"El evangelio nos remite a reconocer la verdad de nuestro corazón, para ver dónde colocamos la seguridad de nuestra vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Felices los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos»…
«Ser pobre en el corazón, esto es santidad»…

«La pobreza» de un cristiano -a la que invita el evangelio- es la confianza de corazón… el modelo acabado es Jesús, y los que por fiarse de Él y vivir tras sus huellas, continúan acercándolo a los demás para que se decidan a emprender este camino, avanzando por él hasta la libertad que Dios nos regala, cuando imprime en nuestro ser, «su imagen y semejanza»… 

«Jesús llama felices a los pobres de espíritu, que tienen el corazón pobre, donde puede entrar el Señor con su constante novedad» … «Las riquezas no aseguran nada. Es más: cuando el corazón se siente rico, está tan satisfecho de sí mismo que no tiene espacio para la Palabra de Dios, para amar a los hermanos, ni para gozar de las cosas más grandes de la vida. Así se priva de los mayores bienes» (n. 68)…

«El Evangelio nos invita a reconocer la verdad de nuestro corazón, para ver dónde colocamos la seguridad de nuestra vida» (n. 67)… El mundo nos lleva hacia otro estilo de vida y no debemos dejarnos seducir… La encarnación es un camino de descenso, que penetra la existencia humana y la resitúa en la raíz misma de donde emerge… Jesús vino hasta nosotros para mostrarnos que el ser humano es hijo de Dios y hermano de los otros hijos del mismo Padre; no es «un accidente de la naturaleza», abandonado a su propia suerte, que para sobrevivir tenga que hacerse paso entre los otros, defendiéndose en el medio por la competitividad, la comparación y la ambición de ser más que los demás... Torcemos la ruta y quedamos a la intemperie, inseguros, temerosos y esclavos de las cosas que pueden desmoronarse o derrumbarse en cualquier momento… En Dios hemos de tener puesta la roca de nuestra vida…

Pero quiere el Papa que demos un paso más en la conciencia de nuestra dignidad y en la aventura de vivir… nos señala una exigencia contenida en la misma palabra de Dios y que muchas veces nos pasamos de largo: «Lucas no habla de una pobreza «de espíritu» sino de ser «pobres» a secas, invitándonos con ello a una existencia austera y despojada. De ese modo, nos convoca a compartir la vida de los más necesitados, la vida que llevaron los Apóstoles, y en definitiva a configurarnos con Jesús, que «siendo rico se hizo pobre» (n. 70)…
Sabemos que la vida cristiana se traduce en obras y es el intento del Papa cuando nos impulsa a ser santos… necesitamos de Dios para ello y nuestra determinación para hacer eficaz su gracia en cada uno de nosotros… Seguimos insistiendo con el recuerdo de cada uno de los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… para que a través de la intercesión del Beato Tito, el cielo nos alcance la salud para cada uno, y un aumento de gracia y de fe, en todos los que queremos ser santos y tenemos que lidiar batalla con el egoísmo, la comodidad, el orgullo…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Escuchemos a Jesús, con todo el amor y el respeto que merece el Maestro"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Ahora que ya sabemos que la santidad es camino personal hacia la «madurez de nuestros valores» a la luz de la gracia; sabemos también que el camino a recorrer está amenazado por la presencia sutil y solapada de ideologías confusas que aparentan lo que no son y de las que hemos -por ello- de defendernos desde la luz de la verdad; podemos entonces desde estas bases, construir -escuchando a Jesús-, que nos dibuja el proyecto al que nos llama a dar frutos de vida, en la vida de cada día, sacando de nosotros «el perfil del santo» que lleva nuestro nombre

Nos afirma el Papa, que «nada es más iluminador que volver a las palabras de Jesús y recoger su modo de transmitir la verdad» … «Así, si alguno de nosotros se plantea la pregunta: «¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?», la respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el sermón de las bienaventuranzas. En ellas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas» (n. 63)…


La propuesta de Jesús en su programa de vida, no se amolda al estilo impuesto en nuestro mundo por la sociedad actual; y aunque al oído tiene una «música» atrayente, advierte el Papa que «no son las bienaventuranzas algo liviano o superficial; al contrario, sólo pueden ser vividas si el Espíritu Santo nos invade con toda su potencia y  nos libera de la debilidad del egoísmo, de la comodidad, del orgullo» (n. 65)… Tomemos nota y pongamos las bases para aventurarnos en tan apasionante conquista… 

Ciertamente, el evangelio no es una doctrina aduladora de ofertas fáciles ¡¡todo lo contrario!!, los superficiales somos nosotros cuando lo «edulcoramos», acomodándolo a las modas de turno, impuestas desde fuera, por la cultura o lo «socialmente correcto», privándole de su frescura y creatividad… Las palabras de Jesús, si las escuchamos con el amor y respeto que merecen, son un desafío y un reto, a cambiar de actitudes yendo contracorrientes ¡¡qué bien lo dice el Papa!!, «volvamos a escuchar a Jesús; permitámosle que nos golpee con sus palabras, que nos desafíe, que nos interpele a un cambio real de vida. De otro modo, la santidad será solo palabras» (n. 66)…

