en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Somos bendecidos, bautizados, perdonados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… creemos en esta Presencia Poderosa, Bondadosa, Misericordiosa… que nos cobija envolviéndonos en «su regazo»… nos cubre con «su sombra»… nos sostiene con «su mano»… 

Y es que Dios, convive con nosotros… en Él vivimos, nos movemos y existimos… si por nuestra parte le dejamos vivir, moverse y existir también en nosotros, los efectos de su bendición nos permitirá dar frutos de vida, acercando su Reino al mundo…

La gracia está a nuestro alcance… sin ella quedamos desprotegidos, vulnerables, mendigos de tantas cosas, que están en nosotros, y que dejamos caer al paso, embotados por las modas de turnos, que carecen de contenido y que tanto nos confunden al caminar… 

Actuemos siempre en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… no sólo rezar, también sonreír, trabajar, descansar, amar… todo y siempre en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… penetremos en esta realidad, en esta verdad que a la vez que nos trasciende, es lo más nuestro que tenemos… 

El mundo está dentro de Dios y nosotros dentro del mundo… somos de Dios y Dios es nuestro… vivamos en su Nombre y dejémonos cuidar por su Presencia…perderemos el miedo a su Voluntad y la vida será del todo habitable… seremos siempre bendecidos…


Llevemos la bendición de Dios a todos, pero dispongámonos a ser bendecidos… recemos… unos por otros… la oración es arma eficaz que nos despierta a la conciencia de hijos y nos ayuda a ser hermanos…

Pensemos en los enfermos del blog… pidamos a Dios su bendición Trinitaria para cada uno… acudamos también a la intercesión del Beato Tito, para que nos impulse nuestras súplicas hasta el cielo y Dios las reciba de manos de su Madre dándonos las gracias que necesitamos y que con tanta confianza no dejamos de implorar… la salud de nuestros enfermos… su fortaleza, su paciencia, su esperanza, su fe… y cómo no!!… su confianza ciega en su Poder y en su Bendición….

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

La Santísima Trinidad es Comunión…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

¡¡La Santísima Trinidad es Comunión!!
– Padre – Hijo – Espíritu Santo –

La comunión, la fraternidad, la compañía, la comunidad… son consecuencia de toda relación, fruto de un movimiento interior de implicación de todas las partes… No es estar simplemente juntos para extraños intereses… Hay un modelo por antonomasia de esta maravilla en la circulación del amor, el entendimiento, la benevolencia y la fecundidad, donde podemos mirarnos como en un espejo, para hacer efectiva y eficaz nuestra manera de convivencia en los distintos ámbitos de las relaciones… la Santísima Trinidad, «Familia eterna» que nos brinda el rostro reluciente y el hogar habitable que anhela nuestro corazón... ¡¡éste es el modelo!! modelo que a la vez impulsa y lanza a la relación… modelo al que acercarnos y recibir su aliento para que despierte dentro de nosotros su misma esencia que ya nos habita… somos la difusión de su amor creador…
Vivimos en Dios, y Dios a su vez vive en nosotros… agradezcamos este don y pongámonos a producir frutos del ciento por uno, por nuestra implicación en ello… somos hijos de Dios, ¡¡todo lo de Dios es nuestro!! pero Dios, es, sólo Él… nosotros sus criaturas… muy amadas, pero criaturas… creadas por amor, con capacidad para amar… limitadas, pero con actitud positiva de proceso y crecimiento…


Nuestra confianza tiene que ser entonces ilimitada… podemos pedir a Dios que realice en nosotros maravillas, sin temer a que nos desvíe, en su Voluntad,  nuestros planes… Dios no puede querer para nosotros más que el bien ¡¡no tengamos miedo!!… ha descendido a nosotros a desvelarnos el misterio de su misma identidad, donde estamos incluidos… Dios es nuestro Padre y quiere que seamos hermanos unos de otros… ¡¡esa es su Voluntad!!

