"Jesús le dijo: "No tentarás al Señor, tu Dios"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El diablo llevó a Jesús a la ciudad santa, 
lo puso en el alero del templo y le dijo:
 «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito:
 «Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti 
y te sostendrá en sus manos, para que tu pie no tropiece en las piedras». 
Jesús le dijo: «No tentarás al Señor, tu Dios» (Mt. 4, 5-6).

Jesús sigue en el desierto enfrentándose a la realidad, en las mismas tentaciones a las que nos enfrentamos todos… ayer nos parábamos en la tentación «del tener«, y éramos puestos en guardia, por la misma palabra de Dios, referida por Jesús: «no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…» ¡¡tenemos que creernos esta verdad y sacar de ella argumentos para hacer frente a las seducciones de «otras voces» aduladoras y engañosas que nos asaltan!!…

Hoy, tenemos delante la tentación «del poder«, a la que Jesús hace frente, con la misma arma que utilizaba ayer, y con la que cortaba el diálogo que pretendía desde la apariencia falsa del dominio sobre las cosas, incitarle a creer que podemos controlar la existencia, prescindiendo de Dios, modificando sus planes sobre nosotros… Susurra el tentador al oído sin demora: «desde tus aspiraciones, hazte dueño de todo»… a lo que Jesús rotundamente responde: «no tentaras al Señor tu Dios«…


No podemos salirnos de nuestras capacidades, que son limitadas -no recortadas- y que nos remiten a la confianza total en Dios que es quien nos conduce, mientras recorremos este tiempo limitado de «cuarenta días» de prueba y sufrimiento, que es la vida sobre la tierra, hacia la verdadera plenitud de nuestro ser… 

La cuaresma es un tiempo adecuado para darnos cuenta y despertar a esta conciencia de hijos, dejando a Dios ser Dios, y aceptando ser moldeados por su voluntad y sus deseos, en los que hemos sido creados para ser amados…  No hacemos este camino sin consuelos… Él viene con nosotros, y el mismo Jesús nos enseña con sus actitudes a vivir en estas coordenadas, haciéndonos ver dónde tenemos que ser fuertes en la voluntad, para que no torzamos la dirección en las sendas que Dios mismo, ha tenido a bien, abrirnos a su paso… 


Aprovechemos la gracia… valoremos el interés de Dios en ayudarnos a dar a las cosas el valor que tienen, y tomemos en serio los medios que la iglesia acerca hasta nosotros en la liturgia y los sacramentos… Nuestra cultura hace oídos sordos a estas llamadas, pero nosotros debemos pararnos a escuchar y no pasar de largo ante ello…

Recemos una vez más, unos por otros y no perdamos este norte que nos marca la dirección correcta… Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno.. también a sus familias… seguimos siendo conscientes de que hay muchos peregrinos de la confianza pasando momentos duros y difíciles, acogidos con esperanza a la fuerza de nuestra comunión… Porque sabemos que es poderosa la intercesión de los santos, miramos al cielo amparados en la protección del Beato Tito, y unidos confiamos nuestras súplicas, ayudándonos a mantener la fe alerta y despierta… No dudamos que el cielo sostiene a cada uno, a la vez que consuela y fortalece a todos en el dolor, ayudándoles a encontrar sentido a esta situación que no entendemos… Dios sabe que pedimos la salud para todos y Él nos puede conceder lo que pedimos… Creamos… confiemos… esperemos…
«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. 
Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. 
El tentador se le acercó y le dijo:
 «Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en panes». 
Pero él le contestó: 
«Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre, 
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mt. 4, 1-4).