El planteamiento está propuesto y nuestra opción hecha… incluyamos, pues, en nuestra oración este deseo de adherirnos a la fe con todas las consecuencias y guardemos en el corazón como un tesoro lo que nos puede facilitar la gracia para ser cristianos coherentes, cada vez más cerca de la santidad…

Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también en sus familias… Miramos al cielo confiados, seguros de que Dios es Omnipotente y nos ama… su Voluntad nos trabaja para que demos fruto y desconocemos las sendas por las que vamos… necesitamos sentir su presencia cercana, abriéndonos surcos por donde avanzar… –hemos despedido hoy a Ángel Pascual, que coronó su camino «descentrado de sí» y volcado hacia todos, dándonos una lección de vida y de entrega, compartiendo la caridad conquistada y dibujándonos en ello, su «propio perfil de santidad»… ha sabido desplegar su don único… en palabras del Papa, «un santo de la puerta de al lado»… Sabemos que nuestra compañía orante le ha consolado y no dudamos que hará por nosotros lo que pueda desde la otra orilla– … Pedimos la intercesión del Beato Tito, a quien entregamos un día más, nuestras súplicas y sembramos en la confianza los frutos de nuestra fe, esperando verlos florecer para gloria de Dios en cada uno…
«confiando en el Señor, no me he desviado…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"¡Que el Señor libere a la Iglesia de las nuevas formas de gnosticismo y de pelagianismo que la complican y la detienen en su camino hacia la santidad! "…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Sin darnos cuenta, por pensar que todo depende del esfuerzo humano
 encauzado por normas y estructuras eclesiales, complicamos el Evangelio 
y nos volvemos esclavos de un esquema 
que deja pocos resquicios para que la gracia actúe» (n. 59).

El evangelio tiene su propia dinámica con que ser vivido, expresado y compartido… no podemos olvidar nunca el sentido de gratuidad en todo lo referente a la gracia y a la fe, valorando el marco que lo determina, como guía para avanzar en el don y en sus efectos; pero nunca «encorsetándonos» en lo puramente formal, dando a la norma y a la ley carácter de absoluto… El Papa matiza y pone el énfasis «en dejarse llevar por el Espíritu en el camino del amor, apasionarse por comunicar la hermosura y la alegría del Evangelio y buscar a los perdidos en las inmensas multitudes sedientas de Cristo» (n. 57)…

Nos queda sabido, «estas desviaciones -gnosticismo y pelagianismo- se expresan de diversas formas, según el propio temperamento y las propias características. Por eso exhorto a cada uno a preguntarse y a discernir frente a Dios de qué manera pueden estar manifestándose en su vida» (n.62)... Merece la pena liberar nuestra vida cristiana de adherencias que le quitan vigor a la fe y la mutila en sus frutos, y centrarnos en lo que la hace auténtica, entusiasta y eficaz…


Nos perfila el camino -el Papa- de forma práctica, acercándonos la esencia del proyecto de Jesús para que no haya pérdida en la conquista… «Es sano recordar frecuentemente que existe una jerarquía de virtudes, que nos invita a buscar lo esencial. El primado lo tienen las virtudes teologales, que tienen a Dios como objeto y motivo. Y en el centro está la caridad» (n. 60) …  «Dicho con otras palabras: en medio de la tupida selva de preceptos y prescripciones, Jesús abre una brecha que permite distinguir dos rostros, el del Padre y el del hermano. No nos entrega dos fórmulas o dos preceptos más. Nos entrega dos rostros, o mejor, uno solo, el de Dios que se refleja en muchos. Porque en cada hermano, especialmente en el más pequeño, frágil, indefenso y necesitado, está presente la imagen misma de Dios» (n. 61)…

Hagamos, pues, camino en esta dirección y agudicemos la percepción, iluminando nuestro discernimiento en la verdad que conocemos… La caridad es el alma de la fe, y, la gracia es su fruto multiplicado; si acercamos el oído al Espíritu, sus mociones orientaran nuestros pasos y acertaremos a dar prioridad a lo que en cada momento sea más urgente, como respuesta a nuestro don único, permitiendo al Señor hacer de cada cristiano un santo, con medida propia y talla única…


Vamos a rezar, como cada día, por los enfermos del blog, teniendo un recuerdo especial para cada uno… Nuestra confianza se defiende del más crudo invierno, acunada en la fe que le da el vigor para seguir latiendo… Nos sentimos pequeños… vulnerables… desvalidos… miramos al cielo como niños, buscando estrellas que hagan la noche más clara… No somos nosotros los que hacemos crecer el fruto que esperamos… Florecerán por gracia ¡¡nos quedó aprendido!!… pero no quedaremos pasivos; nuestra paciencia abonará la cosecha, que las promesas de Dios darán como fruto… Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y ponemos ante él los anhelos de cada súplica, contenida en nuestros ruegos… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Lo primero es pertenecer a Dios"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«El don de la gracia «sobrepasa las capacidades de la inteligencia
 y las fuerzas de la voluntad humana»
y «frente a Dios no hay, en el sentido de un derecho estricto, 
mérito alguno de parte del hombre. 
Entre él y nosotros la desigualdad no tiene medida».
Su amistad nos supera infinitamente, 
no puede ser comprada por nosotros con nuestras obras 
y solo puede ser un regalo de su iniciativa de amor» (n. 54). 

La enseñanza de la Iglesia, para un cristiano no es arbitraria nunca, sino determinante para conocer la verdad y acoger la gracia; y ahí, sí que «solemos ir cojos», porque escuchamos y atendemos sin pereza, ni demora, los «numerosos prejuicios» que ocupan los primeros planos en nuestro mundo, frutos de la moda y la cultura; y nos vamos tras ellos, sin conocimiento de causa, ni discernimiento… simplemente lo impone una mayoría, y nos sumamos, sin saber dónde nos lleva y dónde llegaremos, detrás de estas ofertas de «usar y tirar»…

El Papa se argumenta para trasmitirnos su enseñanza en la doctrina de la Iglesia, avalada por la Palabra de Dios, recogida además en sínodos, concilios, documentos y en el propio testimonio de los santos… La conclusión a que llegamos es unánime desde los distintos ámbitos, «el cristiano no se justifica por las obra, sino por la gracia del Señor que toma la iniciativa» (n. 54) … «Solamente a partir del don de Dios, libremente acogido y humildemente recibido, podemos cooperar con nuestros esfuerzos para dejarnos transformar más y más. Lo primero es pertenecer a Dios. Se trata de ofrecernos a él que nos primerea, de entregarle nuestras capacidades, nuestro empeño, nuestra lucha contra el mal y nuestra creatividad, para que su don gratuito crezca y se desarrolle en nosotros» (n. 56)…


Tenemos delante un tesoro, que ojalá nos decidamos a invertir, para hacernos con él… Pretendiendo ser libres, hemos conseguido hacernos esclavos de tantas cosas de tan poca consistencia, que vamos por la vida «amenazados» de quedarnos sin nada en cualquier momento… Ésa es la trampa, creer que nos bastamos a nosotros mismos, tanto para enderezar, como para torcer nuestros pasos; y no, el sarmiento que no está unido a la vid, no puede subsistir, «todas nuestras justicias tienen manchas a los ojos de Dios» (n. 54)…

Atendamos a los cauces que desde la fe se nos abren al paso, y no temamos pisar en esa dirección… nos conduce la gracia… la gracia nos impulsa… por gracia respondemos y en la misma gracia florecemos… «Así como el supremo mandamiento del amor, esta verdad debería marcar nuestro estilo de vida, porque bebe del corazón del Evangelio y nos convoca no solo a aceptarla con la mente, sino a convertirla en un gozo contagioso. Pero no podremos celebrar con gratitud el regalo gratuito de la amistad con el Señor si no reconocemos que aun nuestra existencia terrena y nuestras capacidades naturales son un regalo. Necesitamos «consentir jubilosamente que nuestra realidad sea dádiva, y aceptar aun nuestra libertad como gracia. Esto es lo difícil hoy en un mundo que cree tener algo por sí mismo, fruto de su propia originalidad o de su libertad»» (n. 55)…


¡¡Despertemos!!, adhirámonos a estas luces y reconozcamos que en Dios lo tenemos todo… pidámosle a él una sincera «actitud de discípulo», y optemos por sus senderos… desconocidos senderos, es verdad… tortuosos senderos, ciertamente… pero nos acompaña Él mismo… Él mismo nos conduce… Él nos dirige… No seamos suficientes… escojamos ser humildes y demos a Dios su sitio… Nosotros, acunados en la confianza, creamos en su amor infinito y en su gracia salvadora donde estamos y queremos permanecer…

Con nuestro recuerdo a cada enfermo de este blog, uno uno… también para sus familias… miramos al cielo acogidos a la intercesión del Beato Tito y poniendo en común nuestras súplicas, pedimos la salud de todos y un aumento de gracia, que les capacite para madurar la fe en el dolor y verla florecer para gloria de Dios… Queremos ayudarles a todos… sabemos que muchos atraviesan túneles oscuros, pero vamos con ellos complementando las gracias de la comunión que siempre es eficaz y efectiva… Mantenemos el corazón en la confianza y valorando el don de Dios, queremos acogerlo y pasarlo por nuestra vida, para que nos conforme con la Voluntad de Dios, expresión máxima y concreta de su amor en cada uno de nosotros…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Dios nos permite vivir en su luz y en su amor. En Él somos santificados"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«El poder que los gnósticos atribuían a la inteligencia, 
algunos comenzaron a atribuírselo a la voluntad humana, al esfuerzo personal. 
Así surgieron los pelagianos y los semipelagianos. 
Ya no era la inteligencia lo que ocupaba el lugar del misterio y de la gracia,
sino la voluntad» (n. 48).
El reconocimiento de un error, vemos que conduce en este caso a otro error, y pasamos ahora del «gnosticismo», al «pelagianismo«…. Descubren algunos que  disociando la teoría de la práctica, no logramos salir de nosotros mismos, pero sí que seguimos manteniendo con ello la pretensión de domesticar el misterio, situándolo ahora en los límites de la voluntad ¡¡qué sutil el egoísmo!!… «Se olvida que «todo depende no del querer o del correr, sino de la misericordia de Dios» y que «él nos amó primero» (n. 48)… 
Ciertamente estas ideologías conviven con nosotros disfrazándonos la verdad de apariencias, creándonos además falsas seguridades; queriéndonos hacer creer que nuestra voluntad puede determinar la eficacia de la gracia ¡¡falso!!…. Qué bien lo expresa el Papa, y cómo tenemos que acercarnos a su palabra, acogerla, y dejarnos iluminar por ella, haciendo camino real y objetivo, a su luz…


Escuchemos al Papa que nos lo expresa magistralmente: «En el fondo, la falta de un reconocimiento sincero, dolorido y orante de nuestros límites es lo que impide a la gracia actuar mejor en nosotros, ya que no le deja espacio para provocar ese bien posible que se integra en un camino sincero y real de crecimiento. La gracia, precisamente porque supone nuestra naturaleza, no nos hace superhombres de golpe. Pretenderlo sería confiar demasiado en nosotros mismos. En este caso, detrás de la ortodoxia, nuestras actitudes pueden no corresponder a lo que afirmamos sobre la necesidad de la gracia, y en los hechos terminamos confiando poco en ella. Porque si no advertimos nuestra realidad concreta y limitada, tampoco podremos ver los pasos reales y posibles que el Señor nos pide en cada momento, después de habernos capacitado y cautivado con su don. La gracia actúa históricamente y, de ordinario, nos toma y transforma de una forma progresiva. Por ello, si rechazamos esta manera histórica y progresiva, de hecho podemos llegar a negarla y bloquearla, aunque la exaltemos con nuestras palabras» (n. 50)…
Lo que de verdad nos aproxima a la santidad es una actitud humilde ante Dios, esperando de Él, lo que a nosotros nos falta… lo dice también la escritura: «estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir» (Ef. 2, 8-9)… La voluntad humana tiene nuestros mismos rasgos de fragilidad y «no se puede ignorar -lo dice el Papa- que «no todos pueden todo», y que en esta vida las fragilidades humanas no son sanadas completa y definitivamente por la gracia» (n. 49)…

Acertamos entonces, cuando acogemos el don y permitimos en nosotros, el triunfo de la gracia, por la misericordia de Dios que nos ama infinitamente, completando «nuestra medida»… No lo olvidemos: «Para poder ser perfectos, como a él le agrada, necesitamos vivir humildemente en su presencia, envueltos en su gloria; nos hace falta caminar en unión con él reconociendo su amor constante en nuestras vidas. Hay que perderle el miedo a esa presencia que solamente puede hacernos bien. Una vez que lo aceptamos y dejamos de pensar nuestra existencia sin él, desaparece la angustia de la soledad. Y si ya no ponemos distancias frente a Dios y vivimos en su presencia, podremos permitirle que examine nuestro corazón para ver si va por el camino correcto. Así conoceremos la voluntad agradable y perfecta del Señor y dejaremos que él nos moldee como un alfarero» (n. 51)…
Mantengamos nuestro ritmo diario y llamemos al cielo a pedir ayuda, mientras seguimos haciendo rutas de confianza, buscando acercarnos a la gracia para permanecer en ella alimentando la fe y disponiéndola a florecer en dones, con que pueda manifestar Dios su gloria, en nuestro ser y hacer… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Nos necesitan todos… dejemos que Dios ponga el orden, para que todos sientan el consuelo y la fortaleza que su amor derrama en cada uno… Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y presentamos nuestra súplicas como una ofrenda, en el deseo de que el cielo la acoja, y nos la devuelva trasformada y multiplicada, a fin de que sus promesas se cumplan en nosotros… Lo nuestro, la confianza… lo demás, es obra Suya…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

«Hay una actividad que al unirse a la contemplación no la impide, sino que la facilita, como las obras de misericordia y piedad»…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


««En la Iglesia conviven lícitamente distintas maneras de interpretar 
muchos aspectos de la doctrina y de la vida cristiana que, en su variedad, 
«ayudan a explicitar mejor el riquísimo tesoro de la Palabra».
…Algunas corrientes gnósticas despreciaron la sencillez tan concreta del Evangelio
 e intentaron reemplazar al Dios trinitario y encarnado por una Unidad superior
donde desaparecía la rica multiplicidad de nuestra historia» (n. 43).

¡¡Cómo le cuesta al ser humano reconocer sus límites!!, ¡¡qué bien lo sabe el Papa!!…  Podemos valorar en su enseñanza, qué libre es la verdad y cómo la expande por cada rendija, sólo quien ofrece su luz, para acercar el bien a todos… Ni presunción, ni monopolio; ¡¡qué bien recogido!!: «nosotros llegamos a comprender muy pobremente la verdad que recibimos del Señor. Con mayor dificultad todavía logramos expresarla. Por ello no podemos pretender que nuestro modo de entenderla nos autorice a ejercer una supervisión estricta de la vida de los demás«… 

Con qué soltura maneja el Papa los términos del «conocer» y el «saber» para que no nos atrapen «los lobos con piel de oveja» que maquinan distanciarnos de la verdadera senda, dispersándonos en el inicio mismo de lo que puede provocar la confusión, «creer que porque sabemos algo o podemos explicarlo con una determinada lógica, ya somos santos, perfectos, mejores que la «masa ignorante»»… Quien de verdad «sabe», sabe lo poco que «sabe»; y, que lo mucho que no sabe, no podrá aprenderlo del todo nunca… ¡¡qué libre es la verdad!!…


El Papa nos advierte de las trampas a que nos incitan estas ideologías, haciendo contrapeso al mostrarnos los caminos de dialogo con que la iglesia intenta abrirse a la luz y donde todos hacemos falta… «En realidad, la doctrina, o mejor, nuestra comprensión y expresión de ella, «no es un sistema cerrado, privado de dinámicas capaces de generar interrogantes, dudas, cuestionamientos», y «las preguntas de nuestro pueblo, sus angustias, sus peleas, sus sueños, sus luchas, sus preocupaciones, poseen valor hermenéutico que no podemos ignorar si queremos tomar en serio el principio de encarnación. Sus preguntas nos ayudan a preguntarnos, sus cuestionamientos nos cuestionan»» (n. 44)…

La sabiduría y la santidad son siempre descendentes, para quitar barreras y tener acceso todos y a todos… no podemos hacer balanza en lo que sabemos o podemos explicar, al contrario, dice también el Papa «eso que creemos saber debería ser siempre una motivación para responder mejor al amor de Dios, porque «se aprende para vivir: teología y santidad son un binomio inseparable»» (n. 45)…


El análisis de la autenticidad, una vez más, tiene que hacerse a la luz del amor al prójimo: la caridad, como distintivo objetivo de la vida cristiana… de ahí, que el Papa nos remite a «las obras de misericordia y la piedad, como actividad que al unirse a la contemplación no la impide, sino que la facilita» (n.46)… Tomando impulso de nuevo en estas coordenadas, decididos, optemos una vez más por la fe… hagamos fila en «la clase media de la santidad», «los santos de la puerta de al lado»… bebiendo y viviendo de la comunión de los santos, agradecidos y comprometidos con los valores del Reino, dando respuesta a Dios desde nuestro don único…

Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a su familias… miramos al cielo y rezamos unos por otros para alcanzar de Dios lo que necesitamos y suplicamos… Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito, y acunados en la confianza, volvemos a presentar nuestras súplicas, dando a Dios la iniciativa de conducirnos por sus caminos, hasta la luz que ansiamos, nos ilumine, reflejando en nosotros la misma gloria suya, como fruto de nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Dios está misteriosamente en la vida de toda persona, está en la vida de cada uno como él quiere, y no podemos negarlo con nuestras supuestas certezas"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Quiero llamar la atención acerca de dos falsificaciones de la santidad
 que podrían desviarnos del camino: el gnosticismo y el pelagianismo. 
Son dos herejías que surgieron en los primeros siglos cristianos, 
pero que siguen teniendo alarmante actualidad» (n. 35).

¿Quién no se va dando por aludido, ante el planteamiento del Papa, al ponernos delante los contenidos de esta ideología?… Hemos de tomar nota y examinarnos en esta luz, porque es más fácil que difícil, caer en sus trampas…

El gnosticismo, que supone «una fe encerrada en el subjetivismo»:
  • considera que su propia visión de la realidad es la perfección.
  • se disfraza de una espiritualidad desencarnada.
  • «quiere domesticar el misterio».
  • usa la religión en beneficio propio, al servicio de sus elucubraciones psicológicas y mentales.
  • «pretende dominar la trascendencia de Dios».
  • rechaza el misterio, porque no lo puede controlar.
La fe no puede ser manejada a nuestro arbitrio… no es un añadido circunstancial a la vida  para hacer uso de ello interesadamente ¡¡qué va, todo lo contrario!!… la fe es una gracia que Dios acerca a nosotros y nos permite con ello situarnos -al vivir- en su perspectiva, donde la realidad tiene otras formas y otras expresiones… «Dios nos supera infinitamente, siempre es una sorpresa y no somos nosotros los que decidimos en qué circunstancia histórica encontrarlo, ya que no depende de nosotros determinar el tiempo y el lugar del encuentro» (n. 41)…

Ya sabemos; hay que encarnar la fe en la vida y dejarla florecer hacia los demás, para que sea Dios quien de verdad se manifieste en nosotros, y desde nosotros, pueda llegar a muchos… Su Presencia nos permite poner alma a lo real Ciertamente Dios se hace luz en nuestra vida, y, en la relación con Él, nos vamos humanizando hasta adentrarnos en la Verdad, al contacto con la gracia… Demos a Dios su sitio y aceptemos ser criaturas suyas… dejémonos abrir caminos por su sabiduría, que saldremos siempre ganando… La actitud correcta del hijo de Dios es la confianza… Busquemos a Dios hasta encontrarle y acerquémonos a su conocimiento, hasta hacer posible reconocerle en todo y en todos… Ahondemos la raíz de nuestra fe en ello, y no temamos a «las mecidas de la vida», que no podrán quebrar nuestros cimientos…

Es verdad que desde este ángulo quedamos situados en otra dirección…. ¡¡no dudemos!! es más veraz… más segura… más consistente… Reducir el mundo a nuestros esquemas es «poco inteligente» cuando de sobra sabemos, que controlamos poco y débilmente «en los mejores momentos»; ¿qué hacer ante lo que nos sobrepasa tanto, y que de tantas maneras se nos pone delante, tantas veces?… La vida no tiene más que un reto: ser santos… y un solo riesgo: confiar



Volvamos a rezar unos por otros y ayudémonos a vivir en verdad haciendo posible que nuestra vida cristiana tenga raíces sanas y vigorosas que permitan florecer nuestra fe, para que la gloria de Dios se manifieste en nosotros… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… Son muchos los que atraviesan situaciones difíciles y tenemos que llevar la carga entre todos sin dar paso a la desesperanza… Miramos al cielo suplicantes y ponemos al amparo de la intercesión del Beato Tito nuestros ruegos, a fin de que el cielo nos socorra, otorgándonos lo que pedimos: la salud de nuestros enfermos, y la confianza firme en cada corazón de los que vamos haciendo camino, centrando la mirada en la Voluntad de Dios, que es donde somos amados personalmente…
«confiando en el Señor, no me he desviado»… 

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Lo que mide la perfección de las personas es su grado de caridad, no la cantidad de datos y conocimientos que acumulen"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


 «El gnosticismo supone «una fe encerrada en el subjetivismo, 
donde solo interesa una determinada experiencia o una serie de razonamientos 
y conocimientos que supuestamente reconfortan e iluminan,
 pero en definitiva el sujeto queda clausurado
 en la inmanencia de su propia razón o de sus sentimientos»»(n. 36).

Avanzamos en la propuesta de lectura de la exhortación del Papa “Alegraos y regocijaos”, y cerramos el primer capítulo con el boceto del cristiano, que decide, identificado con su ser único y su propio don, dar a la vida carácter de misión, una vez descubierto y asumido, que sólo hay un reto al vivir: alcanzar en nuestra propia medida, «la parte», dentro de la «totalidad de Cristo», que nos pertenece; acercándonos así a la Voluntad de Dios, que no es otra cosa, que nuestra propia santificación… 

En el capitulo 2, el Papa nos advierte, a fin de que no nos dejemos atrapar por corrientes heréticas de gran actualidad, en concreto «el gnosticismo» -una mente sin Dios y sin carne- y el «pelagianismo» -una voluntad sin humildad-, que pretenden seducir con propuestas engañosas, que falsifican el contenido de la verdad católica… Nos dice el Papa «estas dos formas de seguridad doctrinal o disciplinaria dan lugar «a un elitismo narcisista y autoritario, donde en lugar de evangelizar lo que se hace es analizar y clasificar a los demás, y en lugar de facilitar el acceso a la gracia se gastan las energías en controlar. En los dos casos, ni Jesucristo ni los demás interesan verdaderamente»» (n. 35)…


Anotemos: «Los «gnósticos» descarnan el misterio y prefieren -equivocadamente- «un Dios sin Cristo, un Cristo sin Iglesia, una Iglesia sin pueblo»» (n. 37)… «se trata de una superficialidad vanidosa: mucho movimiento en la superficie de la mente, pero no se mueve ni se conmueve la profundidad del pensamiento. Sin embargo, logra subyugar a algunos con una fascinación engañosa, porque el equilibrio gnóstico es formal y supuestamente aséptico, y puede asumir el aspecto de una cierta armonía o de un orden que lo abarca todo» (n. 38)…

«Es propio de los gnósticos creer que con sus explicaciones ellos pueden hacer perfectamente comprensible toda la fe y todo el Evangelio. Absolutizan sus propias teorías y obligan a los demás a someterse a los razonamientos que ellos usan. Una cosa es un sano y humilde uso de la razón para reflexionar sobre la enseñanza teológica y moral del Evangelio; otra es pretender reducir la enseñanza de Jesús a una lógica fría y dura que busca dominarlo todo» (n.39)…
Sabemos que la fe tiene alma y tenemos que ir a su encuentro con todos los recursos que nos salen al paso, dejándonos adoctrinar por quienes conocen los senderos de la verdad y la expresan con su testimonio… Es fácil dejarnos seducir por la apariencia… la imagen… acomodarnos a la fe práctica que no compromete lo profundo de nosotros mismos… Hay que dar el salto hasta involucrarnos y permitir que prenda en nosotros la caridad que vive del amor que recibe de Dios, y lo ofrece con la misma gratuidad con que Dios lo otorga…

Recemos unos por otros, e impulsemos la fe en la luz que desprenden los demás… miremos al cielo y pidamos ayuda para acoger el don de Dios en la gracia que Dios nos acerca con cada acontecimiento… cada circunstancia… cada hermano… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… Recemos con fe por la salud de todos y pongamos en manos del Beato Tito, nuestro intercesor, los anhelos que contenemos cada uno en el corazón, en la espera paciente de ver coincidir la Voluntad de Dios, con lo que queremos recibir, fruto de nuestra fe humilde… confiada… insistente… perseverante…
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"En la vida «existe una sola tristeza, la de no ser santos»"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«No tengas miedo de la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. 
Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó 
y serás fiel a tu propio ser. Depender de él nos libera de las esclavitudes
 y nos lleva a reconocer nuestra propia dignidad» (n. 32). 

Escuchábamos hace unos días al Papa, en este mismo documento, hablarnos de «los santos de la puerta de al lado», y nos saltaba a la vista una imagen tan cotidiana, que puede parecernos que hablar de santidad en esos términos, es bajar mucho el listón… y, ¡¡qué va!! ahí está la trampa… Acoger la presencia de Dios en cada cosa, y acercar «el tacto» a la gracia hasta despertar el alma, es identificarnos de forma práctica y natural con nuestra más profunda y verdadera identidad, capacitándonos además para expresar y expandir, los valores que nos constituyen en nuestra misma persona…

Somos habitados por el mismo ser de Dios, «imágenes y semejanza suya»… Si en vez de dispersarnos con los vientos que imperan de forma dominante y absorbente, centramos la atención con discernimiento, en nuestra misma savia, encontraremos respuesta en  lo real, a todos nuestros anhelos de forma sencilla y natural… Dios no resta nada a nuestras posibilidades… no recorta… no prohíbe… Nuestro ser personal -don único- porta en sí el germen de vida que crece y se expande en sus veredas, haciéndonos posible dar frutos, que al florecer, enriquecen la vida… el mundo… las relaciones… la convivencia… 


El Papa insiste en que es cuestión de saber para qué vivimos y cómo asumimos el reto de creer… Sigue perfilando las opciones primeras, para encauzar «el proyecto» al que adherirnos y en el que debemos mantenernos con todas las consecuencias… «En la medida en que se santifica, cada cristiano se vuelve más fecundo para el mundo. Los Obispos de África occidental nos enseñaron: «Estamos siendo llamados, en el espíritu de la nueva evangelización, a ser evangelizados y a evangelizar a través del empoderamiento de todos los bautizados para que asumáis vuestros roles como sal de la tierra y luz del mundo donde quiera que os encontréis»»
(n. 33)…

«No tengas miedo de apuntar más alto, de dejarte amar y liberar por Dios. No tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. La santidad no te hace menos humano, porque es el encuentro de tu debilidad con la fuerza de la gracia» (n. 34)…


Si ordenamos nuestra vida en los valores de Jesús, humanizamos el corazón y dejamos salir de él, lo que ya en él poseemos… Superando el egoísmo en la caridad, nuestros pasos avanzan en la misma luz de la vida, y el Reino germina hasta florecer en nuestros mismos actos… Miremos al cielo y recemos unos por otros valorando el don de vivir en estos raíles que la gracia dibuja en cada alma que percibe el aliento de Dios queriendo hacer el camino junto a nosotros para que no perdamos el rumbo en los avatares de cada día… Pensemos, hasta recordar, en los enfermos del blog… en todos , uno a uno… también en sus familias… A veces vamos desorientados, abrumados por la incertidumbre de rutas desconocidas… ¡¡no nos separemos de la confianza!!… no dudemos de que Jesús viene a nuestro lado, abriendo paso, ayudándonos a escalar más alto… Ayudémonos de los santos que acertaron a mantener la dirección hasta llegar al único destino y acogidos al Beato Tito, que bien conoce la situación en que se encuentra cada uno, pongamos en sus manos, las nuestras suplicantes, con la esperanza de sentirnos bendecidos por la misericordia de Dios y seguros de ser protegidos por su gracia…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"El desafío es vivir la propia entrega de tal manera que los esfuerzos tengan un sentido evangélico y nos identifiquen más y más con Jesucristo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Tu identificación con Cristo y sus deseos, 
implica el empeño por construir, con él, 
ese reino de amor, justicia y paz para todos. 
Cristo mismo quiere vivirlo contigo, en todos los esfuerzos o renuncias que implique, 
y también en las alegrías y en la fecundidad que te ofrezca. 
Por lo tanto, no te santificarás sin entregarte en cuerpo y alma 
para dar lo mejor de ti en ese empeño». (n.25)

Nuestra cultura, que no da espacio a la fe, se esfuerza ¡y lo consigue!, en hacernos creer, que la fe «recorta y mutila» nuestras iniciativas… nos adoctrina hasta sacarla fuera del ámbito de nuestro vivir cotidiano, haciendo de ella un añadido, «de uso aislado», subjetivo e interesado, despojándola de su verdadero sentido y de la riqueza que nos aporta su despliegue en nuestra vida… 

No lo olvidemos, la fe es el alma de la vida... es ella –la fe-, quien nos tiene a nosotros… es ella –la fe-, quien nos permite «desempañar los vahos» que nos presentan opaco el horizonte, ocultándonos la esencia de lo real… es en ella –la fe-, donde tenemos que iluminar los senderos del mundo, para que los valores del evangelio se expresen en nosotros, y como bien nos sugiere el Papa, nos involucremos en la construcción del Reino, como misión propia y realización personal, haciéndonos santos, sin añadidos a lo que somos y tenemos…


Merece la pena escuchar al Papa y tomar impulso en sus palabras: « Los mismos recursos de distracción que invaden la vida actual -(las constantes novedades de los recursos tecnológicos, el atractivo de los viajes, las innumerables ofertas para el consumo, a veces no dejan espacios vacíos donde resuene la voz de Dios. Todo se llena de palabras, de disfrutes epidérmicos y de ruidos con una velocidad siempre mayor(n.29))- nos llevan también a absolutizar el tiempo libre, en el cual podemos utilizar sin límites esos dispositivos que nos brindan entretenimiento o placeres efímeros. Como consecuencia, es la propia misión la que se resiente, es el compromiso el que se debilita, es el servicio generoso y disponible el que comienza a retacearse. Eso desnaturaliza la experiencia espiritual. ¿Puede ser sano un fervor espiritual que conviva con una acedia en la acción evangelizadora o en el servicio a los otros?» (n. 30)…

«Nos hace falta un espíritu de santidad que impregne tanto la soledad como el servicio, tanto la intimidad como la tarea evangelizadora, de manera que cada instante sea expresión de amor entregado bajo la mirada del Señor. De este modo, todos los momentos serán escalones en nuestro camino de santificación» (n. 31)…

Como podemos ir viendo la vida cristiana está en la esencia misma del ser humano y no nos realizamos sin asumir responsablemente esta conquista… Ya vemos que la base, es la persona humana habitada por la gracia, de forma personal y original, con ser único, necesario al conjunto para que la unidad se consolide… incorporamos la voluntad de Dios a nuestra vida cuando decidimos dejarnos amar por el amor Creador, hasta dar fruto en ese  mismo amor, amando en él a todos… Ésa es la caridad…«LA SANTIDAD, NO ES SINO LA CARIDAD PLENAMENTE VIVIDA». 

Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… –no nos olivemos de Juan Antonio que presenta un pos-operatorio de mucho riesgo… También Ángel Pascual sigue necesitando de nosotros y nuestra comunión para no separarse de la confianza … Modesto también se enfrenta a un momento duro y hay que ayudarle a luchar… Ana Borrero tiene difícil pronóstico y hemos de acercarnos a ella para que sienta consuelo y fortaleza que le dé impulso– … igualmente todos y cada uno de nuestros peregrinos que avanzamos confiados en la fe, son centro de nuestros ruegos y súplicas, que presentamos al cielo de manos del Beato tito, en la esperanza de que Dios se compadezca y nos conceda lo que pedimos…
«confiando en  el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María