"Y el ángel se retiró"…




Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«María contesto: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu Palabra». 
Y el ángel se retiró» (Lc. 1, 38).

¡¡Qué «estampa» tan sugerente, cuando el ángel se retira de la presencia de la Virgen, y Ella se queda «sola con la PALABRA recibida»!!… La Palabra y su fe, hacen posible el «descenso» del Verbo, desde el cielo hasta nuestro «suelo temporal»… ¡¡todo el cielo dentro de la fe de la Virgen!!… Si contemplamos hasta «darnos cuenta», quedaremos también nosotros sobrecogidos… cuestionados… asombrados…

Enriquece mucho volver una y otra vez sobre los textos que describen en la escritura el misterio que tenemos a las puertas, para poder celebrarlo con el alma crecida en las virtudes teologales… el adviento tiene ese objetivo… que no nos pasen desapercibidos dones tan grandes, que pueden ayudarnos a encontrar el sentido de la vida y la misión concreta, dentro de ella, que Dios tiene para cada uno… 


Cierto que podemos distraernos de lo fundamental por el impacto que recibimos del ajetreo que nos rodea… pero eso no nos justifica… Cada época queda envuelta en su propio engaño y dependemos de nuestras raíces para dejarnos seducir por lo fácil, o estar ya seducidos por la única Verdad que puede mantenernos firmes, aún en medio de los avatares de la vida, con la mirada fija en los valores que no pasan, incluso, sabiendo, que todavía están por llegar…

Merece la pena que el acontecimiento mesiánico nos absorba y vivamos con la liturgia la venida de Emmanuel… Cuando la luz de Belén alumbra nuestro corazón, las tinieblas que el dolor provoca, guardan un rescoldo de esperanza que nos permiten sufrir con paz, habitando en la confianza…


Esperemos la gracia del nacimiento de Dios niño en actitud vigilante… es como mejor podemos «pensarnos» unos a otros… cerquita de la Virgen y de San José, recordemos a los enfermos del blog, acogiéndonos a la intercesión del Beato Tito… el cielo prepara generoso dones eternos, que podemos recibir acercándonos a Belén… vayamos todos y aguardemos esperanzados y confiados, el don de la presencia de Dios, que viene a habitar entre nosotros, aportándonos el consuelo y la paz que no se llevan los vientos de la vida… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Cuando José se despertó,
 hizo lo que le había mandado el ángel del señor 
y acogió a su mujer» (Mt. 1, 24)…

Debemos seguir cerca de la Virgen y de San José, porque no podemos perdernos este milagro «revelado» en ellos… Ellos caminan por el misterio, alumbrados únicamente con la luz interior de cada uno… confiados en la Palabra que han escuchado sin entender, y que sólo en la medida que avanzan, la van viendo expresarse de manera real y objetiva… Ellos que han optado mutuamente por creer en Dios, en vez de en sus dudas, ven cumplir lo que han creído por la fe… 

Las mediaciones de que Dios se vale para semejante prodigio, no son «reales» a simple vista… a la Virgen, le visita «un ángel», y a San José, un ángel le habla «en sueños»… y todo esto, para romper sus proyectos de futuro y cambiarles el rumbo de la historia personal de cada uno, dejándoles al solo abrigo de la gracia, colgados sin recursos humanos, de la misericordia y fidelidad infinitas de Dios…

Ciertamente, estos dones, sólo se pueden acoger desde la humildad… situados en actitud de «criaturas» ante el CREADOR, dejándose conducir, por quien sabe dónde nos quiere llevar…

No pasamos nosotros por situaciones más complicadas que éstas, ni que causen más dolor al alma… lo que quizás no estamos del todo ejercitados, es en poner la mirada y el corazón en la dirección correcta, donde el «sol de la gracia» calienta por el consuelo que deja sentir, a la vez que enciende la esperanza detrás del eco de las promesas hechas… Dios ha dado al mundo su Palabra, y su voz sigue resonando después de muchos siglos de distancia… esa Palabra es Emmanuel… Dios-con-nosotros…


