"No temas pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«No temas pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino. 
Vended vuestros bienes y dad limosna; 
haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, 
adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. 
Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lc. 12, 32-34).

Qué bonito observar la Palabra de Dios «sonando» y «resonando», como un murmullo, una y otra vez, llamándonos a la confianza… ¡¡si nos creyéramos que el reino es para nosotros!!… Todo el empeño de Jesús es darnos esta conciencia para que emerja el don que ya está puesto en nuestro corazón, como lo más nuestro, que traemos a este mundo cuando nacemos… El reino es la gran riqueza de la vida, no son las cosas… pero hay que descubrirlo, creyendo a Jesús y acercándonos a Él, que con sus gestos y palabras nos lo manifiesta de forma tan real, objetiva, creativa y hasta atractiva… no por ello sin necesitar de nuestra libertad para aceptarlo…

La confianza es la actitud de la experiencia… tenemos que disponernos a conocer para vivir; porque si gustamos, serán éstos los raíles de nuestra vida que nos llevarán a la meta, saboreando de camino las riquezas del tesoro… Bien lo dice el maestro «al cielo no se acercan ladrones ni polilla», por eso, ahí es donde merece la pena atesorar…


Con nuestros bienes podemos también hacer camino… el desprendimiento conduce a la solidaridad y a la generosidad… compartir es crecerse en los otros, y expandiendo nuestro radio de acción, abrimos espacios de encuentros, que nos permiten descubrir nuevos valores… El primer impulso puede darlo la fe; o puede la fe, ser el primer fruto que consigamos despertar en otros al ofrecer, o en nosotros al recibir… Dios siempre estará detrás, iluminando… impulsando… motivando… en definitiva, todo es gracia… responder al don, también es gracia..

Que guardemos en el corazón, a imitación de lo que hacía la Virgen, esta palabra de Jesús que acaricia el corazón creyente… Hagamos actos de fe en ella mientras la llevamos de nuestra cabeza al corazón y agradezcamos a Dios el infinito amor que nos tiene… nos ofrece… nos regala…. gratuitamente y para nuestro bien…


Recemos, como todos los días, unos por otros, y ayudémonos a recorrer con fruto el camino de la fe… Pongamos en vanguardia a los enfermos del blog, peregrinos de la confianza en esta ruta empinada del dolor aceptado… pensemos en todos, uno a uno… también en sus familias… y acogidos a la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo sin vacilar… seguros en las promesas de Dios, dando fe a su palabra… El cielo nos devolverá en gracias los dones que no pasan: la fe… la esperanza… el consuelo… la fortaleza… el amor… Nuestro tesoro es el corazón de Dios, donde nos queremos sentir acunados en la confianza de corazón…

«confiando en el Señor no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

"Si tu hermano te ofende, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
«Dijo Jesús a sus discípulos: 
«Si tu hermano te ofende, repréndelo, 
y si se arrepiente, perdónalo; 
si te ofende siete veces en un día, 
y siete veces vuelve a decirte: 
«Me arrepiento», lo perdonarás» (Lc. 17, 3-4).

La percepción de la realidad es muy importante en el tema de las relaciones… No parece que Jesús esté refiriéndose a temas de más envergadura, que tocará más adelante como el amor al enemigo, o poner la otra mejilla cuando nos abofeteen… para empezar nos está remitiendo simplemente al dominio propio y a la tolerancia, donde -es verdad- empiezan las discrepancias que pueden terminar en conflictos serios… 

Hay que poner mucha atención al egoísmo y al amor propio que son el caldo de cultivo donde se rompe la convivencia y se genera la competitividad, que no nos facilita complementarnos y ayudarnos a crecer y enriquecernos, unos con los valores, las cualidades y los bienes de los otros… Jesús nos alerta de los enemigos de la fraternidad… Él nos quiere ayudar a ser hermanos, por referencia al mismo Padre… Vino hasta nosotros para hacerlo…


Es más fácil, equivocarse que perdonar… y más difícil perdonar, que pedir disculpas… y lo que nos dificulta esta actitud, recogida en el proyecto de Jesús desde el principio, como «perfil sustantivo» del cristiano, es nuestra poca conciencia de lo perdonados que somos y de hasta qué punto somos amados sin méritos propios, sino gratuitamente, por un amor mayor que llegó hasta el extremo, para hacernos capaces a nosotros de perdonar en su perdón y amar en su amor…