Nosotros, los peregrinos de la confianza, nos sentimos hermanos… intentamos abrirnos camino en la corriente de la comunión de los santos… rezamos unos por otros en el deseo de ayudarnos a vivir en la confianza de corazón… Acostumbramos a mirar a los que acertaron con la senda de la gracia antes que nosotros… concretamente tenemos de «cruz de guía» a nuestro entrañable Beato Tito… cada día buscamos su intercesión para que presente a la Virgen y a su Hijo «el haz de nuestras súplicas»… la salud de nuestros enfermos, salud de cuerpo y alma… y mientras recorremos esta senda de dolor, que no nos falte el consuelo, la fortaleza, la paciencia, la esperanza, la fe… y que no deje de crecernos la confianza… queremos vencer en la espera confiada de que Dios es fiel

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

el Espíritu Santo es Dios…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

¡¡Dios es Trinidad!!
– Padre – Hijo – Espíritu Santo –
El Espíritu Santo es Dios…
El amor es germen de vida y Dios en esencia no es más que Amor... «su aliento creador» es esa corriente de amor, que genera su misma existencia Trinitaria y que nosotros definimos con el nombre de Espíritu Santo…

Ese amor es el que ha sido derramado en nuestros corazones, dándonos la identidad de hijos de Dios… un don «inapreciado» -tantas veces por nuestra parte- al que debemos abrirnos… del que debemos vivir… y desde el que debemos expresarnos…

Desde que Jesús marchó al cielo, después de su resurrección, estamos en ese tiempo del Espíritu, donde podemos recuperar el tiempo perdido, acercándonos a esta gracia y disponiéndonos a despertar a esta conciencia, que nos introduce en la Voluntad de Dios y nos permite vivir de manera adecuada a sus objetivos… 
Nos hemos preparado a la fiesta de Pentecostés, desgranando los dones y frutos, con que el Espíritu se proyecta en el alma y los efectos que se provoca en nosotros al recibirlos… vivir desde esta realidad es todo un testimonio de nuestro ser más intimo y una semilla del Reino en el lugar donde nos decidamos a hacerlo presente…

No dejemos de rezar la secuencia al Espíritu Santo, Dios personal que llevamos dentro… dejémonos «conformar» con Él mismo para que los cristianos «destellemos» la luz de donde venimos y hacia la que nos vamos acercando…


Recemos como todos los días por nuestros enfermos… peregrinos de la confianza a la sombra del Beato Tito, que nos acerca a la presencia de la Madre del cielo y a la de su Hijo, en el deseo de que nuestras súplicas sean escuchadas y atendidas por esta fuerza… «Fuerza o Presencia» -que es lo mismo- que fortalece, anima, conforta, enciende la fe, la esperanza, y nos ayuda a crecer la confianza de corazón, dentro de cada uno de nosotros.

Queremos aceptar los planes de Dios, sin escandalizarnos, cuando no entendemos la noche por la que pasamos y tenemos que avanzar en la paciencia de las promesas, que aún hay que «guardar» y «aguardar» en el corazón… pero estamos seguros, porque sabemos de quién nos fiamos… y no vamos a quedar defraudados…


Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.


Padrenuestro – Ave María – Gloria …

El Hijo es Dios…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

¡¡Dios es Trinidad!!
– Padre – Hijo – Espíritu Santo –


El Hijo es Dios…

Los hombres nos empeñamos a veces en el camino más largo…  dice la Escritura «… en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría…» es cierto que no le dejamos -a Dios- llegar en el primer intento… ni en muchos sucesivos… fue necesario la Obra Maestra de la Redención para que, dejando vencido Cristo, al pecado y la muerte, quedara el paso abierto a los que reconociendo tan magnifico don, decidieran entrar por esta senda, aunque sea a «trompazos», pero dispuestos a irnos acercando a la casa del Padre, donde tenemos nuestra morada… pues ciertamente, en Él vivimos, nos movemos y existimos

Por el pecado que nos condujo a la deriva, estamos perdidos, lejos de nuestro origen, al que tenemos que retornar… Dios dejó en nosotros su imagen y semejanza… necesitamos mirarnos en Dios hasta que nos encontremos…

