"La piedad popular es una manera legítima de vivir la fe"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Inculturar la fe en los distintos pueblos y culturas, es poner alma a cada gesto donde acercamos el evangelio para que tome forme en los moldes que le tienen que expresar desde lo singular y característico que distingue un lugar de otro, un pueblo de otro pueblo… Dice el Papa, «Las expresiones de la piedad popular tienen mucho que enseñarnos y, para quien sabe leerlas, son un lugar teológico al que debemos prestar atención, particularmente a la hora de pensar la nueva evangelización» (EG. n.126)…

La vida humana la construimos entre todos día a día, paso a paso… si el prejuicio se antepone a nuestras acciones a la hora de entregar o recibir la fe, ocurre como en otros ámbitos, que paralizamos el crecimiento de un don que tiene que florecer en la tierra plantada, con su propio sabor, colorido, y con frutos propios… pero eso sí, la savia por la que ha de germinar, debe ser siempre, el Espíritu Santo y la Palabra de Jesús…

No temamos a expresar nuestra fe con nuestra formas y a nuestra manera que tanto nos dicen a todos, pero dejemos entrar el Espíritu de Jesús que nos vaya purificando de las adherencias que a veces dejamos incorporar y que desvirtúan lo más genuino, y que además nos impiden llegar a la caridad, que es donde debe quedar recogido el camino cristiano y la fe vivida…

Con nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… y con el amparo de la intercesión del Beato Tito, volvamos a suplicar la salud para todos y un aumento de fe para descubrir el paso de Dios en cada acontecer de nuestra vida, cimentándonos en el amor de Dios que nos permita permanecer en la confianza en medio de la tempestad que tanto dificulta el norte al que nos dirigimos… Miremos al cielo y renovemos nuestra fe en el poder de Dios y en su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado·»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"La nueva evangelización debe implicar un nuevo protagonismo de cada uno de los bautizados"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Todos somos llamados a ofrecer a los demás 
el testimonio explícito del amor salvífico del Señor, 
que más allá de nuestras imperfecciones nos ofrece su cercanía, 
su Palabra, su fuerza, y le da un sentido a nuestra vida. 
Tu corazón sabe que no es lo mismo la vida sin Él» (EG. n.121)…

El Espíritu Santo se entrega a cada bautizado y le dota, por la vivencia de su fe, de la capacidad suficiente para hacer difusivo el anuncio del amor gratuito de Dios que le construye por dentro y le salva… Compartir y hacer participar a otros muchos de este don, es evangelizar… y a ello estamos todos llamados… Discípulos y misioneros… don y compromiso… el hallazgo de esta gracia contiene en sí el impulso de compartirlo, ofrecerlo, darlo a conocer…

Cuando somos devueltos a nosotros mismos por la luz que nos aporta la fe, nuestra mirada a la realidad crece de perspectivas, de sentido; entonces nos sentimos motivados a superarnos escapando de la mediocridad, deseosos de seguir creciendo en el don que despierta la esperanza… El corazón sabe que no es lo mismo la vida sin Él…

Acojamos en la fe de los otros el reflejo de la luz que de verdad alumbra, y pongamos también nuestra fe al servicio de los otros para que el camino que hacemos nos lleve al Señor, y la estrella de la paz brille en nuestro horizonte como certeza de que Dios viene siempre con nosotros… que la dificultad no desestabilice nuestra confianza y sepamos mirar de frente sintiendo poner nuestros pasos en la senda firme y segura de la Voluntad de Dios…


Rezamos cada día, amparando la duda en la fe, y la zozobra en la confianza… Dios es nuestro Padre y su amor por nosotros es inmenso, aunque es de noche… Recordemos a los enfermos del blog… –incorporamos hoy a Rocío, una chica joven de 33 años, diagnosticada de cáncer de mama y que viene a poner en la confianza su batalla, para que la fe de todos le ayude a luchar y la sostenga en esta etapa dura a la que se enfrenta– … con un pensamiento para cada uno de nuestros enfermos… todos, uno a uno… también sus familias… miramos al cielo y ponemos en la intercesión del Beato Tito nuestras súplicas, esperando frutos de fe para nuestra oración humilde, insistente, perseverante…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"En las manifestaciones cristianas de un pueblo evangelizado, el Espíritu Santo embellece a la Iglesia, mostrándole nuevos aspectos de la Revelación y regalándole un nuevo rostro"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La Iglesia que es universal, entrega la fe a cada pueblo y cultura desde sus propios valores y con su propio estilo… Dice el Papa «La gracia supone la cultura, y el don de Dios se encarna en la cultura de quien lo recibe» (EG. n.115)… no sólo dice eso, también añade, «Cuando una comunidad acoge el anuncio de la salvación, el Espíritu Santo fecunda su cultura con la fuerza transformadora del Evangelio«(EG. n.116) … «por tanto, hay que asegurar que la fe y la vida de la Iglesia se expresen en formas legítimas adecuadas a cada cultura»» (EG. n.118) … «Porque «toda cultura propone valores y formas positivas que pueden enriquecer la manera de anunciar, concebir y vivir el Evangelio»» (EG. n.116)…

Son los pueblos y culturas, diseminados por todo el orbe de la tierra, los que tienen que encontrar en el evangelio respuesta y sentido a sus inquietudes, retos y desafíos; y aunque es inevitable que el mensajero anuncie con algún ropaje cultural; el contenido del mensaje que se anuncia, no se identifica con ninguno de ellos porque su contenido es transcultural...

Dejémonos evangelizar por la Palabra de Jesús y la Iglesia, a fin de que enriquecidos en ese don que nos trasciende, podamos también nosotros compartirlo, ofreciéndolo y haciendo que sean muchos más los que lo reciban… Nueva llamada del Papa a salir a los caminos de la vida proclamando los valores del Reino, que el tiempo no agota ni hace perecer… La llamada es para todos y en todos tiene que tener acogida y expresión, porque Dios debe ser TODO en todos… 


Dejemos que Dios nos encuentre en nuestro propio mundo personal, familiar, eclesial, social… y no dudemos encontrarnos también con Él en cualquier expresión cercana o lejana en espacios distintos o distantes de los nuestros… Los prejuicios de nuestro mundo moderno le quieren excluir de muchos ámbitos y Dios no quiere irse, sino hacerse el encontradizo… ¡¡necesitamos de Él!!… el ser humano alejado de su presencia se siente desprotegido, a la deriva… no nos es posible controlar la existencia y nos sentimos muchas veces, por los embates de la vida, vulnerables, inseguros, temerosos… ¡¡Dios es nuestro Padre!!, Él sí lleva el control de todo, y nos va acercando a Él, con cada acontecimiento, cada sorpresa, cada dolor…

Recemos unos por otros y sostengámonos en las dificultades, acercando la fe de todos a las necesidades de cada uno… recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo suplicando lo que nuestro corazón desea, y acogidos a la intercesión del Beato Tito, renovemos nuestra fe en el poder de Dios y en su misericordia infinita hacia cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"La salvación que Dios nos ofrece es obra de su misericordia"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, 
donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado 
y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio» (EG. n.114)…

La evangelización es tarea de la Iglesia… El sujeto de la evangelización es ante todo un pueblo que peregrina hacia Dios, y el centro de la evangelización, la proclamación de Jesús como Señor y Mesías… Es fundamental reconocer la primacía de la gracia, porque la iniciativa siempre la toma Dios, y es su gracia quien realiza en nosotros los prodigios de su misericordia… Dice el Papa, «Nadie se salva solo, esto es, ni como individuo aislado ni por sus propias fuerzas. Dios nos atrae teniendo en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que supone la vida en una comunidad humana. Este pueblo que Dios se ha elegido y convocado es la Iglesia» (EG. n.113)…

Ojalá descubriéramos el misterio que encierra el don de Dios otorgado a la Iglesia y dejáramos los prejuicios que tanto despistan de la verdad y tan difícil nos hacen dar con ella… Todos somos convocados por el Papa a la evangelización, dejándonos antes evangelizar en la gratuidad del mensaje de Jesús que nos permite vivir con sentido y descubrir lo que de verdad enriquece al ser humano, la dignidad de ser hijos de Dios que nos permite descubrirnos hermanos unos de otros… 

Volvamos a rezar unos por otros y recordemos de nuevo a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… –incorporamos hoy a Philippe, enfermo de cáncer de estómago que actualmente tiene problemas de recaída y nos solicitan la oración de todos para que el cielo se manifieste, y Dios le conceda la salud… Igualmente apoyamos a Carmen en este momento difícil que atraviesa y que con tanto garbo hace frente por la confianza que le habita y la fe, suya, y la de todos, que hace tan efectiva la comunión… Dieguito se repone de la cirujía y ha empezado ya los tratamientos. Agradecemos al Señor su mejoría y seguimos apoyando la lucha de cada día que se hace ardua tantas veces y cansina– … Miramos al cielo poniendo los ojos en la intercesión del Beato Tito, para que seamos escuchados y socorridos, consiguiendo frutos para nuestra fe que dejen resplandecer la gloria de Dios en cada uno de nuestros enfermos que siguen confiados esperando de Dios, lo que sólo Dios, puede concedernos…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"¡No nos dejemos robar la fuerza misionera!"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Cada vez que intentamos leer en la realidad actual los signos de los tiempos, 
es conveniente escuchar a los jóvenes y a los ancianos. 
Ambos son la esperanza de los pueblos. 
Los ancianos aportan la memoria y la sabiduría de la experiencia, 
que invita a no repetir tontamente los mismos errores del pasado. 
Los jóvenes nos llaman a despertar y acrecentar la esperanza, 
porque llevan en sí las nuevas tendencias de la humanidad y nos abren al futuro, 
de manera que no nos quedemos anclados en la nostalgia de estructuras
 y costumbres que ya no son cauces de vida en el mundo actual.
Los desafíos están para superarlos. 
Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada«
(EG. n.108-109)… 
El Papa introduce desafíos importantes que necesitan de todos para ser llevados a cabo, con nuestra implicación reflexiva, formativa, informativa, y ¡cómo no! orante… El análisis que nos presenta de la realidad eclesial, por ser siempre propositivo, nos deja campo abierto para sumar a su diagnóstico nuestra propias reflexiones, a fin de que enriquezcamos con nuestros desafíos, su visión de conjunto y sus concretas sugerencias…

El Papa toca temas de mucho alcance y nos reta a ser activos en este proyecto necesario para la Iglesia y la sociedad contemporánea… 
  • Presenta la formación de laicos y la evangelización de los grupos profesionales e intelectuales como un desafío pastoral importante…
  • Propone ampliar los espacios para una presencia femenina más notable en la Iglesia, reivindicando sus legítimos derechos, desde la convicción firme de que varón y mujer tienen igual dignidad, pero separa la función a desempeñar en los distintos ámbitos que abarca la actividad evangelizadora…
  • Sugiere ahondar en la participación de más jóvenes en la pastoral de conjunto de la Iglesia, consciente de que hay muchos; pero otros muchos se han marchado por el embate sufrido en los cambios sociales…
  • Cuestiona sobre la escasez vocacional a la vida ministerial y consagrada, retando a una vida fraterna y fervorosa de la comunidad que despierte el deseo de consagrase a Dios y a la evangelización; y sobre todo ¡ojo a ésto! que esa comunidad viva, ore insistentemente por la vocaciones atreviéndose a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración…

¿Vivimos la fe teniendo en cuenta estos desafíos, y dispuestos además a participar en esta tarea de todos?… La buena noticia de Jesús desestabiliza de la comodidad, la mediocridad, la falta de compromiso… La fe es un talante vital, que da unos perfiles, y que genera unas actitudes, solidarias, fraternas, humanas… No nos resistamos a la expresión del Reino entre nosotros… permitamos hacerla cada vez más perceptible y contagiosa…

Recemos unos por otros, y animemos la fe de todos por la fuerza de la comunión… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo suplicantes, confiados, seguros de que la gracia nos va trasformando y capacitando para vivir desde perspectivas más amplias, más trascendentes… Ayudados de la intercesión del Beato Tito, ponemos ante el Padre nuestras súplicas, esperando de su misericordia, frutos de vida para nuestra fe, que nos permitan seguir esperando…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"¡No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno!"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«A los cristianos de todas las comunidades del mundo,
 -dice el Papa- quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna
 que se vuelva atractivo y resplandeciente. 
Que todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, 
cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis: 
«En esto reconocerán que sois mis discípulos,
 en el amor que os tengáis unos a otros» (Jn 13,35).
 Es lo que con tantos deseos pedía Jesús al Padre: 
«Que sean uno en nosotros […] para que el mundo crea» (Jn 17,21)
¡Atención a la tentación de la envidia! 
¡Estamos en la misma barca y vamos hacia el mismo puerto! 
Pidamos la gracia de alegrarnos con los frutos ajenos, que son de todos» (EG. n.99)…

La toma de conciencia que quiere hacernos hoy el Papa, vuelve a ser realista y cotidiana… 
El Papa no evade las dificultades a que nos tenemos que enfrentar cada día, fruto del egoísmo, y que van haciendo estragos también en el terreno comunitario de la fe… No quiere que confundamos la «comunión» con el «amiguismo»… la comunión es un fruto de la fe, y el amiguismo, por el contrario, del egoísmo; y todos tenemos que huir, y no dejarnos coger en los mil engaños que nos salen al paso, confundiendo la verdad con la mentira, y haciendo improductiva la gracia y los frutos de la fe, por quedarnos en las apariencias, sin dar el salto a salir de nosotros mismos en bien de los demás…
Hay que avanzar hacia la unidad … el testimonio de comunidades auténticamente fraternas y reconciliadas, es siempre una luz que atrae… Tenemos que hacer el evangelio atractivo y resplandeciente por el testimonio cristiano entre nosotros… Hay que superar las actitudes negativas de envidias, celos, rencillas y rencores, que son los verdaderos obstáculos para que la semilla fecunda de la gracia pueda germinar en el campo del mundo, cultivada en cada corazón por la acogida al mensaje evangelizador que todos tenemos que predicar con gestos, palabras, acciones, y -principalmente- contacto personal con Jesús; que su cercanía nos humanice los sentimientos y lleguemos a ser hermanos de todos, siendo verdaderos hijos de Dios…

No nos pide el Señor nada que escape a nuestras posibilidades… pero sí empeño en avanzar en esta dirección, haciendo ruta a la fraternidad, amándonos como hermanos, acogidos al deseo de Jesús de que nos reconozcan de los suyos, por la unidad, la solidaridad, la caridad… ojalá seamos de los que saben poner la otra mejilla, sin cansarnos de hacer el bien, ni dejarnos vencer por el mal… estos dones brotan de la amistad sincera con Jesús, hasta hacer sus deseos nuestros, viviéndolos desde su mismo corazón…

Nunca mejor que hoy para pensar unos en otros, y acercarnos la fe de todos a todos, para que la luz que nos alumbre nos dé claridad a los ojos del alma… Recordemos, como cada día, a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también sus familias… Mirando al cielo y suplicando la misericordia de Dios para cada uno, nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y ponemos las súplicas de cada uno en sus manos para que sean llevadas a Dios y devueltas a nosotros en gracia y bendición, que dé fruto a nuestra fe y realice nuestros anhelos.,..

«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"No a la mundanidad espiritual"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Según el Papa, es de gran peligro el tema de la «mundanidad espiritual», como él lo llama con lenguaje propio, pero tremendamente expresivo y práctico, como suele hacer cada vez que alza la voz, queriendo que le escuchemos… Las «apariencias» son malas compañeras de camino, y esconden trampas que nos pueden hacer mucho daño, y con las que podemos colaborar al mal, propio y ajeno… 

El Papa conoce perfectamente el modelo de Iglesia al que impulsa, y nos advierte de las causas que no nos llevan a hacerlo posible, llamándonos con ello a la coherencia, porque desde esas actitudes, solapadas muchas e introducidas con sutileza en lo cotidiano, no es posible imaginar que pueda brotar un auténtico dinamismo evangelizador, ni una preocupación real porque el Evangelio tenga una real inserción en el Pueblo fiel de Dios y en las necesidades concretas de la historia… Desde el «parecer» sin «ser», 

El Papa concluye su reflexión, con palabras verdaderamente fuertes… merece la pena que retengamos este párrafo, porque en él está el impulso que sana y vigoriza, sin evadir dónde podemos ser llevados por el «parecer» sin «ser», que tan cómodo resulta y del que ninguno estamos libres de caer… ¡¡no a la mundanidad espiritual!!… «Es una tremenda corrupción con apariencia de bien. Hay que evitarla poniendo a la Iglesia en movimiento de salida de sí, de misión centrada en Jesucristo, de entrega a los pobres. ¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales! Esta mundanidad asfixiante se sana tomándole el gusto al aire puro del Espíritu Santo, que nos libera de estar centrados en nosotros mismos, escondidos en una apariencia religiosa vacía de Dios. ¡No nos dejemos robar el Evangelio!» (EG. n.97)…


Volvamos los ojos al Señor pidiendo ayuda al cielo, para ser verdaderos, mientras vivimos la fe y buscamos la gracia para encontrar la verdad y asumirla como la recibimos de la revelación y la Iglesia… La comunión de los santos es un campo seguro donde fortalecer las pisadas y el corazón y ayudarnos unos a otros a avanzar en lo cierto, sin miedos paralizantes por tener que ir contracorriente…

Pensemos y recordemos, como cada día, a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Necesitados de la luz de Dios y de su gracia, suplicamos humildes y seguros, presentando cada suspiro y anhelo a quien sabemos que lo puede todo… Nos ayudamos de la intercesión del Beato Tito y confiamos… Dios nos ama y está cerca de nosotros dándonos la valentía de no dudar de su amor y su misericordia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Salir de sí mismo para unirse a otros hace bien. 
Encerrarse en sí mismo es probar el amargo veneno de la inmanencia,
y la humanidad saldrá perdiendo con cada opción egoísta que hagamos» (EG. n.87)…
Para el cristiano es esencial a la fe, la dimensión social del evangelio… Vuelve a cuestionarnos el Papa, desde la libertad que da la verdad apoyada en su verdadero objetivo, la conquista del cielo… «El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura» (EG. n.88) «La vuelta a lo sagrado y las búsquedas espirituales que caracterizan a nuestra época son fenómenos ambiguos. Más que el ateísmo, hoy se nos plantea el desafío de responder adecuadamente a la sed de Dios de mucha gente, para que no busquen apagarla en propuestas alienantes o en un Jesucristo sin carne y sin compromiso con el otro. Si no encuentran en la Iglesia una espiritualidad que los sane, los libere, los llene de vida y de paz al mismo tiempo que los convoque a la comunión solidaria y a la fecundidad misionera, terminarán engañados por propuestas que no humanizan ni dan gloria a Dios» (EG. n.89)…

El Evangelio, devolviéndolos a nosotros mismos, nos cura el egoísmo ayudándonos a la relación con los demás, aportando a la fraternidad su verdadera mística; la que sabe mirar la grandeza sagrada del prójimo, descubriendo a Dios en cada ser humano, tolerando las molestias de la convivencia aferrándose al amor de Dios, que sabe abrir el corazón al amor divino para buscar la felicidad de los demás como la busca su Padre bueno (EG. n.92)…

El desafío y el reto está entonces, según el Papa, en la relación personal y comprometida con Dios que al mismo tiempo nos compromete con los otros, con la actitud adecuada para ello, que es valorarlos y aceptarlos como compañeros de camino, sin resistencias internas, optando siempre por la fraternidad…
El mundo que Dios pensó al desbordar su amor sobre la creación, es una familia con un solo origen y un mismo destino… La vida es para dar forma a este objetivo que tanto dificultamos los humanos por salirnos de la simplicidad, enfermados por la ambición que nos lleva a anular a los otros haciéndonos daño a nosotros mismos… Dejémonos sanar por las directrices del Papa exponiéndonos a la gracia que trasforma y orienta al bien verdadero, que multiplica cada gesto en nuevas semillas, que verán el sol y la vida, por la bondad infinita de quien es sólo y todo amor…


Volvemos a rezar agradeciendo y valorando el don de la comunión y la comunidad… Pensamos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, sí, uno a uno… también sus familias… Acercándonos la fe unos a otros, permitamos iluminar a otros muchos, en el deseo de ayudarles a descubrir el don que hemos encontrado y que queremos hacer crecer y fortalecerlo, a fin de que nos vivifique a nosotros, y nos de la capacidad de mantenernos firmes en la confianza… Miramos al cielo suplicantes, y pedimos con humildad la salud para todos por la intercesión del Beato Tito, y un aumento de esperanza renovando nuestro acto de fe en el poder y la misericordia del Dios que nos ama…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

"¡No nos dejemos robar la esperanza!"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Sin perder de vista la parte árida de la realidad de los tiempos que vivimos, el Papa una vez más se hace oír llamándonos a la esperanza cristiana ¡no cualquier esperanza o ilusión!… ¡¡la esperanza cristiana!!, ésa que no es impulsiva, ni convulsa, sino simplemente, creyente… la que sabe valorar que «el triunfo cristiano es siempre una cruz, pero una cruz que al mismo tiempo es bandera de victoria, que se lleva con una ternura combativa ante los embates del mal. El mal espíritu de la derrota es hermano de la tentación de separar antes de tiempo el trigo de la cizaña, producto de una desconfianza ansiosa y egocéntrica» (EG. n.85)…

Sin ser ingenuos, reconocemos -como bien nos dice el Papa- que «en algunos lugares se produce una «desertificación» espiritual, fruto del proyecto de sociedades que quieren construirse sin Dios o que destruyen sus raíces cristianas. En otros países, la resistencia violenta al cristianismo obliga a los cristianos a vivir su fe casi a escondidas en el país que aman. También la propia familia o el propio lugar de trabajo puede ser ese ambiente árido donde hay que conservar la fe y tratar de irradiarla. Son todas, formas dolorosas de desierto, pero precisamente a partir de la experiencia de este desierto, de este vacío, es como podemos descubrir nuevamente la alegría de creer, su importancia vital para nosotros, hombres y mujeres. Porque en el desierto se vuelve a descubrir el valor de lo que es esencial para vivir» (EG. n.86)… Y justo, por esta realidad inhóspita para la fe, se precisan personas creyentes, convencidas, seguras, que con su propia vida indiquen el camino hacia la Tierra prometida y de esta forma mantengan viva la esperanza.,..

Es para lo que alza la voz el Papa y para lo que debemos disponer el oído y el corazón, a fin de dejarnos tocar por la gracia que se está manifestando en su persona y mensaje de forma objetiva y operativa, si somos dóciles, y vivimos atentos… El evangelio es siempre una buena noticia; aunque, es verdad, contra-cultural… trascendente… su simplicidad y sencillez nos deja escapar su verdadera esencia mientras corremos detrás de lo vano y efímero, pensando que buscamos algo que merezca la pena… 


Dejémonos evangelizar para poder llegar a ser apóstoles de esta gracia liberadora que es la Palabra de Jesús… el Papa quiere trasmitirnos desde su propio testimonio esta verdad que contiene en sí todos nuestros anhelos… Volvamos a la oración, como cada día, y por el impulso que nos da la comunión, sigamos haciendo ruta a la confianza de corazón, mientras pedimos unos por otros, y nos ayudamos con nuestra fe, compartiendo con los otros nuestra propia luz…

Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo y presentemos nuestros suspiros más hondos y nuestras más vehementes necesidades… Que la intercesión del Beato Tito, nos alcance de la misericordia de Dios lo que pedimos con fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria…

¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La verdadera tentación del ser humano es el egoísmo, y, haciéndole frente, conscientes del daño que nos aporta desde todos los ámbitos del ser, el tener y el hacer, no son pocas las veces que nos sentimos sujetos a sus tiempos y presa de sus seducciones… También quienes deciden servir al evangelio, tienen que alertarse, porque la propuesta que ofrecen se recibe con resistencias, al chocar con un estilo de vida donde los valores que imperan son contrarios al mensaje que se anuncia; hasta tal punto que los mismos «apóstoles» (agentes de pastoral los llama el Papa) confunden a veces los planteamientos, y no trasmiten desde las actitudes que la hacen productiva, la gracia que proclaman…

Habla el Papa en su análisis de la «acedia paralizante», y enuncia las causas desde donde se llega a esta actitud, estéril y cansina, que desgraciadamente se percibe en muchos, de los que el entusiasmo tendría que definirles al evangelizar… «Algunos caen en ella -acedia paralizante- por sostener proyectos irrealizables y no vivir con ganas lo que buenamente podrían hacer. Otros, por no aceptar la costosa evolución de los procesos y querer que todo caiga del cielo. Otros, por apegarse a algunos proyectos o a sueños de éxitos imaginados por su vanidad. Otros, por perder el contacto real con el pueblo, en una despersonalización de la pastoral que lleva a prestar más atención a la organización que a las personas, y entonces les entusiasma más la «hoja de ruta» que la ruta misma. Otros caen en la acedia por no saber esperar y querer dominar el ritmo de la vida. El inmediatismo ansioso de estos tiempos hace que los agentes pastorales no toleren fácilmente lo que signifique alguna contradicción, un aparente fracaso, una crítica, una cruz» (EG. n.82)…

La seguridad que nos da el evangelio es la confianza de corazón; no la comodidad, la indiferencia, el poder, o la gloria humana…  Quien de verdad se deja tomar por el don de la buena noticia, no rehuye el compromiso, sino que el entusiasmo le hace recorrer el mundo, impregnando de luz cada sendero que transita acercándose a la vida…


Recibamos el impulso de la fe por la gracia y trasmitamos esa fuerza que es de Dios y la tienen los que viven cobijados en su presencia y cercanía… recemos unos por otros y ayudémonos a ser apóstoles del gran don que gratuitamente nos cubre… Pensemos en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también sus familias… Mirando al cielo, pidamos ayuda y protección para mantenernos firmes en los valores que hacen a los humanos verdaderos hijos de Dios y dejemos crecer la fe hasta que nos alimenten sus frutos… Que la intercesión del Beato Tito, nos alcance de la misericordia de Dios la salud de nuestros enfermos y un aumento de paz que haga crecer la esperanza en el corazón de cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María – Gloria...