El primer episodio -que nos presenta la escritura- de la vida de Jesús, con que comienza su ministerio apostólico, es a la vez, «misterioso» y «revelador»… Tras el bautismo en el Jordán -narrado unos versículos antes-, Jesús asume su nueva etapa, y, conociendo la «envergadura» a que se enfrenta, no improvisa… Se retira al desierto, espacio apropiado para el encuentro con Dios y consigo mismo, y allí, reafirma sus opciones, y decide jugarlo todo, a la «sola carta» de la Voluntad del Padre…

Privado de todo lo superfluo -ayunando-… decidido a sentar las bases en lo esencial… aparece la «presencia seductora» -Satanás- de la «mentira solapada», haciendo ofertas de forma condicional, que hace más amable la transgresión… De esto creo que sabemos todos mucho… Necesitamos pues acercarnos al maestro para aprender a ganar esta batalla a la que él también tuvo que enfrentarse… con la diferencia, eso sí, que Él salió victorioso, fortalecido, y decidido a no dialogar con la mentira…

Pretende el demonio hacernos prescindir de Dios, haciéndonos creer que podemos bastarnos a nosotros mismos… Jesús vence la tentación con la Palabra de Dios… a ella se remite y porque cree en ella, mantiene la dirección de su voluntad sin cuestionar los argumentos que insinúa el enemigo… 

Nosotros somos débiles… nos falta determinación para llevar a cabo lo que Dios quiere… y nos vemos muchas veces involucrados donde no debemos, seducidos por lo más primario que es siempre donde nos sentimos más vulnerables… La tentación del «tener» es una enfermedad de nuestro tiempo y la padecemos todos, de una u otra manera… Tenemos hoy delante al maestro, y su actitud ante la vida nos marca la dirección correcta… ojalá seamos valientes y, optemos como él, por realizar la obra de Dios en nosotros y nos mostremos ante los demás con los rasgos del Padre, de quienes somos hijos…


La oración es el arma poderosa para vencer la tentación… fortalece el espíritu… ilumina el corazón con la fe… nos llena el alma de esperanza y nos permite adentrarnos en la confianza de corazón… Queremos permanecer en esta actitud interior de buscar al Señor, haciendo de nuestros tropiezos camino… 

Recemos como cada día unos por otros y pongamos en vanguardia a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… Atraviesan muchos, momentos difíciles, y suplicamos al cielo, acogidos a la intercesión del Beato Tito, la salud para todos, y gracias actuales que les ayude a crecer en la fe… la esperanza… la confianza… No dudamos que Dios hace camino a nuestro lado; pero necesitamos que su luz ilumine nuestro dolor y nos ayude a vivir con sentido esta etapa de la vida que no entendemos, pero que queremos vivir en la paz de quien se fía y confía de quien va delante…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Misericordia quiero y no sacrificios, dice el Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Este es el ayuno que yo quiero: 
soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, 
liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, 
partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, 
cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos. 
Entonces clamarás al Señor y te responderá; 
pedirás ayuda y te dirá: Aquí estoy» (Is. 58, 6-7.9).

El programa diseñado por Dios a través del profeta, encuentra en la cuaresma un marco objetivo y concreto para que todos nos pongamos en camino y le demos forma… En la vida cristiana todo queda remitido a la caridad, y en ello hemos de medir la autenticidad de nuestras acciones… El cristiano es hijo de Dios y hermano -de los demás hijos de su mismo Padre- y en esa «recirculación» nos movemos y avanzamos en la ruta de la vida, hasta la verdad y el reino…

Somos amados sin condiciones y gratuitamente… DIOS ES AMOR… y sólo si despertamos a ese amor, nos decidiremos a vivir amando… El problema está en que «ensimismados», atrofiamos la percepción y sólo captamos lo que entra en el «molde» de nuestro querer e interés, y así, casi no salimos del egoísmo… Descubramos entonces en la cuaresma un tiempo de gracia, para sacudirnos la «modorra» y salir de nosotros mismos en beneficio de los demás, que nos permitirá movernos ágilmente por los caminos del amor y de la vida…