Es verdad que podemos llegar a Dios de muchas maneras, pero cuando es Dios el que llega hasta nosotros, la gracia es aún mayor y la garantía de la eficacia no es comparable… Es lo que ocurrió, cuando «el Verbo se hizo carne y decidió habitar entre nosotros» desde entonces, tenemos acceso a esta gracia en la persona de Jesús, Dios y hombre verdadero, que tomó nuestra naturaleza, para enseñarnos a ser hijos de Dios y hermanos entre nosotros…


Todo es gracia y la Gracia está toda, destinada al ser humano… el mundo ha sido creado por amor y en el amor de Dios estamos cimentados, ¡¡abramos el corazón a la fe!! respondamos a esta gracia dejándonos conducir por el Autor de esta Voluntad, que se expresa de tantas maneras, facilitando ser percibido por nuestras cegueras y nuestras fantasías… no somos Dios, pero sí hijos de Dios… 

Reconozcamos esta voz, acojamos esta mirada y rindámonos a esta Presencia y seamos consecuentes… todo es para nuestro bien y el de tantos que vienen con nosotros en el camino de la vida, transidos de dolor, sin respiro y sin horizonte…


Necesitamos rezar… nosotros que ya estamos vinculados por la fe y hacemos camino en comunión, sabemos cuánto nos va en ello… recordemos a nuestros enfermos, los peregrinos de la confianza, guiados por «la presencia gigante» del Beato Tito… que nos lleve nuestras penas, nuestros deseos, nuestras necesidades, a la presencia de la Virgen y de su Hijo, Dios y hombre Verdadero, y nos veamos colmados de gracia , de consuelo, de esperanza, repletos y firmes en la confianza de corazón…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

el amor de Dios habita dentro de nosotros…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Llegados a la cúspide de la Pascua con la celebración de Pentecostés, volvemos al Tiempo Ordinario en la Liturgia. Un tiempo de meseta amplio, donde enfrentarnos a lo real después de lo vivido, y trabajar personalmente la siembra realizada en la fecunda Cincuentena Pascual… La liturgia es la pedagoga de la fe… no nos olvidemos que actualiza lo que celebra ¡¡es memorial!! por tanto, hemos de implicarnos en cada celebración y profundizar los contenidos doctrinales de lo que vamos  celebrando…

Hay tres pilares fuertes, antes de meternos de lleno en esta dinámica del tiempo ordinario, que son las fiestas que tenemos en puertas –Santísima Trinidad, Corpus Christi, Corazón de Jesús– y merece la pena prepararnos mientras llega cada una al día de su celebración, a fin de que tengamos después, el planteamiento bien elaborado y podamos llegar a vivir lo que creemos con el máximo aprovechamiento…

El domingo próximo será la Solemnidad de la Santísima Trinidad, Misterio que nos acerca a la Identidad de Dios…  Dios es la divina familia -Padre, Hijo y Espíritu Santo- que nos brinda el rostro reluciente y el hogar habitable que anhela nuestro corazón… Dios no es soledad ni solitariedad… es comunión de personas… compañía amable y amante…

¡¡Dios es Trinidad!!
– Padre – Hijo – Espíritu Santo –


El Padre es Dios…

Los misterios no se explican ciertamente, ni pretenden ser entendidos… el misterio como mucho, puede ser revelado… y para ello, tenemos que ser nosotros llevados, a su plano y no al contrario… con estos ojos, penetrar la Trinidad es imposible, a pesar de ser lo más cercano a nosotros mismos… en Ella podemos contemplarnos, hasta ver nuestro origen primero y nuestro destino final… somos imagen y semejanza de Dios y ¡¡Dios es Trinidad!!…

No es cuestión de dilucidar, hasta caer al fin en la cuenta, de a qué nos estamos refiriendo… ante Dios, su Misterio, su Presencia, sólo el acto de fe humilde, nos puede acercar y dejarnos «entrever»:  qué contiene… cómo escómo se revelaqué nos manifiestaqué despierta en nosotros…  a su vez, como todo don recíproco; qué solicita de nosotroscómo ha de ser nuestra actitud y adhesión a esta gracia, para que nos desborde…

