delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.
Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.
Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.
Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.
Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.
Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.
¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
No evade el Papa ningún tema a la hora de alzar la voz, en el intento de iluminar con la luz de la fe, todas las realidades de la vida… Hoy nos pone delante la muerte, y nos sugiere que «Tenemos un gran reto que afrontar, sobre todo en la cultura contemporánea que, a menudo, tiende a banalizar la muerte hasta el punto de esconderla o considerarla una simple ficción. La muerte en cambio se ha de afrontar y preparar como un paso doloroso e ineludible, pero lleno de sentido: como el acto de amor extremo hacia las personas que dejamos y hacia Dios, a cuyo encuentro nos dirigimos» … «Estoy convencido –son palabras suyas– de la necesidad de que, en la acción pastoral animada por la fe viva, los signos litúrgicos y nuestras oraciones sean expresión de la misericordia del Señor« (misericordia et misera, n. 15)…
Somos hijos de nuestro tiempo, y nos cuesta mirar de frente lo real cuando nos obliga a despertar del letargo en que nos sabemos inmersos por las voces engañosas del confort, la comodidad, el relativismo… Pero tenemos que ser valientes e incorporar a nuestras actitudes los argumentos que definen la verdad y nos dicen además cómo vivir desde ella, seguros, firmes, decididos y coherentes… al final es una riqueza grande, que nos quita los miedos, y nos permite ver a los hermanos y sus necesidades, con deseos de aliviarles y ayudarles, despertando en nosotros la misericordia y la caridad…
Rezando unos por otros es más fácil y más productivo… todos somos débiles y sin darnos cuenta nos evadimos; de ahí, que la fe nos ayude a centrarnos cada vez más en lo único necesario y seguir descubriendo riquezas que llevamos dentro, y que no las dejamos salir por estar en otras perspectivas… La gracia afina la percepción, la sensibilidad, y nos dispone a ser humanos y hermanos…
Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… –agradecemos al Señor la mejoría del pequeño Pablo, que ha encendido hoy la esperanza de sus familiares y nos informan de ello, para que no dejemos de pedir el milagro de su salud, a la vez que se muestran agradecidos del apoyo que reciben cada día, con la oración de todos, para este momento tan complicado que atraviesan– …Necesitados todos de ayuda, porque estamos haciendo frente al dolor y solventando situaciones difíciles, miramos al cielo, deseosos de vivir seguros y confiados… Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y ponemos en común nuestras súplicas… Pedimos la salud de nuestros enfermos y ponemos la fe en acto, para que nos dé los frutos que deseamos por la misericordia de Dios, que es infinita, como el amor que nos tiene a cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…
Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.
Padrenuestro – Ave María – Gloria…