Mantengamos la espera en actitud orante… vigilemos al calor de su presencia… recemos como cada día por los enfermos del blog… pidamos para todos la salud y el consuelo de la fe, ayudándoles con la oración a mantener la esperanza… Son muchos los que están pasando momentos «apretadillos»… uno están hospitalizados… otros con tratamientos agresivos… otros con efectos secundarios de los mismos tratamientos… otros son niños… Por eso no podemos olvidarnos de ninguno… tampoco de sus familias… Acudamos a la intercesión del Beato Tito para que no nos falte su ayuda al mirar al cielo y sepamos esperar confiados, una respuesta alentadora para todos… si salirnos del marco de la fe y la gracia que es donde el don germina…

Preparemos la espera del «gran día» y acunémonos en la gracia salvadora que Dios Niño viene a ofrecernos… Vino a traernos su Paz…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Se le apareció en sueños un ángel del Señor"…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, 
porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo» (Mt. 1, 20).

Hay en el adviento otra figura importante, que por su discreción y silencio, nos pasa del todo desapercibido… es San José… varón justo le denomina la escritura… La fe de San José no tiene menos dimensiones que la fe de la Virgen, aunque le demos menos relieve…

San José es un modelo para quien se decida a pisar firme por los caminos de la vida, dejando a Dios las riendas para que escriba una historia perfecta de salvación personal; y por irradiación, familiar y social…


El ser humano se precipita por la seducción de los impactos efímeros de felicidad «engañosa» que oculta los «sueños infantiles» de omnipotencia, impuestos por el consumismo y la permisividad… En contraposición a esta realidad imperante, existe otra, que sin pretensiones, hace balanza enfrentándose a lo real, con el corazón puesto en las promesas hechas, por una Palabra eterna que «se hace tiempo», para venir a habitar entre nosotros…

La fe es siempre efectiva aunque escape a nuestra eficacia… Dios se revela a los sencillos y les da a gustar ya, aquí y ahora, sus dones eternos, permitiéndoles por su fidelidad, ensanchar el alma en la paz y la alegría de la salvación, mientras vamos aún de camino…


No nos faltan modelos para vivir nuestra fe y entregarnos a la voluntad de Dios, abriéndole paso por nuestra ilusiones…. aunque nos cambie Dios los planes, no desconfiemos… dejémosle tener la última palabra sobre nosotros… el bien, se extenderá a muchos… 

Recemos un día más poniendo en acto nuestra fe y recordando a los enfermos del blog, a todos, uno a uno… también a sus familias… desde la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo poniendo en común nuestras súplicas… estos días próximos al «gran día» la gracia está para estallar… Permitámosle quedar cubiertos con su sombra y así recibiremos del cielo, frutos de fe y esperanza para cada uno…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Hágase en mí según tu palabra"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc. 1,38).

La liturgia en el día de hoy conmemora a la Virgen, como «Madre de la Esperanza»…. Estamos en el umbral -casi- del gran acontecimiento mesiánico, que divide el tiempo y cambia la historia y el designio de los hombres… y el mundo parece seguir en tinieblas de espaldas a esta luz, sin percibir, siquiera su resplandor…

Dios viene a salvar al hombre en el «espesor» mismo de la historia, y podemos perdernos el consuelo de su presencia, si no nos preparamos a percibir los signos en los que él se manifiesta…


En un punto perdido del universo se realiza el prodigio de la creación nueva, sin alterar el curso de la historia… y la historia está siendo trasformada, mientras duerme en su propia inconsciencia… ¡¡Dios es desconcertante!!… Veintiún siglos después, seguimos heredando unos de otros esta misma actitud que nos sitúa al margen de la acción creadora y recreadora del Dios-con-nosotros… 

El «letargo generalizado» del mundo en que vivimos, no ha impedido en algunos, percibir el eco de esta buena noticia… Hay quienes acercan el oído para escucharla latir en las profundidades de la historia personal, abriendo caminos de esperanza y surcos de consuelo, con que alumbrar la noche en que habitamos…