¡¡Somos hijos de Dios!!… tenemos Padre común… ¡¡somos hermanos!! podemos echar raíces en la confianza de corazón… ¡¡no temamos a la vida!!… somos fruto del amor de Dios… en su Amor fuimos creamos y nos crearon por amor, para enseñarnos a amar… 
Cuando el amor de Dios nos toca, nuestro corazón ama... y fruto del amor es el deseo de bien hacia los demás… recordemos entonces a nuestros enfermos, peregrinos como nosotros en este camino hacia el corazón del Padre… Acudamos, como cada día, a la intercesión del Beato Tito, desde la fuerza de la comunión de los santos… que Él presente, ante la Madre del cielo y su Hijo, nuestras súplicas, para que seamos socorridos en nuestras necesidades… queremos la salud del cuerpo y del alma de todos los enfermos del blog… que en su camino de dolor, no les falte a ninguno, la fortaleza, la fe, la paciencia, la esperanza, y que no nos soltemos nunca de nuestro don común, la «hermana confianza»…  

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

oh María, sin pecado concebida!!



Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡Oh María, sin pecado concebida,
rogad por nosotros que recurrimos a Vos!!

Vamos a acercarnos hoy a la Virgen -¡¡tenemos tan cerca el Rocío!!- (es además la primera creyente) para convencernos, una vez más, que la fidelidad a la gracia, nos introduce de lleno en el camino de la fe, donde todo se resitúa desde una sola perspectiva: la Voluntad de Dios

La Virgen, que nosotros tanto queremos y admiramos, cuando Dios le propone adherirse a su plan y desprenderse de sus proyectos e ilusiones -nobles, buenos, naturales- tuvo que asumir el «riesgo de apostar» por una Palabra (misteriosa, porque no se escucha a los oídos corporales) y enfrentarse a una conquista, que no deja «soñar fantasías instaladas en lo provisional» (a la que tantos seres humanos no tienen acceso) sino que lanza a otros planos, donde los objetivos, no los marca el hombre, y avanzar por ellos, supone ser conducidos…

La Obra de Dios en la Virgen la hizo el Espíritu Santo… igual que en nosotros si nos dejamos… ya tenemos una buena base para ir profundizando y alimentando esa realidad operativa, que tiene que permitirnos vivir de manera diferente, sin echarnos atrás porque la vida no se amolde a nuestros deseos… ahondemos en lo real… saquemos jugo al presente y pensemos que vamos de camino y que no vamos solos…

La Virgen casi no sale «al escenario»… en su actuar suele ocupar de manera habitual los segundo planos… su seguimiento a Jesús es silencioso… pero sí que le escuchamos decir alguna vez, «haced lo que Jesús os diga»… y Jesús habla en su Palabra objetivamente Ella lo sabe, pues el milagro en su vida  se llevó a cabo por su actitud y entrega a esta escucha… «la Virgen concibió por la Palabra»… los dones de Dios siguen hoy a nuestro alcance y la Iglesia los ha vuelto a ver actualizados, por la liturgia, en el milagro de Pentecostés… se queda la Virgen con nosotros para ayudarnos a vivirlo y acompañarnos mientras damos el salto de la fe comprometida… ¡¡gran consuelo para los que queremos tanto a la Virgen y la sentimos y vivimos tan cercana y tan de cerca!!…
¡Oh María, sin pecado concebida,
rogad por nosotros que recurrimos a Vos!!

Vamos a pensar en nuestros enfermos y vamos a ponerlos con el corazón, muy cerquita de la Virgen, a través del Beato Tito… para que el Rocío de la gracia los empape y se vean consolados y fortalecidos en esta etapa difícil y dura por la que atraviesan… que no les desaliente el dolor y mantengan la esperanza, la paciencia, la fe y la confianza… que nuestro peregrinar en comunión nos permita crecer en fraternidad y nuestra oración perseverante nos introduzca sin resistencia en la Voluntad de Dios.

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
«salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno». Amén.
Hoy es Pentecostés, ¡¡la revolución cristiana más grande que jamás se conoce!! porque ya no es Jesús el invadido por el espíritu, sino sus amigos ¡¡los que vivieron tantas aventuras y vieron tantos sueños cumplidos a su lado!! ¡¡los que le vieron morir y lloraron su muerte!! ¡¡los que se escondieron aterrados mientras creían que estaba muerto!! ahora la realidad es totalmente distinta… ya no tienen miedo… ya no hay linea divisoria entre el cielo y la tierra… ya solo importa amar, y acercar el Reino al tiempo, para que las penas se acaben y los hombres se enteren que son hijos de Dios y que el mundo es la casa de todos…

La experiencia pascual, exige una fe adulta… no hay otra manera de aprender a vivir, queramos o no queramos rendirnos, que bebiendo y viviendo del misterio pascual… que no termina en la muerte de Cristo, sino en su resurrección y en los frutos que de aquí llegan hasta nosotros… recibamos el Espíritu Santo y vivamos empujados por este torrente de fuerza, de luz, de gracia… que nos permite perder el miedo a la muerte y lanzarnos a la vida con otras actitudes más humanas, más fraternas, más trascendentes…

Buscamos a Dios porque los ídolos que nos fabrican y nos fabricamos no tiene la medida de nuestro corazón, ni de nuestra alma… no pueden saciar nuestra sed… somos imagen y semejanza de Dios mismo y con esas dimensiones todo lo que sea sucedáneo, son fuegos artificiales, que son muy bonitos, pero tienen los minutos contados… 

Empezamos buscando a Dios por sus dones… hoy queremos buscar al Dios del don y con Él tendremos todos los dones juntos y para siempre… la secuencia al Espíritu Santo queda construida…a partir de ahora, tenemos que dejar construirnos en ella… no dejemos de rezarla cada día,.. muchos santos se hicieron con el rezo constante de esta oración, como un murmullo o un susurro dentro del corazón clamando a Dios, desde la conciencia de quién es Él y quien soy yo… 
¡¡Todo es gracia!!, pero Dios respeta nuestra libertad ¡¡el amor gratuito y fiel incluye esta clausula!! está a nuestro alcance acercarnos a la fuente y beber, pero «la Fuente es inmanipulable»… el mundo… la vida… el hombre… tienen un perfil en la Voluntad de Dios, que es ahí, donde tenemos que verlos dibujado… si queremos vivir sin miedos y si queremos ayudar a curar el dolor que nos invade por doquier, fruto del egoísmo y la soberbia de querer ser como Dios y quererlo todo para nosotros mismos
«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómitoguía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;»
por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito»;
«salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno». Amén.
Pidamos por nuestros enfermos… queremos para ellos todas estas luces y gracias, que además Dios quiere concederles… la comunión de los santos, milagro de los milagros, para avanzar por estas veredas de manera eficaz... los santos vienen con nosotros haciendo camino y marcando la ruta, que ya les condujo a ellos a destino cierto y certero… supieron confiar y fueron coronados...  

Acudimos nosotros, como cada día, a la intercesión del Beato Tito, para que con la Virgen, acerque nuestras súplicas a Dios, y el cielo nos devuelva en gracia lo que pedimos en la confianza de corazón ¡¡arma de los pequeños!!… pensemos en cada uno de los miembros del blog… que no se olvide nadie… que reciba cada uno, el don de la Pascua, el Espíritu Santo, con todos sus dones, y que dé fruto en ellos del ciento por uno… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito…"


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito:»

Si somos capaces de rezar hasta el final esta oración, caeremos en la cuenta de cuánto y hasta qué punto nos estamos comprometiendo a entrar en esta corriente de gracia y libertad ¡¡todo un misterio!! que nos sumerge en Dios mismo, sin quedar anulados, ni evitar nuestra adhesión comprometida a escalar estos mundos, ascendiendo paso a paso, a planos más altos y consistentes, donde quedan superadas la indiferencia, la comodidad, la inercia… ¡¡somos hijos de la luz!!

Hemos hecho un recorrido desde el Espíritu Santo por toda la gloria de Dios… hemos paseado por sus dones… saboreado sus frutos… pronto hemos sentido nuestra pobreza y limitación para responder a tanto… hemos reconocido con humildad que somos pecadores y que nos cuesta ceder el egoísmo a la caridad, para dejarnos amar y poder desde esta experiencia lanzarnos al amor de entrega… pero hemos pedido perdón y ayuda, porque queremos entrar por la puerta estrecha de la Voluntad de Dios, que es un camino espacioso y ancho, si cruzamos el umbral de la gracia, dejando en esta parte lo que no es digno de la tierra que queremos pisar, labrar, cuidar y esperar sus frutos en la confianza de corazón… 

Vamos cayendo en la cuenta que todo es gracia... pero la Gracia tiene que anidar en nuestro corazón, encontrando en él, al llegar, una actitud abierta, activa, disponible y dispuesta a perderse en esta «corriente de Vida y Misterio», donde todo es gratuito pero debe ser por nuestra parte, valorado, deseado, querido, apreciado, reconocido y agradecido

Hagamos actos de fe y confianza, porque sabemos que nuestro esfuerzo está muy condicionado por nosotros mismos y saldremos perdiendo si esa es la condición que ponemos al don de Dios… mejor que enfaticemos en la primera parte, «por tu bondad y tu gracia»… y con empeño desear recibir, aportando el deseo como esfuerzo eficaz... porque lo que demos a Dios, antes lo hemos tenido que recibir de Él… también la respuesta a su don… 

Vamos casi perfilando los finales de esta oración que venimos construyendo, mientras nos disponemos a vivir Pentecostés, como un verdadero acontecimiento de gracia en nuestra vida… ahora que conocemos mejor al Espíritu y que sabemos que es el fruto de la resurrección de Jesús ¡¡el gran regalo a la Iglesia!! agradezcamos este don, lleno de dones, entrando en esta órbita, dispuestos a ser testigos -también nosotros- de la gloria de Dios…
«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómitoguía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;»
«por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito»;
Es el momento de rezar por todos los enfermos de nuestro blog… conociendo las armas tan poderosas que tiene la fe, es muy fácil encender el deseo de rezar… querer que otros recen… rezar por los otros, mientras ellos descubren la gracia y la fuerza de la oración… ¡¡es el misterio eficaz de la comunión de los santos!! que recoge presente, pasado y futuro, y lo hace una ofenda, que Dios recibe, para devolvernos multiplicada..

Hagamos memoria de todos los peregrinos de esta ruta, que están pasando trances duros, sendas oscuras…. que están sufriendo la enfermedad… recordemos a todos, uno a uno… pidamos a la Virgen, por intercesión del Beato Tito, que nos les falte a ninguno la fortaleza, la paciencia, la esperanza, la fe… que recuperen la salud y que no se descuelguen nunca de la confianza… porque los tiempos de Dios son todos fecundos y para cada uno, hay un florecer, que determinará su primavera… Dios es fiel… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;»

la fe es «la chispa» que brota de un encuentro, que te deja vinculado a una Presencia misteriosa, que provoca en ti efectos objetivos, que tiene rasgos distintos, a cualquier otra relación… no es en una vez, ni de una vez, ni para siempre…

La fe es don «germinal»… sólo se entiende referida a Dios y en reconocimiento suyo… nuestras actitudes determinan su poder en su actuar… escuchamos en su Palabra «en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible»…

Dios es un ser personal, distinto de ti, que tiene mucho que ofrecerte ¡¡nos ha creado y salvado!! pero quiere necesitar tu adhesión a Él para que lo recibas… hay muchos caminos para llegar a esta experiencia, pero una vez que por nosotros ha pasado, ya somos nosotros los que decidimos hasta dónde llegar y si nos disponemos a mantenerla… mantenerla es ayudarle a crecer…

Los dones de Dios operan todos por la fe… y conducen siempre a sus caminos… y en sus caminos está su Voluntad, que no es más que su amor infinito en acto creador, acercándonos al cielo en cada acontecer…

Hemos de empeñar nuestra confianza en su Presencia… en su Palabra… en sus Promesas… en su Poder… y  al «trueque» nos invade la «desproporción»…
¡¡DIOS ES INFINITO!!


Pidamos sus dones y acerquemos cada uno nuestra fe, a la fe de los otros, para que por la comunión, seamos dignos, de recibir por la fe, sus dones… no dejemos de rezar, conscientes de todo lo que encierra esta oración…
«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómitoguía al que tuerce el sendero.»

«Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;»

Hoy al pensar en los enfermos del blog, tenemos que comenzar dando gracias al Señor, que no nos defrauda y nos permite valorar los frutos de nuestra fe confiada, rezada y perseverante… Carmen Salió bien de la intervención y Adriana viene con esperanza de su cita médica... ¡¡no bajemos la guardia!! ¡¡tenemos muchos milagros que agradecer todavía!!… Recordemos, como cada día, a nuestros enfermos… pasemos lista… pidamos por todos, uno a uno… acudamos a la intercesión del Beato Tito, para que siga presentando a la Virgen, nuestra Madre, nuestras súplicas, en el deseo de que mientras recorremos este camino de dolor, no nos falte el consuelo, la paciencia, la fortaleza… que Ella nos alcance de su Hijo la salud del cuerpo y el alma de todos, los que colgados de la confianza, necesitamos el auxilio de sus dones y la paciencia para llegar hasta el final…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …

"doma el espíritu indómito…"


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.»

Como el Espíritu va dejando en alma con su presencia, los mismos atributos de Dios y nos va disponiendo a dar sus mismos frutos…. el «malo» también va llevando a cabo su obra destructora, en todo lo que emerge tierno y frágil al contacto con la gracia, en el alma de cada uno…

El bien y el mal, conviven con nosotros, y sus efectos colectivos es la suma de actos sueltos, que van generando actitudes comunes, que nos despistan con sus resultados, alejando notablemente de nosotros, las causas que los provoca, haciendo imposible resolverlo…

El mal es «sustantivo»... tiene influencia objetiva en nosotros y sólo puede vencerse en Cristo, que para destruirlo tuvo que padecer, morir y resucitar… Sumergidos en su Gracia, haciéndola pasar por nosotros, hasta traspasar a los otros, podemos enriquecernos, conservar el don… fecundarlo, hacerlo germinar, extraer jugo para vivir de ello y aportarlo al mundo, en los demás… Sólo dentro de esta corriente vencemos

¡¡Necesitamos el Espíritu!! somos débiles… queremos el bien y no lo hacemos… vencer, y somos vencidos… sólo la oración combate el mal y fortalece la raíz del trigo que nace con la cizaña, hasta que traspasemos el tiempo, y la espiga germine sin temor a ser arrebatada, sumergida en la gracia de las promesas cumplidas… en el amanecer de la fe, sin velos que la oscurezcan… y en el triunfo del amor, único latido perdurable que nos llevamos al cielo..

¡¡Repitamos sin cansarnos en esta recta final antes de Pentecostés!!… ¡¡prodigios son las obras de Dios por el Espíritu, en el alma del cristiano!! ¡¡susurremos dentro de nosotros!!

«Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don en tus dones espléndido.

Luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
mira el vacío del hombre, si Tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo«,
«doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.»

Recemos convencidos… repitamos una y otra vez esta oración potente, que cubre el alma con la coraza del Espíritu, donde quedamos a salvo de la influencia, de lo que destruye y no construye ¡¡el mal!!…

Los efectos del mal, tienen raíz en el mundo, pero no traspasa esta frontera… hasta que la crucemos, estaremos amenazados… está vencido y teme ser arrebatado, por quien le venció y le destruyó ¡¡la fuerza de la resurrección de Jesús!!


Al rezar cada día, hacemos hincapié en todo esto, extendiendo el deseo a todos los que concurrimos en este punto, buscando el poder de Dios en la fuerza de la comunión de los santos… Pidamos por nuestros enfermos… por todos, uno a uno (recordemos que Carmen mañana es intervenida), (también Adriana mañana tiene revisión de tratamiento experimental)… acudamos como solemos hacer, a la intercesión del Beato Tito, que ante la Madre del Carmen y su Hijo, suplica con nuestras súplicas… reza con nuestros rezos…  y espera con nuestra esperanza traernos la gracia que suplicamos con humildad, fe, paciencia y perseverancia… sin bajarnos de la confianza y seguros en ella que no nos defraudará

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria …