«Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor»…


 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.
Este amor tuyo -bien lo sé- produce

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

No es una caricatura de nuestro mundo lo que nos presenta hoy la liturgia en el evangelio de la misa, sino más bien nos acerca un espejo donde podemos mirarnos y reconocernos… El egoísmo, que ciñe las perspectivas sobre lo nuestro, y difícilmente alarga la mirada fuera de nosotros mismos, es una amenaza seria que no tiene final feliz, aunque aparentemente las cosas nos vayan muy bien…

Jesús, amigo fiel, nos alerta sin tapujos… ¡¡el tiempo enlaza con lo eterno, y hay cosecha a nuestras obras!!… la determinan nuestras actitudes frente a Dios, y frente a las necesidades de los demás… La liturgia utiliza términos que no están de moda, pero que imponen un poco de respeto si intuimos siquiera la trascendencia a la que nos remiten… Ojalá nuestros oídos acierten a escuchar y demos un paso hacia la coherencia que nos sitúe en el camino correcto…

Nos dibuja la liturgia en el salmo 1 los frutos de la confianza de corazón, y debemos guardar esta Palabra dentro de nosotros apoyando en ella nuestro acto de fe de hoy y nuestro deseo de vivir incorporados a los creyentes que se identifican con estas actitudes al vivir, al rezar, al amar…

«Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,

pero el camino de los impíos acaba mal«(Salmo 1).

Recordando a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… volvamos a mirar al cielo suplicantes pidiendo el auxilio del Señor y su misericordia, a la vez que comprometiéndonos a ser coherentes con lo que Dios también nos pide a nosotros… Que la intercesión del Beato Tito nos sirva de mediación eficaz para que nuestros enfermos recuperen la salud y reflejándose en cada uno de ellos la gloria de Dios, nos decidamos todos, a vivir acercándonos cada día a su Voluntad, incorporándonos a la gracia y a la fe práctica…

«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Sálvame, Señor, por tu misericordia»…



 Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942
delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.
Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.
Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.
Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.
Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.
Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.
¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
 
La liturgia de hoy nos va adentrado en el misterio de Jesús y de la vida cristiana que atraviesa la realidad del dolor con talante propio… somos llamados a invertir los valores que solemos perseguir con afán y que nos hacen mal, porque además de fomentar la envidia, impiden la cordialidad y la comunión… Jesús mismo es quien nos señala el camino de la entrega y el perdón, como actitudes coherentes que hemos de incorporar a nuestro vivir cotidiano para acercar al mundo el Reino, por el camino «estrecho» de la Voluntad de Dios…
Si nos decidimos a escucharle y ejecutar su invitación, iremos contracorriente asumiendo dificultades que nos pueden a veces resultar inútiles y aparentemente ineficaces desde le contexto cultural que nos movemos, pero que ponen de manifiesto otra vara de medir y otros valores a conquistar…
El profeta y el salmista, confirman la palabra de Jesús en el evangelio de la misa de hoy, señalándonos el camino de la súplica para fortalecer la fe y asumir los riesgos de vivir el proyecto de Jesús que como cristianos hemos de continuar en el tiempo, con las certezas de que en su victoria somos sostenidos y por su espíritu podemos también nosotros llegar hasta el final…
 «Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. 
 
Oigo el cuchicheo de la gente,
y todo me da miedo;
se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida.
 
Pero yo confío en ti, Señor;
te digo: «Tú eres mi Dios».
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen» (Salmo 30)…
 
 
El camino de la cuaresma es una gracia eficaz que nos acerca la liturgia, y que debemos valorar y acoger, porque dará frutos objetivos en nosotros… Pensemos en acercar estas gracias también a los enfermos del blog, recordándoles, como cada día, a todos, uno a uno… también sus familias… Que la intercesión del Beato Tito nos acerque al cielo las súplicas que elevamos, por la salud del cuerpo y del alma, de todos los que creemos en el poder y la misericordia de Dios, para conseguir del cielo frutos a nuestra fe… Que seamos capaces de vivir con sentido este camino difícil que recorremos y permitir a Dios que nos trasforme realizando su Obra en nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…
 
Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria…

«Tu linaje será perpetuo»…

Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.
Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.
Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.
Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.
Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra

en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Entre la confianza y la fe nos permite la liturgia movernos hoy mirando a San José recibiendo su testimonio de creyente sin salir nunca del misterio, una vez que decidido aceptó en su vida la Voluntad de Dios..

La vida es misión, y la misión es compromiso… Son los ojos de Dios los que abren las sendas por donde pisar, y aunque vamos velado, el corazón permanece en la confianza porque hay promesas donde descansar paciente la esperanza..

Amparar el acto de fe en el salmo 88 es saborear la gracia personalmente, y permitir que el don de Dios nos cobije, mientras hacemos camino al andar queriendo acercarnos al Señor y su proyecto Salvador…

«Cantaré eternamente las misericordias del Señor, 
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: «Tu misericordia es un edificio eterno, 
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.»

Sellé una alianza con mi elegido, 
jurando a David, mi siervo:
«Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades.» 
El me invocará: «Tú eres mi padre, mi Dios,

mi Roca salvadora.»
Le mantendré eternamente mi favor, 
y mi alianza con él será estable»(salmo 88)…
Con el recuerdo en los enfermos del blog y el corazón en la confianza miramos al cielo pensando en todos, uno a uno… también sus familias… Buscando en la intercesión del Beato Tito amparo para nuestra súplicas y gracias actuales que nos permitan recibir del poder de Dios su misericordia…
«confiando en el Señor no me he desviado»
Beato Tito, ruega por nosotros…
 
Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia 6a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

¡¡Qué libertad la de Dios, cuando pone en nuestras manos la balanza de la misericordia para que decidamos nosotros hacia dónde inclinarla!!… «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros»(Lc. 6, 36-38)…

 Y ¡¡Qué actitud tan coherente la del profeta Daniel en la primera lectura, reconociéndose distante de la Voluntad de Dios, después de haberse dejado tocar el alma por la gracia y la fe!!… ¡¡Bonito sería que rezáramos todos esa misma oración haciéndola nuestra, en la presencia de Dios, para que también a nosotros nos cure su misericordia y nos capacite para amar en su mismo amor, y ser con los demás como pedimos a Dios que Él sea con nosotros…

Igualmente el salmo 78 nos presta sentimientos acordes, con la humildad de recibir de Dios gratuitamente lo que nosotros no valoramos, ni nos tomamos en serio tantas veces…

 «No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;
que tu compasión nos alcance pronto,
pues estamos agotados.

 Socórrenos, Dios, Salvador nuestro,
por el honor de tu nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados
a causa de tu nombre.

Llegue a tu presencia el gemido del cautivo:
con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte.

 Nosotros, pueblo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
cantaremos tus alabanzas de generación en generación» (Salmo 78)…

Miremos al cielo buscando al Señor y mostrémosle nuestro interés en ayudarnos unos a otros a ser coherentes buscando frutos en nuestra fe que nos permitan ver su gloria reflejada en nosotros… Recordemos como cada día a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a conseguir del cielo lo que suplicamos con fe, humildes, insistentes, perseverantes… Buscamos al Señor, seguros de nuestra mediocridad, pero necesitando su gracia para ser fieles y dar el salto al compromiso y la coherencia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir?"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

La liturgia de hoy nos enfrenta a nosotros mismos, poniendo en valor nuestra responsabilidad a la hora de asumir nuestros actos y actitudes, ante Dios, la vida y los hermanos… El ser humano, creado para la relación, la corresponsabilidad, la convivencia, no se diluye en el conjunto, sino le determina frente a Dios, su propia autonomía… hemos de responder ante Él en primera persona…

Para Dios sólo hay presente… y nosotros, paseamos la historia -lamentando hacia atrás o proyectando sueños hacia adelante- sin hacer frente a la realidad que es donde nos jugamos las posibilidades que siempre quedan ante lo que hacemos o podemos hacer…

Las lecturas de la misa de hoy nos conducen a la coherencia y nos impulsan a afinar la conciencia, donde Dios se revela y hace camino a nuestro lado… Se coloca a nuestra altura el salmo 129 y nos ayuda a rezar para alcanzar lo que Dios quiere de nosotros… Prestemos nuestra voz para que se escuche en el cielo el clamor de los que buscamos a Dios, de corazón, sinceramente…

 «Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor. 

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora. 

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y el redimirá a Israel
de todos sus delitos» (Salmo 129)…


Recordemos a los enfermos del blog, como cada día, uno a uno… también sus familias… Que la intercesión del Beato Tito nos alcance del cielo las gracias que suplicamos con fe, y veamos la gloria de Dios entre nosotros, reflejada por sus prodigios… que recobren la salud, sientan el corazón fortalecido, y tomemos impulso a fin de que decidamos de corazón vivir con coherencia nuestra vida cristiana…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Si nos acercamos hoy a la liturgia con alma de niño, nos podemos ver dilatar -por dentro- en la confianza… La cuaresma que quiere de nosotros actitudes nuevas, coherentes… centra su primer esbozo en la misericordia, presentándonos el corazón de Dios, volcado hacia nuestras necesidades, ofreciéndonos oportunidades desde todas las perspectivas para que acojamos la vida como don, y la despleguemos en la libertad, que escoge el bien y lo proyecta en todo hacer, pensar, amar…

¿Cómo es nuestra relación con Dios?… ¿qué sentimos cuando escuchamos a Jesús en el evangelio de hoy poniendo todo su poder a nuestro alcance?… ¿Es nuestra fe capaz de permitir a Jesús cumplir en nosotros su Palabra?… El don de Dios no es pasivo, aunque sí infuso; de ahí que seamos nosotros los que determinamos su eficacia…

¡¡Bien escogido el salmo 137 para recoger este encuentro entre la gracia y la fe, que hace estallar en el creyente la alabanza, la gratitud y la confianza, siempre que miramos al cielo para dirigirnos a Dios!!… 

 «Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario. 

Daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera tu fama.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. 

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos» (Salmo 137)…


Con el entrañable recuerdo, como cada día, para cada enfermo del blog, poniéndoles a todos ante la misericordia de Dios para que actúe en ellos, miramos al cielo pensando en cada uno… también en sus familias… queremos apoyar cada situación, que es una gran batalla en la que nos necesitan todos para luchar… Que la intercesión del Beato Tito, nos haga posible ver realizar lo que cada uno suplica con fe humilde, insistente, perseverante… Ojalá veamos la gloria de Dios en nosotros, y lo sepamos agradecer coherentemente…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

El tema que atraviesa hoy la liturgia nos atañe a todos: LA CONVERSIÓN… y lógicamente, la conversión supone el pecado, que tan sutilmente genera el egoísmo, en el que todos estamos implicados… en cambio, sólo quien se atreve a hacer suyo los sentimientos recogidos en el salmo 50, se sabe prisionero de esta lastra e incapaz -si la gracia no le asiste- de salir de ella, y desplegar la vida en el bien, la verdad, la bondad, mostrando al vivir el rostro creativo de las capacidades concedidas por Dios al ser humano con que expresar en el mundo el don de su Reino: su voluntad…

La vida no es para competir, sino para crear espacios de convivencia bajo la tutela del amor, la paz, la justicia, que nos permita sentirnos hijos de un mismo Padre y hermanos entre nosotros… Nada mejor que la cuaresma para incorporar a nuestra vida actitudes coherentes, ante tantos dones recibidos y tan mal empleados tantas veces, centrados en nosotros mismos sin dar frutos de vida a nuestro paso…

Recemos con la Iglesia el salmo penitencial por excelencia y guardemos en el corazón su contenido para saborearlo lentamente a través de los días, mientras nos acercamos a la conversión y nos trasformamos en lo que somos, hijos de Dios, creados por amor y para amar…

 «Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. 

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;

un corazón quebrantado y humillado,

tú, oh, Dios, tú no lo desprecias» (Salmo 50)…



Recemos unos por otros y pongamos en el centro de nuestra oración a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… –tengamos un recuerdo especial hoy por Cristina Macías Castro, que se debate en la lucha dura de la enfermedad, y por los suyos que sufren con ella esos momentos tan desbordantes para nosotros; ayudémosles a mantener la confianza, fiándonos de Dios, aunque sin entender su actuar– …Que la intercesión del Beato Tito nos eleve la mirada al cielo y presente a Dios todas nuestras súplicas, para que el cielo descienda su gracia hasta cada uno y les cure y conforte, dejando reflejar en nosotros su gloria, impulsándonos a la fe madura y la verdadera conversión…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Cuando uno grita el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Qué bonito asistir a la «escuela» de Jesús y aprender de su labios a rezar el Padrenuestro!!… ¡¡cómo nos cuida la liturgia acercándonos las actitudes cristianas más idóneas para dar consistencia a nuestra fe!!… ¡¡no lo olvidemos!! Dios es nuestro Padre, y quien nos lo da a conocer y nos pone en conexión con Él, es Jesús mismo… agradezcamos esta gracia con la acogida y el compromiso, y hagamos de la cuaresma el camino de la relación con Dios, poniendo en práctica lo que nos va dictando cada día su Palabra…

El salmo 33 recoge sentimientos muy marcados por las circunstancias del orante, pero como el orante es hijo de Dios, queda bien marcada la solidez de la confianza donde descansa toda oración verdadera, eficaz y fructífera… Unamos nuestra voz, a la voz de la Iglesia, y no nos separemos nunca de los pilares que nos permiten mantenernos en pie en las tempestades de la vida, apoyados en la voluntad de Dios, que es su amor de Padre hacia cada uno de nosotros… 

 «Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. 

 Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias.

 Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. 

 Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos» (Salmo 33)…


Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog…. todos, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo y llamemos Padre a Dios, descansando en Él nuestros agobios, preocupaciones, problemas… presentándole lo que queremos recibir de su misericordia… Que la intercesión del Beato Tito nos ayude a suplicar, y nos alcance lo que esperamos, para gloria de su Nombre y bien de nuestras almas…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Tus palabras, Señor, son espíritu y vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

La liturgia nos habla hoy de leyes, preceptos, mandamientos… algo que no cuadra en nuestro contexto social, «desmadrado» por nuestras ansias de libertad, que tantas veces «herida de soberbia» no quiere dejarse enseñar y decide hacer caminos con destinos inciertos, que no conducen a la paz, la solidaridad, la caridad; que en definitiva es donde concluyen todos los deberes que nos impone la voluntad de Dios…

La liturgia sabemos que nos aporta mucho más que nos exige, de ahí que sea importante que vivamos a su luz y elaboremos nuestros criterios en sus valores para aprender el amor, del mismo corazón de Dios…

¡¡Bonito salmo 18 que nos eleva la mirada dando a Dios su sitio y dejándonos acogidos a su poder que es para nosotros la misericordia!!… repitamos cada versículo con fe, queriendo dejarlos impresos en nosotros para que den frutos de vida, capacitándonos para hacer el bien…

«La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes.

 Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos.

 El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. 

Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío» (Salmo 18)…


Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… uno a uno; también sus familias… miremos al cielo suplicantes y pongamos ante la bondad de Dios nuestros anhelos más hondos, nuestras necesidades más urgentes…  –Nos dicen que el pequeño Guille, después de unos días ingresado, a causa de un virus, está ya de alta, pero necesita refuerzo para seguir recuperándose, ha perdido mucho peso y movilidad y le espera un proceso largo– …Que la intercesión del Beato Tito nos traiga del cielo la salud para todos, y a la vez, un nuevo impulso en cada uno para convertirnos al evangelio y la caridad…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Acompáñame, Señor, en la tribulación"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

El escenario de la liturgia de hoy es sobrio, y el susurro de la tentación sutil y provocador… Vemos a Jesús mismo enfrentado al demonio, abriéndonos paso en el desierto, enseñándonos a vencer las seducciones y los halagos del maligno con el arma poderosa de la Palabra de Dios…

Estamos iniciando un camino de purificación y de toma de conciencia de lo que ha supuesto para Jesús salvarnos de la muerte y del pecado, y bien merece que no pasemos por alto tanta gracia, derrumbando con nuestra soberbia el prodigio de esta Obra que ha cambiado el mundo y que todavía nos busca para cambiarnos también a nosotros… 

Si somos sinceros, sabemos cuánto nos cuesta ser libres para el bien, la bondad, el amor y el perdón, y cuánto necesitamos de Dios para mirarnos en su Voluntad y descansar nuestros vacíos en su plenitud… Nos ayudará rezar el salmo 90 propuesto hoy en la liturgia y ojalá lo recemos hasta guardarlo en el corazón como semilla de esperanza…

«Tú que habitas al amparo del Altísimo, 
que vives a la sombra del Omnipotente, 
di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío, 
Dios mío, confío en ti.» 

No se te acercará la desgracia, 
ni la plaga llegará hasta tu tienda, 
porque a sus ángeles ha dado órdenes 
para que te guarden en tus caminos. 

Te llevarán en sus palmas, 
para que tu pie no tropiece en la piedra; 
caminarás sobre áspides y víboras, 
pisotearás leones y dragones. 

«Se puso junto a mí: lo libraré; 
lo protegeré porque conoce mi nombre, 
me invocará y lo escucharé. 
Con él estaré en la tribulación, 
lo defenderé, lo glorificaré» (Salmo 90)…


Con nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo deseosos de ser coherentes con la fe que profesamos y con lo que pedimos al rezar… que la intercesión del Beato Tito nos impulse lo que podemos restar nosotros con nuestra mediocridad, y veamos la gloria de Dios reflejada en cada uno de los que pedimos la salud para ellos, en la esperanza de que el cielo nos lo conceda…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…