"A los vencedores los sentaré en mi trono junto a mí"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El perfil del santo (bienaventurado) que nos diseña el salmo proclamado en la liturgia de hoy, está dibujado con los pinceles de la vida cotidiana que todos manejamos de forma espontanea cada día, a cada paso, con cada cosa; y que curiosamente hoy en la palabra de Dios se proclama anteponiendo a los verbos la negación, para hacernos caer en la cuenta de que construir el bien es algo dinámico, activo, intencionado… el bien es un compromiso que adquirimos implicando la voluntad en su conocimiento y ejecución… el bien no es algo que se hace al azar, por inercia ¡no!, tampoco es algo subjetivo que cada uno determinamos según nuestro parecer… 

El bien tiene dos vertientes complementarias, y de las dos necesita para que tome forma hasta expresarse. La vertical, de donde recibe la luz y los contenidos; Dios es el bien que debemos reflejar en nuestro hacer y que abarca todos los ámbitos de la vida; y la horizontal, que nos permite ofrecerlo, entregarlo, compartirlo en la vida de cada día con las personas que vamos de camino recorriendo el tiempo con el corazón en la meta…

Porque hay meta y premio; y no es una piadosa idea para gente desfasada, desactualizada… es la esperanza de los que aciertan a poner los pies en la tierra y el corazón en Dios, que viene con nosotros abriéndonos paso… ¿Pensamos en Dios mientras vivimos? ¿está el cielo en nuestros deseos? ¿remitimos a Dios nuestros actos e intenciones, buscando el bien, la verdad, la caridad?… ¿Quiénes son los vencedores que ocuparán tronos en la presencia de Dios en el cielo?… nos lo dice el salmo dándonos las pautas y enseñándonos a cribar el bien de las adherencias que le impiden los frutos que conducen la vida por caminos firmes, seguros, fraternos, que son siempre fecundos en frutos…


Recemos mirando al cielo con el recuerdo en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… con la intercesión del Beato Tito, presentemos nuestra súplicas a Dios, seguros de que nos escucha, nos ama y nos va acercando a su Voluntad que es nuestro mayor bien, aunque a veces quedemos despistados y desconcertados con su obrar sobre nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Al que venciere le daré a comer del árbol de la vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El árbol de la vida es la Cruz del Señor; la vida iluminada por la Resurrección de Cristo… Vencemos en Él cuando nos entregamos a la confianza de corazón, sabiendo que entre el Creador y la criatura hay una distancia que no podemos alcanzar sin ser llevados… 

El camino de la fe nos conduce donde no sabemos ir sin la luz que le alumbra; es más, la fe es quien nos permite descubrir esta realidad, que además es la única verdad que no agota el tiempo, sino al contrario; da al tiempo sentido y densidad para hacer de todo, camino y esperanza…

Vivir sin dar cabida al misterio, sin pararnos ante él y permitirle desvelarse a nosotros, es recortar el horizonte sin paisaje y oscurecer el mañana con la «dificultad» que nos desestabiliza… La savia de la gracia oxigena el ser y el hacer de quien se cobija a su sombra, y los frutos de vida cristiana son sabrosos y abundantes… 

Quien se instruye en la Palabra de Dios y elabora en esos principios sus criterios de conducta y relación, complementa la fe en la vida y permite que la vida avance por otros raíles y otra dirección… el destino es el mismo, todos caminamos a la eternidad, pero el cómo y por dónde, hacen la ruta del todo diferente… acertar es para todos; ojalá descubramos el don, y la gracia nos enriquezca y nos madure para el cielo, que en definitiva es la única certeza que nos ayuda a vivir con esperanza…


Recemos, como cada día, unos por otros y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… miremos al cielo suplicantes y ayudados de la intercesión del Beato Tito, volvamos a pedir la salud para todos y que la gracia vaya madurando la fe, a fin de que todos demos frutos de vida, en bien de todos, para gloria de Dios…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Protégeme Dios mío que me refugio en Tí"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Yo digo al Señor, Tú eres mi bien» (Salmo 15)…

No es una oración de principiantes la propuesta en el salmo de hoy por la liturgia… el Dios personal de la fe no es un tú cualquiera; y es esa relación, concreta, real, objetiva, con esta Presencia, la que nos hace exclamar con el salmista «el Señor es el lote de mi heredad… con Él a mi derecha no vacilaré… con Él, se alegra mi corazón, se gozan mis entrañas, mi carne descansa serena«…

Cierto, hay alguien más allá de nosotros mismos que nos cubre con su palma y nos cuida con amor infinito, gratuito, eterno… Ojala acertemos a acunar en este don nuestro ser más vulnerable y gritemos a Dios desde muy dentro, «tú eres mi refugio»… más que protégeme, diríamos entonces, sé que me proteges; ahí está la clave, en percibir que somos protegidos, amados, cuidados…

Bonito salmo para dirigirnos a Dios; para fortalecer el vínculo creado con Él por la fe y mantenerlo y sostenerlo por la gracia… Rezar cura… rezar despierta en nosotros el don… Dios nos ama…


Pensemos en los enfermos del blog, desde esta conciencia de que Dios está cerca de nosotros siempre… en todos, uno a uno… también en sus familias… y por la intercesión del Beato Tito, volvamos a pedir hoy la salud para todos y la fe para vivir el dolor en la esperanza de que pasará el invierno y veremos flores en nuestro propio campo, por la bondad y misericordia, de quien nos ama más que nosotros mismos…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Dichoso quien teme al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo«(Salmo 111)…

Vuelve la liturgia a ponernos delante los efectos de la ley de Dios, como un fruto de la sabiduría… el temor del Señor ya sabemos que es el principio del «saber que saborea»… Quien se acerca a Dios, le escucha, ejecuta lo que dice, acepta su ley; cultiva unos dones que son para todos, pero que no todos aciertan a producir… Cuando vemos florecer a los cristianos, que tras haber sembrado y cultivado, ponen sus frutos al servicio de los demás en la sencillez del día a día, caemos en la cuenta que ciertamente la palabra de Dios se cumple…

Quien vive de la gracia, sin pretenderlo, lo manifiesta… no hace cosas distintas, pero sí es distinta su manera de hacer las cosas… de ahí que la escritura cante las obras de Dios en la vida de los justos y lo ponga en nuestros labios para que nuestro corazón se entere, lo experimente, lo viva y lo comparta… Seamos dichosos en estos perfiles y entremos en el camino del bien y la verdad hasta acertar con la voluntad de Dios, que nos introduzca en la confianza de corazón, hasta que nos invada la paz por dentro… en las alegrías y en los sinsabores… en la dicha y en el dolor… los que viven en Dios trascienden el presente y saben sembrar en el misterio que nos desvela otras realidades, más consistentes que las que nos hace a nosotros felices aquí y ahora…

Escuchemos la Palabra, guardemos en el corazón su contenido, y que Dios nos trasforme por su gracia en hijos suyos, coherentes, convencidos, creyentes… El mundo necesita testigos de estos valores y Dios nos llama a nosotros a serlo… respondamos a su llamada con actitud de discípulos, entrando por la puerta de la escucha y la relación con Él… La gracia es determinante y Él nos la quiere dar…


Los peregrinos de la confianza, que vivimos en comunión la fe, recordamos como cada día a los enfermos del blog…a  todos, uno a uno… también sus familias… miramos al cielo suplicantes entregando nuestro acto de fe a la misericordia de Dios, por la intercesión del Beato Tito, en el ansia de ver frutos de vida en el corazón de cada uno… que recuperen la salud y la gloria de Dios reflejada en ellos, sea luz en sus vidas, y en la de todos los que caminamos hasta el Señor, en el deseo de encontrarnos con El y ser coherentes con ello…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Dichoso el que camina en la voluntad del Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos» (Salmo 118)…

Caminar en la voluntad del Señor según la Palabra de Dios, es sinónimo de dicha y bienaventuranza; lo hemos rezado hoy en el salmo propuesto en la liturgia… ¡¡dichosos los que hacen sendas en estas veredas acercándose a la sabiduría!!…

Aceptar la instrucción del Señor no es vivir sometidos a una ley que nos va cercando el camino, recortando iniciativas y negando posibilidades ¡¡todo lo contrario!! la voluntad de Dios expresada en criterios en su Palabra, nos señala las pautas para acertar en la vida… Escuchando, reflexionando, meditando, rezando sus contenidos, vamos tanteando la verdad hasta asimilarla, asumirla, incorporarla a nuestro ser, estar, pensar, actuar…

Hablar hoy de ley, preceptos, mandamientos ¡¡en los tiempos que corren!! es crear resistencias nada más disponernos a ello; y anulado el interés, es difícil quedar sorprendidos y cuestionados positivamente por una buena noticia «capaz de abrir caminos en el mar»… Paradógicamente, hablamos de una ley que libera, conduce, ilumina, enriquece… El camino del bien, o la voluntad de Dios que es lo mismo, los marca el mismo Señor; y es que de espaldas a esta luz, nuestros tanteos no acertarán con la verdad y el bien, que nos permitirían vivir desprotegidos de nosotros mismos, para cimentarnos en la verdadera roca, que hace el vivir apasionante y el reto de hacer presente el Reino, posible…

El cristiano que no vive de la Palabra de Dios, le faltarán fuerzas para hacer camino… si no conocemos a Dios, ¿Cómo pondremos en Él nuestra confianza? si sus promesas no resuenan en nuestro interior ¿conoceremos la esperanza?… Dios habla cada día; cada día nos entrega en la liturgia su Palabra ¡¡comamos de ella por la escucha!! avancemos en la voluntad del Señor, que en ella está nuestra paz…


Rezamos unos por otros y recordamos a los enfermos del blog… –nos piden un recuerdo especial por Lola, miembro de nuestro blog desde hace tiempo, médico y madre de cuatro niños pequeños; está en tratamiento. Le han realizado últimamente un trasplante de médula y tiene problemas; está en estado critico por alguna complicación en la recuperación. Son momentos decisivos a los que podemos aportar nuestra fe y nuestra confianza esperando de Dios un milagro … También la madre de una chica conocida, con cáncer de pulmón, en poco tiempo avanza mucho la enfermedad, e igualmente se acercan a nosotros necesitando apoyo para mantener la esperanza y la lámpara de la fe ardiendo– … extendiendo el recuerdo y el interés a todos los enfermos, uno a uno… también sus familias… miramos al cielo, porque los caminos de Dios son santos y vamos en ellos buscando ser conducidos… Por la intercesión del Beato Tito, volvemos a pedir la salud para todos, y que la gloria de Dios se manifieste en estos cristianos que creen en la bondad de Dios y en su amor infinito y misericordioso hacia cada uno, a pesar de vivir en la noche…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...

"Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El salmo propuesto en la liturgia para el día de hoy es el 146… Si lo rezamos poniendo el énfasis en los verbos, caemos pronto en la cuenta que son verdaderamente sugestivos y que provocan en nosotros el acto de fe; si bien, también puede ocurrirnos a la inversa, que el acto de fe sea quien provoque en nosotros estos sentimientos que elevamos al cielo…

Si nuestra fe avala estas afirmaciones, es que ya el Espíritu Santo aletea en nosotros queriendo abrirse paso y ayudándonos a interpretar la realidad… ¿Quiénes son los oprimidos a quienes Dios hace justicia; los hambrientos a los que les proporciona el pan; los cautivos que son por Él liberados; los ciegos que han recobrado la vista gracias a su actuar; los encorvados que ahora van enderezados?… Pues son los que acuden a Él con el corazón en la confianza…

No nos habla el salmo de realidades puramente materiales, aunque toda experiencia espiritual con raíz, es más efectiva en la vida humana y en el cotidiano vivir, que a la inversa. Pero lógicamente lo que el Señor hace en el cristiano que se acerca a Él y se mantiene a su lado, es algo más duradero y consistente… es liberarle de la ataduras del pecado (verdadera esclavitud en la vida humana) y de sus consecuencias en el interior de sí; le alimenta con su Palabra y su Cuerpo; le ilumina con la esperanza (hay promesas que se cumplen); sus valores y criterios enseñan el bien y a practicarlo; la caridad con los otros es el fruto verdadero de toda acción de Dios en el alma… 

Ciertamente la fe nos conduce a lo trascendente… la caducidad de todo lo terreno es una lección que aunque nos cuesta asimilar, cuando damos el salto es verdaderamente consoladora… el ser humano es en esta tierra solamente un peregrino errante y caminante a un destino seguro, cierto, verdadero, imperecedero… Dejémonos conducir y vayamos tras la palabra de Dios dando pasos y atrayendo a  otros a encontrar el don de Dios, verdadero tesoro que responde a nuestros anhelos mas hondos…


Volvamos a rezar con la memoria activa para recordar a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… no nos olvidemos de Agustina, incorporada ayer-, y por la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo y ponemos un día más nuestras súplicas en la presencia de Dios, para que la gracia nos ayude a dar frutos del ciento por uno, y veamos la gloria de Dios en cada uno, por su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Éstos son los que buscan al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos.
Ése recibirá la bendición del Señor» (Salmo 23)…

La idolatría, en la cultura actual es pecado social, lo incluye… la presión ambiental es tan fuerte que el pecado se ha socializado y la mentalidad del hombre contemporáneo está imbuida sin reparos, de objetivos y proyectos, que no favorecen su bien último… Prescindimos de Dios, creyéndonos dominar la existencia y ¡¡cuántos vacíos y frustraciones, cuando se impone la realidad y nos damos de bruces con la condición humana, y el umbral del tiempo!!…

La Palabra de Dios nos instruye; acerquemos el oído y el corazón a ella y despertemos… ¡¡Busquemos al Señor!! … Él saciará nuestros anhelos de plenitud ya aquí, mientras vamos aún de camino… «del señor es la tierra y cuando la llena» canta el salmo que hemos rezado hoy… ¡¡Cambiemos el rumbo en nuestra mirada!! … Tenemos ante nosotros el camino a elegir… Dios va delante, Él también nos busca a nosotros… dejémonos encontrar por las señales marcadas en su Palabra y orientemos la brújula de nuestra vida en la sabiduría que viene de lo alto… ¡¡no quedaremos defraudados!!

Rezando cada día hacemos ruta que nos acerca a la luz de la fe y la gracia, y vamos madurando y aprendiendo a hacer opciones acertadas… balanceamos la gracia de unos a otros y nos enriquecemos todos, avanzando, a la vez que ayudando a avanzar a los otros… 

Pensemos como cada día en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… la fuerza de la comunión va haciendo maravillas, sin apariencias, sin evitar el dolor, pero fortaleciendo la raíz y preparando la cosecha que dará frutos multiplicados de los que todos comeremos, alabando a Dios y cantando sus maravillas… Miremos al cielo, y apoyados en la intercesión del Beato Tito, volvamos a echar la red de la confianza apoyándonos en la Palabra del Señor, que tiene capacidad de hacer lo que dice… eso sí; si creemos…
«confiando en el Señor no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"Alaba alma mía al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Verdaderamente Dios es digno de alabanza en sí mismo… ¡¡Qué buena noticia es Dios!! ¡¡qué acierto por nuestra parte reconocerle en los mil gestos de cada día y cantar su bondad, su grandeza, su misericordia!! … La alabanza purifica el amor porque nos descentra de nosotros mismos y de nuestra necesidad de apropiarnos de sus dones…

Que nos baste que Dios sea Dios… que le dejemos actuar en nosotros y que nuestras obras le manifiesten… ¡¡qué radiante el amor que alaba!!… Alabemos también nosotros al Señor reconociendo cuánto recibimos de Él cada día… Cobijados en su presencia quedamos siempre seguros; su voluntad nos conduce a la confianza

Recemos seguros de quién es Dios; descansemos en su obrar admirable, y reconozcamos que «sus designios son de paz y no de aflicción; Él tiene para nosotros un porvenir y una esperanza«… Sobre esta base, cierta, segura, firme; pensemos, como cada día, unos en otros y traigamos a la memoria a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Por la intercesión del Beato Tito, mirando al cielo, le decimos al Señor, que les devuelva la salud y les aumente la fe, para que sean testigos de su poder y sus maravillas…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
poderoso defensor en el peligro.
Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
y los montes se desplomen en el mar.

Que hiervan y bramen sus olas,
que sacudan a los montes con su furia: 
El Señor de los Ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios,
el Altísimo consagra su morada.
Teniendo a Dios en medio, no vacila,
Dios la socorre al despuntar la aurora.

Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan:
pero él lanza su trueno y se tambalea la tierra.
El Señor de los Ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob.

Venid a ver las obras del Señor,
las maravillas que hace en la tierra:
pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe, 
rompe los arcos, quiebra las lanzas,
prende fuego a los escudos.

«Rendíos, reconoced que yo soy Dios:
más alto que los pueblos, más alto que la tierra».
El Señor de los Ejércitos está con nosotros,
nuestro alcázar es el Dios de Jacob» (Salmo 45)…

Merece la pena que recemos el salmo que se ha proclamado hoy en la liturgia, porque en su contenido se deja oír una fe inquebrantable en Dios, y se canta una confianza tan expresiva que ojalá queden cada palabra resonando en el corazón de cada uno, llamándonos a la misma experiencia…

Nosotros que hacemos un camino de confianza en medio de la dificultad, y vamos creciendo nuestra fe, alimentándola cada día, ayudándonos de todos los medios que Dios nos acerca, debemos dedicar un tiempo reposado al acto de fe que nos permita escuchar, creer, afirmar y recibir cada palabra dicha, como un mensaje que Dios entrega a cada uno para que descanse en su Voluntad, y habitemos en la paz sin amenazas…


Con el recuerdo diario a cada enfermo del Blog… todos, uno a uno… también sus familias… volvemos a mirar al cielo pidiendo ayuda por la intercesión del Beato Tito, en el deseo de que se conceda a todos nuevas gracias, que florezcan en los dones que anhelamos… que todos recobren la salud, y la gloria de Dios, reflejada en cada uno, les haga testigos de su poder, por su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria

"Que se alegren los que buscan al Señor"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Hablad de sus maravillas, gloriaos de su nombre santo; 
que se alegren los que buscan al Señor» (Salmo 104)…

Cuando el cristiano se decide a buscar al Señor, es porque ya él ha sido encontrado por la gracia inicialmente. Las experiencias de la fe contienen dinámica propia; cada encuentro incita a una nueva búsqueda, y la búsqueda, es ya en sí, un encuentro…

El salmista, sumergido en Dios, alza la voz de forma propositiva; ofrece la luz en la que habita, derramado en alabanza y reconocimiento, marcando para nosotros los preámbulos de donde brotan esta gracia… Sus múltiples imperativos «alabad», «invocad», «dad a conocer», «cantadle», «hablad de», «buscad»… es una llamada que motiva, incita, anima a pisar estas sendas y avanzar estas veredas que nos lleven a conocer quién es Dios, y por qué hemos de despertar esta actitud ante Él… Lo ha dicho San Pablo en la lectura de la misa de hoy, «todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor» (Fp. 3,8)… ¿Será que aún no sabemos desde dentro quién es el Señor?…

No lo olvidemos; relacionemos la búsqueda y el encuentro para sentir brotar la experiencia de la fe recia, madura, transformante; ella nos abrirá mundos nuevos, perspectivas distintas, anhelos diferentes… entraremos en la paz del alma y descansaremos la duda en el amor de Dios, que no falla, y que cumple sus promesas…


Acudamos al encuentro con los otros y alumbremos nuestros pasos en la comunión… recemos como cada día unos por otros y pongamos en la vanguardia a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… acogidos a la intercesión del Beato Tito, miremos al cielo suplicantes, seguros, confiados… Aguardamos con paciencia la hora de Dios en la confianza de que llegará… a su hora… en su momento… todo es para bien de los que aman a Dios… tenemos el mejor garante… podemos descansar en su paz, reconociendo su poder y su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…