«Sábado santo… silencio, soledad, ESPERANZA»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Impresionados por la muerte de Jesús, si es que le hemos visto morir y muerto; y doloridos en su dolor, pues le hemos matado nosotros dejándole ir solo hasta allí, nos sentimos herir por el silencio del sábado santo… 

Sólo la Virgen, que deja acariciar su fe en el recuerdo de las promesas hechas, enciende hoy en la Iglesia la lámpara de la esperanza, en la que podemos iluminar nuestro corazón a la espera de ver cumplida su Palabra… Él lo dijo… ¡¡lo cumplirá!!… 

La esperanza cristiana es teologal… ¡¡demos el salto a la fe!!… 

El pecado del mundo ha puesto línea divisoria entre el cielo y la tierra, por lo que el tiempo se ve obligado a atravesar el umbral hasta lo eterno, que velado por el misterio nos deja oscurecida la percepción haciéndonos sentir vulnerables… Hemos materializado tanto la vida que no somo capaces de sentirla prolongar fuera de nuestra corta mirada temporal, primaria, intrascendente… si creemos, desde ahora, Jesús será el puente de paso, por donde avanzar seguros al corazón de Dios… Acerquémonos a la Virgen; demos consuelo a su soledad y pidámosle cobijo para nuestra fe débil y nuestra esperanza corta…

La muerte de Cristo puede dar sentido al dolor del mundo… Pidamos por los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… para que la enfermedad no sea piedra de tropiezo, sino germen de vida teologal para cada uno de ellos… Que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo lo que pedimos cada día con fe y esperanza… la salud, y la gracia de crecernos en la Voluntad de Dios, confiados y seguros de su amor por nosotros hasta el extremo…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Ha oscurecido en la tierra… ha muerto el Señor… ha sido por ti y por mi, para que no tengamos que morir nosotros para siempre… nos amó hasta el extremo…

Le hemos visto rodeado de curiosos, pero su verdadera compañía ha sido la soledad, el despojo, la burla, la indiferencia… Hasta la cruz, silencio… desde la cruz, perdón… le dejamos morir solo, entregando a Dios su aliento en el más rotundo fracaso, aparente… el ser humano, enemigo del hombre, ¡¡tan valiente y tan cobarde!!…

Quien haya tenido la valentía de cruzar su mirada con la suya, ha podido sorprenderle en sus ojos, la bondad, el perdón, la mansedumbre, el amor… Ha llegado hasta el final sólo por el amor que nos tiene, abriéndonos sendas en el camino que nosotros no somos capaces de recorrer… Ha rezado al cielo un salmo de confianza, recogido hoy en la liturgia…

"A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. 


Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil. 


Pero yo confío en ti, Señor, 
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen. 


Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor
" (Salmo 30)...

Que las tinieblas que envuelven la tierra nos impulsen a clamar al cielo reconociendo la necesidad que tenemos de Dios… recordemos a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… que llevan su cruz a cuestas necesitados de consuelo y fortaleza para encontrar sentido al dolor… pidamos con fe la salud para ellos y la gracia de alistarnos a las filas de los amigos de Jesús, dispuestos a traer el reino a  este mundo herido, desorientado, rebelde… Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a recoger frutos de nuestra fe, humilde, confiada, tenaz, firme…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
"¿Cómo pagaré al Señor 
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.


Mucho le cuesta al Señor 
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. 


Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos 
en presencia de todo el pueblo
" (Salmo 116)

Recordando a los enfermos del blog, como cada día, uno a uno… también sus familias… rezamos en el amor que Jesús nos tiene pidiendo la salud para ellos, y para todos, la gracia de dejarnos afectar por los misterios de nuestra fe que la liturgia nos actualiza en las celebraciones de estos días haciendo eficaz para nosotros el poder de su misericordia… Nos amparamos en la intercesión del Beato Tito por su testimonio de amor hasta el extremo, a imitación del de Jesús…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Atravesamos el pórtico a la pasión en el dolor de Jesús, traicionado por el amigo… Jesús se mantiene dueño de sí, pero no impasible, ni ajeno al drama al que hará frente hasta el final, con las mismas actitudes que supo mantener mientras pasó por el mundo haciendo el bien, enseñando a ser humanos y hermanos, acercándonos el rostro del Padre en el suyo, y su mismo corazón en su mismo amor…

Son días para dejarnos tocar el alma por el amor más grande, que sólo da y se da, adelantándonos camino mientras despertamos de nuestros letargos… ¡¡qué libertad para amar!!… sin presiones, sin pedir nada a cambio… devolviéndonos a nosotros mismos si somos capaces de cruzar su mirada con la nuestra y descubrir en ella la compasión, el perdón, la bondad, el amor…

Intentemos no sacar muchas conclusiones, sólo miremos a Jesús y callemos… escuchemos su Palabra dirigida a ti, a  mi, en primera persona, y guardémosla como una perla preciosa para sacarla a la luz de su victoria, después de atravesar la muerte y matarla… Jesús va a morir por nosotros, por cada uno… todos le hemos llevado hasta aquí… sólo Él es inocente… morirá para evitarnos esta tragedia a nosotros, y ojalá este don sea acogido por cada uno cuanto antes… De nuevo puede ser Jesús quien reza el salmo 68, propuesto hoy en la liturgia…  

"Por ti he aguantado afrentas, 
la vergüenza cubrió mi rostro. 
Soy un extraño para mis hermanos, 
un extranjero para los hijos de mi madre; 
porque me devora el celo de tu templo, 
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. 


La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. 
Espero compasión, y no la hay; 
consoladores, y no los encuentro. 
En mi comida me echaron hiel, 
para mi sed me dieron vinagre. 


Alabaré el nombre de Dios con cantos, 
proclamaré su grandeza con acción de gracias.
Miradlo, los humildes, y alegraos, 
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. 
Que el Señor escucha a sus pobres, 
no desprecia a sus cautivos
" (Salmo 68)...

Y nosotros, recordando a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielos suplicantes y comencemos agradeciendo a Dios el precio de su amor por nosotros… Atrevámonos a pedirle frutos para nuestra fe débil, egoísta quizás, interesada… que nos demos cuenta qué es lo que vale de veras, y nos lancemos a ser fieles a la gracia, viviendo de forma coherente y comprometida las exigencias de la vida cristiana… Que la intercesión del Beato Tito nos alcance lo que seguimos pidiendo, la salud para nuestros enfermos, y fortaleza y esperanza para mantener en la lucha, el corazón en la confianza…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Mi boca contará tu salvación, Señor»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Acercarnos a Jesús y verle cada vez más acorralado y solo, hasta cuando está entre los suyos, es un tanto impresionante… verdaderamente el único que sabe dónde va y por qué debe llegar hasta el final, es Jesús; y gracias a eso, podemos «de vuelta», pronunciar nuestro sí en el suyo, y acoger su don como gracia, para acercarnos a sus sendas y hacer camino hasta el amor, en el que hasta el extremo, se nos ha amado antes…

Escuchemos la palabra de Dios en la liturgia estos días y busquémonos entre los que salen al texto… ¡¡estamos todos allí!!… ¡¡ojalá nos demos cuenta cómo somos ante Dios, y cómo es Dios entre nosotros!!… Que no se vierta tanta gracia en terreno baldío ¡¡pidamos luz al cielo!! también hoy nos invade el poder de las tinieblas y vamos a ciegas por caminos equivocados, mientras Dios se pone, entre nosotros y la muerte, para no dejarnos morir para siempre…

¡¡Bonito salmo 70 para susurrar al corazón y sentir confianza!!… Sólo Dios puede llenar nuestros vacíos, reconstruirnos en nuestras propias ruinas, y alargarnos el horizonte al infinito, haciéndonos percibir la vida que no acaba… Vivamos la fe desde la gracia y agradezcamos a Dios su misericordia, su perdón y su muerte, disponiéndonos a la vida como la dibuja Él, en la huella de sus pisadas…

"A ti, Señor, me acojo: 
no quede yo derrotado para siempre; 
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo, 
inclina a mí tu oído, y sálvame.


Sé tú mi roca de refugio, 
el alcázar donde me salve, 
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa. 


Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza 
y mi confianza, Señor, desde mi juventud. 
En el vientre materno ya me apoyaba en ti, 
en el seno tú me sostenías.


Mi boca contará tu justicia, 
y todo el día tu salvación.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud, 
y hasta hoy relato tus maravillas
" (Salmo 70)...

Recemos unos por otros, y entremos en estos días, conscientes de cuánto nos va en ello… no estamos desfasados, ni anticuados; no… necesitamos la fe para que la vida no nos rompa a trozos cuando se planta ante nosotros con todo su realismo, más grande que nosotros… Recordemos con ternura a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Que nuestra fe arranque al cielo, por la intercesión del Beato Tito, la salud que pedimos para ellos, y la gracia de una verdadera conversión para todos, que nos acerque al Señor para siempre, de forma coherente y comprometida…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El Señor es mi luz y mi salvación»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Cuando el horizonte que tenemos delante es la Cruz, sólo la esperanza alimenta la fe… una esperanza activa, no sostenida por cualquier argumento ficticio, no; sólo las promesas guardadas en la Palabra de Dios, tienen capacidad para trasmitir al alma certezas, que iluminan la paciencia en la confianza…

Vivir es una tarea ardua; no es la vida una aventura al azar para soñar despiertos, persiguiendo ilusiones vanas ¡¡todo lo contrario!!, la vida es más real que nuestros sueños y ella misma nos despierta y nos sorprende, haciéndonos encontrar -tantas veces- desprovistos de recursos para hacerle frente… ¡¡Cuántas actitudes descubrimos estos días en la liturgia que nos pueden ayudar a darnos cuenta, dónde están nuestros cimientos, y hacia dónde dirigimos la mirada cuando nos sentimos zarandear por tantas cosas que nos soliviantan!!… 

La fe nos acerca el misterio para iluminarnos y ayudarnos a vivir… Lo que está en cuestión, para quienes creemos, no es algo irrelevante, ni queda al margen de cada uno de nosotros… estamos siendo amados hasta el extremo, y puede que ni nos esté rozando, al precio que está siendo pagado nuestro propio rescate… Miremos a Jesús enfrentarse al pecado del mundo y reconozcamos qué lleva de nosotros a la cruz, para que curemos en ella nuestra ceguera convirtiéndonos al amor gratuito de Dios, que muere para que no tengamos que morir nosotros para siempre…

"El Señor es la defensa de mí vida, 
¿quién me hará temblar? 


Cuando me asaltan los malvados 
para devorar mi carne, 

ellos, enemigos y adversarios, 
tropiezan y caen. 

Si un ejército acampa contra mí, 
mi corazón no tiembla; 
si me declaran la guerra, 
me siento tranquilo.


Espero gozar de la dicha del Señor 
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente, 
ten ánimo, espera en el Señor
" (Salmo 26)...

Pensemos, como cada día, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo suplicantes, pidiendo al Señor que manifieste su poder sobre nosotros por la intercesión del Beato Tito, dando la salud a los que pasan por la senda difícil de la enfermedad, sostenidos por la confianza… Que acojamos la gracia y seamos coherentes con lo que pedimos a Dios, no dejando de lado, lo que también Él nos pide a cada uno de nosotros…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Hay una ruptura grande en la liturgia de hoy; el contraste rompe la armonía y nos deja en suspense, ante el misterio al que nos acercamos… Curiosamente, son los mismos que gritan hosanna, los que gritarán más tarde crucifícale; y entre ellos, podemos escuchar el eco de nuestra propia voz, sumados a los dos bandos, sin mucha conciencia de lo que supone, estar a favor o en contra, de quien da la vida por mí, para que yo no la pierda para siempre…

Vivimos muy a la ligera, atraídos por el murmullo avasallador de lo inmediato, lo eficaz, lo útil; y estamos deshumanizando la vida, que está pensada para otra dimensión y desde otras perspectivas… Hemos llegado tan lejos, que no cualquier remedio resuelve las consecuencias contraídas… no es fácil recorrer el camino de vuelta; para nosotros, imposible… Pero, Dios que nos ama ¡¡hasta el extremo!! ha querido venir en nuestra busca; y aunque, antes de conocer su propuesta y alumbrarnos en su luz, decidimos seguir avanzando por el abismo de nuestras iniciativas, al margen de su voluntad, Él llegará hasta el final, para que cuando decidamos volver, haya una senda abierta que lo permita: la Cruz, vencida por el amor infinito del corazón de Dios…

Desconfiemos de nosotros mismos y miremos a los ojos «al Reo» que entre todos llevamos a crucificar, hasta que nos sintamos pecadores, necesitados de perdón y deseosos de acariciarnos en su misericordia… no reprocha ¡¡no!! sólo perdona, acoge, cura, ama, salva… Que nos duela escuchar en labios de Jesús el salmo 21, y que seamos capaces de rezarlo al cielo, en nombre de tantos Jesús, inocentes como él, injustamente ajusticiados… 

"Al verme, se burlan de mí, 
hacen visajes, menean la cabeza: 
«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; 
que lo libre si tanto lo quiere».

Me acorrala una jauría de mastines, 
me cerca una banda de malhechores; 
me taladran las manos y los pies, 
puedo contar mis huesos.

Se reparten mi ropa, 
echan a suertes mi túnica.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos; 
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. 

Contaré tu fama a mis hermanos, 
en medio de la asamblea te alabaré.
«Los que teméis al Señor, alabadlo; 
linaje de Jacob, glorificadlo; 
temedlo, linaje de Israel»" (Salmo 21)...

Busquemos al Señor con deseos de encontrarnos con Él y convertirnos… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… –incorporamos a Mari Reyes, recientemente haciendo frente a la enfermedad de la época… nos necesita para luchar, y mantener la confianza y la fe, en medio del dolor y la incertidumbre que nos provoca este mundo oscuro que no conocemos– pidamos la salud para todos ellos por la intercesión del Beato Tito, y nuevas gracias para todos, a fin de que nos llenemos del don de Dios y seamos coherentes para vivir de él, comprometida y responsablemente…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo  lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Decidir sentencias sobre terceros es de una responsabilidad trascendental si tenemos conciencia recta; máxime, cuando se incluye la posibilidad de decidir hasta su muerte… Si observamos cómo se maquina la muerte de Jesús, sentimos erizar nuestra piel al ver cómo se defiende la ley transgediéndola, mezclando intereses de todo tipo y sacando conclusiones sin fundamentos… 

El ser humano ha llegado tan lejos en sus decisiones erróneas ante la vida, que hemos destruido por la ambición y la soberbia -seréis como Dios-, el don más grande diseñado por la  mano creadora de Dios, expresión de su amor y su misericordia… Estamos a la puerta misma del remedio y no debemos pasar por alto que no se restaura el caos a cualquier precio… ¡¡Es Dios mismo quien se abre paso ante el mal, y lo dejará muerto en su muerte, pero tendrá que traspasarla pasando por ella!!…

Seamos coherentes con este don y acerquémonos a la gracia para hacerlo efectivo, porque es verdaderamente eficaz y lo necesitamos… El dolor nos escandaliza y huimos, pero si lo vivimos cerca de la estampa del crucificado puede iluminarnos hasta que le encontremos sentido… 

 "Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla a las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño. 

 Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor. 

 Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas" (Jr. 31)...

Mirando al cielo, pensando en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… pidamos al Señor luz para nuestra fe, y consuelo para la esperanza… Que la intercesión del Beato Tito nos alcance la salud para ellos, y para nosotros, un paso decidido y firme a la coherencia a fin de que Dios pueda mostrar su gloria entre nosotros para bien de muchos…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«En el peligro invoqué al Señor, y me escuchó»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo  lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Estamos viendo a Jesús debatirse ante los planteamientos que le van cercando el horizonte por sus propuestas, y no hay entendimiento ni acogida para abrir camino a la verdad que él ofrece sin imponer; al contrario, su verdad es lanzada al viento dando cauce y fundamento a la fe, e impulso para que el bien brote de ella y se proyecte en el vivir de cada día, haciendo posible un mundo con perfiles más humano, donde vivir sea convivir, compartir, amar, servir…

¿Por qué la verdad, que es siempre liberadora, engendra violencia? … ¿por qué la defensa de nuestros principios se tiene que enfrentar a la lucha, si lo que pretendemos es vivir nosotros, lo que creemos? … ¿Qué provoca la fe en quienes no creen, que no les deja indiferentes? … Muchos dieron la vida por la verdad dentro de la fe que profesamos, sostenidos ¡¡cierto!! por un don mayor que ellos, que les capacitó para alargar la mirada al infinito y descubrir detrás del horizonte, una Presencia Viva, donde sostener la lucha, cobijados en la confianza…

El salmo 17, pone en nuestros labios la mejor oración donde agarrarnos en la dificultad y la adversidad, seguros de que no estamos solos, ni vamos desviados, cuando en el camino ponemos los pies en su misma senda, conducidos por su palabra y su presencia… Dios camina a nuestro lado…

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. 


 Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos. 


Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte. 


 En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos
" (Salmo 17)...

Recemos, como cada día, con la memoria llena de nombres y el corazón de deseos de hacerles llegar a todos la gracia y la fortaleza que aporta la fe al creyente… pidamos al cielo, para los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… la gracia de la salud y el consuelo de la comunión… Que la intercesión del Beato Tito, que pagó el precio de su vida por la verdad, nos impulse a elevar nuestra mirada al cielo y creer… Que el cielo sea generoso con todos, y nosotros agradecidos, demos un paso al frente, decidido y coherente, con los compromisos de nuestra fe…

«confiando en el Señor, no me  he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«El Señor se acuerda de su alianza eternamente»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo  lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

No es fácil entendernos cuando no hablamos el mismo lenguaje; de ahí que nos cueste interpretar estos discursos de Jesús en el evangelio de San Juan… No obstante, Jesús no está hablando en clave para no ser entendido, ni deja de hablarnos porque no vayamos a entender… él intenta llevarnos a la luz, donde su Palabra «desvela» hasta «revelar», en el lenguaje propio de la fe, su identidad, su misión, y la llamada a cada uno a adherirnos al don que nos permite captar la onda y recibir la luz, que Dios acerca a nosotros en Jesús, en su persona y en su mensaje…

La vida es el camino hacia el cumplimiento de las promesas de Dios, apoyando la fe en la certeza de esa palabra, que sin oído atento, y corazón creyente, no nos cala, ni nos trasforma… Nos ayuda a rezar hoy el salmo 104 haciendo memoria de los prodigios que de tantas maneras y veces, hemos sido testigos, aunque pasemos ahora tramos difíciles y diferentes… no lo olvidemos, sigue conduciéndonos su amor fiel y su obrar admirable… Que se escuche nuestra voz, entre los cristianos que rezan, creciéndonos la fe en la confianza…

 "Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca.


 ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. 


Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac
" (Salmo 104)...

Haciendo memoria, recordando a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo pidiendo ayuda para creer lo que esperamos… amparados en la intercesión del Beato Tito, ponemos nuestros suspiros en sus manos, para que lleguen hasta Dios, y por su misericordia nos sean devueltos en gracias, que nos ayuden a confiar, esperar, creer, firmes y fuertes sin vacilar ni desfallecer…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…