos jueces, antes que discípulos, y no nos avala, ni la formación ni la información, para apoyarnos en nuestros criterios, quedándonos por elllo al margen, sin agenciar lo que nos falta para dar frutos de vida, en el terreno de la fe…

      El cristiano que se sabe incluido en el misterio de Dios, no pretende vivir al margen de su Voluntad… es más, la busca apasionadamente… Y, «no se discierne para descubrir qué más le podemos sacar a esta vida, sino para reconocer cómo podemos cumplir mejor esa misión que se nos ha confiado en el Bautismo, y eso implica estar dispuestos a renuncias hasta darlo todoPorque la felicidad es paradójica y nos regala las mejores experiencias cuando aceptamos esa lógica misteriosa que no es de este mundo, como decía san Buenaventura refiriéndose a la cruz: «Esta es nuestra lógica». Si uno asume esta dinámica, entonces no deja anestesiar su conciencia y se abre generosamente al discernimiento» (n. 174)… 


      Para terminar todavía da otro remarque acercándonos otro rayo de luz; merece la pena que sean sus palabras las que cierren su tratado de vida espiritual, donde tanto bien recibimos, y donde tan claro nos dibujó el boceto al que aspirar, en el deseo de hacernos el santo de nuestra medida que Dios sueña… «Cuando escrutamos ante Dios los caminos de la vida, no hay espacios que queden excluidos. En todos los aspectos de la existencia podemos seguir creciendo y entregarle algo más a Dios, aun en aquellos donde experimentamos las dificultades más fuertes. Pero hace falta pedirle al Espíritu Santo que nos libere y que expulse ese miedo que nos lleva a vedarle su entrada en algunos aspectos de la propia vida. El que lo pide todo también lo da todo, y no quiere entrar en nosotros para mutilar o debilitar sino para plenificar. Esto nos hace ver que el discernimiento no es un autoanálisis ensimismado, una introspección egoísta, sino una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios, que nos ayuda a vivir la misión a la cual nos ha llamado para el bien de los hermanos» (n. 175)…

      Agradezcamos al Señor las luces recibidas y pidamos al cielo fuerza y empuje para ser coherentes hasta incorporarlas a nuestra vida de cada día… Ayudémonos con la oración unos por otros, porque del camino personal se abastece la comunión y de ahí bebemos todos… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog, a todos, uno a uno… también a sus familias… Amparados en la intercesión del Beato Tito recojamos los anhelos y los suspiros de todos, para que de su mano lleguen a la presencia de Dios y de la Virgen, y su misericordia derrame sobre nosotros bendiciones, con las gracias que anhelados, para gloria Suya… 
      «confiando en el Señor, no me he desviado»…

      Beato Tito, ruega por nosotros…

      Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

      Padrenuestro – Ave María

      "El discernimiento espiritual no excluye los aportes de sabidurías humanas, existenciales, psicológicas, sociológicas o morales. Pero las trasciende. Aunque incluya la razón y la prudencia, las supera"…


      Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

      delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

      Cuando te miro, buen Jesús, advierto
      en ti el amor del más querido amigo,
      y siento que, al amarte yo, consigo
      el mayor galardón, el bien más cierto.

      Este amor tuyo -bien lo sé- produce
      sufrimiento y exige gran coraje;
      mas a tu gloria, en este duro viaje,
      sólo el camino del dolor conduce.

      Feliz en el dolor mi alma se siente:
      la Cruz es mi alegría, no mi pena;
      es gracia tuya que mi vida llena
      y me une a ti, Señor, estrechamente.

      Si quieres añadir nuevos dolores
      a este viejo dolor que me tortura,
      fina muestra serán de tu ternura,
      porque a ti me asemejen redentores.

      Déjame, mi Señor, en este frío
      y en esta soledad, que no me aterra:
      a nadie necesito ya en la tierra
      en tanto que Tú estés al lado mío.

      ¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
      jamás el corazón llore tu ausencia:
      ¡que todo lo hace fácil tu presencia
      y todo lo embelleces con tu gracia!


      Seguimos acogiendo de manos del Papa, las cualidades del discernimiento, en el de deseo de incorporar estas actitudes a nuestro habitual modo de vivir… ciertamente el discernimiento, como todo lo «sustantivo», no es para alguna ocasión y para algunas decisiones, ¡no!… el discernimiento determina un talante al vivir, que el cristiano tiene que llevar más allá de lo puramente natural… «sin excluir las sabidurías humanas, existenciales, psicológicas, sociológicas o morales, las trasciende» … «aunque incluya la razón y la prudencia, las supera» (n. 170)… Y es que, encontrar el alma a la vida, supone dar un viraje y cambiar las perspectivas… No es «qué se hace», ni qué hacer; sino «desde dónde se vive», y para qué… 

      La búsqueda -entonces- es el alma del discernimiento… no cualquier búsqueda; «se trata de entrever el misterio del proyecto único e irrepetible que Dios tiene para cada uno y que se realiza en medio de los más variados contextos y límites. No está en juego solo un bienestar temporal, ni la satisfacción de hacer algo útil, ni siquiera el deseo de tener la conciencia tranquila. Está en juego el sentido de mi vida ante el Padre que me conoce y me ama, el verdadero para qué de mi existencia que nadie conoce mejor que él. El discernimiento, en definitiva, conduce a la fuente misma de la vida que no muere, es decir, conocer al Padre, el único Dios verdadero, y al que ha enviado: Jesucristo (cf. Jn 17,3). No requiere de capacidades especiales ni está reservado a los más inteligentes o instruidos, y el Padre se manifiesta con gusto a los humildes (cf. Mt 11,25)» (n. 170)…


      Es por tanto el discernimiento -según el Papa- un instrumento de lucha para seguir mejor al Señor, reconocer sus tiempos y valorar la gracia a fin de no desperdiciar sus inspiraciones, ni su constante invitación a crecer… Este camino se abre paso en lo pequeño e irrelevante, sin poner límites a lo grande, lo mejor y lo más bello; pero al mismo tiempo concentrados en lo pequeño, en la entrega de cada día… Sugiere el Papa a los cristianos «hacer cada día en diálogo con el Señor que nos ama, un sincero examen de conciencia, a fin de que reconozcamos los medios concretos que el Señor predispone en su misterioso plan de amor y no nos quedemos sólo en las buenas intenciones» (n. 169)…

      Y no  termina sin una última sugerencia práctica, llena de sabiduría: «Si bien el Señor nos habla de modos muy variados en medio de nuestro trabajo, a través de los demás, y en todo momento, no es posible prescindir del silencio de la oración detenida para percibir mejor ese lenguaje, para interpretar el significado real de las inspiraciones que creímos recibir, para calmar las ansiedades y recomponer el conjunto de la propia existencia a la luz de Dios. Así podemos dejar nacer esa nueva síntesis que brota de la vida iluminada por el Espíritu» (n. 171)…

      Verdaderamente es de agradecer el interés del Papa en llevarnos al camino cristiano y argumentarnos sus verdaderos cimientos, llamándonos a cada uno a ser protagonistas de nuestro propio don, que tiene un espacio único en este proyecto, que sólo podemos ocupar nosotros… Ojalá valoremos la importancia de su mensaje y lo acojamos de forma comprometida abriéndonos al misterio, a la gracia que nos lo acerca, y a la luz que de ello se desprende… Vivir desde estos prismas, no se parece a ver pasar los días defendiéndonos de lo que no nos satisface, porque no se amolda a nuestros sueños irrealizables… «Vivir y soñar» son sinónimos, si lo hacemos «despiertos»; si no, al despertar, desvanecemos las ilusiones, y frustramos el mañana…

      Miremos al cielo y pidamos ayuda para iluminar la fe con la esperanza, dando con ello consistencia a nuestra espera… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… Buscando la intercesión del Beato Tito, presentemos nuestras súplicas, seguros de que Dios las conoce, y no deja sin respuesta nuestra perseverante insistencia, fruto ya de nuestra confianza… Dios lo puede hacer… ésa es nuestra paz… 
      «confiando en el Señor, no me he desviado»…

      Beato Tito, ruega por nosotros…

      Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

      Padrenuestro – Ave María