«Qué grande es en medio de tí el Santo de Israel»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Celebra hoy la liturgia la fiesta de la Visitación, y con ello volvemos a centrar la mirada en la Virgen, resaltando en su actitud, el discernimiento de la fe, que provoca el servicio y la entrega a los demás, como primer impulso del alma que Dios toca, prendiendo en ella su presencia…

Hoy la Virgen, llena de Dios, quiere visitar nuestra vida y compartir en nosotros su alabanza, por el milagro mismo de su fe… Ojalá también nosotros la reconozcamos «Bienaventurada» y prolonguemos en su mismo canto nuestra adhesión al don de Dios, que también quiere habitar en nosotros…

La liturgia nos invita a rezar con la misma Palabra de Dios y con los cristianos que rezan a la escucha de la misma Palabra…

 El señor es mi Dios y Salvador,
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
él fue mi salvación.
Y sacareis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.

Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
contad a los pueblos sus hazañas,
proclamad que su nombre es excelso.

Tañed para el Señor, que hizo proezas,
anunciadlas a toda la tierra;
gritad jubilosos, habitantes de Sión:
Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.

Miremos al cielo, como cada día, con el recuerdo en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… que por la intercesión del Beato Tito, recuperen la salud y crezcan en la confianza de corazón, por la esperanza y la fe…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El Señor revela a las naciones su victoria»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Qué sugestivo es escuchar los discursos de Jesús a la luz de la Pascua y a la espera de la gran promesa que nos será dada en el acontecimiento de Pentecostés, ¡¡el Espíritu!!… quien nos recordará lo enseñado… nos iluminará la verdad… nos impulsará al testimonio…

Buen momento para desear esta gracia dentro del ámbito de la fe… rezando, acercándonos a la Palabra, a la gracia, a los sacramentos… Jesús lo dijo en su día y no le supieron creer… volvió a confirmarnos en lo dicho, una vez vencida la muerte y el dolor, y cuánto nos cuesta creer… y sigue a nuestro lado haciéndolo posible en nuestra docilidad, y ojalá creamos…

Recemos a la escucha de su palabra, unidos a la liturgia, haciendo oír en la Iglesia la fe de los que creemos… ¡¡Bonita actitud para unirnos, la que canta el salmo 97!!… 

 "Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. 


El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. 


Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;

gritad, vitoread, tocad" (Salmo 97)...

Con el recuerdo en los enfermos del blog… todos, uno a uno.. también sus familias… volvamos a mirar al cielo suplicantes, buscando la intercesión del Beato Tito… ¡¡que recuperen la salud los que pasan la dura prueba de la enfermedad!! …que florezca nuestra fe en una nueva esperanza, que haga posible recoger frutos que nos impulsen a la coherencia y el compromiso, porque también Dios, nos sugiere a cada uno, lo que debemos hacer, y Él quiere que hagamos…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Ciertamente es el espíritu quien nos instruye el corazón si nos dejamos tocar el alma… El interés de Jesús porque valoremos esta gracia es lo que nos hace percibir que el don del que hablamos no sólo es inmenso, sino necesario para los que por la fe, sabemos que la dimensión trascendente de la vida, no puede ser algo añadido, con o para intereses particulares, sino determinante para vivir con sentido el misterio en el que nos movemos y por el que nos vemos tantas veces sorprendidos…

Jesús, que nos quiere, se esfuerza en dejar esta brecha abierta, empeñada en su Palabra, y que ha cumplido, traspasando la muerte en su victoria, para que sea posible…

Todo canta la gloria de Dios, el mundo la refleja de mil maneras, como nos recuerda hoy la liturgia en el salmo… Ojalá alcemos nuestra alabanza con corazón creyente y unamos nuestra voz, a la voz de la iglesia que reza en sus cristianos dando testimonio de ser tan amados…

 "Alabad al Señor en el cielo,
alabad al Señor en lo alto.
Alabadlo todos sus ángeles;
alabadlo todos sus ejércitos. 


Reyes del orbe y todos los pueblos,
príncipes y jueces del mundo,
los jóvenes y también las doncellas,
los ancianos junto con los niños. 


Alaben el nombre del Señor,
el único nombre sublime.
Su majestad sobre el cielo y la tierra. 


Él acrece el vigor de su pueblo.
Alabanza de todos sus fieles,

de Israel, su pueblo escogido" (Salmo 148)...

Con el recuerdo, como cada día, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo cobijados al amparo de la intercesión del Beato Tito, pidiendo para ellos, la salud, la fe y la esperanza, en el deseo de que nuestra súplica encuentre la respuesta que anhelamos, y les cubra a todos la bendición de Dios, manifestando su gloria en cada uno…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Señor, tu derecha me salva»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Bonito telón de fondo para rezar por nuestros enfermos, como hacemos cada día, el salmo 137, propuesto hoy en la liturgia, con que podemos ir creando un clima propicio y así, disponer nuestro corazón para poder percibir al espíritu de Jesús, que se va acercando hasta nosotros para que podamos incorporarnos a su obra y ser sus testigos…

No deja Jesús de insistir en la necesidad que tenemos de recibir esta gracia y de crear en nosotros las actitudes que la hagan posible… escuchar su Palabra, tomar conciencia de qué nos sugiere, y acogerla en el deseo de vivirla, es lo que espera el Señor de cada uno cuando acerca sus dones a nosotros y se compromete a que sean en nosotros eficaces, no por nuestros méritos, sino por su infinita misericordia, siempre magnánima y gratuita…

¡¡Cómo no rezar con alma este salmo!!… la oración que despierta la alabanza y la gratitud al dirigirnos a Dios, es la que mejor expresa la fe, a la vez que alimenta la esperanza… Recemos con la Iglesia, sumándonos a los cristianos que rezan, y dejemos a la liturgia mostrar en nosotros toda la eficacia de su misterio…

 "Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. 


Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.


Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,

no abandones la obra de tus manos" (Salmo 137)...

Que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo la gracia de la salud para los enfermos del blog… todos, uno a uno… también la fortaleza y la fe para todos… y demos un paso adelante en la coherencia y el compromiso de lo que Dios pide a los que son de los suyos…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El Señor ama a su pueblo»…

Vemos amanecer un nuevo 27 en el calendario, esta vez en el bonito mes de mayo, con la figura central de la Virgen María, que tanto dice a cada cristiano que quiere ser fiel al proyecto de Jesús… rezar cada día, al amparo de la Madre del Carmelo, cobijando nuestra fe en la intercesión del Beato Tito, que tanto nos enseña con su testimonio de amor hasta el extremo, es verdaderamente un estímulo y un latido de esperanza en el corazón mismo de nuestra comunión intercesora, en recuerdo de los enfermos que dan razón de ser a nuestro blog y con los que hacemos camino a la confianza de corazón como peregrinos… 

La liturgia sigue avanzando en la celebración de la pascua, abriéndose paso prontamente en la promesa de Jesús ¡¡su mismo Espíritu!!, y ayudándonos además a disponernos a recibirle, en el contexto que Jesús lo envía: para recordarnos sus palabras, mantenernos en la unidad, e impulsarnos al testimonio, tantas veces difícil y hasta arriesgado, que supone ser de los suyos y vivir dedicados a hacer presente el reino, que encuentra su expresión en el amor gratuito y universal, pero concretado en el presente y lo cotidiano…

La alabanza vuelve a recoger en la liturgia la mejor actitud provocada por la escucha de la Palabra, y la fe en su contenido… de ahí, que debamos rezar con la Iglesia, sumando eco al susurro que se escucha entre los cristianos que se mantienen en esta dirección, avanzando hasta el don de Dios, que intenta florecer entre nosotros, sumando a otros muchos a esta conquista, que es gracia…

 "Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. 

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. 

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca.
Es un honor para todos sus fieles" (Salmo 149)...

Centremos el recuerdo, como cada día, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias…  ¡¡no nos olvidemos de los más necesitados!! …Rafaela Cordero está en un momento delicado… también Carmen Martín… Son muchos también los que están recibiendo tratamiento, o se encuentran recuperándose de alguna intervención, o preparándose para ser intervenidos… Todos, con sus circunstancias, su dolor y sus anhelos son traídos a la presencia de Dios, desde la intercesión del Beato Tito, en el deseo y la esperanza de encontrarse con la salud, y ser bendecidos por el poder de su bondad y su misericordia…

«confiando en el Señor,no me he desviado»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

La centralidad de la liturgia hoy recae sobre la alabanza, recogida en el salmo responsorial como síntesis, de la Palabra servida hoy por la Iglesia, en las lecturas de la misa… Hace alusión Jesús a la promesa del Padre, ¡¡el Espíritu!!, preparándonos para la misión que ya Él ha comenzado, y a la que tenemos que dar continuidad los que nos llamamos «sus amigos», que creemos en Él y en su proyecto…

La realidad de la Pascua en el contexto de la liturgia, es una manera de tomar impulso, fundamentando la esperanza de la fe, para hacerla expresión en la vida cotidiana, ya que en ella encontramos los matices que nos permiten descubrir la presencia real y efectiva de la gracia de Dios, y de su voluntad amorosa, acercándonos a Él en cada acontecimiento y circunstancia, por la que nos vemos tantas veces absorbidos y abrumados…

Es bonito rezar con la Iglesia, dejándonos habitar e iluminar por la Palabra de Dios, viva y eficaz, que baja del cielo, como lluvia tenue, que empapa y fecunda la tierra de forma misteriosa, por más que percibamos sus efecto de forma natural… recemos con los cristianos que rezan y permitamos a la liturgia actualizar el don en cada uno de los que la celebramos…

 "El Señor tenga piedad y nos bendiga, 
ilumine su rostro sobre nosotros; 
conozca la tierra tus caminos, 
todos los pueblos tu salvación.


Que canten de alegría las naciones, 
porque riges el mundo con justicia, 
riges los pueblos con rectitud 
y gobiernas las naciones de la tierra. 


Oh Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben. 
Que Dios nos bendiga; 

que le teman hasta los confines del orbe" (Salmo 66)...

Con el recuerdo en cada uno de los enfermos del blog… también sus familias… pidamos la intercesión del Beato Tito, al mirar al cielo suplicantes, implorando la salud para ellos, a la vez que un aumento de gracia, que les ayude a mantener la actitud, que les haga posible habitar seguros y confiados, en el camino de la voluntad de Dios… La fuerza de la comunión será un soporte seguro de fortaleza y esperanza…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Aclama al Señor, tierra entera»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

La vida cristiana incluye la persecución… parece que creer en Jesús y alistarse a sus filas no es gratuito; es más, a veces tiene un precio muy alto; hablamos de vida y muerte, y eso, que lo sabía Jesús, no se lo oculta a sus amigos, a quienes hace la propuesta de recorrer su mismo camino, pero eso sí, con sus mismas actitudes…

Vivir en cristiano tiene que ser conquistar el cielo, pero dentro de lo real y cotidiano, dando a las enseñanzas de Jesús carácter de absoluto… Sus cláusulas nos remiten a otras perspectivas porque sus valores van en otra dirección sin olvidar que Él conduce y Él dirige; por tanto hay que centrarse en Él y escuchar su enseñanza…

Bonito Salmo 99 acercado por la liturgia hasta nosotros para que nuestro acto de fe tenga fundamento… tomar conciencia de que sin Él es muy difícil acertar con el camino y mantenernos dentro de él hasta llegar a senderos de vida, y vivir compartiendo el don de amar y ser hermanos…

"Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. 

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño.

El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades" (Salmo 99)...

Nuestros enfermos traídos a la memoria y recordados uno a uno en la presencia de Dios, son centro un día más de nuestra oración y comunión… También sus familias… -tenemos un pensamiento por Rafaela Cordero que está ingresada y necesita nuestro apoyo para mantener la lucha y la confianza-… Pedimos la salud para todos por intercesión del Beato Tito, en la esperanza de ver frutos a nuestra fe por nuestra coherencia de vida y unión con el amigo fiel que nos da la vida, Jesús.

«Confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Te daré gracias ante los pueblos, Señor»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.


¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Curiosamente Jesús antes de llamarnos a la confianza, asegurándonos la eficacia que da la fe a la oración de petición e intercesión, nos recuerda el signo distintivo de la vida cristiana, «esto os mando, que os améis unos a otros, como yo os he amado«…

Nos introduce Jesús en su misma corriente vital llamándonos amigos y elegidos… ¿Sabemos lo que significa este don?… Vivimos al margen de la gracia, creyéndonos dueños de la vida y del mundo, y Jesús, que es Dios, no se separa del Padre y de su Voluntad…. es más, su anhelo constante es llevarnos a Él, para despertarnos a la verdad, la libertad, la caridad… que es donde el ser humano, revestido de su dignidad, acierta a vivir con sentido, aportando su don personal al magno proyecto de Dios, que es el Reino…

Prestemos nuestra voz a la Iglesia y recemos con la liturgia el salmo 56 reconociendo que la alabanza nos engrandece, y que Dios merece ser reconocido por cada uno de nosotros con corazón agradecido…

"Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora. 

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria" (Salmo 56)...

Los enfermos del blog. esperan cada día la fuerza de la comunión, para mantener la fe en la confianza… pensemos en ellos… todos, uno a uno… también sus familias… que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo la misericordia de Dios para ellos, y recuperen la salud, a fin de que agradecidos, se entreguen a la conquista de la voluntad de Dios, acercando el Reino al vivir de cada día…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Contad las maravillas del Señor a todas las naciones»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Está Jesús llevando a los suyos a un terreno tan personal, que escuchar sus confidencias, sin duda, zarandea y cuestiona, porque ese modo de desvelar su misterio, hace entrever que vivir es una responsabilidad… Queremos inventarnos vivir y la vida trae su tarea y su don, y es Jesús quien nos lo muestra, después que el ser humano, haciendo mal uso de la libertad, haya confundido su sentido y su hacer, ambicionando ser Dios y manipular a su antojo el potencial que guarda dentro de sí y que debemos emplear en lo que ha pensado quien creó este proyecto para todos y para bien de todos…

Es el mismo amor donde el Padre y Jesús se aman, el que acerca Jesús hasta nosotros dejándonos incorporarnos a esa corriente de vida, invitándonos, además, a tomar conciencia, de que en ese amor, es donde somos nosotros amados, y donde tenemos que hacer confluir lo que hacemos y tenemos, para ser de verdad lo que somos: parte de un TODO, en el que hemos de encontrarnos y reconocernos, agradecidos y comprometidos, para que brote la comunión y ésta, sea efectiva y eficaz. Nos lo dan prácticamente hecho, pero, eso sí, nuestra adhesión es determinante…

Las liturgia nos invita a rezar el salmo 95, verdadero testimonio de quien vive con coherencia el milagro de la misericordia de Dios…

 "Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. 


Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.


Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente»
" (Salmo 95)...

Nuestros enfermos, recordados cada día uno a uno… también sus familias… son llevados también hoy a la presencia de Dios, en el ansia y deseo, por parte de todos, de que recuperen la salud… lo pedimos mirando al cielo, por la intercesión del Beato Tito, poniendo en acto nuestra fe y esperanza, seguros de que Dios nos ama y siempre nos escucha…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Vamos alegres a la casa del Señor»…

 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

¡¡Cuánto nos dice Jesús de sí mismo en estas afirmaciones que encontramos hoy en la liturgia, y cuánto sugiere a nosotros, si pensamos qué nos resuena dentro cuando la escuchamos revelarse a nosotros mismos!!…

¿Estamos en esta misma onda para percibir y darnos cuenta que tenemos delante todo lo que necesitamos para vivir seguros, firmes, sin obstáculos que nos cerquen nuestras ansias de infinito?… ¡¡Si tuviéramos alma de niño para acoger el don de Dios sin resistencia!!…

Está el cielo a nuestro alcance y seguimos hambrientos, buscando otros señores que son sólo engaño!!… Escuchemos a Jesús… dejemos entrar su verdad en nuestro corazón y dejémonos conducir por su Palabra… ¡¡nos acerca tanto el cielo!! que se nos escapa por la desproporción que imponemos nosotros con nuestros despistes… El pecado nos incapacita para descubrir la verdad e incorporarnos a ella… Sólo Jesús nos puede curar nuestra inactitud y darnos un corazón dócil, capaz de percibir lo que tanto nos supera…

La llamada la reza el salmo y podemos prestar nuestra voz para que en la escucha demos cabida a la gracia que nos toca…

"¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestro pies
tus umbrales, Jerusalén. 


Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor.


Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David
" (Salmo 121)...

Volvemos a mirar al cielo suplicantes con el corazón en el recuerdo de los que traemos cada día a la presencia del Señor… los enfermos del blog, peregrinos de la confianza… Pensando en ellos, uno a uno… también en sus familias… pedimos la intercesión del Beato Tito, y activamos nuestra fe, esperando de Dios, alcanzar lo que pedimos… eso sí, sin olvidar lo que también Dios nos sugiere a cada uno para que la fe fructifique y la gloria de Dios se refleje en nuestra pequeñez… 

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…