"Sin la sabiduría del discernimiento podemos convertirnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Qué acierto el del Papa, ponernos para terminar, ante el camino abierto del discernimiento, y dibujarnos paso a paso, los trazos donde movernos, con criterios prácticos que nos ayuden a separar, «de las sombras de la vida», donde tantas veces y de tantas maneras nos vemos envueltos, despistados y hasta perdidos; «la luz del espíritu» que nos conduce al bien y la verdad, capacitándonos para vivir en un dinamismo creativo, novedoso y original, que mana de la fuente inagotable del don de Dios, donde habitamos todos, y de donde todos tenemos que sacar aguas, que refresquen la monotonía de la rutina, y renueven la savia donde oxigenar nuestros pasos…

Escuchemos al Papa: 
  • «el discernimiento, no supone solamente una buena capacidad de razonar o un sentido común, es también un don que hay que pedir. Si lo pedimos confiadamente al Espíritu Santo, y al mismo tiempo nos esforzamos por desarrollarlo con la oración, la reflexión, la lectura y el buen consejo, seguramente podremos crecer en esta capacidad espiritual» (n. 166)… 
  • «La vida actual ofrece enormes posibilidades de acción y de distracción, y el mundo las presenta como si fueran todas válidas y buenas. (…) Sin la sabiduría del discernimiento podemos convertirnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento» (n. 167)…


Pero donde de verdad nos llama el Papa a ser coherentes y adultos en la fe, es cuando quiere que interpretemos los signos de vida que aparecen en nosotros, hasta ser capaces de darles el giro adecuado según el querer de Dios… acertar «si es el vino nuevo que viene de Dios o es una novedad engañosa del espíritu del mundo o del espíritu del diablo» … «si las fuerzas del mal nos inducen a no cambiar, a dejar las cosas como están, a optar por el inmovilismo o la rigidez. impidiendo así que actúe el soplo del Espíritu» (n. 168)…

«Somos libres -dice el Papa- con la libertad de Jesucristo, pero él nos llama a examinar lo que hay dentro de nosotros ―deseos, angustias, temores, búsquedas― y lo que sucede fuera de nosotros —los «signos de los tiempos»— para reconocer los caminos de la libertad plena: «Examinadlo todo; quedaos con lo bueno» (1 Ts 5,21)» (n. 168)…

Ciertamente vivir es una aventura arriesgada, pero apasionante… Dios no nos deja a la intemperie para que torzamos los caminos, pero sabe que es casi imposible no torcerlos si vamos a la deriva de los vientos que arrastran… Dios quiere hacer camino a nuestro lado, o mejor aún, acercarnos a nosotros al lado suyo… Seamos dóciles a su soplo y obedientes al eco de su Palabra… Somos llamados a ser santos y «los ingredientes están servidos»… Ojalá sepamos cuánto nos va en ello, y optemos por lo que debemos, a la luz del discernimiento… 

Vayamos al recuerdo de nuestros enfermos del blog… pensemos en todos, uno a uno… también  en sus familias… acogidos a la intercesión del Beato Tito, miramos hoy al cielo buscando a la Madre que nos cierra el mes de mayo con la bonita iniciativa de la visita a su Prima Isabel, compartiendo la fe y llevándole a Jesús, haciendo saltar de gozo al pequeño Juan en el seno de su madre… Nuestra esperanza es la gracia y nuestro consuelo la fe… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

  • Padrenuestro – Ave María

"El camino de la santidad requiere que estemos «con las lámparas encendidas»"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


La vida de la gracia nos enseña a «hilar fino» y sobre todo a no perder el norte… «El camino de la santidad es una fuente de paz y de gozo que nos regala el Espíritu, pero al mismo tiempo requiere que estemos «con las lámparas encendidas», y permanezcamos atentos: «Guardaos de toda clase de mal». «Estad en vela». «No nos entreguemos al sueño»» (n. 164)… los dones de Dios son gratuitos pero necesitan que no nos despistemos en la conquista, si queremos de verdad llegar al final… Hace el Papa hoy una distinción muy sugerente, que seguro que no pensamos mucho en ello… es verdad que el tema del pecado no tiene sitio en nuestro mundo ni en nuestra cultura, y nos cuestionamos poco sobre la mediocridad, la indiferencia, y otras actitudes con que temporalizamos la fe y la ponemos en riesgo… y curiosamente es en ello donde está la trampa…
Somos advertidos con firmeza por la voz del Papa: «La corrupción espiritual es peor que la caída de un pecador, porque se trata de una ceguera cómoda y autosuficiente donde todo termina pareciendo lícito: el engaño, la calumnia, el egoísmo y tantas formas sutiles de autorreferencialidad, ya que «el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz»» (n. 165)»… Las actitudes en la vida son de verdad quienes determinan la interpretación de nuestras acciones y donde tenemos que empeñarnos hasta sacar lo mejor de nosotros… A veces la ausencia de faltas graves no es signo de autenticidad, sino que esconde por el contrario -dice el Papa- «una especie de atontamiento o adormecimiento que termina desgastando y hasta corrompiendo por la tibieza la vida espiritual» (n. 164)…

Vivimos en una época donde está de moda hablar de corrupción, pero se suele señalar en dirección contraria a uno mismo… ¡¡imposible entonces resolver el tema!!… Es evidente que pecadores somos todos; el cristiano lo sabe, y sabe además que sólo reconociéndose pecador y pidiendo perdón de sus pecados, puede en la misericordia de Dios descansar su pequeñez y sanar el alma, fortaleciéndola en la gracia hasta vencer a las seducciones del mal… 

El camino cristiano que conduce a la santidad, está ante nosotros cada vez con más «perfiles», de forma práctica y objetiva… Ya sabemos que es una llamada personal y a la vez universal, que Dios nos hace, y que el Papa nos acerca con verdadero interés de que empeñemos en ello la voluntad, el deseo, y la necesidad de llegar a vivirlo de forma coherente, con ilusión y dedicación… la fe ¡¡no lo olvidemos!! es un modo de ser en la vida… una manera de hacer frente a lo real dándole un alcance, que sin su luz no es posible percibir… Agradezcamos a Dios el don de la fe y cultivemos su llama compartiéndola y ofreciéndola a nuestro paso, para que otros muchos puedan camianr también a su luz…


Ayudémonos como cada día, rezando unos por otros para que nuestro camino al Señor consolide nuestra fe y nos adhiramos a la gracia de manera efectiva y eficaz… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo, al amparo y cobijo de la intercesión del Beato Tito a quien presentamos nuestras súplicas en la confianza de que el cielo nos responda… Pedimos la salud de nuestros enfermos, y fortaleza y consuelo para alimentar su esperanza y su fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»·…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Nuestro camino hacia la santidad es también una lucha constante"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


El Papa, en este capítulo de la exhortación «Gaudete et Exsultate», que ya es el último del documento, sigue dando retoques prácticos y perfilando el apasionante camino cristiano con total realismo… No nos evita la parte ardua que conlleva esta conquista, ayudándonos a conocer las dificultades con que hay que lidiar hasta el final, acercándonos nuevamente las armas que el Señor nos da, para no descuidarnos y no ser seducidos por las falsas promesas del mal: «la fe que se expresa en la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la celebración de la Misa, la adoración eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero» (n. 162)…

Añadiendo además un matiz; hace prevalecer las opciones a las renuncias, y nos hace centrar la mirada, como queriendo darnos impulso, afirmando: «en este camino el desarrollo de lo bueno, la maduración espiritual y el crecimiento del amor son el mejor contrapeso ante el mal (…) porque «el que comienza sin confiar perdió de antemano la mitad de la batalla y entierra sus talentos» (n. 163)… 


Todos tenemos años suficientes como para saber que estamos ante la verdad, y que debemos abrazarnos a ella a su verdadero precio… merece la pena seguir el rumbo cierto a que nos quiere conducir el Papa, haciéndose eco de la misma Voluntad de Dios, que nos llama a la vida y a la victoria del bien sobre el mal, «reclamando» en este edificio nuestra  pequeña parte, para que la fisonomía del mismo, vaya tomando forma y consistencia, y se vaya dibujando en ella su verdadero rostro, el que «dibuja» para este mundo, a los hijos de Dios… 

Tomemos nota y pongamos en práctica las enseñanzas de la Iglesia en la voz de su Pastor… nosotros que vamos haciendo camino verdadero, nos encontramos muchas veces cada día ante la elección, entre lo que Dios quiere y lo que otras voces -a modo de susurro- nos hacen querer; y sabemos que sólo cerca de la gracia, nos es fácil acertar al elegir… Miremos al Señor y no nos separemos nunca de sus caminos; a veces son de vuelta, pero siempre conducen… 


Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… Es consolador y fortalece el alma sabernos arropados y sostenidos unos por otros… Hay muchos, muy necesitados… a todos queremos hacer llegar el impulso de nuestra esperanza y la luz de nuestra fe, como soporte a la confianza para permanecer firmes en la lucha y seguros en sus promesas… Dios es fiel… nos ama infinitamente… y su Voluntad nos va haciendo santos por sus caminos, sostenidos en su Poder… en su Misericordia… Acudimos a la intercesión del Beato Tito esperando del cielo bendiciones y gracias actuales para permanecer con la mirada fija en la fidelidad de Dios…  
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"La vida cristiana es un combate permanente… El mal es un ser personal que nos acosa"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«La vida cristiana es un combate permanente. 
Se requieren fuerza y valentía 
para resistir las tentaciones del diablo y anunciar el Evangelio. 
Esta lucha es muy bella, porque nos permite celebrar cada vez
 que el Señor vence en nuestra vida» (n. 158)…

Advierte el Papa con realismo la presencia objetiva del mal alertándonos, porque no se trata de algo abstracto, no identificable, que podemos simplificar reduciéndolo a la lucha diaria que supone convivir con la propia fragilidad, limitaciones, o nuestras mismas tendencias negativas, ampliándolas a lo social o cultural… No es así; «el mal es un ser personal que nos acosa«. -bien lo argumenta el Papa- «Jesús nos enseñó a pedir cotidianamente en el Padrenuestro esa liberación «del Malo» –sustantivo– para que su poder no nos domine» (n. 160)… ¡¡atención!! luchamos contra el diablo, príncipe del mal, y «reconocer que este poder maligno está entre nosotros, es lo que nos permite entender por qué a veces el mal tiene tanta fuerza destructiva» (n. 160)…

No quiere el Papa que caigamos en la trampa de pensar que «el mal es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea. Ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos. Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades, porque «como león rugiente, ronda buscando a quien devorar» (1P. 5,8)» (n. 161)…


Con este planteamiento, damos luz a las sombras de la vida, y nos enfrentamos a vivir sin pretensiones desproporcionadas que nos conduzcan a quedar atrapados en sus redes, y sometidos a sus propuestas, mermando en ellas nuestra posibilidades…. El mal, es «criatura»… también está sometido al poder de Dios, y en Jesús quedó vencido… en su astucia nos seduce y hasta nos vence; pero su victoria no es causa de su poder, sino de nuestra vulnerabilidad ante el engaño… Hemos de ser cautos para saber tomar posturas, que no nos impidan avanzar en la búsqueda del bien y la verdad, sabiendo que vamos sostenidos por la gracia en el combate diario, «sintiendo a Jesús festejar nuestras victorias, como se alegraba cuando sus discípulos lograban avanzar en el anuncio del Evangelio, superando la oposición del Maligno» (n. 159)…

Decididos entonces, no hay que amilanarse porque haya enemigos que quieran cambiarnos el paso… firmes, seguros y valientes, sigamos haciendo ruta en la vida cristiana buscando la santidad por el camino recto de la confianza de corazón… Nuestra victoria es la misma suya, y en su Poder renovamos fuerzas para seguir adelante superando obstáculos, mientras aprendemos a amar…


Ciertamente necesitamos la ayuda de lo alto, y por eso rezamos unos por otros para que la fuerza de la comunión nos sostenga a todos… Pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… Mirando al cielo es mas fácil mantener el objetivo… ayudarnos a creer… permanecer confiados… Acogidos y amparados por la intercesión del Beato Tito, volvemos a poner en común nuestras súplicas, haciendo eco a cada suspiro, cada petición, cada necesidad, cada deseo… Nuestro dolor habita en el corazón de Dios y en su amor queremos resolverlo… Nos sabemos amados y estamos comprometidos en aprender a amar en ese amor, para compartirlo, gozarlo y multiplicarlo…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"No quitemos valor a la oración de petición, que tantas veces nos serena el corazón y nos ayuda a seguir luchando con esperanza"…



Como cada 27, hoy -además- en el bonito mes de mayo, hacemos memoria del nacimiento de este blog, punto de encuentro en nuestro camino de confianza… Escucharemos al Papa hablarnos, dentro de los tipos de oración con que nos viene identificando la vida cristiana en su deseo de ayudarnos a aspirar y avanzar a la santidad, de la oración de petición e intercesión: «La intercesión -son palabras suyas- expresa el compromiso fraterno con los otros cuando en ella somos capaces de incorporar la vida de los demás, sus angustias más perturbadoras y sus mejores sueños» (n. 154)… ¿No es éste el objetivo de nuestro encuentro diario y el latir unánime de nuestro corazón cuando pensamos unos en otros?…

Ciertamente, la súplica es una arista de la «relación vertical» que el ser humano mantiene con el Creador al reconocerse débil, pobre, pequeño, vulnerable… por ella, despierta a la confianza, acercando a su Presencia los límites con que se encuentra, tanto suyos, como de los otros, con los que se hace camino al vivir… «no quitemos valor a la oración de petición, que tantas veces nos serena el corazón y nos ayuda a seguir luchando con esperanza» … «La súplica de intercesión tiene un valor particular, porque es un acto de confianza en Dios y al mismo tiempo una expresión de amor al prójimo» (n. 154)… 


Pero no sólo hay que «suplicar» e «interceder«… Añade el Papa, a ésto, y a «la oración memoriosa» y al «silencio orante» que lo hablábamos ayer, la necesidad de «la adoración» y «la alabanza«: «Si de verdad reconocemos que Dios existe no podemos dejar de adorarlo, a veces en un silencio lleno de admiración, o de cantarle en festiva alabanza» (n.155)… y ¡¡cómo no!!, si somos discípulos, es necesario detenernos en «la escucha orante» a la Palabra del Maestro: «la devoción a la Palabra de Dios, pertenece al corazón y a la identidad misma de la vida cristiana. La Palabra tiene en sí el poder para trasformar las vidas» (n. 156)…

Pero, aún el Papa da un paso más, y antes de concluir este capítulo, específica que «la máxima eficacia de la vida cristiana se alcanza en la participación de la Eucaristía, que es donde reside humildemente la presencia real del que es la Palabra viva. Allí, el único absoluto recibe la mayor adoración que puede darle esta tierra porque es la ofrenda del mismo Cristo. Y cuando la recibimos le permitimos que realice su obra transformadora» (n. 157)…

A veces nos falta llegar hasta aquí y permanecer… es preciso darnos cuenta, que no es posible ser hijo de Dios y llegar a la santidad, si cojeamos de uno de estos dos pilares, «Dios sobre todas las cosas, y el hermano, como yo»… Tenemos los medios; decidámonos a hacer camino, dando primacía a la gracia…

Volvamos a rezar unos por otros, sin olvidar que habitamos todos en Él, Vínculo real de comunión donde hacemos camino al cielo, llenando el dolor de esperanza y la vida de sentido… Pensemos hasta recordar a todos, en los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… y apoyados en la intercesión del Beato Tito, presentemos nuestras plegarias en la confianza de que Dios nos ama, nos escucha, y nos conduce a su Voluntad acercándonos a la santidad y realizando su proyecto en nosotros… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"El santo es una persona con espíritu orante, que necesita comunicarse con Dios. No creo en la santidad sin oración"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«No creo en la santidad sin oración» (n. 147), nos dice el Papa… y, de qué manera tan concreta y tan completa, define el movimiento interno de la persona que tiene claro su objetivo mientras recorre el tiempo… «el santo es una persona con espíritu orante, que necesita comunicarse con Dios. Es alguien que no soporta asfixiarse en la inmanencia cerrada de este mundo, y en medio de sus esfuerzos y entregas suspira por Dios, sale de sí en la alabanza y amplía sus límites en la contemplación del Señor» (n. 147)…
El Papa quiere conducirnos a este mundo de la relación con Dios, introduciéndonos en los distintos modos de orar que frecuenta la vida cristiana como alimento de la fe y como expresión de esa misma fe… Recurre a los santos para acercarnos su ejemplo: 
  • «San Juan de la Cruz recomendaba «procurar andar siempre en la presencia de Dios, sea real, imaginaria o unitiva, de acuerdo con lo que le permitan las obras que esté haciendo». En el fondo, es el deseo de Dios que no puede dejar de manifestarse de alguna manera en medio de nuestra vida cotidiana» (n. 148) … 
  • Igualmente, «son necesarios algunos momentos solo para Dios, en soledad con él. Para santa Teresa de Ávila la oración es «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama». La oración confiada es una reacción del corazón que se abre a Dios frente a frente, donde se hacen callar todos los rumores para escuchar la suave voz del Señor que resuena en el silencio» (n. 149)…


Dando un paso más, nos lleva a otra expresión necesaria en el contacto con Dios: la práctica del «silencio orante», y puntualiza que no lo entendamos como una evasión que niega el mundo que nos rodea» (n. 152) ¡¡qué va!!, «el silencio orante -dice el Papa- hace posible discernir, a la luz del Espíritu, los caminos de santidad que el Señor nos propone «de otro modo, todas nuestras decisiones podrán ser solamente «decoraciones» que, en lugar de exaltar el Evangelio en nuestras vidas, lo recubrirán o lo ahogarán» (n. 150)…

En la oración, el cristiano reposa su vida entera, y desde esta base, dirige sus impulsos, en la conciencia de hijo y hermano, habitando la realidad, en la dirección correcta… estamos en el mundo, creados uno a uno, amorosamente… pensados para hacer posible el «sueño de Dios» de darse a conocer, enseñándonos los secretos de su corazón, y los del nuestro… «Es buen momento la oración para traer a la memoria todos los beneficios que hemos recibido del Señor«… «Si Dios ha querido entrar en la historia, la oración está tejida de recuerdosPrecisamente porque la oración se alimenta del don de Dios que se derrama en nuestra vida, debería ser siempre memoriosa» (n. 153)

Atendamos a la voz del Papa y practiquemos sus enseñanzas: «Mira tu historia cuando ores y en ella encontrarás tanta misericordia. Al mismo tiempo esto alimentará tu consciencia de que el Señor te tiene en su memoria y nunca te olvida. Por consiguiente, tiene sentido pedirle que ilumine aun los pequeños detalles de tu existencia, que a él no se le escapan» (n. 153)…

Igualmente tengamos nuestro recuerdo diario por los enfermos del blog… todos, uno a uno… también sus familias… Miremos al cielo y dejemos latir en la presencia de Dios todos nuestros anhelos… ayudémonos de la intercesión de los santos; nosotros acudimos al Beato Tito, en la confianza de que su fe aporte a la nuestra, los frutos que aún tenemos que seguir cultivando… Valoramos el poder de la oración, y sabemos que la fe es la que la hace eficaz y efectiva, porque nos permite acoger la Voluntad de Dios como niños confiados, que se saben en las manos grandes de quien todo lo sostiene… Dios es nuestro Padre y nos ama infinitamente…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"La santificación es un camino comunitario"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


Sigue el Papa consolidando el perfil de la santidad en la vida cristiana, descendiendo a formas prácticas y objetivas, que nos permiten identificarlas, y con las que nos tenemos que identificar nosotros… Leemos hoy en el documento del Papa, «la santificación es un camino comunitario» (n. 141); y comienza la reflexión en este apartado, haciéndonos caer en la cuenta de un peligro que no podemos evadir; llamándonos a la unidad y la comunión, nos alerta de lo que la impide o dificulta: «Es muy difícil luchar contra la propia concupiscencia y contra las asechanzas y tentaciones del demonio y del mundo egoísta si estamos aislados. Es tal el bombardeo que nos seduce que, si estamos demasiado solos, fácilmente perdemos el sentido de la realidad, la claridad interior, y sucumbimos» (n. 140)…

La vida cristiana, parte y remite, a la vida Trinitaria, misterio de relación y reciprocidad… y la fe necesita la comunidad, para crecer sana y desarrollarse, fortalecerse y expandirse… « La comunidad está llamada a crear ese «espacio teologal en el que se puede experimentar la presencia mística del Señor resucitado». Compartir la Palabra y celebrar juntos la Eucaristía nos hace más hermanos y nos va convirtiendo en comunidad santa y misionera» (n. 142)…

Nos lo pone tan al alcance el Papa, que remarca lo concreto para que no nos despistemos: «La vida comunitaria, está hecha de muchos pequeños detalles cotidianos» (n. 143)… Lo tenemos reflejado en el evangelio, modelo de vida para nosotros… «La comunidad que preserva los pequeños detalles del amor, donde los miembros se cuidan unos a otros y constituyen un espacio abierto y evangelizador, es lugar de la presencia del Resucitado que la va santificando según el proyecto del Padre» (n. 145)… Rubrica su enseñanza, señalándonos una vez más el fundamento que tenemos que mantener como objetivo, «En contra de la tendencia al individualismo consumista que termina aislándonos en la búsqueda del bienestar al margen de los demás, nuestro camino de santificación no puede dejar de identificarnos con aquel deseo de Jesús: «Que todos sean uno, como tú Padre en mí y yo en ti»» (n. 146)…

Nosotros que experimentamos cada día la gracia y la fuerza de la comunión, tenemos que reconocer que es cierto que en la vida cristiana nos necesitamos unos a otros para avanzar por el camino de la fe y de la gracia, compartiendo luces y sombras, encontrando al vivir más sentido, y ayudándonos a superar obstáculos, a la vez que nos motivamos a los valores verdaderos, para vivir, ayudar y ofrecer…


Viviendo juntos la fe, pensemos y recordemos a todos los enfermos del blog, y pidamos por ellos, uno a uno… también por sus familias… Nos acogemos a la intercesión del Beato Tito y acercamos al centro «los suspiros» de cada corazón, con los que cada uno suplica al cielo el socorro de sus necesidades… Sabemos que muchos están atravesando grandes tempestades y les acunamos en la confianza para que mantengan la actitud que les permita creer y esperar… Dios nos trabaja en su Voluntad para darnos vida, y de Él, tenemos que fiarnos, sin entender, pero sin vacilar…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Los santos sorprenden, desistalan, porque sus vidas nos invitan a salir de la mediocridad tranquila y anestesiante"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Sigue el papa «decorándonos» la santidad con actitudes determinantes para que nos decidamos seguros y convencidos a su búsqueda, de forma práctica y objetiva en el mismo entorno en que nos novemos… Vamos a aprender hoy «una palabra que expresa un talante«, y por ello se manifiesta desde distintos puntos, porque lo que acentúa es la forma de realizarlo, «el tono existencial» con que se hace… Hablamos de la PARRESÍA«…

Palabras del Papa: «la santidad es parresía: es audacia, es empuje evangelizador que deja una marca en este mundo» (n. 129)… «es sello del Espíritu, testimonio de la autenticidad del anuncio» (n. 132)… «Necesitamos el empuje del Espíritu para no ser paralizados por el miedo y el cálculo, para no acostumbrarnos a caminar solo dentro de confines seguros» (n. 133)... Las palabras de Jesús, tienen que ser el cimiento de la vida del cristiano, y sus iniciativas, el impacto para ponernos en movimiento… «Dios quiere llevarnos a una itinerancia constante y renovadora» (n. 134)…


La tarea evangelizadora es consecuencia de la fe y tenemos que disponernos, porque el palpitar de Dios, acercándonos su amor, su gracia y sus dones, es llamada permanente al corazón de cada uno... Merece la pena escuchar al Papa y dejarnos interpelar por su propio testimonio que puede despertar nuestras conciencias, muchas veces «acomodadas»…
  • «Reconozcamos nuestra fragilidad pero dejemos que Jesús la tome con sus manos y nos lance a la misión. La audacia y el coraje apostólico son constitutivos de la misión» (n. 131)… 
  • «Nos resistimos a salir de un territorio que nos era conocido y manejable. Sin embargo, las dificultades pueden pueden tener la función de hacernos volver a ese Dios que quiere llevarnos a una itinerancia constante y renovadora» (n. 134)…
  • «La costumbre nos seduce pero dejemos que el Señor venga a despertarnos, a pegarnos un sacudón en nuestra modorra, a liberarnos de la inercia. Desafiemos la costumbre, abramos bien los ojos y los oídos, y sobre todo el corazón, para dejarnos descolocar por lo que sucede a nuestro alrededor y por el grito de la Palabra viva y eficaz del Resucitado» (n. 137)…


Un cristiano tiene que vivir en dinamismo alrededor de los valores que encierra la buena noticia de Jesús… Agradezcamos al Papa su interés en ayudarnos, y tomemos impulso en la luz que acerca a nosotros en sus palabras, que brotan de su coherencia y autenticidad… Lo dice él mismo, sin apropiárselo, pero nosotros podemos sentirnos interpelados… «Los santos sorprenden, desinstalan, porque sus vidas nos invitan a salir de la mediocridad tranquila y anestesiante» (n. 138)…

Recemos un día más, unos por otros, y pensemos, hasta recordar a todos, uno a uno, en los enfermos del blog… también en sus familias… Acercándonos a los santos y mirando de cerca, suplicando su intercesión al Beato Tito… pongamos nuestras súplicas en sus manos, para que lleguen a la presencia del Señor y de la Virgen, y nos sean devueltas en gracias que nos ayuden a avanzar en el camino de la confianza, incorporando estas actitudes a nuestra vida, acercándonos cada día, también nosotros a la santidad, a la que Dios nos llama, personalmente… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"El amor fraterno multiplica nuestra capacidad de gozo, ya que nos vuelve capaces de gozar con el bien de los otros"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Otra actitud que el Papa pide reflejar en la vida cristiana a quienes se encaminan decididos a la santidad, es la alegría y el sentido del humor… «el santo -dice el Papa- es capaz de vivir con alegría y sentido del humor. Sin perder el realismo, ilumina a los demás con un espíritu positivo y esperanzado» (n. 122)…

El cristiano convencido de los contenidos de la fe -que ciertamente son espirituales- se va capacitando al contacto con la gracia, para no dar carácter de absoluto a nada que sea temporal o perecedero, por muy lícito que parezca… Su vida tiene otros fundamentos, y se va acercando a ellos, abriéndose paso en el «tanteo que se barrunta» (detrás de las apariencias) de otras verdades más consistentes… lo decía San Pablo y lo trae a colación el Papa «Hemos recibido la hermosura de su Palabra y la abrazamos «en medio de una gran tribulación, con la alegría del Espíritu Santo»» (n. 122)… 


Cierto que esta alegría no la podemos fabricar nosotros… no es cuestión de vivir soñando, sino de saber dónde tenemos puesto el cimiento, y acudir a la fuente hasta que mane en nosotros… el gozo, que es la verdadera alegría cristiana, es un fruto del Espíritu Santo, y hemos de disponernos a florecer en él, y dejarle aflorar en nosotros… Es una verdad a nuestro alcance, pero que para empezar, nos encontramos distante de ella; y precisa que hagamos camino en su busca, para no perdernos estos dones que nos son necesarios para vivir y dar vida…

«Hay momentos duros, tiempos de cruz, -lo dice el Papa- pero nada puede destruir la alegría sobrenatural, que «se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo». Es una seguridad interior, una serenidad esperanzada que brinda una satisfacción espiritual incomprensible para los parámetros mundanos» (n. 125)…

Atrevámonos a perfilar nuestras actitudes en estos valores cristianos, tan prácticos y tan fructíferos… La santidad la va dibujando Dios en el alma dócil, y en nuestra disposición, nos vamos fortaleciendo, en los mismos dones que vamos procurando… La fe nos ilumina, acercándonos a los caminos ciertos de la vida, que son a veces difíciles de transitar, pero seguros al pisar…

Volvamos a pensar unos en otros… Recordemos a todos los enfermos del blog, uno a uno… también a sus familias… y miremos al cielo confiados… suplicantes… esperanzados… Acogidos y amparados a quienes supieron hacer el camino sin vacilar, pidamos ayuda buscando su intercesión… nosotros volvemos los ojos al Beato Tito, poniendo ante Él nuestras plegarias, para que las ponga ante Jesús y la Virgen, nuestra Madre, haciendo llegar a nuestros enfermos el consuelo, la fortaleza, el gozo, y la salud…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"El testimonio de santidad, en nuestro mundo acelerado, voluble y agresivo, está hecho de paciencia y constancia en el bien"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

Una vez terminado el boceto del santo, dibujado en los trazos de «las bienaventuranzas» y en «Mateo 25, 31-46″, el Papa quiere resaltar matices, que dice él, tienen que aparecer en las actitudes de los cristianos comprometidos con la santidad, «porque lo considera de particular importancia, debido a algunos riesgos y límites de la cultura de hoy» (n. 111)…

Lo primero, «vivir centrados en Dios, para acercar a nuestro mundo acelerado, voluble y agresivo, un testimonio hecho de paciencia y constancia en el bien» (n. 112)... «luchar y estar atentos a nuestras propias inclinaciones agresivas y egocéntricas» (n. 114)… «no formar parte de redes de violencia verbal en internet» (n. 115)…. ¡¡se nos pasan desapercibidos estos detalles que se hacen grandes sin darnos cuenta, y nos dejan vinculados a ellos debilitándonos interiormente!!… «La firmeza interior que es obra de la gracia, nos preserva de dejarnos arrastrar por la violencia que invade la vida social, porque la gracia aplaca la vanidad y hace posible la mansedumbre del corazón» (n. 116)… 


Como vemos, toda una letanía de actitudes que no podemos pasar por alto, sino al contrario, considerar muy detenidamente, afanándonos en incorporarlas a nuestra vida, para que moviéndonos en estas coordenadas, irradiemos con nuestro propio don, los verdaderos dones que identifican a los hijos del Reino… Todavía el Papa concretiza más, hablándonos de la humildad, y de las humillaciones que se anteponen para que esta virtud florezca en la vida de quien decide practicarla, por amor a Jesús y por decisión de seguir sus pasos, para atraer al mundo las gracias que de aquí dimanan… «Esto no se entiende naturalmente y el mundo se burla de semejante propuesta» (n. 119)… 

Si nos acercamos a Dios y atendemos a su Palabra, «la misma pacificación que obra la gracia nos permite mantener una seguridad interior y aguantar, perseverar en el bien, firmes en el Señor… no caigamos en la tentación de buscar la seguridad interior en los éxitos, en los placeres vacíos, en las posesiones, en el dominio sobre los demás o en la imagen social: «Os doy mi paz; pero no como la da el mundo»» (n. 121)…


Ojalá seamos cristianos de los que se van haciendo santos en el caminar cotidiano… Tenemos que mirar al Señor de cerca y unirnos a Él para que nos capacite, porque es una gracia que escapa a nosotros, si no es, porque el Espíritu Santo lo realiza en el alma dócil, disponible, atenta y decidida a «nadar contracorriente», por las aguas de la vida, que hace libres a los hijos de Dios, que permanecen confiados en las tempestades, porque saben que no hay tormentas que no pueda dominar el Poder de Dios…

En esta confianza… con esta seguridad… pensemos, hasta recordar a todos, en los enfermos del blog… en todos, uno a uno… también en sus familias… Mirando al cielo amparados en la intercesión del Beato Tito, testigo fiel de estas verdades, ponemos nuestras súplicas en común para hacer fuerza hasta resonar el eco de nuestra fe… Hay muchos atravesando situaciones muy complicadas, acogidos a la gracia que necesitamos recibir y que insistimos sin cansarnos, porque sabemos que aquí está nuestra esperanza y sin pedir explicaciones a Dios, le ponemos delante nuestros deseos con humildad…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María