Acerquemos el oído a la escuela de Jesús y asimilemos sus criterios dando pasos en la dirección que nos señala… vamos a salir siempre ganando… el corazón de Dios es nuestro ámbito de crecimiento… si habitamos en él desplegaremos la gracia ahí recibida y sembraremos a nuestro paso, flores de bondad… magnanimidad… cordialidad… dando al mundo, color, olor y sabor de hijos amados, que aman por desborde de amor recibido…


Necesitamos la luz de la gracia y rezando la acercamos a nosotros… Recemos pues, unos por otros, y como cada día, demos los primeros puestos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… –no nos olvidemos que hoy fue la intervención de Auxi y tenemos que ayudarle… igualmente a los que pasan por momentos decisivos e importantes… Ángel Pascual… Juan Antonio… Lola… sin olvidarnos de ninguno por supuesto, pues lógicamente todos están sufriendo y todos necesitan la fuerza de lo alto para hacer frente al momento presente– …apoyados en la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo confiados, esperando recibir lo que pedimos: la salud para todos y un aumento de gracia que fortalezca su fe… su esperanza… su confianza… No estamos mirando a otro lado cuando no sabemos interpretar y decimos, creo y confío… estamos ejercitando la fe y haciendo fecunda la esperanza… lo demás no nos pertenece… Dios esta con nosotros, y Él, sí sabe lo que hace…. ésa es nuestra Paz…

«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"No pretendo grandezas que superan mi capacidad"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Señor mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas 
que superan mi capacidad.
Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre;
como un niño saciado
así está mi alma dentro de mí.
Espere Israel en el Señor ahora y por siempre«
(Salmo 131).

Podemos hoy con la imagen tan oportuna que reza este salmo, elevar el corazón a Dios con este acto de confianza… Puede ser una caricia al corazón si dejamos que sea el Espíritu Santo quien lo susurre al interior de nosotros mismos… La dulce imagen del niño en brazos de su madre, nos ayudará a pedir al Señor estas actitudes de absoluta confianza, seguridad, serenidad, paz en Dios; sin ambiciones que no nos corresponden…

Venimos escuchando a Jesús proponer el reino desde varios ámbitos y hemos optado por ser de los suyos… este camino se hace recorriendo las sendas por él marcadas, dejándonos conducir por su presencia, sin separar el oído y el corazón de su Palabra… Probablemente sea la oración más difícil de rezar, porque nos compromete a una fe incondicional, que a la vez supone, un alto nivel de madurez cristiana… 


Reducir la vida a la confianza es una experiencia de fe activa, que nos ayuda a acentuar lo verdaderamente importante, y aprendemos por ello a cribar -con fruto-, lo que tanto distrae y hasta distancia, de donde tenemos que situarnos… El empeño de Jesús de acercarnos a lo esencial, tiene que ser acogido por el cristiano como una gracia actual, que ilumina nuestro camino en dirección al don…

Recemos entonces con esta oración, con la que tantos otros se han dirigido a Dios, expresándoles sus sentimientos o sus deseos de sentirlos… La confianza de corazón es un camino de vuelta, que recoge toda la dramática de la vida humana, y la sabe entregar desprendida, al Autor que la va conduciendo, evitándonos el desvío que tantos halagos nos ofrecen cada día…


Bien puede ser este salmo, la oración del peregrino de la confianza… ya sabemos que confiar es fiarse de… también sabemos que acertamos si lo hacemos… Dispuestos entonces a la cita diaria, pensemos unos en otros y pongamos en vanguardia a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… -incorporamos hoy a Dolores Martín Macías, en tratamiento por un tumor pulmonar, necesitada de un refuerzo para mantener la lucha activa, sin que le vacile la fortaleza y el consuelo que da la fe- …teniendo presentes a todos… también a sus familias, miramos al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito y esperamos que sea el cielo quien nos devuelva en gracias el fruto de nuestra espera confiada… paciente… insistente… perseverante…

«confiando en el Señor, no me he desvaído»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Te seguiré adondequiera que vayas"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Mientras iban de camino, le dijo uno: 
«Te seguiré adondequiera que vayas». 
Jesús le respondió:
 «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros nidos, 
pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza» (Lc.9, 57-58).