Pongamos empeño en vivir durante esta cuaresma centrados en practicar la misericordia, y sintámonos a la vez necesitados de ella… Es tiempo propicio, donde la gracia quiere hacerse hueco en nosotros y dibujar sus mismos rasgos… La consecuencia de practicar la caridad con los otros, es permitir a la luz iluminar nuestro sendero y abrirse paso ante nosotros, para favorecernos avanzar por caminos seguros en medio de las tinieblas de este mundo…

No dejemos pasar la gracia que Dios nos acerca generosamente… la escucha de su Palabra nos irá abriendo el oído, y al eco de su voz iremos afinando nuestras actitudes… Tenemos que hacer un camino de purificación, adentrándonos en la verdad de sus criterios para que el mundo se enriquezca con sus dones… Podemos acercar el reino a este mundo y ésa es la tarea nuestra… Él rompió fila, para que vayamos detrás sin perdernos y sin miedo… el camino está trazado y tiene luz propia: la fe… Que sepamos percibirla hasta ser iluminados… podemos empeñar en ello la cuaresma… quedamos invitados y hemos de quedar por nuestra parte implicados…


Hagamos de la oración, no una actividad más de las muchas que realizamos diariamente, sino acudamos a nuestro Padre Dios, con el deseo de fortalecer nuestro vínculo con Él, hasta permitirle hacernos tan suyos, que le reflejemos en nosotros…. Pensemos, pues, unos en otros, y recemos unos por otros en el deseo de ayudarnos mutuamente… Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… –incorporamos hoy a Martina, bebé de un mes, ingresada en UCI pediátrica en Cádiz, con bronquiolitis, y que por la gravedad han tenido que intubar… apoyemos a sus padres en estos momentos trágicos y dolorosos, mientras insistimos en la oración por Martina para que recupere la salud- …con el deseo de llegar a todos y abrazar a cada uno en la situación que se encuentre, miramos al cielo suplicantes y confiamos… acudimos a la intercesión del Beato Tito y ponemos en sus manos nuestra fe, para que sea multiplicada y consigamos de ella, frutos del ciento por uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Convertíos y creed en el Evangelio"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Después de que Juan fue entregado,
 Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; 
decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios.
Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc. 1, 14-15).

Estamos estrenando este tiempo de gracia que la Iglesia nos ofrece como preparación a la gran fiesta de la Pascua… éste es el verdadero sentido de la Cuaresma: «disponernos a acoger la luz Pascual en Cristo Resucitado«… Su objetivo es pedagógico y no debe ser por nosotros malinterpretado porque el contexto que lo enmarque no nos guste del todo: la sobriedad… la austeridad… la penitencia… y es que si no despertamos a la conciencia de la necesidad de negarnos a nosotros mismos, en beneficio de lo que favorece la gracia y la fe, no vamos a sentir la necesidad de la conversión… 

La liturgia nos trae a los primeros planos este grito de Jesús al inicio de su predicación apostólica: «convertíos y creed en el Evangelio«… en esta Palabra tenemos que afinar el oído, hasta que nos vinculemos con el corazón a ello, y nos lancemos a esta conquista… La conversión no es otra cosa que la disposición a abrirnos al don de Dios, expresado en su misericordia… Ya lo decía Santo Tomás: «es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su Omnipotencia«… pero el ser humano tiene que reconocerse necesitado de ella y tiene que acercarse a Dios para recibirla… 

Cierto que caminar en cristiano nos hace ir «contra-corriente»… la comodidad… la dispersión… la mediocridad… no ayudan mucho a mantener el espíritu ágil y disponible para poner a los demás por delante de nosotros, y a Dios por delante de los demás… pero cuando damos con esta senda y nos adentramos en ella a la luz de la Palabra de Dios y fortalecidos por su gracia y su presencia, nos sentimos en un camino liberador que nos ayuda a levantar la mirada y caminar seguros hasta Dios y los hermanos… 

La conversión es el medio que nos facilita ir superando las dificultades que nos ocasiona el egoísmo y el amor propio, fruto de nuestra debilidad. mientras maduramos y nos hacemos en el mismo amor de Jesús, que es donación total a todos, centrados en lo único necesario… los bienes eternos, que el reino puede acercar a nosotros ya en el tiempo, aunque se realice plenamente en el cielo…

La oración es una de las practicas cuaresmales recomendadas en el evangelio y recordadas por la iglesia para este tiempo de gracia… estamos por ello en camino, porque nosotros rezamos todos los días… Pensemos pues unos en otros y acerquemos la fe de cada uno al conjunto para que nos sintamos fuertes e iluminados para seguir avanzando en esta ruta de la confianza… Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… –incorporamos gustosamente a Rogelio que desde ayer comenzó a caminar con nosotros, en el deseo de conseguir para él, la fortaleza y el empuje que necesita para luchar esta batalla… no nos podemos tampoco olvidar de los niños, hoy, «día mundial de la lucha contra el cáncer infantil»… Igualmente damos las gracias al Señor por los resultados favorables de Luna Mateo que con tanto interés reza todos los días con nosotros por la salud de todos– …Seguimos en el empeño de ayudarles a todos y de alcanzar para todos la salud y la fe que permita a cada uno acercarse al Señor con la confianza de quien se fía de verdad de su voluntad, seguro de que Dios les está amando infinitamente en la situación que cada uno se encuentra… Lo hacemos como acostumbramos acogidos a la intercesión del Beato Tito, quien encabeza nuestra peregrinación a la confianza y de quien recibimos ayuda y consuelo para seguir caminando…
«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

" la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión»"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente, 
y, al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría
pero el que persevere hasta el final se salvará» (Mt. 24, 11-13).

Los cristianos iniciamos hoy con la Iglesia el tiempo litúrgico de la Cuaresma «signo sacramental de nuestra conversión«… el Papa, en su deseo de ayudarnos a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia, se inspira para lanzarnos su palabra, en una expresión muy sugerente, contenida en el evangelio de Mateo, «al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt. 24, 12)… «frase -dice textualmente el Papa- que se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalen, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañaran a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio»…

Quiere el Papa que nos preguntemos a la luz de este pasaje de la Escritura «¿Qué formas asumen hoy los falsos profetas?», «¿Cómo se enfría en nosotros la caridad?», «¿Cuáles son las señales que indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?»…

Y nos motiva marcándonos una dirección: «Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos antes descritos, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.


Sigamos escuchando al Papa y acojamos la luz que él intenta acercarnos:
  • El hecho de dedicar más tiempo a la oración, hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo de Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.
  • El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera en un auténtico estilo de vida. Al igual, que como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás, un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia.
  • El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.



Es provechoso adentrarnos en este tiempo, desde estas pistas que recibe del Papa la Iglesia entera, y poner en ella el interés y el deseo de llevarlo a la práctica.. vivirlo… y compartirlo… La conversión es una gracia a la que tenemos que disponernos… y la gracia es un don que merece ser apreciado… valorado… agradecido… y al que nos tenemos que adherir con responsabilidad…

Recemos, como todos los días, unos por otros y recordemos con empeño e interés a los enfermos del blog…a todos, uno a uno… también a sus familias… acogidos a la intercesión del Beato Tito, pongamos en común nuestras súplicas y esperemos del cielo gracias actuales para mantenernos en la fe y la confianza, mientras recorremos estos caminos difíciles, que no entendemos y que tanto nos hacen sufrir… Vamos con todos… a todos queremos ayudar… y para todos pedimos la salud… el consuelo… la fortaleza… la esperanza… y ¿cómo no? la confianza…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria 

"Jesús le responde: Yo soy el camino y la verdad y la vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» 
Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. 
Nadie va al Padre sino por mí. 
Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre.
 Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto» (Jn. 14, 5-7).

No está Jesús hablando nuestro mismo lenguaje, ni llegamos nosotros a captar la hondura de sus palabras… es imposible acercarnos al misterio y no sentir «vértigo» ante el abismo donde nos sitúa… Si vamos captando «algo» de lo que Jesús está queriendo «desvelarnos» en estos momentos trascendentales de su vida, estaremos percibiendo que el cielo es la respuesta de Dios a todas nuestras preguntas… Es lo que Jesús se dispone a realizar: «abrirnos el cielo», y no a cualquier precio; aunque, eso sí, a partir de entonces, quedará abierto para siempre… y para todos… 
¿Es el cielo nuestra esperanza?

Paradójicamente, la libertad, siendo el don más grande que tiene el ser humano, es la causa que nos dificulta avanzar en la dirección correcta… por la libertad -mal entendida, claro- quedamos atrapados en el tiempo, queriéndonos apropiar lo que no nos pertenece… no somos Dios… aunque sí somos sus criaturas… no podemos por ello llevar la iniciativa, ni pretender dominar la existencia… debemos dejarnos conducir…


En el inmenso amor que Jesús nos tiene, decide por voluntad del Padre, adherido a ella libremente -su libertad sí que es libre-, abrirnos surcos en la vida en su propia persona… Él ha cruzado el dolor y la muerte hasta atravesarla, para que nosotros no vayamos a oscuras mientras sufrimos… También para el dolor hay camino… pero de vuelta… lo ilumina Jesús y lo recorre con nosotros, acercándonos la meta por las virtudes teologales, en las que él dejó impresa sus huellas, para que no nos perdamos…

Jesús y el Padre son uno, como el cielo y la tierra son la misma realidad… no nos separemos de la gracia, que el Espíritu Santo se derrama sobre nosotros a través de ella… El amor de Jesús por nosotros le llevó a revelarnos en sus confidencias el núcleo de nuestra fe… No nos perdamos conocer estos dones por experiencia… permitamos que nos traspasen la mente y nos llenen el corazón de luz… conocemos al Padre, nos dice Jesús … si creemos su Palabra, lancémonos a sentirlo hasta que lo vivamos…

Avancemos en este mundo de la fe, que es el propio del hijo de la gracia, donde debemos quedar todos incorporados… la oración es el alma de la fe y en ella no podemos más que avanzar y crecer hasta echar raíces… no queremos vivir perdidos… desorientados… queremos pisar firmes y seguros iluminados por esta luz…

Acudamos al punto de encuentro, donde nos vemos cada día los peregrinos de la confianza… recemos unos por otros y recordemos con el verdadero interés que nos motiva, a todos los enfermos del blog… uno a uno… también a sus familias… -incorporamos hoy a Julita Ramírez Martín que le intervienen el miércoles de colon y se apoya en la fuerza de nuestra comunión para superar el bache… también Lola que está aislada a causa del tratamiento, lejos de su hijos pequeños- … igualmente a todos los que están en momentos difíciles, por ingresos… tratamientos… efectos secundarios… esperando resultados… etc… en todos pensamos… a todos queremos ayudar… para todos pedimos la intercesión del Beato Tito y no dudamos que ee cielo nos responde con gracias actuales, que nos ayudan a fortalecer la fe.. la paz… la esperanza… la confianza… vamos seguros, conducidos por Jesús, camino, verdad y vida…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria 

"Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Simón Pedro le dijo (a Jesús): «Señor, ¿adónde vas?». 
Jesús le respondió: «Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde». 
Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por tí».
 Jesús le contestó «¿Conque darás tu vida por mí?. 
En verdad, en verdad te digo: 
no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces» (Jn. 13, 36-38).

Escuchar a Jesús de cerca desvelar su misterio, compartiendo con nosotros su misma vida, despierta intriga y curiosidad, a la vez que nos cuestiona… Y es que Jesús nos devuelve a nosotros mismos -esta vez- en la persona de Pedro, haciéndonos caer en la cuenta del desnivel que separa sus confidencias de nuestra percepción…

Verdaderamente, la muerte de Jesús «aún no nos ha herido», ni hemos hecho camino de vuelta, después de habernos medido en su amor -hasta el extremo-, reconociendo que por la desproporción que existe, merecemos quedar descalificados… Y a cambio, somos acogidos sin reproches y mirados con amor, e invitados de nuevo ha hacer camino verdadero… Es la causa por la que Él va delante y por la que sabe esperar a que nosotros nos adhiramos…

Cierto que aún calculamos su poder y sus prodigios en nuestro provecho, sin valorar que su vida es la que se entrega a favor de la nuestra y su muerte la que nos salva a cambio… Sólo el Espíritu Santo puede abrir veredas dentro de nosotros que canalice la gracia hasta que nos toque el alma y despertemos al don… Así sí que acabamos con la presunción, y desde la humildad haremos opción por la entrega a su voluntad, aprendiendo a amar en su amor y a vivir la fe de manera coherente…

Tenemos que seguir acercándonos a Jesús para que su Palabra… sus gestos… sus confidencias…  nos vayan calando… y el Espíritu Santo nos permita comprender y vivir desde el misterio de Jesús, nuestro propio misterio… abiertos a la confianza de corazón, seguros de que Dios nos conoce y no se escandaliza de nuestras torpezas, sino que nos espera pacientemente sin dejar de ponernos alerta, a la vez que marcándonos la senda correcta que nos acerque a la experiencia de su amor infinito… gratuito… generoso…


Hay que desear estos dones y tenemos que ir a la fuente si queremos calmar nuestra sed… es preciso para ello vivir en gracia… no podemos inventarnos la fe… ni vivirla de manera subjetiva si queremos que sea eficaz y efectiva… la oración también nos acerca y dispone para que lleguemos a necesitar vivir de ella… No faltemos por tanto a la cita diaria, que la comunión de los santos actúa directamente en el alma de cada uno…

Pensemos pues unos en otros y recemos unos por otros para que se consolide en cada uno la fe… recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… –Nieves Lora ya esta de alta ¡damos gracias a Dos!… Juan Antonio le han hecho hoy una pequeña intervención y puede ser un punto de arranque hacia una mejoría que hasta ahora se ha hecho mucho esperar… ¡ojala el día de hoy marque un antes y un después!- …agradecemos a Dios estos suspiros que nos crecen la confianza y nos despiertan y estimulan la esperanza para seguir «esperando» buenas noticias… sin olvidarnos de ninguno de los que aún atraviesan momentos duros, miramos al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito y hacemos nuestro acto de fe firme… seguro… humilde… insistente… perseverante… Dios es fiel y nos conduce a su don, aunque el camino esté oscuro… lo nuestro es fiarnos… esperar confiados…
«confiando en el Señor no me he desviado»….

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria 

"Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: "Quiero: queda limpio"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Se le acerca un leproso, suplicándole de rodillas:
«Si quieres, puedes limpiarme». 
Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
«Quiero: queda limpio». 
Y la lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio» (Mc.1, 40-42).

La Iglesia nos acerca a la Virgen en esta «Jornada mundial del enfermo» -11 de febrero-, apoyándose en las Palabras de Jesús en la cruz con este lema tan sugerente: «Ahí tienes a tu Madre… ahí tienes a tu hijo«… ciertamente, el vínculo que nos une a su maternal misión, parte de ese momento, y hasta él tenemos que acercarnos para recibir la gracia de ser hijos -también nosotros- de la misma Madre de Jesús… Desde el misterio mismo del dolor del Hijo, se nos señala dónde recibir consuelo, amparo, fortaleza y esperanza, como fruto de la fe… El amor del Hijo ¡¡hasta el extremo!! es sobrecogedor… cuida todo el entorno, poniendo en cada gesto… en cada palabra… en cada momento… puntos de luz, donde ayudarnos a despertar al don, acercando los medios que necesitamos, para abrir el corazón y la mente al acontecimiento salvador…  El amor de la Madre, ¡¡también hasta el extremo!!, nos acoge a todos y se compromete a llevarnos a Jesús, marcándonos la dirección correcta para avanzar en el camino que conduce a la vida verdadera… «haced lo que Él os diga«…

También la liturgia de hoy es un punto de apoyo donde tomar impulso para renovar nuestra fe en la Palabra de Jesús y acercarnos hasta Él, en la confianza de que estamos delante, de quien puede dar a nuestra vida, el giro correcto para quedar curados… «Señor, si quieres, puedes limpiarme«…


Dejémonos traspasar por la mirada compasiva de Jesús y permitamos a nuestra fe, hacer eficaz nuestras súplicas… Nos acerca hoy hasta nosotros la Palabra de Dios, a través de la mano de la iglesia, una esperanza donde podemos renovar nuestras fuerzas para seguir avanzando en la peregrinación de la confianza… Acunemos nuestra esperanza en la presencia maternal de la Virgen, al susurro de la poderosa fuerza de la Palabra de Jesús, que le escuchamos decir hoy, «¡quiero, queda limpio!»… 

Extendamos nuestra mirada a todos los enfermos que se apoyan en su fe para hacer camino hasta el Señor de manos de la Virgen, y renovemos nuestra confianza… Agradezcamos a Jesús el don de su Madre y valoremos su presencia, acogiéndonos a Ella y acogiéndola a ella en nosotros… su protección y amparo son el consuelo en el dolor que llevamos… su mirada nos trasmite aliento, mientras florece la gracia en cada uno de los que sembramos, seguros de que Dios es fiel… 


Es el momento de decir a Jesús, cada uno desde el hondón del alma, «Señor, si quieres, puedes limpiarme»… lo decimos, porque creemos que puede hacerlo… Pensemos ahora en cada uno de los que necesitan esta gracia… los enfermos del blog… todos, uno a uno.. también sus familias… nos acercamos a la intercesión del Beato Tito, y con él, llegamos hasta la Madre y el Hijo, en la confianza de que la gracia llega así hasta nosotros… Pedimos la salud para todos, y renovamos nuestra fe, para que la siembra dé una cosecha del ciento por uno… 
«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Glori

"Como yo os he amado, amaos también unos a otros"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros;
 como yo os he amado, amaos también unos a otros. 
En esto conocerán todos que sois discípulos míos:
si os amáis unos a otros» (Jn. 213, 34-35).

Siendo la fe un misterio inabarcable que trasciende lo natural y hasta lo humano, se concreta de manera objetiva en dos actitudes capaz de contener toda su eficacia y expresividad: el amor fraterno y la unidad… No es cualquier amor, del que habla Jesús en este momento de su vida; ni está dibujando Jesús el perfil del cristiano de forma altruista e inalcanzable… Jesús está llevando el amor al punto más álgido, porque no está «imponiendo» una ley, sino «ofreciendo» un don…

En su mismo amor -hasta el extremo- entregado por nosotros, es donde tenemos que amarnos unos a otros… por tanto, esta actitud que él nos propone, tiene que ser fruto de la misma experiencia que brota de la fe… ¡¡¡si nos diéramos cuenta que TODO ES GRACIA!!!


Jesús va delante de nosotros, dejando surco abierto donde pisar firme y seguro los que decidimos ir tras él… pero, sólo acogiendo su amor hasta percibirlo y «saborearlo» dejándonos trasformar por él, podemos prolongarlo en nuestro hacer, hasta poder ofrecerlo gratuitamente, dejando pasar por nosotros su mismo amor, que restaura… trasforma… sana… crea… y recrea…

El testimonio de la fe es la comunión, y el fruto maduro, la unidad… Pero, el núcleo del que brota esta gracia,  está en la relación con Jesús y la permanencia en Él… ahí se hace el cristiano… ahí tenemos que acercarnos cada día hasta que emerja en nosotros esta realidad como lo más nuestro y lo más, nosotros…

Seamos entonces de los suyos y sigamos despertando a esta conciencia y realidad, dándole a la vida y al vivir, sentido pleno desde estos valores que son gracia… Salgamos pues al encuentro unos de otros y paremos en el mismo punto haciendo racimo… Recordemos a los enfermos del blog… pensemos en ellos, uno a uno… también sus familias… Son muchos los que pasan trances duros y dolorosos y deben sentir el consuelo de la fe hasta percibir «alumbrada» la esperanza… También hemos de agradecer los pasos que otros van dando, superando situaciones y recuperando la salud… Pedimos al Beato Tito su intercesión y mantenemos el corazón suplicante, esperando que el cielo nos devuelva en gracias, la siembra confiada… humilde… constante… insistente… perseverante… que cultivamos cada día, al amparo de la oración compartida y ofrecida en comunión, por la salud de todos, a la vez que la fuerza para hacer camino hasta el Señor, sin dudar de su amor infinito hacia cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria 

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; 
el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante;
 porque sin mí no podéis hacer nada. 
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, 
pedid lo que deseáis y se realizará» (Jn. 15,5.7).

La vida entera de Jesús es reveladora; no sólo su enseñanza, también su estilo y su manera de vivir trasmite un “eco” que cuestiona… motiva… atrae… o incluso, incomoda y crea resistencias… No obstante, el contacto con su palabra nos va llevando a un punto, donde lo que Jesús pretende es ofrecernos una riqueza mayor: hacer posible la fe como experiencia que vincula… y desde una mirada más amplia, aunque más concreta, facilitarnos actitudes más profundas con que enfrentarnos al vivir de cada día…
Nos va acercando Jesús a su propio corazón, y en él percibimos “al respirar” otra atmósfera con otro contenido… Cada vez que nos aproximamos al conocimiento de Jesús, y vivimos a su lado una experiencia de encuentro “saboreando” su presencia, el mismo Jesús pone su poder a nuestro alcance y nos permite realizar -en Él- sus mismos signos… pero, una vez más ¡no lo olvidemos!, lo importante no es “el poder”, lo importante es “dar frutos”, integrados como el sarmiento en la vid, hasta ser racimo… 

Desde aquí podemos permitir, como un “desperezo”, expresar el reino entre nosotros, despertando en muchos la conciencia de hijos de Dios y hermanos unos de otros, haciendo posible la paz… la justicia… la libertad… el amor… A esta realidad nos encamina el cultivo de la fe que trabajamos cada día, acercándonos al Señor en su Palabra, y a ser posible; mejor, ¡que sea posible!, en los Sacramentos… “si no comemos la carne del Hijo del hombre, no tenemos vida en nosotros”… desde Jesús y en Jesús, sus obras salen de nosotros…

Nos ayudamos a hacerlo posible rezando unos por otros… Acudamos pues al punto de encuentro que es nuestro blog… –apoyemos a Diego que nos necesita… también Juan Antonio se debate en la lucha sin mucho éxito… ayudemos a Ángel Pascual… Laura Calero… son muchos los que atraviesan sendas oscuras en la esperanza de ver la luz– …busquémonos hasta que estemos todos… ¡¡los peregrinos de la confianza en comunión!!… Pasemos lista y recordemos uno a uno, a todos los enfermos del blog, que esperan cada día este refuerzo que multiplicamos en la fuerza poderosa de la intercesión, acogiéndonos al amparo protector del Beato Tito, que supo trascender el dolor y sembrarlo en la fe, dando a Dios la iniciativa de la cosecha, sin dudar que nacerían los frutos… en su confianza ponemos la nuestra; en su fe, nuestra fe, apoyándonos en él, para alcanzar del cielo lo que esperamos… Optamos por permanecer en Jesús… ponemos en común nuestras súplicas y creemos… confiamos… esperamos… nos abrimos a la voluntad de Dios, en la confianza de que no quedaremos confundidos…
“confiando en el Señor, no me he desviado”…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria