"Ya llega el Señor, él es el Rey de la gloria"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La liturgia se va concentrando en torno a la Virgen María que nos va acercando tanto a Jesús, que lo recibiremos de Ella en la Encarnación; de su fe y de su entrega a la Voluntad de Dios sin reservas, sin condiciones… ¡¡qué libertad la de la Virgen para cambiar de ruta a la propuesta de la Palabra de Dios!! ¡¡qué sensibilidad para percibir en el misterio «ininteligible» la Voluntad de Dios!!…

Mirando a la Virgen podemos despertar a la alabanza, porque Dios es el dueño de toda la tierra y Él viene a habitar entre nosotros iluminando las sendas del tiempo, acercándonos a Él y a sus designios que nos sobrepasan ¡¡es verdad!! pero en ellos nos realizamos por la gracia y la fe, situándonos a la altura de nuestra dignidad, acercando el Reino a la vida de los hombres y al mundo en que vivimos…

Recemos con la liturgia renovando nuestro acto de fe… creamos al rezar la Palabra de Dios prestando nuestra voz al resonar creyente de la Iglesia…

«Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.

 ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede entrar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. 

Ese recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Ésta es la generación que busca al Señor,
que busca tu rostro, Dios de Jacob» (Salmo 23)…


Acerquemos a la comunión de los santos, por la oración de intercesión, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… en este misterio, la fe de la Iglesia alimenta la parte mas débil y vulnerable de cada uno, por los méritos de todos; de ahí que sea tan provechoso descubrir este don y aportar a ello nuestro gesto minúsculo, que será multiplicado con otros muchos, haciéndonos llegar la gracia a todos…

El Beato Tito intercede también por nosotros… a él presentamos nuestras súplicas para que las ponga ante la Virgen con su fe, y Dios -por ello- se compadezca de nosotros y nos conceda lo que seguimos pidiendo humilde y confiadamente; la salud, la fe y la gracia de vivir con coherencia nuestra vida cristiana…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando la experiencia de Dios nos ha tocado el alma, el paso de la gracia por nosotros es brújula en nuestro interior, que nos orienta hasta la confianza cuando nos podemos sentir vulnerables…

Hoy la Iglesia, en su liturgia, escoge del salmo 70, versículos que nos llaman a la estabilidad, a la firmeza… estamos apoyados en roca firma, y nuestra historia personal es testigo de que no vamos a la deriva cuando nos dejamos conducir por quien, sí sabe, dónde vamos…

Sólo Dios es Dios… el ser humano es su criatura… pero debemos respetar nuestros límites… la grandeza nuestra, está en su Voluntad sobre nosotros, que solemos torcer, a veces, cuando vamos a ciegas detrás de nuestros deseos opacos, motivados por el tener, el poder, el gozar de forma desmedida; al margen del bien, la verdad, la bondad, la caridad…

Hagamos un acto de confianza rezando con fe esta Palabra que Dios nos da, y dejémonos «afectar» por ella haciendo camino hacia la vida…

«Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa.
Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías. 

Contaré tus proezas, Señor mío;
narraré tu justicia, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas» (Salmo 70)…


Acojamos la luz de la revelación y permitamos a la fe que nos ilumine, hasta que brote en nosotros la esperanza… pero, no cualquier esperanza… ¡no soñemos sueños!!… despertemos al «sueño de Dios» sobre nosotros, y permitámosle hacer maravillas, dejando actuar su Omnipotencia…

Recemos unos por otros… ayudémonos a creer y vivamos la fe comprometidamente… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo suplicantes, humildes, necesitados… Con la intercesión del Beato Tito, volvamos a decir a Dios, que superen la enfermedad y recobren la salud todos, para que su gloria brille entre nosotros y nos convirtamos de corazón a la fe, frecuentando la gracia hasta que maduremos… Busquemos al Señor que se acerca… Él viene a habitar entre nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Ojalá dejásemos brotar en el mundo la justicia y la paz!… ¡impedimos a Dios de tantas maneras reflejar su gloria!!… y la gloria de Dios es que el hombre viva… ¿cómo quedamos tan al margen de esa Voluntad, y vamos con el paso cambiado, trotando el mundo sin pisar las sendas que conducen al bien, la verdad, la fraternidad, la solidaridad?…

Tenemos que clamar al cielo hasta que percibamos el don de Dios, y lo acojamos… ¡¡necesitamos descubrir otros caminos!!… el egoísmo, la ambición, la soberbia, están robándonos la dignidad de hijos de Dios, y vamos por el mundo errantes, sin referencia; y ¡¡no lo olvidemos!! somos peregrinos; y el objetivo marcado ¡¡hay que construir armonía y equilibrio en los valores del Reino, hasta hacernos humanos!!… Nos enseñó Dios mismo con su descenso hasta nuestra carne, a fin de facilitarnos el ascenso hasta Él…

Volvamos a rezar con la Iglesia en la voz de los creyentes a la espera del gran don de la navidad… Dios viene a darnos su amor y a enseñarnos a amar…

«Dios mío, confía tu juicio al rey,

tu justicia al hijo de reyes,

para que rija a tu pueblo con justicia,

a tus humildes con rectitud. 

Él librará al pobre que clamaba,

al afligido que no tenía protector;

él se apiadará del pobre y del indigente,

y salvará la vida de los pobres. 

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

el único que hace maravillas;

bendito por siempre su nombre glorioso;

que su gloria llene la tierra.

¡Amén, amén!» (Salmo 71)…


El recuerdo, unos de otros… la oración, de unos por otros… nos ayuda a madurar la fe por la intercesión y la comunión de los santos… pensemos, como cada día, en los enfermos del blog, necesitados de ayuda y de fortaleza para mantener la confianza… todos, uno a uno… también sus familias… Volvamos a mirar al cielo suplicantes, ansiosos de ver frutos a nuestra fe… Ayudándonos de la intercesión del Beato Tito, seguimos pidiendo la salud para todos y la coherencia para convertirnos de corazón a las exigencias de nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Cuando la alabanza incluye la súplica confiada, la relación del ser humano con su Creador ha llegado a ser integral… La liturgia nos lleva en esto días previos a la Navidad, a tomar conciencia de la necesidad que tenemos de ser salvados; y en la misma Palabra de Dios, vemos dibujados los atributos del salvador que se acerca, matizando además que debemos esperar con la adecuada actitud que nos permite reconocerle a su llegada, dándole acogida en nosotros a fin de recibir sus dones y expresarnos al vivir desde sus valores…

La ventaja de rezar con la Palabra de Dios es que al devolver a Dios sus promesas, maceradas por nuestra fe, le comprometemos a adelantar su hora, cumpliéndolas en nosotros… Unamos nuestra voz a la de los cristianos que rezan y avancemos buscando al Señor que viene; es más, que ya está con nosotros…

«Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre. 

En sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. 

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra» (Salmo 71)…

Con el pensamiento y el recuerdo en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… volvamos a mirar al cielo suplicantes, poniendo en acto nuestra fe y nuestra confianza… nos acogemos a la intercesión del Beato Tito queriendo para acercar nuestros deseos a la gracia, a fin de que lleguemos a dar frutos, permitiendo al Señor reflejar su gloria en nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Gritad jubilosos: qué grande es en medio de ti el Santo de Israel"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Hoy la liturgia, cada vez más cercanos al misterio de la Encarnación desborda de alegría; y, lógicamente, como no puede ser de otra manera, su objetivo es llevarnos a esta experiencia, para que sintamos los efectos de la fe viva, que operando eficazmente en el alma, tiene capacidad de llevarnos a otra dimensión, que desde otra perspectiva cualquiera, puede parecernos contradictoria a la evidencia…

Si nos dejamos tocar el alma por la presencia de Dios, que habita ya entre nosotros, podemos de verdad, al escuchar la Palabra de este domingo llegar al hondón, y reconocer que de ahí brotan otros valores, otras actitudes y otros efectos con que hacer frente a lo real y mantener la confianza, «semilla y flor» de la paz interior; y de la alegría creyente y cristiana, expresión objetiva de la Sabiduría, don del Espíritu Santo…

Atrevámonos a unirnos a la Iglesia y cantemos de júbilo en su misma voz… ¡¡no pretendamos dominar el misterio!!… Dios lo revela a los humildes, a los pequeños, a los que les basta que los ojos de Dios tengan la luz que le falta a los nuestros, y nos dejemos llevar por Él… ¡¡en Él, nuestra Paz!!…

««Él es mi Dios y Salvador: 
confiaré y no temeré, 
porque mi fuerza y mi poder es el Señor, 
él fue mi salvación». 
Y sacaréis aguas con gozo 
de las fuentes de la salvación.

«Dad gracias al Señor, 
invocad su nombre, 
contad a los pueblos sus hazañas, 
proclamad que su nombre es excelso». 

Tañed para el Señor, que hizo proezas, 
anunciadlas a toda la tierra; 
gritad jubilosos, habitantes de Sión: 
porque es grande en medio de ti el 
Santo de Israel» (Is. 12)…

Sigamos cultivando adviento dentro de nosotros, para que por la gracia estemos capacitados para descubrir y reconocer el don de Dios, que tanto se aproxima a nosotros en Navidad… Vivir en comunión la fe, es la mejor manera de hacerla madurar en cada uno, hasta poder recoger frutos de vida para todos…

Pensando, entonces, en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… miramos al cielo confiados, seguros, atentos a la Voluntad de Dios que nos busca apasionadamente para darnos su amor y salvarnos… Acogidos a la intercesión del Beato Tito, presentamos nuestras súplicas a favor de la salud de nuestros enfermos, y de la fe de todos los que vamos haciendo caminos en el desierto de la vida, con el corazón centrado en la confianza, porque creemos que Dios es fiel y cumple su Palabra…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Cuando Dios nos toca el alma por la fe, lo que brota de nosotros es la confianza suplicante al vernos tan necesitados de la gracia… Bonito grito escuchamos resonar hoy en la Iglesia en su liturgia, «¡oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve!«… ojalá seamos de los creyentes que hacen camino por las sendas que nos llevan al Señor, viviendo de su Palabra en la liturgia… Atrevámonos a rezar con la Iglesia, dejando prendido este susurro en nuestro corazón… 

La semilla de la fe, crece misteriosamente en nosotros por el don y la benevolencia de Dios, que es misericordioso y nos ama apasionadamente… Acariciemos el corazón en su Palabra y creamos en Ella… Dios, será quien la haga crecer y dar frutos en cada uno, a su tiempo, en su momento…

«Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos.

 Dios del universo, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña.
Cuida la cepa que tu diestra plantó,
y al hijo del hombre que tú has fortalecido. 

 Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre» (salmo 79)…


Avanzando con la liturgia, nos vamos acercando al Señor, permitiéndole a Él acercarse a nosotros… Recemos unos por otros para que percibamos la finura de su aliento y nos dejemos trasformar por la gracia… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno..  también sus familias… Miremos al cielo y pongamos en la intercesión del Beato Tito, nuestra oración humilde, insistente, perseverante… El cielo nos bendecirá y dará frutos de vida a nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Las raíces de la confianza están en la Palabra de Dios, y en ella debemos cultivar la sabiduría que nos dé acierto al vivir, permitiéndonos quedar incluidos en la bienaventuranza recogida en el salmo 1, propuesto hoy en la liturgia, en respuesta a la sentencia que Dios mismo pronuncia por boca del profeta «si hubieras atendido a mis mandatos, sería tu paz como un río, tu justicia como las olas del mar» (Is. 48,18)… 

¡Cuánto nos cuesta al ser humano la paciencia de la siembra y el cultivo que madura el fruto bueno, en nosotros, del bien y la verdad!!… Dejemos penetrar en nuestro corazón la caricia de esta Palabra y creamos en ella hasta que nos sintamos florecer en la confianza… 

Prestemos nuestra voz a la Iglesia, y devolvamos a Dios su misma Palabra, quedándonos habitados por ella, alimentando en ella nuestra fe…
«Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal» (Salmo 1)… 


Acerquémonos al Señor; es adviento… dejemos nacer en nosotros la paz, al contacto con su presencia… Acojamos el don de su Palabra que es viva y eficaz, y, hace lo que dice… Recemos unos por otros, recordando a los enfermos del blog, todos uno uno… también sus familias… mirando una vez más al cielo, aupados en la intercesión del Beato Tito, volvamos a presentar nuestras súplicas, pidiendo la salud para todos y un aumento de gracia que nos ayude, también a todos, a descubrir la voluntad de Dios y llevarla a cabo…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El toque de la gracia al alma, hace del creyente un testigo, que acercando su voz a nosotros, nos sitúa ante un escenario que nos puede parecer inverosímil… La lectura de Isaías, propuesta hoy en la liturgia, es verdaderamente impactante… Y no es un cuento de hadas ¡¡es Palabra de Dios!!… ¡¡ojalá creyésemos en ella y nos decidiéramos a no descolgarnos por nada de la confianza!!… Dios nos sostiene, nos cuida, nos ama y nos salva…

¡¡Qué bien lo expresa el salmo 144, que se escucha hoy en la iglesia como susurro, en respuesta al don de Dios entregado a nosotros en su Palabra!!… Bueno es que recemos también nosotros haciendo resonar con más fuerza esta alabanza…

«Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.

El Señor es bueno con todos,

es cariñoso con todas sus criaturas.


Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,

que te bendigan tus fieles.

Que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas. 


Explicando tus hazañas a los hombres,

la gloria y majestad de tu reinado.

Tu reinado es un reinado perpetuo,

tu gobierno va de edad en edad» (Salmo 144)…

La experiencia de Dios nos permite dar sentido a lo real y ampliar la percepción hasta encontrarnos con matices, que suelen escapar a cualquier mirada que no incluya la Voluntad de Dios en nuestro vivir cotidiano… ¡¡cierto!! Dios se expresa en otro lenguaje y presenta ante nosotros otras prioridades; si afinamos la percepción en la fe y la alimentamos con la gracia, descubrimos que todo es gracia y que Dios sabe lo que hace…


Anhelantes de percibir a Dios acercándose a nosotros, elevamos el corazón a Él rezando unos por otros, en el deseo de ser iluminados y responder a sus dones de forma coherente y comprometida… adviento es un buen punto de partida para hacer caminos rectos que nos acercan la esperanza al corazón…

Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias…  mirando al cielo suplicantes, confiados, firmes; acercamos a la intercesión del Beato Tito, la intención en la que perseveramos… que recobren todos la salud, y por el reflejo de la gloria de Dios en cada uno, nos convirtamos todos a la fe, y vivamos de la gracia como talante que nos convierta en testigos creíbles del amor de Dios, infinito, poderoso y misericordioso…
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Bendice alma mía al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


¡¡Cómo nos alimenta la esperanza la Palabra de Dios!!… 

El profeta Isaías, hoy en la liturgia, nos quiere hacer parar, y caer en la cuenta, de que hay señales suficientes alrededor de nosotros para reconocer la presencia viva de Dios y su obrar insondable; aunque, ciertamente, no cualquier mirada, es capaz de traspasar el velo con que el misterio cubre el actuar de Dios…

No obstante, del corazón iluminado por la fe, alimentado con la gracia, es de donde puede brotar la alabanza como respuesta agradecida a la misericordia de Dios, desbordada sobre el mundo, llamándonos a todos a su Voluntad…

Que hagamos oídos sordos a sus dones, sólo nos priva a nosotros de enriquecernos de su eficacia; al actuar de Dios no le afecta nuestra actitud, más o menos receptiva; pero sí que la quiere provocar porque el amor busca el bien de la persona amada, y Dios nos ama apasionadamente… 

Adviento es un gesto más, de los muchos que hace Dios al amarnos… afinemos la percepción y vivamos la fe como talante, incorporando actitudes coherentes a nuestra vida cotidiana… La oración es un paso decisivo para pisar firme y hacer caminos que nos acerquen al Señor… rezar unos por otros es acrecentar la comunión y favorecernos todos de los frutos que nacen a sus plantas…  

Pensemos, como cada día, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí; uno a uno.. también sus familias… y, mirando al cielo, suplicantes y confiados, pongamos en la intercesión del Beato Tito, nuestros anhelos de ver curados a los que están atravesando el valle de lágrimas de la enfermedad… Dios que nos conoce y nos ama, dará frutos a nuestra fe, ayudándonos a responder a la gracia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Nuestro Dios llega con poder"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Nos acerca la liturgia durante el adviento, de manera precisa, al misterio de la Encarnación; y el pincel de los profetas diseñando las promesas que se verán cumplidas en Jesús, es verdaderamente entrañable y sugestivo… La plasticidad y frescura en sus relatos, despiertan en nosotros el asombro y hasta la sospecha por inverosímil que se percibe el paisaje; y es que ciertamente el descenso de Dios hasta la tierra, supera toda lógica y pone a prueba nuestra inteligencia por más que avancemos técnica y científicamente…

Prodigioso obrar de Dios, y agraciado hasta el extremo el ser humano, sujeto a la misericordia infinita… Dios actúa en favor nuestro y nosotros ponemos resistencias alejados de su proyecto, sin darnos cuenta lo que nos va en ello… sentimos la fe como amenaza, cuando en ella radica nuestra libertad más absoluta… ¡¡camino seguro de la confianza, cómo nos cuesta dar con él y recorrerlo!!…

El amor de Dios nos busca apasionadamente, y por lo mucho que le costamos a la gracia, nos pasa desapercibido el don que se nos oferta… adviento llega para que hagamos parada ante el don y lo acojamos… valoremos el precio de la salvación y gocemos con ella entrando por la senda de la fe sencilla… Dios es de nuestra carne y a su paso nos dejó en el alma su aliento

Paremos ante el don y hagamos acto de fe… recemos agradecidos y confiados unos por  otros porque la comunión es fecunda y efectiva… Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno.. también sus familias… Mirando al cielo, necesitados de lo mismo que no sabemos apreciar, alarguemos nuestra súplica hasta la misericordia de Dios por la intercesión del Beato Tito, para que el cielo nos bendiga y dé a nuestra fe, los frutos que anhelamos…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…