El Dios de Belén es el Enmanuel… Dios-con-nosotros… acudamos al encuentro con los hermanos y hagamos acto de fe, acercándonos al don de los dones… Recemos unos por otros y todos en comunión… Recordemos a los enfermos del blog y acojámonos un día más a la intercesión del Beato Tito, en la esperanza de que el cielo nos devuelva en gracias el fruto de nuestra fe humilde, esperanzada y confiada en la bondad y misericordia de nuestro Dios… no nos apartemos de la Virgen estos días, que transida de Dios, lo dará al mundo para nosotros…
«Que la esperanza nos mantenga alegres y la alegría nos despierte la fe»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"El Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos"…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, 
así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblo» (Is. 61, 11).

La liturgia del adviento sigue dibujando los perfiles de la presencia de Dios entre nosotros… no es poesía… no son imágenes abstractas que nos incitan a soñar despiertos, sino más bien, expresiones gráficas que acercan hasta nosotros la realidad trascendente con que compartimos la gracia de Dios y su amor desbordante y gratuito hacia cada criatura…

La figura acabada de esta obra prodigiosa de la gracia, la vemos reflejada en la Virgen María, grávida de Dios, a punto de poder ofrecerlo al mundo, como luz… camino… verdad… vida…


El corazón de la Virgen en esta espera «vigilante», está como ella misma, descentrado de sí… absorto en el misterio… «sin despegar los pies del suelo» la más mínima distancia… Impresiona mirar a la Virgen, con la pureza de los «pequeños», haciendo frente a lo real, superando obstáculos, sin dramas, ni alardes… confiada en la Voluntad de Dios, aguarda paciente la realización de las promesas hechas, avanzando en la peregrinación de su fe, hacia sendas insospechadas de hondura y profundidad, convirtiéndose para todos -sin expectativas por su parte- en modelo de fidelidad a los designios de Dios…

Iniciamos una semana en la liturgia con matices especiales… muy cerca de la Virgen y de San José, dispongámonos a vivir junto a ellos la entrada de Dios en la historia… permitiéndole ser visitados por su presencia salvadora, dejándonos trasformar por la gracia…

El cristiano «vigila» alimentado su fe en la oración… rezar es poner en acto la esperanza…

Recemos entonces, unos por otros, y todos en comunión… Situemos en los primeros planos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… Miremos al cielo, acogidos a la intercesión del Beato Tito, y creamos… Confiemos en el amor de Dios y vivamos «sobriamente» incorporando a nuestro diario vivir, actitudes cristianas que nos permitan crecer en valores… Que no dejemos los compromisos de la fe para momentos de aprieto… tengamos más bien, la valentía, como la Virgen, de incorporarlas a nuestra vida, valorando los bienes que no pasan… acercando con ello, el Reino al mundo, como Dios quiere y desea…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Sólo el Señor será exaltado aquel día"…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Los ojos orgullosos serán humillados, será doblegada la arrogancia humana; 
sólo el Señor será exaltado aquel día» (Is. 2, 11).

Los profetas iluminan el camino del adviento, queriendo despertarnos al don… Curiosamente, las promesas están cumplidas, aunque las escuchemos en futuro… El futuro lo provocamos nosotros por no adherirnos a la gracia en cada momento y hacer «retardar» la salvación, a causa de nuestros pecados… 

Acerquemos el oído a la Palabra que resuena, y dispongamos el alma a la fe… Hagamos parada reflexiva en la humildad de Dios y aceptemos nuestra condición humana… limitada… débil… tantas veces «altiva», a pulso con la Omnipotencia del Creador… Al final, Dios tiene la última palabra… no sólo la última, aunque sea la que nosotros escuchamos por «perdidos», cuando lo real se impone a nuestros «sueños infantiles» de querer dominar la existencia… No esperemos ese momento para rendirnos ante Dios, porque podemos empezar a gozar ya de sus dones…


Dios nos acerca la gracia de su venida de mil modos y maneras en cada acontecer… somos nosotros los que tenemos que acercarnos a ella y dejarnos afectar por sus efectos… La liturgia, no olvidemos, actualiza lo que celebra… La misericordia de Dios, tomando muy en serio al ser humano, ofrece y se ofrece a acercarnos la luz, hasta podernos ver, en el amanecer sin ocaso de la gloria de Dios…

Quedan pocos días para llegar a la navidad y merece la pena disponernos… preparemos el corazón con la gracia de los sacramentos… no es indiferente al don, utilizar los medios que nos acercan a ello… No nos olvidemos que Dios viene hasta nosotros, para llevarnos a nosotros hasta Él… no nos perdamos la gracia de su venida…


Ayudándonos unos a otros a vivir la fe, recemos unos por otros, para que nos dejemos trasformar por ella… Recordemos que todos necesitamos de Dios y a Dios, para vivir nuestro presente… pensemos en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también en sus familias… no nos olvidemos que algunos están hospitalizados, otros graves… y todos necesitados de ayuda para hacer frente a la vida de cada día… busquemos la intercesión del Beato Tito, que nos ayuda en este camino de confianza, y miremos al cielo con corazón suplicante… Deseamos prepararnos a la venida del Señor y queremos abrirnos a sus caminos, encontrando la paz en ellos… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Será el Señor tu luz perpetua y tu Dios tu esplendor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Ya no será el sol tu luz de día, ni te alumbrará la claridad de la luna, 
será el Señor tu luz perpetua y tu Dios tu esplendor» (Is. 60, 19).

Desde que vino Jesucristo en carne mortal a habitar entre nosotros, está operándose en el mundo, sin tregua, el misterio insondable de la Encarnación… hasta que rescate cada parcela que le pertenece en cada alma, y que el ser humano sin saberlo, se torna resistente a esta gracia efectiva y eficaz del amor de Dios, infinito… incondicional…. gratuito.. eterno…

No es fácil alcanzar la «altura» del don, porque la señal ofrecida es de «descenso»… la misma omnipotencia de Dios, toma nuestra carne y viene a morar para siempre con nosotros… ¡¡prodigio inaudito!!… por eso, la liturgia del adviento no deja de insistir «Maranatá, ven Señor Jesús»… sabe la Iglesia que el don se atrae con el deseo… estando a la espera… en actitud suplicante…


Hay argumentos más que suficiente para rendirnos confiados a vivir de esperanza… pero, eso sí, no hablamos de cualquier esperanza… hablamos de la esperanza cristiana, que es teologal, basada en las promesas hechas por Dios mismo y que debemos conocer, para reconocerlas… y desde esa conciencia, valorar… agradecer… creer… Son otros planos… otras perspectivas las que provocan en cada uno las actitudes que lo pueden realizar… Estamos a las puertas mismas del «gran día» y tenemos que disponemos… por su parte,  el cielo se acercó tanto al tiempo, que ya tenemos a Dios-con-nosotros… ahora somos nosotros los que tenemos que acercarnos a Él… acoger su luz… 


La actitud vigilante del adviento implica la oración… nosotros rezamos todos los días y debemos incorporar estas pautas… la Iglesia nos educa con la liturgia al cultivo de la fe… dispongámonos pues a sintonizar con la gracia empezando por buscarnos unos a otros para rezar en comunión… pensemos como todos los días en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… –Juan Manuel sigue en UCI y aunque ha tenido una pequeña mejoría, nos piden que sigamos acordándonos de él en la oración… también tengamos un recuerdo especial por los que están hospitalizados, Manolito, Ruben, Ana Borrero… y los que se encuentran atravesando alguna crisis más fuerte– …sin olvidarnos de ninguno, amparados en la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo y pongamos en común nuestras súplicas en el deseo de que el cielo nos devuelva en gracia, frutos de fe humilde y confiada… Dios viene a iluminar nuestras tinieblas y su luz es nuestra paz…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. 
En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. 
Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. 
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, 
a los que creen en su nombre» (Jn. 1, 9-12).

Esta profunda descripción del misterio de la Encarnación, más sobria que la estampa entrañable de Belén, puede escapar a simple vista, a nuestra percepción; y, es tan gráfica, que bien merece acogida y atención por nuestra parte, para que también sobre nosotros, despliegue la luz que desprende, y quedemos prendidos y prendados de los prodigios que Dios hace para venir a habitar entre nosotros…

Ciertamente Dios irrumpe en la tierra, y en la vida de cada ser humano que le acoge, humildemente… ¡¡sobrecogedora humildad la de Dios!!… y ese misterio que por «desbordamiento» baja del cielo a la tierra, se puede percibir, sólo, si conocemos, hasta reconocer, la humildad


¿Quién pudo jamás pensar que era desde abajo, donde brotaría el don inmenso de la liberación para todos?… Dios Omnipotente… Inabarcable… Infinito… se hace PALABRA, para poder ser escuchado y dado a conocer, abriéndose paso en la vida cotidiana de los hombres y mujeres de todos los tiempos, iluminando los senderos donde caminar sin tropiezos… Hacen falta disposiciones interiores para percibir estos dones… el adviento es para ello…. 

El cristiano tiene que avanzar en dirección a la luz y rendirse al don por el asombro… no hay que comprender a Dios ¡¡es imposible!! hay que acogerle… darle paso entre nosotros y abrir el alma a la fe, dejándonos educar en sus caminos, hasta hallar la paz en su Voluntad… en sus designios…


La oración es la luz para nosotros, mientras «amanece»… en ella es donde debemos permanecer, ayudándonos unos a otros con esta fuerza poderosa que Dios da… Pensemos entonces unos en otros… recordemos a los enfermos del blog… –incorporamos hoy a Juan Manuel, que ha sufrido una parada cardio-respiratoria y está grave… que el eco de la oración de todos sea una ayuda para él y los suyos en estos momentos duros y dolorosos–  …junto a todos los demás, uno a uno… también a sus familias… miremos al cielo cobijados bajo la intercesión del Beato Tito, que nos acerca a la Virgen Madre, para ser  consolados y fortalecidos por su maternal cariño… que su esperanza cubra nuestras dudas e incertidumbres y nos introduzca profundamente en la confianza de corazón, para permanecer en actitud receptiva y activa, avanzando por los caminos del amor de Dios, con corazón fuerte y firme…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Preparad el camino al Señor, allanad sus senderos"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Voz del que grita en el desierto:
Preparad el camino al Señor, allanad sus senderos;
 los valles serán rellenados, los montes y las colinas serán rebajados; 
lo torcido será enderezado, lo escabroso será camino llano.
Y toda carne verá la salvación de Dios» (Lc. 3, 4-6).

Seguimos avanzando por el entrañable tiempo del adviento a la espera de los grandes acontecimientos que se avecinan… la liturgia tiene la fuerza de actualizar lo que celebra, es decir, no hacemos memoria de un hecho histórico, sucedido hace ahora dos mil y muchos años, no… hacemos memorial del prodigio infinito de la Encarnación del Verbo… Dios mismo, tomando nuestra condición humana, para ascendernos -a nosotros- a nuestra dignidad de hijos suyos… Imposible tomar parte sin unos previos, que nos permitan disponernos y abrirnos a esta conciencia, de tener a Dios mismo entre nosotros…

La navidad tiene otro rostro, más superficial… bullanguero… que también tiene su adviento… estamos todos muy afanados preparando las comidas de empresa, los regalos familiares, los círculos de amigos… y todo eso, ubicado en su lugar correspondiente, completaría mucho el sentido profundo y cristiano de la navidad… pero corremos el peligro de quedarnos en la primera fase, y si acaso, acercarnos «de lejos», a la puerta del misterio a mirar sin implicarnos, qué entrañable nos resulta Belén…