No sería Jesús tan libre al plantearnos los riesgos de su proyecto, si la esperanza que promete fuera a nuestra medida… Solemos perseguir sus signos y agarrarnos a sus gestos, porque nos parece poder detener el tiempo con el asombro… y no es ahí donde Jesús nos quiere centrar la atención… Él quiere darnos las claves para conquistar la vida en lo real; y porque es imposible el fruto sin la raíz, no quiere que quedemos baldíos por no saber cultivar nuestra tierra…

No es fácil la aventura de la fe, porque nos cuesta llegar al núcleo de lo esencial… buscamos los dones de Dios y dejamos pasar a Dios sin detenerlo… Jesús tiene un proyecto de vida y libertad para nosotros, pero no se saltará ni un paso en su camino… no, como uno de nosotros, se someterá al tiempo y a las circunstancias, y sin desviar la dirección, desplegando sus valores al vivir, permitirá florecer la vida, venciendo la muerte con su muerte… 

Para que ni tú, ni yo, nos sintamos desamparados en el trayecto, dejó Jesús el cielo y acampó entre nosotros… Predicando por los caminos de Galilea, nos trazó el mapa del seguimiento… Invitándonos a caminar detrás de sus pisadas, nos enseña a ser hijos de Dios y hermanos entre nosotros… Lo que queda de nuestra parte, es adherirnos a su doctrina… practicar sus valores… y aprender a amar hasta el extremo, dejando huellas del reino a nuestro paso por el tiempo… haciendo creíble su proyecto…


No se improvisa este estilo de vida, porque es combativo con los halagos de la comodidad, la ambición y el egoísmo, frutos del pecado que nos esclaviza… Rezar cura y purifica… nos ayuda a elevar la mirada y valorar la fe en el entretiempo…

Por ello, sigamos en el empeño de ayudarnos con las armas de la luz, a avanzar por el camino seguro de la confianza… pensemos unos en otros y recordemos todos a los enfermos del blog…a todos, uno a uno… también a sus familias… – tenemos que seguir apoyando a Ángel Pascual y Juan Antonio… están mal- … sin olvidarnos de ninguno, miremos al cielo, al amparo de la intercesión del Beato Tito, que sin duda el cielo nos devolverá en gracia el fruto de nuestra fe.. humilde… insistente… perseverante… Confiar es dejarse amar en la voluntad de Dios, sabiendo que Dios nos ama más que nosotros mismos…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día"…

Estrenamos 27, esta vez de enero… estamos a sólo un mes de nuestro primer cumpleaños… los peregrinos de la confianza, hacemos esta ruta totalmente convencidos de que avanzamos a buen puerto con un faro simbólico, «nuestro entrañable Beato Tito», que ilumina nuestra fe y nos ayuda a crecerla, poniendo cimientos sólidos que le dan consistencia… Sabemos que es una gracia compartir la fe y sus frutos, y es lo que hacemos mientras nos acercan los acontecimientos a la voluntad de Dios y la oración a los hermanos…


«Mientras recorrían juntos Galilea, les dijo Jesús:
«El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres,
lo matarán, pero resucitará al tercer día». 
Ellos se pusieron muy tristes» (Mt. 17, 22-23).

No es el reino proclamado por Jesús una «ensoñación» que nos abstrae de la realidad y nos lleva, de prodigio en prodigio, hasta la meta sin pisar tierra… no es así… el reino es la «estampa» objetiva de la meta; y el tiempo, si nos adherimos a los valores que lo expresan, tiene a su paso, trazos dibujados de su hermosura en su trayecto

Con todo, hay una fuerza contraria, que opera de manera efectiva y que impide al bien crecer y expresarme armónicamente… Es lo que nos desvela hoy la Palabra de Jesús y lo que entristece a los discípulos, cuando ven con ello, nublado el horizonte… Pero porque el reino triunfará sobre el mal, Jesús no anuncia sólo su pasión y muerte, sino que añade la gran promesa: vencerá su muerte a la muerte y Él resucitará… desde ahora, todo dolor tendrá una esperanza…

Sorprende la libertad de Jesús que no adula a los suyos para que le sigan… no, Él busca seguidores conscientes de la realidad… el mundo puede ser trasformado por los ideales propuestos en su proyecto, pero el ser humano tiene que liberarse de las seducciones que le impiden vivir centrados en lo esencial, haciendo de todo lo que acontece, camino de avance en la única ruta con destino cierto…

El dolor es inevitable… el mal intentará torcernos la dirección… seremos tentados en la espera… pero su Palabra no puede dejar de resonarnos, conduciendo los pasos que marcan sus pisadas… en su Persona vemos dibujados el triunfo de nuestras batallas y el premio de nuestras conquistas

Continuamos rezando unos por otros, mientras no dejamos de intentar asimilar los riesgos de nuestra fe… La oración crea las condiciones dentro de nosotros para que la semilla de la fe germine y de frutos abundantes… Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… amparados en la intercesión del Beato Tito, sigamos presentando nuestras súplicas en la fuerza poderosa de la comunión de los santos a fin de que nuestros ruegos, sean enriquecidos por la fe de todos… sin duda el cielo nos bendice y fecunda nuestra esperanza, que fortalecemos cada día en la confianza de corazón…
«confiando en el Señor, no me he desviado«…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi, la encontrará"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
«Dijo Jesús a los discípulos: 
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. 
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; 
pero el que la pierda por mí, la encontrará. 
¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?
 ¿O qué podrá dar para recobrarla?
 Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, 
y entonces pagará a cada uno según su conducta» (Mt. 16, 24-27).

El Jesús de los milagros y de la Palabra poderosa… el Maestro de la propuesta liberadora del reino, capaz de encender en nuestro corazón la esperanza, empieza a confundir a los suyos, cuando decide comenzar a revelar «la dramática de lo real» como paso previo, donde cosechar el don ofrecido, y entregado a todos en su persona…

Estamos en un momento del ministerio de Jesús, un tanto complicado para quien le escucha y se siente interpelado por sus palabras… el misterio del dolor no es razonable, por tanto no es cuestión de explicaciones… Jesús invita a poner nuestros pies en sus pisadas, y sólo entregándonos a la fe por la confianza, iremos desvelando sentido, para dejarnos llevar a su luz, colmados de gracia y esperanza…


Nosotros vamos todos embarcados en esta ruta, que a veces como estos discípulos, nos hace vacilar… Hemos de tener claro que Jesús no viene imponiendo a la vida un trágico itinerario, por el que tenemos que decidirnos, para ser sus discípulos ¡todo lo contrario! lo que Jesús pretende es ayudarnos a encontrar sentido para que el dolor inevitable, que la vida trae consigo, no nos mate la esperanza porque duela el recorrerlo…

Jesús nos enseña a poner nuestros pies en sus pisadas y seguirle sin evadir nuestra realidad, sino asumiéndola entera, porque en toda ella está lo que somos y tenemos, y es la semilla que germinará completa en frutos de vida para siempre… No nos escandalice el dolor, ni que Dios lo permita… dejémonos salvar por él, porque Dios lo redime… es para lo que vino hasta nosotros Jesús, y se quedó para siempre…

Decididos a caminar tras sus huellas, con la mirada fija en sus pisadas, recordemos que nuestra ruta es en comunión y tenemos que avanzar todos hacia la meta… recordamos de manera concreta y especial a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… -Ángel Pascual nos necesita mucho, sigue mal y hay que ayudarle… Juan Antonio no sale de la gravedad… Hna. Basilia remonta lentamente… Anabel sí parece más recuperada… Igualmente los que están ingresados o con tratamientos agresivos y sus secuelas- … en definitiva todos, porque la peregrinación a la confianza la hacemos todos y con este objetivo concreto: Que la intercesión del Beato Tito, nos alcance del cielo la salud para todos y la gracia para recorrer estos tramos difíciles del camino, consolados y fortalecidos por la fe que profesamos… 
«confiando en el Señor,no me he desviado…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalen y padecer allí mucho"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalen
 y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, 
y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: 
«¡Lejos de ti tal cosa Señor! eso no puede pasarte». 
Jesús se volvió y le dijo a Pedro: «¡Ponte detrás de mi, Satanás! 
eres para mi piedra de tropiezo,
 porque tú piensas como los hombres, no como Dios» (Mt. 16,21-23).

Nos saca Jesús hoy un tema a los primeros planos, al que nosotros nunca queremos hacer frente… Nos despierta de nuestro letargo, dándonos una palmada de realismo que nos desmonta nuestras «musarañas»… la vida humana está atravesada por el dolor, provocado por el mal y el pecado… Y el Reino es el proyecto que hace posible la espera entre el germen y el fruto… Pero esta siembra que guarda tan hermosa esperanza, queda abrazada por el misterio, a la sola luz de la fe; de ahí, que solo caminando detrás de Jesús, podemos dar pasos ciertos de estar encaminados al destino que Él nos conduce… 

El planteamiento, por tanto es incomprensible, y los discípulos -como cualquiera de nosotros- se resisten a asumir tales riesgos, queriéndoselos evitar, con la mejor voluntad al mismo Jesús… es difícil aceptar que «los caminos de Dios son más altos que los nuestros, y sus planes que nuestros planes«… por eso la confianza es al actitud correcta del hijo de Dios que acepta su condición de criatura…


El dolor no tiene la ultima palabra, sí la esperanza y la fe… Dejémonos llevar por la corriente de la gracia que nos capacita para hacer este proceso de libertad, aceptando las veredas de la vida como nos salen al paso, sin pedir explicaciones… sí buscando sentido para argumentar nuestra entrega hasta el final, sabiendo que no vamos a quedar defraudados…

También a Jesús le costó pasar por la muerte… pero gracias a su muerte, tendremos nosotros la vida… Por la comunión de los santos, todas nuestras muertes darán vida a muchos, como la de otros muchos nos la dará a nosotros…. En esta fe, queremos hacer florecer nuestra esperanza…


Nosotros, los que estamos haciendo frente al dolor y al sufrimiento con las armas que Jesús nos da, renovamos hoy nuestro deseo de mantenernos en el camino cierto de la confianza… Nos acunamos unos en la oración de los otros y rezamos como cada día para ayudarnos… Recordamos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias y acogidos a la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo, seguros de que nuestro camino está amparado por la voluntad de Dios que nos bendice en cada dolor ayudándonos a crecer en gracia… Volvemos a anclarnos en la confianza, porque nuestra peregrinación avanza y la confianza nos configura… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"El que se haga pequeño como un niño, ése es el más grande en el reino de los cielos"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: 
«¿Quien es el mayor en el reino de los cielos?». 
El llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: 
«En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños,
 no entrareis en el reino de los cielos.
 Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, 
ese es el más grande en el reino de los cielos» (Mt. 18, 1-4).

Sigue Jesús acercándonos en imágenes del todo sugerentes y prácticas la realidad del reino, que estando ya entre nosotros, tenemos que construir entre todos… Y no deja de advertirnos con precisión, que este camino es de descenso… de pequeñez… de humildad… de servicio… de confianza… No nos resulta fácil «descomplicar» la vida, cuando ciertamente es lo que necesitamos para aprender a vivir como Dios quiere…

La infancia de la que Jesús nos habla no es el infantilismo… ni la inmadurez de quien vive de caprichos… el niño en lenguaje del reino es el cristiano que reduce la vida a la confianza de corazón, porque se sabe hijo Dios, protegido por su Voluntad amorosa, avanzando en cada acontecer, hasta el mismo corazón de Dios que le acuna y le protege… 


Nuestro objetivo lo tenemos claro y nuestro peregrinar cada día es en esta dirección… somos «peregrinos de la confianza» porque intuimos que en ello nos va la paz y la fortaleza que necesitamos, para hacer frente al cada día «con su sorpresa y su disgusto», como nos advierte también la misma palabra de Jesús…

Jesús está entre nosotros para conducirnos a destino cierto… no nos adula, ni nos dice una cosa por otra… él nos ofrece esta opción de seguir su luz, y camina a nuestro lado… cuando la acogemos y nos vemos iluminados, nos damos cuenta, que el suyo, es un camino paciente de libertad, pero con frutos de vida, mientras lo vamos aún recorriendo…


Rezar nos acerca esta gracia cada día y cada día la queremos acoger… nos acordamos de los enfermos del blog… de todos, uno a uno… también de sus familias… y acogidos a la intercesión del Beato Tito, ponemos en común nuestras súplicas para que el cielo no deje de ampararnos, sostenernos, ayudarnos y bendecirnos… Cosecharemos sin duda a su tiempo, las gracias que está gestando nuestra fe en la confianza de corazón…
«confiando en el Señor no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar
 y recoge toda clase de peces: 
cuando está llena, la arrastran a la orilla, 
se sientan y se reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. 
Lo mismo sucederá al final de los tiempos: 
saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos 
y los echaran al horno de fuego. 
Allí sera el llanto y el rechinar de dientes» (Mt. 13, 4750).

El reino incluye toda la realidad humana, aunque quede envuelto en el misterio mientras el tiempo desemboca en lo eterno… el reino es más que el tiempo y el ser humano más que la vida temporal… todo germen de vida contiene fruto en su sazón y hacia esa cosecha nos encaminamos… No viene Jesús a meternos miedo amenazándonos con el premio o el castigo que producirá nuestra vida, sino a ayudarnos a trabajar nuestro don -en el tiempo- para que nuestra cosecha dé frutos buenos…

No es el reino algo ajeno a nosotros, sino nuestro mejor espejo… nos distanciamos de esa realidad por el pecado, y seducidos por la ambición de dominar la existencia, nos perdemos el don del momento presente, regalado a cada uno… pensado con mimo por el amor de Dios, que soplándonos su aliento a cada instante, espera paciente las flores de cada primavera, embelleciendo la vida, con la riqueza que debemos proyectar uno a uno…  


Vivir es una conquista diseñada por las manos creadoras y el corazón amante del Padre común de todos… Nos pasamos largo tiempo haciendo «ensayos de adolescentes», planeando sueños irrealizables que terminan cada mañana al despertar el alba… y no atendemos al «sueño de Dios», pensado para hacer feliz al ser humano, donde podemos ver cumplidos todos nuestros anhelos…

Un cristiano que no alimenta su esperanza con el deseo del cielo, recorta el horizonte de su vida y debilita su empeño para luchar tan noble causa… Jesús «puso su tienda entre nosotros» para darnos esta buena noticia y hacer camino a nuestro lado para que no desviemos el norte… Acerquemos el oído al corazón de su Palabra y escuchemos… su Palabra, hace lo que dice, y va dirigida a cada uno personalmente….


La oración es la «escuela» de la vida en la que nunca terminamos de «licenciarnos»… en ella están los recursos que necesitamos cada día para vivir… por eso nos tenemos que seguir dando cita, y ayudándonos unos a otros, acercando la fe de cada uno al centro, para que todos seamos iluminados…

Comenzamos como siempre, poniendo en la vanguardia a los enfermos del blog… -incorporamos hoy a Auxi que le extirpan un riñón el día 30 a  causa de un tumor y nos necesita para enfrentarse a esta lucha y sembrar en su corazón la esperanza- …igualmente recordamos a todos, uno a uno… también a sus familias… y buscando amparo en el cielo, nos acogemos a la intercesión del Beato Tito para poner en común nuestras súplicas en la confianza de que el cielo nos devuelva en gracias la cosecha de nuestra fe sincera, humilde, insistente, perseverante… Confiar es fiarse y nosotros somos los peregrinos de la confianza… por eso, mantenemos nuestro acto de fe y seguimos convencidos…
 «confiando en el señor no me he desviado«…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"El reino de los cielos se parece a un comerciante de perlas finas"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El reino de los cielos se parece a un comerciante de perlas finas, 
que al encontrar una de gran valor, 
se va a vender todo lo que tiene y la compra» (Mt. 13, 45-46).

Qué añade -para la comprensión del reino- esta parábola a la anterior, si prácticamente dicen lo mismo?… La enseñanza vemos que mantiene el carácter de absoluto, pero deducimos de aquí un matiz que perfila algo más: la tarea del reino genera discernimiento para negociarla… Hay que afinar la mirada y la percepción, porque hay perlas que saber apreciar –de valor incalculable- que bien merecen otras renuncias para hacernos con ella…

El reino está entre nosotros, pero no lograremos hacerlo visible sin optar por él con todas las consecuencias… Tenemos que acercarnos a la palabra de Jesús, para que conociendo sus argumentos podamos barruntar su presencia, y con nuestras actitudes expresarlas, dando talante a nuestro pensar… sentir… obrar… 


Nosotros hemos encontrado una perla, preciosa, entre otras muchas también de valor incalculable: LA CONFIANZA… si sabemos «negociarla» con la gracia, invirtiendo en ello «la bisutería» que tanto despista y entretiene -seduciendo con su falsa apariencia-, nos sorprenderemos en el verdadero hallazgo de la vida teologal, donde la fe, la esperanza y la caridad, marcarán el ritmo de nuestro vivir, haciendo posible el proyecto de Jesús, permitiendo expresar el Reino entre nosotros…

Negociemos bienes que no terminan y avancemos en la linea que introduce el tiempo en lo eterno, para que aprendamos a vivir confiados, seguros de ser conducidos por la voluntad amorosa de quien nos ama infinitamente: Dios, nuestro Padre…


Con esta conciencia de hijos, es fácil dirigir la mirada al cielo y sentir el consuelo que da la fe… Recemos también hoy unos por otros, y démosle como de costumbre, los primeros planos a los enfermos de nuestro blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… Unamos nuestras súplicas en la intercesión del Beato Tito y confiemos… Dice la escritura: «Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que alarga a la corriente sus raíces; no teme la llegada del estío, su  follaje siempre está verde; en año de sequía no se inquieta, ni dejará por eso de dar fruto» (Jr. 17, 7-8)….
 «confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …