"Yo soy el pan vivo bajado del cielo"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Yo soy el pan vivo bajado del cielo; 
el que come de este pan vivirá para siempre. 
Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo». 
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 
El que come de este pan, vivirá para siempre» (Jn. 6, 51-58).

Tenemos que ser capaces de escuchar estas Palabras de Jesús en primera persona, dichas a cada uno, particular y personalmente; y darnos cuenta que, no está hablando Jesús metafóricamente, haciendo propuestas «surrealistas», buscando seguidores «aventureros» para causas extrañas, ¡¡no!!… Jesús está «desvelando» hasta «revelar» una Verdad Sustantiva, ofertándonos la propuesta de vivir vinculados a Él hasta poder percibir en nosotros su misma vida… la fe, la gracia, el amor, tomarán así forma en nosotros por «relación vital», dándonos consistencia a nuestra persona, y permitiéndonos expresarnos, aportando sus mismos valores, a nuestro pensar y obrar…

Es cierto que la fe es un proceso que resitúa la realidad desde otra vertiente ¡¡la verdadera!!… Todos sabemos que la vida es más de lo que abarcamos nosotros, y de lo que somos capaces de experimentar; de ahí, que pretender negar donde no llegamos, es demostrar que vivimos de espaldas a la luz, o no queremos hacer frente a la realidad prefiriendo el letargo de la comodidad, de la que tantas veces y de tantos modos, somos sacudidos a la fuerza, quedando además aturdidos, despistados, confusos y perdidos…


Nos habla Jesús de la Eucaristía, y nos abre su corazón haciéndonos partícipes de sus dones… quiere compartirnos secretos que afinen nuestra sensibilidad y nos despierten el deseo del cielo… nos incita a invertir en «otro terreno» donde los frutos que nacen no se acaban y no tenemos por ello que vivir amenazados por el tiempo… pero esto no se improvisa… necesitamos dejarnos educar en esta escuela para la vida, que es la vida misma, pero desde este ángulo, que de tantas maneras evadimos por influencias externas, que arrebatan nuestra atención, antes de que el corazón se entere de este pequeño susurro, que quiere conducirnos a la senda cierta por el camino correcto…

Frecuentemos la Eucarística y démonos cuenta que en ello nos va todo… convenzámonos que sólo la gracia alimenta la esperanza y la fe, y pone en acto el amor… Jesús no deja de acercarnos esta luz para que despertemos la conciencia y respondamos… Escuchemos su Palabra y guardemos en el corazón sus consignas, para recibir de Ella misma, la capacidad de sumarnos a sus propuestas e incorporar a nuestra vida  las actitudes que exigen para dar frutos del ciento por uno…


Recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… y miremos al cielo convencidos de que el cielo nos escucha… Pidamos la intercesión del Beato Tito para presentar nuestras súplicas al Padre, ayudándonos a alcanzar la salud para todos los que se ven envueltos en el misterio del dolor, y sientan, mientras van de camino, el consuelo y la fortaleza que nacen de la esperanza y la fe, por la que podemos habitar siempre en la confianza de corazón… La victoria de Jesús es para ello y nosotros vivimos de esta verdad que vamos creyéndonos de dentro a afuera…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"En verdad os digo, el que cree tiene vida eterna"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Dijo Jesús: «ésta es la voluntad de mi Padre: 
que todo el que ve al Hijo y cree en Él tenga vida eterna
 y yo lo resucitaré en el último día». 
Los judíos murmuraban y Jesús tomó la palabra y dijo:
 «No critiquéis». Nadie puede venir a mi si no lo atrae el Padre que me ha envidado.
 En verdad os digo, el que cree tiene vida eterna» (Jn. 6, 40-47).

Todo el capitulo 6 de San Juan, denominado «discurso del pan de vida», bien podemos decir, que es verdaderamente «un tratado de teología» de mucha hondura y profundidad, como para intentar asimilar su mensaje a la primera… Su forma reiterativa y hasta monótona de manejar los verbos, intentando concentrar la atención y penetrar en la «búsqueda de otra Luz», casi que desmotivan la escucha, más que la favorecen, por falta de imágenes nuevas y dinamismo verbal… Y nos dejamos ir lo que va en ello, que responde además a todas las inquietudes más profundas del ser humano, que no acertamos tantas veces a dar respuestas…

Ha de quedarnos claro, que la iniciativa de llevarnos al encuentro con Jesús es un don del Padre que no lo podemos provocar nosotros, pero que sí hemos de disponernos a recibir… No se llega a la fe sacando conclusiones desde lo lógico, lo conocido, lo dominable, o, lo controlable ¡¡no!!… La fe viene de arriba, y a la vez, habita dentro de nosotros, y sin adherirnos a esta gracia incorporando a ello las opciones y las renuncias que conlleva, es imposible situarnos en la vida en la dirección correcta, para que el camino sea cierto y nos conduzca a los objetivos propuestos por la Voz que llama…


¿Nos motiva de verdad la vida eterna como para dejarle ocupar el primer puesto en nuestro corazón?… ya sabemos lo que da de sí lo temporal… por muy lícito… por muy placentero… por muy ilusionante… por muy noble que sea… ¿No es ello una «palabra» que debemos pararnos a escuchar?… Tenemos sed de infinito y ante cualquier cosa que nos seduce, quedamos esclavizados… El amor excesivo de Jesús por el ser humano, quiere curar esta herida que el pecado ha dejado impresa hasta el fondo en nosotros, y ¡¡cómo nos resistimos!!… Creámonos que la Palabra de Jesús es liberadora, abriendo cauces a nuestro paso, iluminando las cegueras a la que nos vemos sometidos de tantas maneras… 

Recemos desde esta conciencia y seamos humildes para aceptar que no nos bastamos a nosotros mismos, y que Dios tiene respuestas a nuestras preguntas, que nos pueden llevar a la paz… En este contexto, es el mejor ámbito para pensar y recordar a los enfermos del blog… a todos, uno a uno… también a sus familias… y renovando nuestra fe, miramos al cielo ayudándonos de la intercesión del Beato Tito, para presentar nuestras súplicas ante el poder de Dios y su misericordia, en el deseo de que nos sea concedido, lo que de tantas maneras presentamos cada día ante Él… Dios puede dar fruto a nuestra fe y nosotros apoyados en esta certeza, seguimos anclados a la confianza de corazón…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Yo soy el pan de vida"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Dijo Jesús: «Yo soy el pan de vida. 
El que viene a mí no tendrá hambre, 
y el que cree en mí no tendrá sed jamás; 
pero como os he dicho, me habéis visto y no creéis
He bajado del cielo no para hacer mi voluntad, 
sino la voluntad del que me ha enviado» (Jn. 6,35-40).

¿Qué sentimos cuando escuchamos a Jesús hacer afirmaciones como éstas?… ¿Creemos, o tenemos que escuchar su reproche en primera persona?… Pienso que las dos cosas… Añade Jesús un matiz muy sugerente, como queriendo dejar «redondeado» los perfiles de su identidad… «El Padre es quien me envía y yo he venido al mundo para hacer su Voluntad«… Y, ¡¡no lo olvidemos!!, Jesús es Dios… y «Dios» mismo, acepta vivir referido al Padre, y poner sus pasos en la dirección indicada, para que el camino le conduzca al destino que el Padre quiere llevarle… Estamos «cruzando fronteras» que no son ciertamente para principiantes… Y, a la vez, somos llamados… El don nos sobrepasa, pero es gratuito, si acercamos el corazón y nos adherimos, hasta dejarnos llevar…
Nuestros sueños de «omnipotencia» quedan en evidencia cuando vemos la humildad de Jesús hasta ocupar «nuestro puesto», mientras nos decidimos nosotros a entregar nuestras resistencias y dejamos a Dios ser Dios, que es cuando de verdad nos nacerá desde dentro la confianza inquebrantable… La paciencia de Dios se adelanta y nos va susurrando una y otra vez, dónde está la clave para encontrarnos, con lo que buscamos, tantas veces, por senderos equivocados…


Tomemos conciencia que la Eucaristía es el don Pascual por excelencia… necesitamos los frutos que de ella brotan en el corazón del ser humano, si le dejamos habitar dentro de nosotros… La Gracia es determinante para vivir la fe y mantenernos en ella… Jesús ha hecho un camino más largo y más difícil que los que tenemos que recorrer nosotros, y lo ha hecho para facilitarnos la ruta… Creamos en Jesús… Escuchemos sus Palabras… guardemos en el corazón sus consignas… Seamos valientes… 


Vayamos a buscar a los hermanos y acerquemos la fe de todos a la comunión, para que nos sintamos todos enriquecidos… Pensemos hasta recordar a todos los enfermos del blog, uno a uno… también a sus familias… –incorporamos hoy a Felipe Pérez, que mañana será intervenido y se apoya en nuestros ruegos para salir con éxito de este arrechucho– … acercando a todos a las súplicas que ponemos al amparo y la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo confiados, a la espera de que el cielo responderá bendiciendo… acogiendo… consolando… fortaleciendo nuestra débil esperanza, y acercándonos a la Voluntad del Padre, con la paz de quien cree en sus Promesas…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Señor, danos siempre de ese pan"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Le replicaron: «¿Y qué signo haces tú,  para que veamos y creamos en ti?». 
Jesús replicó: «Es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. 
Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». 
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan» (Jn. 6, 30-34).

¡Qué fácil es, si nos acercamos a Jesús con alma de niño, cambiar el razonamiento por el asombro!… Pedir signos para creer es proyectar nuestro propio mundo en el infinito… y, no, Dios no es una invención nuestra; Dios es irrupción de Sí mismo… por eso, si «atisbamos» su Presencia mínimamente, se impone en nosotros irresistiblemente la fe… porque somos atraídos a su espacio, y en su luz, quedamos iluminados…

En la travesía del «razonamiento» a la fe, es donde nos vamos capacitando para la radical «discontinuidad» que supone la Pascua para nosotros los creyentes… Comenzamos buscando a Jesús para que nos sacie con cosas, y si damos con Él de verdad, vemos que nos invierte el deseo, dándonos a cambio su propia Persona… ¡¡Ojalá se nos abran los ojos y le reconozcamos donde ha querido quedarse para siempre con nosotros!!… La Eucaristía no es una cosa más, de las muchas que tenemos a nuestro alcance; es verdadero alimento del caminante que surca mundos inciertos, y a la vez quiere pisar firme… es respuesta a las grandes preguntas que el corazón no entiende y que a la vez resuenan dentro de él… es la discreta compañía que acerca luz a la senda oscura de la vida y conduce acercándonos a destino seguro… Es el don por excelencia de su Victoria que su amor gratuito quiso perpetuar entre nosotros… 


Pidamos al Señor su Pan y comamos de Él dignamente, hasta que lo expresen nuestras acciones… El cristiano de nuestra época tiene que gustar a Jesús para creer, y desde esta experiencia tiene que convencer a otros muchos de que Vive y está entre nosotros… Agradezcamos el amor de Dios, infinito y eterno, y a la vez haciendo camino a nuestro lado… Dejémonos llevar a su ámbito para que el nuestro sea coherente y autentico… hemos de ser testigos… apóstoles… mensajeros… Hay buena noticia que compartir… que proclamar.. que agradecer… que disfrutar… es el único bien que no tiene fin y que puede empezar a gozarse aquí y ahora…

Recordemos desde este contexto a todos los enfermos del blog, uno a uno… también a sus familias… Nos necesitamos todos para que nuestra comunión se enriquezca y los frutos lleguen de verdad a cada necesidad… a cada latido del corazón de los que sufren y necesitan consuelo… fortaleza… esperanza… confianza… miremos al cielo y desde la intercesión del Beato Tito, pongamos en común nuestras súplicas en el deseo de que la gloria de Dios resplandezca en cada uno y recuperen la salud… De Dios se alcanza cuanto de Él se espera… seamos «ambiciosos» por confiados… Dios actuará…
«confiando en  el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"La obra de Dios es ésta, que creáis en el que él ha enviado"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!
«Dijo Jesús a la gente: «Trabajad no por el alimento que perece, 
sino por el alimento que perdura para la vida eterna, 
el que os dará el Hijo del Hombre». 
Ellos le preguntaron: «¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». 
Respondió Jesús: «La obra de Dios es ésta: 
que creáis en el que él ha enviado» (Jn. 6, 27-29).

Seguimos acercando la luz Pascual a los textos que proclamamos en la liturgia, porque ahí está la clave para que la fe se sitúe en el ámbito de su eficacia… No es la fe un recurso para vivir soñando, o, soñar que vivimos, ¡¡nada más lejos que eso!!… la Fe es un «talante vital» que nos sitúa en un «espacio» donde todo lo que somos y tenemos se ordena a la búsqueda de una conquista: EL CIELO… Y no hay que morirse para acercar lo eterno al tiempo ¡¡no!! hay que comprometerse, deslizándose por los valores que lo pueden hacer posible, porque el Reino, que es el cielo temporal, está ya entre nosotros; y en germen, en nosotros mismos…
Uno de los dones pascuales por excelencia es la Eucarística… esta semana la liturgia nos ofrece textos en la Palabra donde podemos ir profundizando en este don, que siendo un Misterio que nos desborda, es a la vez del todo accesible… cercano… sencillo… próximo… En esta Presencia oculta, pero Real, está contenida toda la fuerza que necesitamos para hacer el camino con éxito… el dolor y el gozo son los intermitentes que tenemos que barajar al vivir, y no hay que absolutizar nada de lo que sea relativo… y, ante este Don, todo es relativo… Es lo que Jesús quiere ayudarnos a descubrir… valorar… aceptar… incorporar a nosotros… y desplegarnos en ello… ¡¡ése es el acierto!!… en ello debe estar nuestro empeño…


Tengamos la valentía de invertir en esta «Perla» que Dios mismo nos ofrece como fruto de su Victoria… Se quiso quedar para siempre con nosotros porque conoce los senderos que tenemos que atravesar y no quiere dejarnos solos… Si no creemos, nos será imposible aspirar tan alto y quedaremos continuamente frustrados al ver que nuestras expectativas son irrealizables… ¡¡No lo olvidemos!! tenemos quien ha pensado la vida para nosotros, hasta crearla, y dárnosla a disfrutar… ¡¡dejemos a Dios ser Dios, que saldremos ganando!!… ocupemos nuestro puesto de criaturas, referidas a su Creador, y cambiaremos la esperanza y la fe, por lo único que quedará en el cielo, EL AMOR… Dios es AMOR y en Él, todo y todos…

Recemos, como cada día, desde esta perspectiva… pensemos y recordemos a todos los enfermos del blog, uno a uno… también a sus familias… Queremos a través de la intercesión del Beato Tito, llevar al cielo nuestras súplicas, en la confianza de que el cielo nos devuelve en gracias el fruto de nuestra fe… Son muchos los que atraviesan tramos difíciles, oscuros y complicados… realicemos entonces la obra que Dios quiere… ¡¡CREAMOS!!… ¡¡Vivamos la gracia!! ¡¡acerquémonos a la gracia!!… a Dios no le supone «ningún esfuerzo» realizar nuestros deseos, ¡¡está a su alcance!! si no lo hace, es porque nos ama tanto, que si no es para nuestro bien, no quiere que nos engañemos, ni engañarnos… ojalá nuestra fe esté sembrada en tierra buena y podamos glorificar a Dios con sus frutos… 
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Señor Jesús, explícanos las escrituras; 
haz que arda nuestro corazón mientras nos hablas» (Lc. 24, 32).

Bonita actitud la que nos sugiere la liturgia hoy antes de escuchar el evangelio, dándonos la clave para despertar el oído y disponer el corazón, a la luz que con su Palabra, Jesús quiere acercar a nuestra vida…¡¡Cuántas palabras… cuánta retórica… cuánto mensaje adulador, escuchamos cada día; cruzamos cada día unos con otros; y vemos cruzar, cada día, de unos a otros!!… y nos quedamos donde mismo… ¡¡no salimos por ello de los atascos donde tantas veces nos vemos atrapados!!… lo razonable no es suficiente para explicarnos, ni para dar sentido, a lo que de tantas maneras se nos torna «huidizo»... y ¿quién domina su pequeño mundo con sus complicadas situaciones?… Vivir es un arte que se aprende en otra «escuela»Tenemos un Maestro entre nosotros susurrando siempre una Palabra para quien la quiera escuchar… Palabra con Poder de hacer lo que dice… que no oferta más que Vida y Promesas… pero de otra índole… desde otros caminos… con otras perspectivas…

No nos olvidemos, Jesús es Voz y Palabra… Mensaje y Mensajero… Su Palabra es Verdad y Vida… y sólo en Ella podemos aprender a vivir… incorporando a nuestra vida sus valores… sus actitudes… sus enseñanzas… Le vemos Resucitado, remitir a los suyos, a lo ya dicho y escuchado, pero que ciertamente la luz Pascual da otra vertiente que la hace del todo creíble y asequible, dejándoles prendados y prendidos en Ella, para poderla trasmitir y ofrecer en su Nombre, permitiéndole llegar a todos…


Incorporemos la escucha de esta Palabra, Viva y Eficaz, a nuestra vida… decidámonos a trabajar la fe hasta comprometernos a vivir de esta gracia… ser testigos y apóstoles de los dones que Ella contiene y que no perecen… que no pueden ser arrebatados por las amenazas a que el tiempo nos somete… y que nos permite habitar en la paz por la confianza de sabernos amados… cuidados… conducidos… seguros… Aventuremos con valentía, dando al tiempo su valor caduco, y aprovechando su cauce para adentrarnos en lo que nunca termina y que empieza aquí para quien afina la percepción hasta percibir su soplo desde la otra orilla, del todo conectada con ésta, gracias a su amor hasta el extremo, donde hemos sido amados y perdonados… ¡¡SALVADOS!!… por gracia… GRATUITAMENTE

Merece la pena invertir en estos dones y renovar nuestra opción por ello… recemos unos por otros y demos a los otros nuestra luz, a la vez que recibimos la luz de los otros, para recorrer juntos este camino, que tantas veces se oscurece por el dolor y la duda… Necesitamos la intercesión de los santos para mantenernos firmes y seguros mientras amanece… Miramos un día más, al Beato Tito, y pensamos, hasta recordar, en todos los enfermos del blog, uno a uno… también en sus familias… incorporamos hoy a Lola que mañana se somete a una intervención muy complicada en Gijón, con pronóstico difícil, y necesita apoyo y aliento, para seguir haciendo frente a la enfermedad con actitud de lucha como lo viene haciendo hasta ahora… le apoyamos desde aquí y rezamos por ella, como por todos los que cada día, hacemos llegar nuestras súplicas hasta el cielo, esperando respuesta del cielo para glorificar a Dios con nuestra fe y nuestra confianza…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido y lo obtendréis"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«En verdad en verdad os digo que si uno dice a este monte:
«Quítate y arrójate al mar», y no duda en su corazón, 
sino que cree en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. 
Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, 
creed que os lo han concedido y lo obtendréis «Mc. 11, 23-24). 

Si viviéramos al eco constante y continuo de la Palabra de Jesús, nuestra paz sería como un río -lo dice también la Escritura-… ni las alegrías, ni las penas, nos desviarían del «camino cierto» que conduce al «único destino», al que todos nos acercamos -cada día- hasta llegar… ¡¡Si dejáramos a Dios ser Dios!! no habría obstáculos que nos amenazara la confianza… Ojalá nos diéramos cuenta y nos dispusiéramos a enderezar el rumbo, tomando opciones que nos acerquen la Verdad, mientras avanzamos hacia ella…

El secreto de la fe es dejarnos conducir por quien sabe, dónde nos quiere llevar… Si miramos el paisaje donde Jesús predicaba el reino y hacía signos que manifestaban su Poder, vemos las multitudes agolpadas a su paso, buscando alivio a sus penas y sus dolores… No todos se adherían a Él… muchos se acercaban por lo que Él hacía… como nos pasa a nosotros… Ahí está la trampa, de la que Él nos quiere alertar y defender, porque entonces sus milagros son un engaño, que no nos ayudan a vivir, ni nos acercan a lo real, que es donde la gracia cada día se ofrece y reparte a los hijos del mismo Padre, que quieren conocer su Voluntad y hacerla posible…


A Dios le importa todo lo nuestro, porque quienes le importamos a Dios de veras, somos nosotros… ¿Quién nos quiere más de lo que nos quiere Dios?… ¿Qué sabemos nosotros de lo que nos libra Dios, cuando no hace lo que nosotros queremos?… ¡¡Qué importante asumir nuestro papel de criaturas en la vida, y sumarnos al gran proyecto de Dios, sabiendo esperar al cielo para ver realizados todos nuestros sueños y deseos multiplicados!!… si optáramos por ocupar nuestro puesto en el lugar diseñado en su Voluntad, su Obra cubriría a todos, y todos quedaríamos plenamente realizados… Porque el mundo es más amplio que nuestra capacidad de soñar, y la vida más compleja que nuestros sueños…

Necesitamos de Dios para ser personas humanas con corazón de carne… Aprendamos en la escuela de Jesús a vivir la vida como Dios la ha pensado al crearla… Tenemos todos los medios para ello y hemos de asumirlos con responsabilidad… Dios nos pide también a nosotros sus deseos y sus necesidades, porque podemos con nuestras resistencias impedir la adhesión de otros, que sí quieren vivir y aportar su don, a la Obra de Dios…

Pongamos nuestra fe en acto y atrevámonos a dar el paso al frente, asumiendo el riesgo de creer hasta ver ante nuestros ojos el fruto de nuestra fe… Pidamos a Dios lo que nuestro corazón desea y escuchemos a la vez el latir del suyo susurrando al nuestro, lo que también Él quiere de cada uno… Pensemos y recordemos a los enfermos del blog… a todos, uno a uno.. también a sus familias… y miremos al cielo suplicantes y confiados… Acojámonos a la intercesión del Beato Tito, que demostró con su fe conocer a Dios y fiarse de Él, prefiriendo metas muy altas, a los gozos temporales que son inciertos… Hagamos un acto de fe sincero… humilde… que desborde confianza… el cielo responderá, sin duda, y la gloria de Dios brillará en nosotros….
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«Ese día no me preguntaréis nada. 
En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, en mi nombre, os lo dará; 
Hasta ahora nada habéis pedido nada en mi nombre; 
pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa» (Jn 16: 23-24).

Seguimos acercándonos a la Palabra de Jesús, pero, eso sí, iluminada ahora por el acontecimiento Pascual, donde quedaron llenas de claridad todas las esperanzas que anidan en el corazón creyente… Cuando Jesús «remarca» que pidamos en su Nombre, está puntualizando su Victoria sobre la muerte, donde ha quedado constituido Señor y Dueño de todo lo que existe… la existencia terrena queda sometida a su Poder, y en su Gloria son renovadas todas las cosas…

Ciertamente tenemos que dejarnos «afectar» por el HECHO de la Resurrección de Jesús… Hemos de vincularnos a esta GRACIA y dar un viraje a nuestra vida desde esta dimensión que abarca lo existencial, pero elevándolo a lo trascendente… No nos perdamos los frutos de este don prodigioso, llevado a cabo por pura misericordia y compasión, de un Dios que le importa lo humano y apuesta por ello, hasta encontrar una salida al sufrimiento que nosotros mismos hacemos inevitable, dejándonos seducir hasta la esclavitud, por lo que nos separa de la libertad que buscamos y que necesitamos, porque estamos creados en ella… de ella partimos, aunque tan pronto nos veamos privados «inexplicablemente» de lo más nuestro que tenemos: SOMOS libres por naturaleza… Ahí es donde quiere remitirnos el amor de Dios…. Ahí es donde Dios nos mira y nos ve: devueltos al don del que partimos, su mismo corazón… Ahí es donde quiere llevarnos para que nuestra paz sea verdadera y duradera…


Pidamos entonces en su Nombre, haciendo acto de fe en su Victoria, que puede ser nuestra, si nos adherimos con fe… Él mismo educa nuestro corazón cuando pedimos, si lo hacemos como nos dice, porque le dejamos habitar en nosotros por su espíritu y participamos entonces de su mismo Poder… Así es como podemos llegar a la experiencia siguiente: la alegría completa… no la que hacemos depender de las cosas, sino la que nos capacita para sentirnos parte del TODO, sin fisuras y sin amenazas a vernos separados de Él…

Tiene sentido pleno rezar desde este contexto por todos los que queremos ayudar y acercarles a la gracia, a la vez que acercar la gracia a cada uno de ellos… Pensemos como hacemos cada día, hasta recordarles a todos, uno a uno… también a sus familias… en los enfermos de blog… todos necesitados de fuerza y valentía para mantener la llama ardiente de la confianza en medio de las dificultades por las que atraviesan… Ayudándonos de la intercesión de los santos, que bien supieron acertar con la senda que conduce a puerto seguro, ponemos, como no sabemos hacer de otra manera, en manos del Beato Tito nuestras súplicas humildes… confiadas… insistentes… perseverantes…. desde la osadía que da la fe, y a la que nos motiva con fuerza nuestra confianza… En su Nombre miramos al cielo, y del cielo recibiremos dones abundantes para Gloria de Dios y gozo pleno en cada corazón, habitado por la prueba…
«confiando en el Señor, no me he desviado»….
Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Todo lo que pidáis orando con fe, lo recibiréis"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!

«Todo lo que pidáis orando con fe, lo recibiréis» (Mt. 21, 22).

El tema de la oración es amplio; tiene todos los matices de cualquier otra relación, y todos los debemos tener en cuenta al mirar al cielo… Jesús nos enseña a orar de muchas maneras, pero siempre nos remite a una actitud de confianza… Hay que rezar con fe, abriéndose al conocimiento de Dios para poder abandonarnos en sus manos y entrar en su Voluntad como verdaderos hijos suyos… sin miedos… sin sospechas… disponibles a participar en su Misterio y ser enriquecidos con su gracia y sus dones…

No olvidemos que tenemos la Pascua como telón de fondo… ¡¡no nos perdamos los frutos de su Victoria!!… Cierto que si nos pensamos a la luz de la Pascua, nos sentimos vivir «casi» en otro contexto… la Pascua nos sitúa, o pretende situarnos, en una libertad que se nos escapa de las manos por las múltiples ataduras a que nos sentimos atados… nos aferramos a tantas cosas, que casi ni vivimos por temor a perder lo que soñamos tener, sin que la vida nos responda siquiera a nuestras expectativas… ¡¡Cuántas veces tenemos que escuchar de Jesús «pero qué torpes y necios sois para creer!!»… ¿No lo decían las escrituras de mí?»…


«Las señas de identidad» de los peregrinos de la confianza es la comunión de los santos, donde ponemos nuestra luz para alumbrar a otros, a la vez que nos alumbramos de la luz que acercan los otros a la nuestra… «Marcamos» mucho la oración de petición y de intercesión, porque queremos ser coherentes frente a la Voluntad de Dios, arriesgándonos a asumir la incertidumbre que comporta, no ser nosotros los que marcamos la dirección en el camino que recorremos… Pisamos firme porque hay promesas… Su Palabra nos da esperanza… pero nosotros avanzamos por la fe, y Dios mismo, pone en nosotros la confianza….

El tiempo Pascual prepara la venida del Espíritu a cada corazón creyente y tenemos que disponernos a llenarnos de Él, porque Él es quien da la certeza al alma y le reconoce resucitado en cada gesto que le manifiesta y en cada señal con que nos sorprende… 


Hay muchos hermanos atravesando momentos difíciles… –seguimos aumentando la «familia»… incorporamos hoy a Mercedes Gómez diagnosticada de cáncer de mama, y a Martina Pérez -de sólo dos añitos- con enfermedad medular… se suman a nuestra fe para entrar en el camino seguro de la confianza de corazón… aunque pisemos «timoratos» porque somos «pequeños y frágiles«- …Pensamos en cada uno de los componen nuestro recuerdo diario hasta tenerles presentes a todos… también a sus familias… Acogidos a la intercesión del Beato Tito, ponemos en común nuestras súplicas y sin dudar, esperamos del cielo gracias abundantes, que nos hagan sentir, que el cielo está con nosotros acercándonos los frutos que maduran nuestra fe…
«confiando en el Señor, no me he desviado»…

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María

"Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré"…


Oración escrita por el Beato Tito Brandsma el 12-13 de febrero de 1942 

delante de una estampa de Jesús, en la cárcel de Scheveningen.

Cuando te miro, buen Jesús, advierto
en ti el amor del más querido amigo,
y siento que, al amarte yo, consigo
el mayor galardón, el bien más cierto.

Este amor tuyo -bien lo sé- produce
sufrimiento y exige gran coraje;
mas a tu gloria, en este duro viaje,
sólo el camino del dolor conduce.

Feliz en el dolor mi alma se siente:
la Cruz es mi alegría, no mi pena;
es gracia tuya que mi vida llena
y me une a ti, Señor, estrechamente.

Si quieres añadir nuevos dolores
a este viejo dolor que me tortura,
fina muestra serán de tu ternura,
porque a ti me asemejen redentores.

Déjame, mi Señor, en este frío
y en esta soledad, que no me aterra:
a nadie necesito ya en la tierra
en tanto que Tú estés al lado mío.

¡Quédate, mi Jesús! Que, en mi desgracia,
jamás el corazón llore tu ausencia:
¡que todo lo hace fácil tu presencia
y todo lo embelleces con tu gracia!


«En verdad, en verdad os digo: 
el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, 
y aún mayores, porque yo me voy al Padre. 
Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, 
para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 
Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré» (Jn. 13,4, 12-14).

Elocuente testimonio el que nos compartía ayer el «medico del blog» que sigue haciendo opción por la confianza y que sin duda no se va a ver defraudado… Me gustó cómo traía a colación las certezas donde apoya su seguridad en momentos que no pretende dominar; que quisiera de otra manera; y, que bien sabe él, que está poniendo en el mejor sitio los latidos de su corazón suplicante… Así es la fe, y a ella nos conduce la vida cuando por fin descubrimos que somos sólo criaturas… ¡¡nada más y nada menos!!… criaturas con la misma esencia que el Creador… «a su misma imagen y semejanza», pero en nuestro sitio…

Me parece oportuno que consideremos las palabras de Jesús en las que él se está apoyando en estos momentos, y que hagamos todos el mismo acto de fe, para que enriquezcamos la comunión entre nosotros, y todos nos beneficiemos de la misma gracia… «Si pedimos en el nombre de Jesús, el Padre lo hará«…


Pensemos entonces -hasta recordar a todos-, en los enfermos del blog y pongamos uno a uno al calor de esta súplica… también a sus familias… –incluimos hoy a Juan Ignacio Cuesta que está en espera de resultados preocupantes y nos solicitan para él nuestra oración, que lógicamente le ofrecemos con interés y confianza– …a través de la intercesión del Beato Tito, miramos al cielo, a la espera de que el cielo nos devuelva en gracias, el fruto de nuestra fe humilde… insistente… perseverante… Sabemos que Dios es bueno… que su Voluntad es la expresión de su amor hacia cada uno… Sus caminos distan de los nuestros y sus planes de nuestros planes, pero no quiere decir que no vayamos en la misma dirección y que no nos salga al paso en el camino hasta encontrarnos…

Los peregrinos de la confianza no podemos precipitarnos en sacar conclusiones… lo nuestro es ponernos en sus manos y confiar… confiar, es dejarnos llevar por quien sabe dónde tenemos que ir… Y en ello está nuestra paz… Tenemos las mejores armas y el mejor horizonte para otear, aunque crucemos tramos más opacos e inciertos… Ayudémonos a creer… a espera… a amar… Dios ha vencido al único enemigo que el hombre tenía: la muerte… en su Victoria está nuestra confianza… Tengamos la valentía de ser de los suyos, que siendo de los suyos haremos sus mismas obras y aún mayores, porque Él desde el Padre, lo hará posible para nosotros….


confiando en el Señor, no me he desviado»….

Beato Tito, ruega por nosotros…

Señor Dios nuestro amante de la vida y de la libertad, que guiaste a tu siervo Tito a través de la noche oscura del sufrimiento, concediéndole una constancia invicta en las persecuciones. Te doy gracias por haber glorificado en la iglesia a tu humilde siervo el Beato Tito Brandsma; haz que su ejemplo suscite en muchas almas, renovadas interiormente por la fuerza de tu Espíritu, el compromiso de trabajar por la defensa de la Verdad, rehusando a todo compromiso con el error, y así lograr la verdadera libertad de los hijos de Dios. Concédenos la gracia de su canonización y el favor que te pedimos por su intercesión. Amen.

Padrenuestro – Ave María