El cristiano no puede seguir dormido en medio de la inercia de nuestro mundo «dislocado»… afanado a tope en el disfrute y la comodidad… Dios ha tomado muy en serio la vida y al ser humano… Él no desiste en la búsqueda de cada uno de nosotros, porque su proyecto sin ti y sin mi, queda incompleto, y Él lo quiere entero… 

No dejemos pasar la gracia de este adviento y aprovechemos el don de Dios que se hace tan cercano y frágil para que todos podamos acercarnos a participar de él… el encuentro con el misterio es personal y la gracia derramada en el mundo, se canaliza en cada corazón que se abre a su paso… Esperemos despiertos la alborada de la salvación… las promesas se están cumpliendo y debemos adherirnos… son para todos…


Sin Dios no podemos nada… el mundo en un instante se desmorona ante nosotros y de una sacudida quedamos desconcertados… ¡¡necesitamos la fuerza de lo alto para dar sentido a cada día y su acontecer!!… recemos unos por otros… lo necesitamos mucho todos… recordemos a los enfermos del blog, –no nos olvidemos de Manolito y Rubén que siguen graves y con complicaciones… tenemos que ayudarles– pensemos igualmente  en todos, uno a uno… también en sus familias… imploremos la intercesión del Beato Tito y pongamos en común nuestras súplicas… Tengamos la valentía de guardar el corazón en la paz, y por la confianza hagamos un acto de fe en la voluntad de Dios, en la seguridad, de que en ella, queda contenido el mayor bien de cada uno…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Estad atentos, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. 
Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa
y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. 
Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa, 
si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: 
no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. 
Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!» (Mr. 33-37).

Estamos viviendo en la Iglesia el tiempo de adviento, preparándonos para la navidad… la liturgia nos refresca la memoria ayudándonos a tomar conciencia de las actitudes vitales del cristiano… No podemos vivir despistados, porque el Señor que vino en carne mortal hace ya dos mil y muchos años; que volverá, al final de los tiempos para concentrarlo todo en Él; no deja de acercarse a cada ser humano, a cada paso, en cada acontecer de nuestra vida… 

La vigilancia y la esperanza son los dos pilares donde se apoya esta espera… no una vigilancia, ni una esperanza cualquiera… sino la vigilancia que aguarda las promesas hechas, y que van cumpliéndose en el tiempo, si nos adherimos al don y acogemos la gracia…


El adviento es el tiempo más parecido a la vida humana… quien camina hacia un destino cierto, necesita tener la ruta marcada y unas pautas a seguir… Vamos todos, queramos darnos cuenta o no, al encuentro de las verdades eternas, y ciertamente podemos en cualquier momento quedar sorprendidos por su llegada… No es cuestión de vivir amenazados, sino dispuestos… conscientes de que, como dice también la escritura en otro lugar, «la representación de este mundo se termina«… 

Quiere el Señor ayudarnos con su presencia a iluminar los senderos de nuestra vida con los valores contenidos en su proyecto: el Reino… Acojamos los signos de vida contenidos en la palabra de Dios y decidámonos a dejarnos conducir por ellos… El Señor toma nuestra condición para enseñarnos y facilitarnos el camino, y es una gracia de un valor incalculable, que debemos acoger de manera agradecida y comprometida…


Aprovechemos la esperanza cristiana que nos brinda el adviento y llenemos el corazón de paz sumergiéndonos en ella… recordemos a todos los hermanos con que la queremos compartir y disfrutar… pensemos en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también en sus familias… –incorporamos hoy a Manolito y Rubén, padre e hijo, que han sufrido un accidente de tráfico y están en UCI… nuestra oración puede ayudarles a superar este momento y vivirlo confortados interiormente por la gracia, ellos y los suyos– …busquemos la intercesión del Beato Tito y recemos confiados… el Señor está con nosotros y quiere caminar a nuestro lado… cerca… muy cerca… pongamos ante Él, el clamor de nuestras súplicas y no desconfiemos… aguardemos con paciencia su momento…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …